Saturday, March 28, 2009

Mi Salvación...

"Te quiero conmigo. Te amo ahora, conmigo, aquí, en lo incierto de la noche. Te deseo tal como el hombre que camina por unos cuantos días en el desierto, a solas, esperando el consuelo de la noche lluviosa. Recordando esos días que caminaba de la mano contigo, invictos e invencibles, queriendo besarte, queriendo apretarte contra mi. Que los libros no valían la inspiración que tus dos palabras me daban...

Mis momentos han muerto contigo, pero no tú en mi pecho, ni en mi cabeza. Ni en mis manos, ni en mis labios. Porque vivo del ayer, y sin el ayer, no soy nada hoy, ni mañana. Los momentos muertos, rememorados, reviven mis viejos días, cuando siento que de mis pies cuelgan cadenas rotas...

Aún lo hago... aún lo haré..."

Wednesday, March 25, 2009

"La Cruzada de un Caballero Enamorado"

Bueno, luego de tanto deliverar, rabiar a veces jaja, y crear, tengo el agrado de hacer saber que ya por fin he concluído mi pequeño libro. La fantasía propia en un héroe creado por mis manos. Eso es, básicamente, lo que persigue el libro. Mantener esa manía que poseemos varios de todos nosotros de soñar e imaginar, siendo que, los sueños, son el único mundo donde somos verdaderamente libres. Y, hoy en día, se ha perdido eso. Ya somos pocos los que queremos escribir, pintar, dibujar, imaginar en sí. La monotonía de la sociedad ha ido opacando ese magnífico poder del ser humano racional: El poder de crear.

Toda esta historia te la dedico a ti, mi niña. Tal cual dice en la pequeña dedicatoria que escribí en los comienzos del libro:

"Para quienes me dieron su mano en la batalla de la vida, y, por sobretodo,
para Dominique,
mi más grande amor, mi mayor inspiración.
Mi vida entera…"

Para quienes lo quieran de ustedes, mis amigos, no hesiten en pedirlo. El libro lo he creado sin ánimos de lucro ni tomar provecho de mi "cualidad literaria". Sencillamente no me gusta...

En fin. Cerrando esta página de mi vida, puedo decir con orgullo que estoy feliz de haber creado algo de mi propia mente, de mis propias manos. No hay nada mejor que eso sinceramente.

Gracias a todos.

Friday, March 20, 2009

La Cruzada del ayer...

Había olvidado lo bueno que era soñar. Lo bueno que era imaginar, pensar, alucinar, razonar, analizar. Quizás la monotonía sí pudo opacar y recubrir esa vieja fantasía gloriosa, la personal, la más común de todas y, a la vez, la más épica. Como dice esa buenísima canción de Iron Maiden...

"I only dream in black and white, I only dream cause I'm alive
I only dream in black and white, to save me from myself"

¿Salvarme de mí mismo? Quizás. Porque, mientras maduré en medio de un sueño que pretendía lograr, había dejado de ser el típico yo. Uno más... venerable. Porque mi manera de obrar, de decidir, de atacar, de vencer; fueron dignas de recordar, dejando todo de lado en un arranque de felicidad. Sin miedo a nada, arriesgándolo todo.

Un Guerrero diferente por cada experiencia. Millares de ellos en una vida. En una vida de un par de años que valieron más que mundos por descubrir. Casi mil días de cruzadas... por mis propias tierras sagradas. De peregrino a mi hogar...

Te recuerdo aún, sonriendo en el transcurso. Lo quería decir...

Monday, March 16, 2009

A la Muerte XXI : La Batalla por la Conquista de uno...

"¡Que así sea! Te declaro la Guerra total, eterno compañero. No puedo seguir viviendo contigo presente. Mis días de dualidad llegarán a su fin cuando tú logres ver la luz de la bondad y la dignidad, y un momento después, te largues de una buena vez por todas.

'Inténtalo maldito. Tu patética misericordia no impedirá que logre mis actos. ¡El tiempo de los Héroes se ha acabado! ¿No lo entiendes? ¿Cuánto más esperarás un milagro así si ya lo perdiste todo? Tu alma está destrozada, tu corazón roto, tu mente envejecida, y tu cuerpo exhausto. Tu batalla no te ha brindado más que sufrir... ¡y no cambias nada para remediarlo! Es tiempo de tomar las riendas y terminar esta batalla.'

La nobleza corroe por mi ser tal cual la sangre por mis venas. No dejaré que algo tan indigno se acapare de mi eterna cruzada contra el mundo, corrupto de maldad, aunque deba ser humillado y derrotado mil veces.

'Patética es tu devoción. ¡Déjame salir!'

No. Hoy comienzo mis nuevos días contra ti, y cuando logre derrotarte... ese día brillará el sol por mí y nada me detendrá.

¡A batallar entonces!"

Y así, el viejo Caballero combate contra sí mismo, contra el Demonio escondido por tantos años. Quizás qué le deparará...

Friday, March 13, 2009

A la Muerte XX : El Demonio despierta...


Ha llegado. Comienza a envenenar mi sangre, mi ser entero. Siento una nueva fuerza, casi infinita. Enrojecida de ira, de furia reprimida. El poder que he mantenido tantos años oculto ahora se escapa de mis cadenas. Ya no puedo más...

'¿Qué temes miserable? Déjate tentar por mi fuerza. Tengo sed de venganza, de tantos años encerrado en tu bendita nobleza. Mírate nada más... un Caballero tirado en el campo de batalla, abandonado y desolado.

Quiero poder. ¡Quiero poder! ¡Infinito poder!'

No me queda mucho de mi ayer. Quizás qué será de estos nuevos días... Temo por el resto, pero más temo por mí. Temo por el mundo que he creado y su eventual destrucción.

Tuesday, March 10, 2009

A la Muerte XIX...

Sentado bajo una luna llena, estrellas por doquier, y una oscuridad eterna como compañera, el Caballero reflexiona su día a día, trayendo consigo recuerdos del buen ayer...

"Tantos años que han pasado desde tu partir, amor mío, y aún te siento comos si hubiese sido ayer. La magia invicta de tus luceros me hace rememorarte constantemente en estas laderas de sangre. Son todo lo que tengo por ahora. Un humilde y poderoso regalo de despedida.

De día te batallo, de noche te recuerdo. Ése es mi vivir... y no sé cuánto más duraré así, preciosa...

Está llegando. Lentamente viene a mí. La siento venir... y pronto le devolveré la sonrisa. Pero no me preocupa mi raudo partir, sino en cuántos me acompañarán..."

Sunday, March 08, 2009

A la Muerte XVIII...

"Oh, vieja y eterna confidente mía, heme aquí de nuevo relatándote mis pasos, mis señas, mis caricias, y mis tormentos. ¿Qué hago hablando contigo en este final de mis respiros? Lo obvio... lo que no hace falta analizar y algunos se mantienen al margen de ello...

Un último respiro mío por una larga vida. Eso deseo. Eso anhelo,y a Ti, preciosa, te invito a conceder mi deseo... e irme con los míos pronto... muy pronto."

Thursday, March 05, 2009

A la Muerte XVII...

¿Por qué despedir algo que nunca fue? ¿Por qué lamentar algo que nunca quiso? ¿Por qué extrañar algo que nunca hubo? Mi alucinación comienza a ser tan real después de tantos miles de años soñándote, mi amor, que toma forma de flor... y nada más...

Siempre fuiste tú. Tú. Sólo tú, en mi obsesión, a pesar de tanto tiempo transcurrido. Oh mi amor si aún te siento tan viva, aunque mi corazón te haya querido olvidar, y no... Porque aún te amo, por muy tonto que suene. O quizás ame tu antigua reminiscencia, la del ayer, la de nosotros, la de tú y yo en una pequeña chance de dos, en una pequeña posibilidad. Y qué pena es el llanto de un guerrero...

¿Qué me pasará? ¿Qué me pasará entonces, a un guerrero de antaño como yo, que aún vive del ayer, de lo que pudo ser, o es que prefiero el ayer porque solía ser más vivo, y hoy, lucho en una batalla que está perdida de antemano? Tus fotografías persisten, tus palabras por igual. Tu risa es casi invencible, y tus labios inolvidables. Y tus ojos... bueno... no quisiera denigrarlos de su divinidad.

No he dejado de amarte. Dudo que deje de hacerlo, porque dondequiera que ando, mi todo me conduce a ti, abalanzándose a mis manos para restregarlo en mi cabeza, en mi pecho...

Una guerra por volver a escuchar un suspiro tuyo en mi oído, pronunciando esas dos palabras que revivieron mi mundo entero...

Un día en el café...

Estoy aquí otra vez, ganándome el mal llamado "pan de cada día", cumpliendo una penitencia que cumplen miles de millares de personas apenas sale el sol. Comienzo a pensar el porqué... ¿por qué todo esto? La cabeza llega a disvariarme tantas ideas de repente, salvándome de la rutina.

- Javier faltan cucharas de café

A la larga funciono a piloto automático. Trato de no perder mi esencia por unos cuantos billetes. A la larga, el único audífono que tengo puesto de mi mp3 player, con algo de heavy metal, salva la monotonía de los platos sucios. Y la gente que llega por montones.

- Javier faltan vasos de soda.

Lo primero que pienso es "acabo de poner 30 vasos y se van de una ida". Trato de no perder mi idea, mi escrito que pretendo plasmar aquí, pero está desvaneciéndose con las órdenes de jugos que bajo de la cocina.

- Javier, de paso, tráeme hielos por favor.

Mientras subo, pienso en esto. El sistema que nos enseña cada día que somos parte de un todo, cuando en realidad deberían inculcarnos que cada uno de nosotros es un todo diferente. Este sistema que te denigra a producir, a ser una herramienta de trabajo, tanto física como mental, el tan llamado "capital humano". Qué triste por lo demás. Qué triste, porque hay quienes, peor que yo, que están condenados a seguir por lo mismo por años y años, absorbidos por el sistema, cumpliendo un deber que ni siquiera es bien remunerado. Entonces sus hijos (la mayoría al menos) intenta entrar a la "elite intelectual" de la Universidad, para "marcar la diferencia". Claro. Son pocos (para no decir prácticamente nadie) la real diferencia. El resto pretende ganar algunos billetes, si es que llegan a conseguir trabajo. Y los viejos te dicen "tienes que seguir estudiando". Hay quienes lo logran a la perfección, perdiendo toda la magia de la vida, de la juventud, del gozo social, y cuando se encuentran con la bestia laboral, caen derrotados una vez más, para no volver a levantarse. Hay quienes, sin mover un dedo, el mundo es suyo. La mayoría de las veces por "ascendencia familiar" (clase alta). Billetes. Billetes. Billetes. Billetes. Porque siempre falta plata. Y los préstamos, y las deudas, y las cobranzas, y los remates, y los despidos... todo girando en torno a esos malditos papeles con valores que, aunque nos digan que no lo es todo, lamentablemente SÍ lo es. Entonces, cuando uno, como yo, no quiere caer resignado a la idea, escapa un poco, escribiendo, escuchando música. Siendo uno a la larga... siendo lo que es.

En el día de mañana, no seré Javier el economista, sino Javier el escritor. Espero que mi habilidad tan vanagloriada no se vea desperdiciada en papeles que empiecen con "Lamentamos informale que..."

- Javier faltan cucharás de té.

Y ahí voy. Al menos salvé lo que traté de decir.


Mi pequeña dedicatoria al Proyecto Venus, y mi anuncio de guerra total contra el sistema monetarista.
Como escuché por ahí "Vive cada día de tu vida como si fuera el último. Un día acertarás."
Ja...

Para aquélla...

Ya han sido 150 días de tu raudo partir, y aún lo siento como si hubiese sido ayer. ¿Seré muy egoísta al sentirme así? Es probable. Las ganas me sobran de tenerte a mi lado una última vez, y reivindicarme de mis fechorías, de mis arranques de superficialidades y cosas meramente triviales, mas, brinda algo de consuelo el saber que no soy el único que se siente así, o al menos eso pienso.

Mirando el cielo y el mar, a lo lejos, trato de encontrarme contigo una vez más. Trato de encontrarte también, sonriente como solías serlo. Rara vez te vi caer en penas. Rara vez te vi derramar una lágrima siquiera. El amor que esparcías a tu andar era invaluable, y aún lo es. Apenas lograba cruzar el umbral de la distancia, me atendías como un rey de reyes. Me atrapabas en tu ternura y lograbas alejarme de la realidad. ¡Cuántos miles de recuerdos contigo!

Sé que me observas desde la lejanía, desde el reino del cielo, sentada, sonriendo por mis pequeños logros, por muy insignificantes que sean. Te hacía saber que lograba algo, y me hacías sentir más que especial. ¡Qué lástima que te hayas ido ya, cuando tanto añoro una última oportunidad y despedirme de ti como te lo merecías! Sin embargo ésa es mi carga, mi penitencia. Abrazaré con fuerza esta rosa con espinas que me han sentenciado admirar.

Aún no te digo adiós como quien se despide de quien no volverá a ver... Te veré en la otra vida, en ésa de gozo puro, y espero que me recibas con los brazos abiertos, con los mismos que me diste tantas veces, todas las que trato de rememorar hoy y ahora.

Te amo.

Q.E.P.D. Ketty Miranda (Mi querida abuelita Ketty)

Thursday, February 26, 2009

A la Muerte XVI...

"¿Cuántos sueños más debo soñar para mantenerte conmigo por siempre? La ilusión y la imaginación se acaban a medida que mis segundos mueren, mientras la monotonía de la sociedad me corrompe y me hace cada vez más suyo. Quizás sí sea un arranque de fantasía la batalla que he creado enteramente sólo por ti, pero es todo lo que tengo hoy en día, mi amor..."

Suspiros son lo que se logra escuchar en las tierras de nadie, y un Caballero llorar...

"¿Qué tengo que hacer? Dímelo. Dímelo, por favor. Mi corazón va gimiendo de dolor y mi paciencia se acaba con los diez mil años que he estado aquí, por ti. ¡Envíame una señal por Dios! Maldita impotencia... porque a la larga, eres tú absoluta, y yo, una memoria pasajera."

Y el Caballero cae de rodillas...

"Sería irónico, y cómico, que Ella llegase primero que tú. Y también el pensar que tú fuiste regalo divino de sólo algunos que creo que ni siquiera te merecían, pero amor... ¿estoy incluído en esa lista indigna? Mi mente envejecida se está hartando de saber injusticias cada día. Del padre que predica durante el día y durante la noche viola a un pobre infante. Del mendigo que pide misericordia en forma de dinero y quizás termine siendo el hombre más honrado de todo el mundo. De los millares que fallecen asesinados por cosas que ni siquiera hicieron. De los millares que están deambulando, indignos, en las calles de nuestro hoy, manchando de negro nuestro existir. De las guerras habidas y por haber... Me encantaría detener todo esto por sólo un segundo y lograrte encontrar con mis propios ojos, en la pausa universal más bella que haya existido, y poder tenerte entre mis brazos al fin, preciosa.

Heme aquí. Tenme, gózame... yo aún espero y batallo en el negro infinito de mis días. Mi único deseo ahora es que Ella no llegue primero que tú... Sólo eso... por favor cielo mío..."

El Gran Guerrero se queda arrodillado, esperando lo impredecible.

Saturday, February 21, 2009

Para aquél...

Tú, que hace 62 días dejaste de caminar entre nosotros, aún denotas una presencia mortal entre quienes te quisimos. Los recuerdos hechos fotografías, platillos, jardines y mar. En tu memoria transcribiré algunos pensamientos, aunque en los mil intentos fracase unos mil también. Logro rememorar tu lento y quejumbroso andar, tal cual quien camina sobre espinas, queriendo salir de la prisión de nuestros hogares y poder observar tu amado jardín. Tu último venir fue digno también de recordar. Disfrutaste tanto revivir esos tiempos de antaño en los que solías observar detenidamente el mar, cuando las paredes no nos separaban tal cual fronteras a países (y hoy hay cercos eléctricos). Tus historias de cuando solías ser como yo, comparando universos completamente diferentes, mientras te acomodabas en tu gran sillón de cuero, tal cual el aprendiz platicando con su maestro. Un par de lágrimas se mecen entre mis mejillas cada vez que tu imagen invade mis humildes palabras...

Tu rectitud siempre me asombró. Ya hubiera querido viajar en el tiempo y admirar tu juventud, como también el momento en el que encontraste a tu compañera de vida entera. Lo lamento, viejo amigo... para ella le tengo otras palabras...

Un beso de un mortal, un abrazo de un niño...

Q.E.P.D. Jorge Miranda (sé que te llamas Pedro,pero te encantaba que te dijeran Abuelito Jorge...)

Wednesday, February 11, 2009

A la Muerte XV...

¡Dueña de mi tiempo y mi mente! Eso eres, siendo que hoy, y ayer, y mañana, no me quieres aquí contigo. Ni me das el lujo de usarte en mis alocados sueños, de flores y campanarios, sino heme aquí, plantado en lo infinito, pensando monótonamente...

Nuestro encuentro era inevitable, lo sabes. Ahora mismo me eludes de cuando en cuando, en aquéllos en los que logro reunir toda mi fuerza y valentía, osándome a saludarte, a hablarte, y huyes de mí. ¿Qué quedará de mí entonces, amor mío, cuando batallo día a día por un mañana entre tus besos? Si son pocos los que me sostienen mi moral, preciosa, siendo que el cielo conspira contra mi voluntad.

¡Un mañana contigo! ¿Qué será eso? ¿Cómo será eso? La sola imaginación me atormenta por entero, temblando mis labios y mis manos. Finalmente terminas siendo un breve y hermosísimo recuerdo, como el cometa que cruza por todo el espacio de mi corazón, conquistando mi oscuridad con tu luz fugaz, de segundo a segundo, forjando el momento en un recuerdo digno de rememorar...

Creo que me voy convirtiendo en un adicto de ti...

A la Muerte XIV...

Y he vuelto al fin cuando nada ha cambiado. Los mismos muertos tirados en la indiferencia de la vida. Los mismos caídos, derrotados y aniquilados. Los mismos caminos... Mas, ahora mi amor, tienen otro matiz al añadirte en este viejo mundo mío. Ahora da gusto caminar por mi viejo campo de batalla... y ya no como perro viejo...

Thursday, February 05, 2009

A la Muerte XIII...

"Te dedico estas últimas palabras, amor mío, porque hoy dejo estas tierras paradisíacas. Los demonios han caído derrotados y por fin puedo volver a mi hogar, sereno y feliz. ¡Cómo cuesta dejar tus flores, tus rosas, tus besos, tus sueños, tus esencias infinitas de esperanza y vida eterna! Ahora debo marchar lentamente a mi viejo campo de batalla, del cual huí por siglos y siglos de desolación, muerte y derrotas amontonadas como rocas en el fondo de los abismos infernales. Mi agonía acrecienta a medida que me alejo de ti, preciosa. Mi tiempo aquí ha terminado. Retomaré la vieja senda del Guerrero como debí haberlo hecho antes, pero no quería hacerlo sin verte una última vez. ¡Qué masoquista de mí imaginarte en vez de mirarte! Lamentable es que, después de todo, es lo que me queda... moldear una silueta y huir a ella, a sus brazos soñados, sentir abrazar la mentira, y besar la ilusión."

El viejo Caballero se pone de pie, mientras toma su espada, levantándola. De pronto siente el viento soplar de manera particular...

"Quédate, no te vayas. Quédate por favor... ¿no lo entiendes aún? Eres lo que me queda. Mi vida y mi muerte. Mi deseo y anhelo. Mi aire y mi agua... ¿a quién serían las batallas si no son a ti? Hija de Luces, te lo imploro... quédate un momento..."

El viento comienza a disiparse. El Caballero deja correr una lágrima tras el grueso yelmo de plata...

"Adiós mi amor... hasta siempre. Sé que nunca fui destinado a tenerte, amor. Sólo memoricé tus ojos y te dibujé en mi mente, fotografiando por entero tu alma. Fuiste mía en mis sueños al menos... Bendito es ese escape de realidad.

... yo tuve la culpa...
pensé demasiado en ti..."

Monday, February 02, 2009

A la Muerte XII...

"Son demasiados... siempre lo han sido, y hoy lo son más. ¿A cuántos debo matar? ¿A cuántos debo derrotar? Siento que mi fuerza y mi voluntad, en tu nombre preciosa, no son suficientes para derrocar este Imperio de Sombras. ¿Cuántos más deben caer, amor, para por fin estar en tu corazón, en tu lecho, entre tus manos? El sol renace viéndome luchar... y muere viéndome luchar. La luna me llora mientras cientos de miles llegan a arruinar todo lo que he tratado de construir: Un Universo entero, sólo contigo..."

Constantes jadeos del Gran Caballero que ya no batalla como en el ayer. Y esta vez, no hay ángel protector, no hay Dios que intervenga, no hay arranques de Esperanza, de fuerza divina. Sólo él con el recuerdo de su amada en su corazón, y ellos... los millares de ellos...

"Vamos amor, envíame con el viento otro de tu sinfin de memorias ya olvidadas por los hombres. De los ínfimos, los detallados. Los que en suma me hicieron enamorarme de ti como ahora, como hoy, como en este preciso segundo que mi espada bebe la sangre de quienes pretenden destruirlo."

El viento es fuerte. Su mensaje llegará fácilmente...
El día en que el Caballero deje de creer que ella existe... él morirá. Su cuerpo, su espíritu, dejarán de tener misión alguna en esta realidad. Su escudo dejará de tener motivo y su espada dejará de tener fuerza. Su corazón dejará de tener amor y su mente dejará de tener sueños. La mismísima Guerra Eterna que le ha declarado a las sombras, a la oscuridad, se convertirá en cenizas que no volverán a ser fuego como antes. Ella es su todo.

Sunday, February 01, 2009

A la Muerte XI...

El Gran Caballero siente el rugir del ejército, pronto a llegar. Mientras los siente marchar, cierra sus ojos por un momento...

"Sólo escucho música. Sólo escucho tu voz acariciando mis oídos, amor mío. Mis pies, cubiertos de acero, sienten el recuerdo de miles de hombres que han derramado su sangre aquí. Sus gritos, sus glorias."

La Muerte incrementa el paso de sus tropas, gritando el nombre del Caballero en señal de enemistad...

"Tratan de opacarte amor. Toco por última vez tus pétalos, aún vivos, antes de cargar con esta mano mi envejecida espada. Un beso al aire, a tus labios ojalá, pero por ahora el aire es todo lo que tengo."

El Caballero se arrodilla por un momento, con sus ojos aún cerrados, tomando un poco de tierra del campo...

"Espero que esta tierra se vea teñida de su sangre, no de la mía, sino... sería triste no volver a besarte nunca más...

Cielo mío, encomienda mis últimas súplicas a su oír. Que sepa que alguna vez existí, en esta vida o en la otra. Que tenga que cargar todas las cicatrices que sean necesarias, para reinvindicar todo pecado, todo error del maldito pasado. Que la Santa Retribución me logre devolver su Reminiscencia."

El ejército está a punto de llegar...

"Te amo. Sí que te amo. Nunca lo olvides, porque es este amor el que me tiene aquí, y bajo mi juramento, por este amor batallaré, por este amor quizás muera, por este amor quizás sea feliz. Sólo... muéstrame el camino a tus brazos... y correré a ellos, en nuestro mundo de paz, de armonía, de gozo. Pero... si no puedo llegar a ti, a tus besos, a tus venerados besos, entonces que mi vida sea el precio de una sonrisa tuya..."

Las arenas del tiempo se detienen. Se siente con creces el primer choque de espada y escudo...

Friday, January 30, 2009

A la Muerte X...

Diez días, diez siglos, diez mil años, ¿qué más da? Todo el tiempo es el mismo al luchar contra Ti, Preciosa. Mas, ahora llegan a dar gusto, cuando cargo esta flor en mi corazón, en mi escudo. El último clavel que crecía en estos campos muertos, el último signo de vida de la Madre Tierra. Otórgame el honor de enfrentarme a tu infinidad de hordas, Querida. Otórgame tus sombras, tus maldiciones, tus noches, tus oscuridades enteras. Ni tengo que pedirlas, porque supongo que ya las cursas por estos lugares... ¡Que vengan entonces!

Amor benigno, tu respirar brinda gozo y dicha. Cuán liviana es mi misión ahora que tú has traído luces a mis días. El horror y el terror de aquéllos tiempos del pasado se desvanece con tu caminar, como polvo en el viento. El campo muerto besa tus pies, reviviendo prados ya olvidados. Las ramas de los árboles caídos rozan tu cabellera, resucitando flores quemadas. Las imágenes de bailes tuyos, plasmados en la vieja arena, en el recuerdo de mi envejecida memoria, me da de beber en este desierto de días. Y cuando tu mirar encuentra el mío, ataca con mil dagas mi pecho, mis pulmones, mi cuello, mi todo, exprimiendo las lágrimas reprimidas de mis ojos que bajan lentamente y se evaporan en el suelo maldito. Oh mi amor, ni los poemas más gloriosos podrían llegar a describir una mera idea de ti. Solamente depravarían esa silueta que hoy la he guardado en mi alma. Rodeas toda la dignidad, la gloria, y lo sagrado en ti, fantástica creación de mi Maestro...

¿Qué esperas? Tarde o temprano, llegará mi último día, y yo no permitiré que sea un día, sino un siglo, un milenio a su lado, un infinito como mínimo bajo su regazo. ¡¿Qué esperas?! ¡Ataca!

Thursday, January 29, 2009

A la Muerte IX...

Una vez dijeron por allí que los verdaderos héroes son los que no vuelven de los campos de batalla. Heme aquí aún, ya fantasma de mis delirios, fantasma de mis deseos carnales, apasionados, amados, impulsándome a arremeter con todo mi ser. Mato mis pecados, mato mis errores, la conciencia total de haberlos cometido, uno a uno, lentamente, minuciosamente. Sí... los estoy matando a todos. Con uno muerto, una cadena menos que desatar. Pronto el verdadero Caballero volverá a brillar una vez más de nobleza, de dignidad, y mis enemigos volverán a temer. Profecías que se van cumpliendo, mentiras del pasado que ahora son verdad, sueños del ayer, de los benévolos, que hoy son realidad, y pesadillas, de los grandes malignos, que hoy... son realidad.

No traten de huir, no traten de escapar. Los encontraré a todos ustedes por igual, y temerán... otra vez.

A cada uno que derrote, amor mío, será un paso más a tu encuentro. A cada uno que destruya, preciosa mía, será una victoria más a mi triunfo...

Te amo...

A la Muerte VIII...

¡Escucha mis súplicas, Maestro! Que mi vida sea un mero trueque por su felicidad... sólo eso...

¿Y tú qué? No me perdonarás, viejo Amor mío. Ya soñaba estar entre tus brazos sensuales, mientras me quitabas en cada centímetro de ellos mi total existencia. He recuperado mi ser, Preciosa. Y ahora, batallo contra Tí una vez más, sin confiar del Destino Divino inexistente. Que ahora, los días, los soles, las lunes y mis flores, decidan por mí. Porque, en el final de esta gran historia de mis Cruzadas, Preciosa... no hay victoria, no hay derrota... sólo yo, contra millares que no paran de llegar, hasta que tenga mi último sueño... y un amanecer rojo.

A ti, vida mía... la que no sabe aún mis cosas y cree saberlo todo, preciosa flor de Esperanza alucinante... espérame... que te hurtaré un beso fugaz, y volveré a mi campo de batalla...