Sunday, August 10, 2008

¡Jamás!

'Entre más siento tu ausencia, más lentos pasan los malditos días...

Le pregunto "¿cómo estás?" a pesar de saber que me dirá "muy bien". Bendita sea la palabra "pretexto"...

¡Hermanos míos! ¡Camaradas de Batalla! La Maldita Distancia me está matando. ¿Qué se puede hacer cuando mi mayor enemigo de todos los tiempos, es además la felicidad de mi amada?...

No caeré... no seré derrotado... jamás renunciaré a ti... ¡¡Nunca!!'

"Oh Gran Paladín, dueño de dignos honores, la Santa Reminiscencia de tu amada está destruyéndote por dentro, a pesar de que es el motivo, la razón de tu Batalla. Hay, y habrán situaciones en tu Camino que no lograrás entender por completo, pero a la larga son parte, detalles de tu Batalla. Deberás cargar con ellas hasta que el último rincón de tu cuerpo posea dolor. No te preocupes. Con el tiempo, el fuego del horror se apaciguará, enardeciendo tu Fortaleza, y podrás continuar en tu Senda."

'Porque en mi alma aún arde su forma divina... sólo por ella'

Friday, August 08, 2008

La más grande de todas las mentiras.

"Llegas de la nada, de repente, así sin más. Miras fijo un punto en medio del infinito, como quien mira esperanza en un fragmento de oscuridad. Luego las luces se enfocan en mis ojos, y disparas esas palabras. Las disparas con crueldad y pasión, siendo que no han sido disparadas. Y te respondo:

No he pensado en ti.
No he soñado contigo.
No he imaginado la vida idealista entre tus labios y tus brazos.
No he sentido tu silueta en mi corazón.
No he desafiado al mundo entero para conquistarte.
No he batallado las mil batallas que debía batallar.
No he tentado al destino ni al porvenir por tu presencia divina.
No he creado mundos enteros a tu lado.
No he respirado aromas que me recuerdan al tuyo.
Y no te he amado en ningún minuto...

¿Qué me queda de dignidad? Nada... porque nada de esto es verdad."

Wednesday, August 06, 2008

Una Guerra por un beso...

"Sagrado poder de los cielos infinitos, concédeme un fragmento de tu gracia para la batalla venidera...

Oh, corazón, oscuras son las horas presentes, mas, tu imagen las alegra un poco siquiera...

Quisiera crear un mundo contigo. Deseo tan apasionadamente que sea pronto. El recuerdo de tus ojos, color vida, es mi único consuelo en este preciso instante, amor mío. Si tan sólo supieras todo lo de mi ahora. No lo lograrás saber, es cierto, pero cuánto quiero que lo hagas...

Las frías placas de acero, las heridas enrojecidas y la carne desnuda, desvanecen lentamente el recuerdo de tu piel de porcelana. Tu Santa Reminiscencia, eso es. El deseo de revivir los días de gracia divina. La resurrección de mis días felices, cientos de años atrás. Aquéllos de los cuales gozaba cada segundo, entre tus brazos y entre tus labios. Ahora la Batalla lleva el nombre de tus besos...

Una Guerra por un beso..."

Sunday, August 03, 2008

Hasta la muerte...

"¡Y la batalla comienza! Entre sus filas yace el viejo Paladín. Veterano de las Guerras Antiguas, sostiene su gran escudo...

'Con este escudo, protegeré a mi amada'

Luego empuña su fina y poderosa espada...

'Con esta espada, batallaré contra todo aquel que se oponga a la voluntad de mi amada'

Habiéndose puesto la enorme armadura plateada...

'Con esta armadura, cargaré consigo las bendiciones de mi amada, sus deseos y sus sueños'

La batalla da comienzo... ¿cuántos caerán esta vez?...

Oh Gran Paladín, aventurador de gracias y desgracias, la vida te brinda una vez más la luz de la esperanza. ¡Cárgala en tu corazón! Quizás sea la última que queda en este maldito mundo. ¡Ataca! ¡Vence! ¡Conquista! ¡Batalla contra todos por ella! Que el alma del verdadero Guerrero te inspire en el combate, y aquéllos que se te opongan, sientan la verdadera ira de años de suplicio. Que en tu mente prevalezca el sueño de tu querida mujer y en tu corazón permanezca el amor que sientes por ella. Cruza las fronteras, los mares, los cielos. ¡Que nadie ni nada sea suficiente para detenerte! Porque cuando se batalla por amor, nada es imposible...

Ve por ella una vez más...

'Sí Maestro. Cumpliré el deber de mi corazón, y el anhelo de mi mente. Ella ha sido el más hermoso regalo de la Vida, y daré hasta el último respiro por ella...

Cuenten mi historia, queridos amigos. El triunfo de haberla conocido, la fortuna de besar sus manos, sus mejillas. El milagro de encontrarla entre las tinieblas. Puedo conquistar el mundo, pero sin ti para compartirlo, sería una carga más que sufrir.

Mi fuerza es tu hablar. Mi respirar, tu silueta. Mi visión, tu corazón...

¡A la carga!'

¡Hasta la Muerte!"

Saturday, August 02, 2008

Descubriéndote...

"Te comparo ante monumentos, obras, creaciones. Desde la mismísima estatua gloriosa de un antiguo guerrero, hasta la más curiosa hazaña del hombre, envuelta en mármol. Pero no... no eres eso...

Te comparo a las cosas, a lo todo, a la nada. A lo indefinible, a lo indiscutible. Desde la mismísima rosa espinada, hasta la mariposa blanca, posando ante la cámara de mi memoria, de mi percepción. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo indescriptible, a lo inabarcable. A la vida, a la muerte, gran amiga mía. Desde la más viva hoja, redoblando esfuerzos en otoño, hasta los restos de aquéllos, de los desgraciados, tirados en medio del olvido. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo elemental. Al susurro del viento, a la furia del fuego, a la tranquilidad del agua, a lo conservador de la tierra. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo intangible. A la imagen divina de los ángeles, a lo endemoníaco de los seres indeseables. Desde el pequeño rayo de luz, dando señas del nuevo día, hasta la cortina negra de la noche, cayendo lentamente. Pero no, preciosa... no eres eso...

Te comparo a ti misma. Al tú del ayer, la del hoy y a la que deseo conocer mañana... y todas son la misma mujer de quien me enamoré...

Voy descubriéndote, y cada vez me gustas más..."

Friday, August 01, 2008

Porque te amo...

"¡Feroces fuegos! Todos aclamando flamantes, invencibles, intocables. Encendiendo cada rincón de mi ser, de mi maltrecho corazón. La divina vitalidad vuelve a correr por mis maltrechas venas.

¡Ja! No importa cuán indestructible seas, querido enemigo, aquí yace un viejo guerrero de la luz, entre los campos de batalla y el Infierno, quien posee una voluntad mucho más allá que ningún otro. No hay qué perder... no hay qué matar... no hay qué batallar. La guerra ha sido perdida hace cientos de años, y aquí estoy aún. De hombre sin caballo, de tierra sin agua, de estrella sin cielo, heme aquí aún, vivo... maltrechamente vivo. Respirando un calvario en cada segundo, carcomiéndome mis propias iras. Y aún así, estoy aquí. Porque tengo aún qué luchar, aún qué batallar, aún qué vencer... porque la amo. Porque la única derrota que conozco, es la Muerte. Y ella, está lejos de conocerme aún. Me ha visto de reojo, pero, querido enemigo, dudo que ella logre estrechar su maldita mano hacia mi alma.

Nada es capaz de arrancarme esta fuerza de mis manos, ni siquiera la Muerte misma, porque mi corazón posee en sus auras la bendición de millares de recuerdos que poseen su hermosa silueta (sí, corazón, la tuya). Me destruirás mil veces, mas me levantaré otras mil. Seguiré aquí, seguiré firme, seguiré cayendo, seguiré levantándome... seguiré soportando todo maldito golpe tuyo, pero nada me apartará de ella. ¡Nada!

Corazón... te he buscado entre las estrellas, pero éstas me han dicho que te has esfumado hacia los bosques. Los árboles me señalaron a los peces, y éstos a los perros. Los perros no se acordaron, y las palomas tampoco. Mucho menos las rosas, quienes se equivocaron del Sol. Éste culpó la Luna, pero ella, en su eterna e iluminada sabiduría, nunca se equivoca... me señaló mi corazón... y allí estabas... y allí aún estás...

Vamos, querido enemigo... ponme a prueba. Jamás me iré de aquí... y es porque te amo, corazón..."

Sunday, July 27, 2008

La Santa Reminiscencia...

“Un año…

La Batalla venidera. Eso es. Los días a punto de nacer, trayendo consigo luces, sombras, victorias y derrotas. El Paladín medita de sus actos en esta vida…

‘Oh, querida, tú que eres la única que guarda todo mi ser en tu bendita memoria; han transcurrido cientos y cientos de días. Los he sentido, cada uno de ellos, caer como estrellas en mi devenir de la vida. Me encanta tu reminiscencia, eso está más que sabido, mi amor, pero a la vez logra sorprenderme cuán invencible es. Me persigue, pero gusto que me persiga.

Te quiero aquí. Te quiero conmigo, en el hoy, en el ahora, mientras pueda sentir el rojo aliento de la vida aún. Te quiero a ti, a tus defectos, a tus banalidades, a tus virtudes. Quiero tus ojos, tus manos y tus piernas, corazón… y tus labios. Seco es lo que queda del recuerdo de éstos.

Perdóname. Te sigo amando, a pesar de todo. Este amor enfermo me está matando, y te sigo amando…

No estoy destinado a ser feliz, sólo a batallarte entre la eternidad y el infinito, contra un enemigo invencible, hasta que mi alma sea consumida a través de los milenios y mi recuerdo fallezca, junto con el fin del Universo entero, porque mi corazón puede dejar de latir un día, y aún así te seguiré amando… hasta el final de los tiempos.’

La crueldad del campo de batalla ha tratado cruelmente la carne y los sueños del Gran Paladín. Las Grandes Hazañas de su ayer se han esfumado, como las lágrimas de sangre en el mar… porque la Santa Reminiscencia de su amada, lo consume…”

Friday, July 25, 2008

Que así sea...

“Las horas se extinguen lentamente, y yo, detenido en ellas, recuerdo el mayor de todos mis errores. El humillante precio que he debido pagar por mis actos…

¿Qué importan las otras batallas, las otras millones en las que puedo triunfar? Las Batallas en la vida siempre me han sido con motivos inmersos. Sin éstos, no son más que la rutina maldita.

Tantos siglos, milenios transcurridos, después de la mayor de todas mis Batallas, y aún los siento encima de mi espalda, cargándome la conciencia, matándome la poca vida que me queda. ¿Qué será de mí en un par de años más? Sólo el tiempo sabrá de ello.

Te quise, es cierto. Te amé, es más que verdad. ¿Pero de verdad te merezco…?

Una marcha oscura yace enfrente de mis ojos. Los cientos de miles me esperan, ansiosos, queriendo destruirme. No hay mucho que perder, siendo que nací para morir. Para enseñar a los que vienen detrás de mí lo que es dar la vida por amor…

Sí, quieren destruirme… no les daré ese gusto. Tu silueta aún me motiva, aunque no lo demuestre, preciosa. Siempre he vivido en desventaja, en intensa derrota, mas tus palabras, el recuerdo de tu voz, y el aroma de tu piel, me reaniman una vez más.

Creo que jamás acepté mi derrota, y creo que jamás la aceptaré. Viviré eternamente, en el infinito campo de batalla, luchando contra un enemigo nunca pensado en ser derrotado…

… que así sea…”

Sunday, July 20, 2008

Vuestra memoria...

“Oh cómo te amo aún, a pesar que la memoria es mi único escape de este maldito mundo. La rememoración de lo pseudo-bello, invencible e inaudito, al toparme contigo, entre nubes y sueños. El escape divino de estos días infernales, como el sorbo de agua en medio del más inmenso de los desiertos existentes sólo en esta vida mía, corazón. Los siglos y milenios de historia me advirtieron de ti, preciosa, mas la lágrima ensangrentada es mi respuesta, después de tantos años vividos entre las trincheras y la miseria.

No hay mañana. No hay ayer. Sólo una eternidad de obsesión a tu ser, condenado a amarte. Maldito de verte en el día a día, en los rincones, en las fronteras, en los horizontes entre el día y la noche, entre el mar y el sol.

Me volvió loco tu dulce voz. El eco angelical de éste, golpeando cada partícula de mi cuerpo, carcomiéndome y pronto… de nuevo renacido.

Conseguí una victoria. Si que lo hice, corazón. Algo de orgullo, algo digno de mí: Tenerte entre mis brazos, unos cuantos días siquiera, pero tenerte… ¡no imaginarte corazón, sino tenerte! ¡Qué delicia más grande! Mis manos fallecidas sintiendo el calor del amor. Percibiendo el cálido mensaje de cariño y afecto de tus propios pensamientos. Escucharte sin que tú hablaras…

Tu recuerdo, tu memoria… es lo único que me mantiene de pie, que me mantiene vivo. Es el amuleto de mi corazón, colgando de él, dependiendo de él, brillando en él. Eso eres, eso fuiste, eso serás, vida mía.

Oh cómo te amo aún…

Amar un recuerdo, amar una escena de mi memoria… ¿será de locos? Si es así, entonces soy un demente. Un maldito psicópata del amor, quien deseó alguna vez poseerte, preciosa, contradiciéndose a sí mismo en brindarte la mayor libertad de todas, amándome y amándote a la vez.

Oh cómo te amo aún… a pesar de no realmente hacerlo, como solía ser siglos atrás. Volver a las tierras enrojecidas de mi campo de batalla, contigo como motivo, contigo como mi misión, ¡qué exquisito! Volver a sentir la fuerza de antes…

Pasarán milenios, y nada logrará olvidarme de vos, porque siempre has sido y serás la chica de mis sueños. La loca y bellísima ilusión que pasó delante de mis entristecidos ojos por un instante, y renovó totalmente mi existencia.

Oh cómo te amo aún… oh cómo te recuerdo… oh cómo te extraño…”

Saturday, July 19, 2008

Recordando...

“Recuerdo que una vez viví.

Recuerdo que enfoqué toda mi fuerza en una sola batalla. Recuerdo que renuncié a todo lo ajeno, lo indigno y lo traicionero, perdiendo a los míos, dejando lo otro atrás, y siempre adelante, al frente. Digno, pleno… sereno.

Recuerdo que estuve realmente enamorado de mi propia vida. Matando, destruyendo el mal por completo, triunfando cada vez más… acercándome a ti, lentamente, pero lo hacía, con un orgullo que nadie logró comprender, y ni quise ser comprendido. Lo que solía ser palabras de eterna gloria para mí, eran palabras sin sentidos para los ajenos.

Recuerdo que una vez batallé como nunca, viviendo mis días con un propósito escondido. Recuerdo que viví de la constante gloria ganada, en el día a día, transformando mis minutos en verdadero honor. Fueron exquisitos momentos de paz, alegría y felicidad. Sí… fui feliz.

Sólo recuerdo…”

Wednesday, July 16, 2008

El Último Caballero

boomp3.com

"Tras años de guerra regresa a su hogar
cargado de horribles recuerdos.
La gente se agolpa al verle llegar
aplauden al fiel caballero que vuelve del mar.

Historias de gloria quieren escuchar
la derrota del mal en mis manos
mas solo conservo después de luchar
vacío golpeando mi voluntad.

(Cuando el mal reinó en tu corazón
mi rostro alivió todo tu dolor)

De tierras lejanas volviste al fin
mi pueblo aclama triunfante tu llegada
la gloria es tuya, pues tú eres, el último caballero

Un día partí buscando luz
crucé las tierras para servir
a un ideal que nunca existió
dejando muerte y dolor
por donde pasé.

(¿Donde está, donde fue aquél que nos liberó?
eres tú, un dios mortal, tu don, la libertad)

(Es tuyo el cielo, entierra el recuerdo
hoy reina otra realidad.
tiempos de gloria, fruto de victorias
contigo un nuevo despertar.)

Pero cuando descubrió
aquel milagro entre el horror
entendió que su destino no era el mismo que el del sol
el morirse cada día para volver a nacer
sino amar, permanecer firme ante el olor de su piel.

(Hoy regresó,
nos trae su voz)

Queremos saber
que es lo que pasó
a cuantos la muerte diste.
Mostrando el valor
salvando el honor
que en todo tu pueblo existe.

Victorias en tu haber
regresas con riqueza y fama
¿por qué no eres feliz?
¿Por qué miras al cielo y lloras?

Con un susurro el aire despertó
mejores tiempos que mi alma olvidó
mis días son un largo caminar
cruel destino ya no hay vuelta atrás.

Yo busqué una vida mejor
la encontré y se desvaneció
si miro al cielo me invade el recuerdo
del rostro que ya no volverá.

Toda la gloria el ansia de victoria
son solo sueños de un mortal.

Mañana un nuevo caminar
se abre ante mis pies
dame fuerzas para seguir.
La muerte un día vendrá
y en sus alas tal vez
vuelva a estar cerca de ti,
junto a ti.

Ayer en tus manos tuviste el poder
y hoy un inmenso vacío en tu ser.
(La tristeza anida en tu corazón,
de nuevo mi voz calma tu dolor)

Todo en lo que siempre creí
se burla hoy de mí.

Cruel el destino
me impuso el camino
que desterró mi libertad
fiel marioneta, en sus manos fue presa
de su voluntad.

Un horizonte gris
lloraba atrás de mí
el mayor triunfo está
en poder mirar hacia atrás.

No podéis entender
la angustia de mi ser
el mayor triunfo fue
poner mi alma a sus pies.

Mil batallas podría ganar
pero hubo una que nunca
pude alcanzar.
Yo no he podido vencer al destino
ni a mi corazón.
El último caballero
a esta tierra regresé
lo que buscaba encontré."

No hay otra manera de explicarlo... esta canción es adecuada a mi posición...

Mis más sinceros agradecimientos a Ángela, quien fue que me facilitó de esto.

Sunday, July 13, 2008

Lo único que deseo...

“Y de las profundidades del Infierno, el Gran Paladín ha saboreado la Muerte, la Desesperanza y el fin de todos los mundos. Durante cientos de días, que parecían ser milenios, nuestro Héroe yacía inerte, sometido a las fauces del mismísimo Demonio. Ahora, cabalgando a través de las oscuras cuevas y los pasajes infernales, intenta salir de allí. Intenta volver al paraíso con el cual solía soñar.

Ya en la superficie, bajo la cortina de la noche, y la luz de la luna, él recita…

’Corazón, he vuelto de mi penitencia, mi castigo y mi humillación. Me lo merecía, después de haberte perdido…

Si preciosa, así es… te tuve y yo mismo, quien tanto te perseguía, yo mismo te perdí. Qué maldito tonto e insignificante… con el tiempo pagaré el infinito precio mediante el dolor y el sufrimiento, la humillación y el deshonor. Ha sido el error más grande que he cometido en esta Batalla de mi Vida, y así lo sentiré siempre. La enorme cicatriz traspasando mi carne demacrada, de lado a lado, de alma a cuerpo. Sí que la siento, preciosa… sí que la siento…

Todavía te amo…

Ahora sólo deseo tenerte a mi lado, una vez más, siendo que no merezco ni el recuerdo de tu mirada, ni el rozar de tu piel. De tu tez blanquecina, de tu propia nieve que me refresca y me abriga incluso en las mismísimas noches eternas.

Todavía te amo…

No te preocupes por mí, corazón. Lo mío… no tiene remedio…’

Y con la luna golpeando su rostro apagado, marcha adelante…”

Saturday, July 12, 2008

Porque aún te amo...

“A ti, corazón, deseaba decirte algo antes del todo mismo.

¿Qué será de nosotros en el mañana por venir? ¿Quiénes prevalecerán? Todos creen las mentiras de otros, y aún así, están los alucinados y los valientes. Los valientes somos (sí, soy uno de ellos) los que estamos firmes, a pesar de la verdad, y, aún así, damos la cara ante la adversidad. ¿Prevaleceremos a la larga? Ésa es mi esperanza. Por las generaciones que están por llegar…

¿Qué será al final, corazón mío? Ya mi cuerpo, mis músculos y mis huesos encontraron que no hay ni propio sentido en ellos. Lamento que éste sea mi final. Pero jamás dije que batallaba por un final digno de mi propio ser, sino de un hermoso comienzo. Mi propia crianza así me lo enseñó, a pesar que la gran mayoría fue conciencia propia… ¿seremos así todos? Espero que sí…

Me quería disculpar contigo, preciosa. Me quería disculpar por pensar en ti en cada centímetro del día mismo. Por abusar de ti en mis pensamientos, en mis sueños y hasta en mis pesadillas. Por denigrarte a estar conmigo en mis más fantásticas historias mentales. Porque aún te amo, a pesar de tantos años, siglos y milenios…

¿Mi único consuelo? Eres el único ideal que me queda…

A batallar entonces… por ti, por mi nuevo comienzo, por mi pronto final…

Por ti…”

Wednesday, July 09, 2008

Un peón más...

‘Días y días pasan, y yo me voy quedando atrás. En el ayer. En la ilusión del ayer. En la única exquisitez que me brindó la poca felicidad que realmente sentí. ¿Qué será? Maldito anzuelo que me atrae al anterior de los antecesores. Algo arrepentido me siento. La cadena con la bola de acero atada a mi pie, me arrastra hacia el fondo del mar. Y la armadura, y los malditos recuerdos...

Ya sé lo que es… Vivo solo, sin inspiración ni esperanza de un buen mañana. Arrepentido y olvidado. ¿Habré obrado bien en el final? No hay motivo, no hay afán. Es tomar las riendas y llegar al destino, sin emoción alguna.

Negro… Negro… Negro… Negro…

¿Será que perdí las ganas de batallar?...’

“Y así, el Gran Paladín, se lanza, inerte, ante los fuegos infernales de los ejércitos invencibles. ¿Cuál será su fatídico final? ¿Cuál de todos? Oh, Paladín, estos días la Gracia Divina te ha abandonado completamente, y el Amor de amores que solías tener te ha succionado completamente la vida de guerras enteras. Un verdadero hijo del dolor. Un hombre sin sueños, ni ideales por los cuales luchar. Un lastre más que tirar al campo de batalla. Un peón…”

Monday, July 07, 2008

¿Será así?

Esto que escribiré no tiene mucho que ver con las cosas que suelo escribir...

Anoche hablaba con un amigo acerca del 9/11. Bueno la verdad de todo lo que tiene que ver eso y lo que implica mucho más allá y me dijo una frase que realmente me llegó a impactar... "Tú naces y ya tienes tu vida hecha"

¿Será así?

La propia esclavitud con el Banco Central (deudas por intereses), el control total mental por la televisión, el pretexto maldito de las guerras, las "muertes" de los buenos, las eventuales uniones entre países (lean mis palabras, en un par de años el dólar será el amero...) Ja ja ja, quizás hasta publicando esto me anden buscando ya (total se pueden meter a registrar con mi propia IP).

Eso es lo otro. ¿Ruts? ¡Somos unos malditos números, nada más! El otro día, haciendo la encuesta por la educación de este país, ponía mis datos personales... pero... ¡pedían sólo RUT y firma!. Maldita sea, todo esto me tiene algo psicoseao...

Malditos gringos y sus mentiras, y todos los que han caído en lo mismo.

Ahora, no me lamento por mí, me lamento por mi futuro hijo o hijos que pretendo tener. Ahora tengo una idea de la enorme responsabilidad como padre que poseeré en su propia educación, y ya no es cultura general, sino formar una propia identidad como persona. Porque ése es el verdadero enemigo de esta sociedad, y la única esperanza de nuestro futuro como personas individualistas y con nuestros preciados derechos de vivir : Una persona con capacidad mental de pensar por sí mismos...

Nunca en mi vida había tenido tanto miedo. Y no es miedo por mí... es miedo por mi hijo...

Jamás sentí tanto miedo...

¿Lo bueno de todo esto? No me he dejado ser controlado aún. Y no lo haré. Todo por el bien de mi propio mañana, todo por el bien de quien ha de compartir mi legado. Que ésa sea mi propia voluntad...

Lo que es no ser ignorante... jaja...

Friday, July 04, 2008

Atormentado...

“Qué triste es retirarse del campo de batalla, aún digno, y, a pesar de ello, recordar esos instantes cruciales. En mi caso, a ti, corazón.

Me atormenta. Me acosa, el recuerdo de haber amado como un enfermo que sabe que le queda sólo un día de vida. Maldita sea. Lo único que espero es que ella sea feliz.

Seguiré marchando por mi senda, soportando todos los golpes en la Batalla de la Vida, hasta que no pueda más…

Ha llegado mi mes. Cuando llega, pienso en mis obras, en mis creaciones, y en mis martirios. Los condenados errores que corroen por mi pasado, por mis venas.

Te amo, pero no tengo idea cuánto más he de soportar. Temo morir antes de encontrarte. No temo a la muerte misma, mismo al infortunio de jamás ser tuyo.

Mi alma es toda tuya, y mi corazón, y mi piel… batallaré por ti hasta que la Muerte me lleve.”

Monday, June 30, 2008

Contra todo...

“Encontraré un lugar para mí, de nuevos soles, escapando de las noches eternas, recreando el sueño muerto de mis años ya idos...

Batallaré contra los demonios, contra los ángeles, hasta la muerte.
Batallaré contra todo quien me prive de ti, corazón…”

Sunday, June 29, 2008

Al rojo vivo...

Paladín: ¡Vamos maldita sea! ¿Qué esperas? Cada día me levanto, listo para morir, ¿y tú no das señales? Me río ante tu patética aura letal. En mi puño poseo la fuerza del trueno, y en mi alma el grito de millares. ¡Ven, estoy listo! ¿O acaso esperarás el momento exacto? Ya me he enfrentado a ti en incontables ocasiones, y lo seguiré haciendo, hasta que logres vencerme. Sin embargo, no lograrás vencerme del todo. Mi legado será maravilloso, y muchos lo contarán, lo seguirán, e incluso, lo imitarán. Después de mí, habrán unos cuantos más. ¡Envíame a tus asesinos, y que sientan la furia del Universo cayendo en sus corazones llenos de odio! ¡Que la justicia caiga sobre ellos! ¡Por la nobleza de la espada o la fuerza del martillo! Vamos, Muerte, sé que puedes hacerlo mejor. Ya lo has hecho antes…

Y a ti, preciosa, mi más anhelado sueño de vidas antiguas, debo confesarte que he soñado con tu silueta. Te he dibujado constantemente, y a pesar que lleve años haciéndolo, no he logrado descubrirte del todo. Espero que logre encontrarte, antes que Él a mí.

Ángel: Oh Paladín, ya deliras de muerte y destrucción. Escucha tu alma… está llorando de dolor. Así es. Logra escuchar la tonada de suplicios, la más triste de todas. Date cuenta… sólo te sientes solo. Y perdido, y olvidado. Sé que es así. He visto los pasos que has tomado en la Batalla de la Vida. Cada cicatriz que posees, las marcas de esos instantes, aunque estén cerradas, aún las sientes, como el golpe de una espada recién removida de los fuegos infernales. Al rojo vivo.

Paladín: ¿Y qué diablos has de saber tú, bendito? Quisiera ver luchando tus batallas, tus propias batallas, con el coraje y la furia justiciera, como lo he hecho yo.

Ángel: Lo siento, querido. Yo te protejo desde las cimas celestiales. Poseo vida inmortal, y ninguna batalla que luchar. Pero lo que sí soy es el mayor testigo de todos. Yo sólo veo. No siento ni comprendo. Sólo veo y observo.

Paladín: Así es… y qué lástima que sea así.

Ángel: ¿Por qué lo dices?

Paladín: Quisiera que me acompañaras.

Ángel: Ella te sigue. Lo sabes.

Paladín: A pesar que la siga sintiendo conmigo, desde años idos, es inevitable sentir una inmensa soledad.

Ángel: No dejes que eso te destruya, será una victoria para Él.

Paladín: Tranquilo. Me queda mucha vida aún por batallar, por sonreír, por sufrir. Todo sea por ella. Por mi amada...

Ángel: No será en vano. Créeme que no será en vano.

Cada cual se retira a sus respectivos sitios. El Gran Paladín, con aires tristes, mas con un alma de coraje indestructible, retoma su marcha.

Friday, June 27, 2008

Responde...

"¿Cuántos serán los que quedan a mi lado? No lo sé.

Años anteriores, imaginaba a millares siguiéndome el paso, bajo el grito unísono de la fuerza, de la carga, de la batalla. Millares de hermanos, marchando hacia el fin de una senda de nobleza y gloria. Con los días, con los segundos, caían miles. Cientos de miles quedaron atrás. Pocos días faltan para “celebrar” el nuevo año, y no quedan muchos a mi lado. Ni siquiera quedan, ya que es mi batalla, mi espada y mi escudo. Cuesta mundos enteros el darse fuerza a sí mismo, y cuesta un Universo completo mantenerla invicta e intacta ante la corrupción del alma, ante las suciedad indigna de la tentación, del pecado.

Debo confesar que he caído en tentaciones. Y maldita sea que me duele. Como una espada retorciéndose en mi corazón, una y otra vez, lentamente, derramando toda la sangre que intentaba proteger. La verdadera sangre de Reyes.

Siento que no pertenezco a esta era, a este tiempo, a estas tierras. Sin embargo, a duras penas, he logrado hacerme de un lugar, a pesar que la soledad en estas malditas y sangrientas trincheras es inevitable. Los amaneceres rojos, los atardeceres oscuros. Las lunas invisibles, los soles escondidos. Los mares negros, los cielos grises. Miles de días han sido así, y lo serán… yo lo sé. Por lo mismo, me encantan las sorpresas, hechas luces.

¿Qué trato de lograr con esta modesta confesión? Nada, sólo descargar lo que mi alma con tanto dolor alberga. Desatar, por un momento, las bestias encerradas en mi ser. Las que logro ahogar por un instante, para mantener mi posición en el campo de batalla.

Impresionante es, la verdad, la fortaleza infinita de no sólo de mí, sino de quienes logran algo similar, o mucho más.

Pronto, o en diez mil años más, la Victoria será mía. Las lágrimas dejarán de ser derramadas, y los corazones tendrán un respiro de consuelo, ante tantos días rotos. Sólo espero que, en el transcurso de mi propia lucha, encuentre a quien quisiera encontrar. O al menos, a quien creo ya amar. A quien he amado desde el momento que mis ojos se abrieron, tímidos, ante la luz eterna del sol. A quien he amado tan fervorosamente, desde que conozco lo que significa la Batalla de la Vida. A quien he soñado, imaginado, anhelado durante miles y miles de días, sin excepción alguna en ninguno de éstos. Aunque sea por un minuto al día.

Quizás jamás logren derrotarme. Quizás jamás logren abatirme. Quizás sea invencible ante mis enemigos, siendo asesinados por cientos. Pero, sin el corazón amado, la Victoria en la Batalla de la Vida sería inalcanzable.

Digan lo que quieran, es mi Batalla, y la daré hasta la muerte. Lucharé en cada suspiro de mi corazón, lucharé en cada respirar de mi alma. Lucharé por ella. Ni los dioses me detendrán, porque te amo demasiado, dulzura, y, aunque no existas aún, o tal vez exististe en un pasado muy doloroso, sigo adelante por ti. Eres el deseo más grande que poseo, que ni mi propia mente logra contemplarte por completo. Ni el mismísimo Universo logra abarcarte en tu totalidad. Sólo deseo ser suficientemente digno ante tus ojos, ante tu mirar, ante tus exquisitas y suaves manos, rozando cada centímetro de mí, brindándome el consuelo que siempre he querido.

¿Qué dirás, después de todo esto…? Responde… por favor responde…"

Sunday, June 22, 2008

Tu mirada a vencer...

“¿Qué secreto, qué misterio, guardarán aquéllos girasoles oscuros, inmersos en su devenir de la vida? ¿Qué será, corazón? Me enferma no saberlo, lo sabes. Ante los titanes llamados segundos, marchan lentamente, mientras mi mirada yace en tus girasoles. Gigantes, colosos quienes acumulan ferozmente las arenas del tiempo, y yo los siento caer, uno por uno, en todo mi ser, ante tu propia mirada. Intento zafarme de ésta, salvarme de tus arenas movedizas, sin embargo, los intentos son suspiros al viento. No es huir de ti, es dejar capturarme, es dejar conquistarme ante la Venus misma del Universo. Habría de comenzar una nueva Cruzada contra ti, preciosa, mas dudo ganar. Ni quiero vencer… nunca vencer. Tu corazón es mi victoria.”