Saturday, July 14, 2007

Pensaba

"Pensaba...

Me han condenado a vivir una travesía eterna de desesperanza. Me han llenado de una vida interminable. De una maldita inmortalidad. El divino espectador de seres queridos falleciendo... lentamente. Ni los intentos de batallar hasta la muerte apaciguarán esta maldición. Ni siquiera por esa persona amada. Maldita impotencia.

El sable yacía dentro del cofre, aburrido e inútil. Así también mi corazón inerte, sin el fuego pasional de la batalla. Hasta que ella, con su mirada ardiente, ha revivido mi corazón. No pretendo luchar en el mismo campo de batalla, sino esperaré armado y listo la nueva esperanza... ¿qué?... ¿tan típico de mí, cierto?... Encontrar una esperanza y lucharla hasta que la tierra deje de girar. Pero esa es mi existencia... una incesante búsquerda de pequeñas luces en un mundo de sombras. Al parecer nunca terminará. ¿Qué espero? ¿Qué deseo? ¿Qué necesito? ¿Qué añoro? Sólo hago una cosa: Sonreír. Sonreír irónicamente a la muerte.

Nada de esto fue planeado. Sólo este humilde legado a quienes, alguna vez, se den la molestia de apreciar mis palabras y que sepan esto: Yo existí. Yo viví. Yo amé.

Lo sé... sólo pensaba..."

Friday, June 29, 2007

Mariposa blanca

"A pesar de todas las cosas, poseo un deseo loco de dejar todo atrás, renunciar a mi vida entera, y secuestrarte... tenerte para mí por siempre, como el viejo Fantasma de la Ópera a su Christine. No se lo quiero decir a nadie, pero a la vez deseo gritarlo: Me intuyes, me adivinas entero, como la dulce mirada de mi madre buscándome curiosa, tratando de descifrar lo que siento. No creo que en todo este Universo se logre crear otro ser o conocer otro ser tan fantástico como tú. Es fría esta maldita noche... tiritando te escribo... lentamente... sí mi amor, lentamente, con un tiempo que creo tener y a la vez no tenerlo. Por mí simplemente te besaría en una esquina, y en realidad ya lo hice, en tu puerta, como un patético ladrón de amor. Patético de niño. Niño de inocente. Inocente de ignorante. Sí, querida mía, de uno que añora mil cosas, pero todas ellas contenidas en una sola: Tú.

A pesar de todas las cosas, todo esto suena egoísta, banal y meramente terco. Quien tiene que sonreír eres tú. Quien tiene que revivir eres tú. Quien tiene que maravillarse de la hermosa vida que se nos ha brindado eres tú. Tu sonrisa, tu bondad, tu propio tú, merecen de la felicidad del mundo entero. ¿Pero sabes qué, mi amor? Me gustaría ser yo el dueño de esa felicidad a brindarte. Me gustaría ser ese pequeño sol que brillará cada día de tu vida. Me gustaría simplemente que todo tu universo fuera paralelo al mío, y vivir juntos en una eternidad incierta, que sólo nosotros podamos crear y gobernar. Y sino... me gustaría lucharte, pelearte, batallarte con toda la pasión que mereces, niña mía, y morir en el intento. En el intento de algo que valía la pena. En el intento de una felicidad plena. En el intento de mil estrellas iluminando un solo golpe de gloria empuñado en toda mi espada que tiene grabado en su luz tu nombre... intacto. Invencible. Invicto. Que tú seas la Gran Razón de todas mis añoranzas. Sí mi amor... moriría por ti.

El cielo sería más azul si lo miraras constantemente, como así también mi vida si por un momento me quisieras tanto como yo te quiero ahora, en este preciso momento, en el que te pienso incesantemente, y hasta te lloro. Lágrimas saladas, lágrimas ensangrentadas... que poseen tu imagen plasmada. Tu rostro sonriendo plasmado. Como dije una vez, en la primera carta que te dediqué, bella mía: "Quizás qué pensarás de mí después de esto..." Pero, a estas alturas, ya nada importa. Solo venía de visita a este planeta, buscando un roce de alegría, y lo encontré... mi amor te encontré. Nunca creí que realmente existieras. Hasta dudé. ¡Perdóname mi amor por dudar de ti, pero no creí que fuera cierto! Oh, si sólo mi amigo Werther me comprende perfectamente. Por nada ni con nada logro olvidar por un momento la suavidad de tu pelo cosquilleándome el rostro decaído, cuando nuestros brazos se cruzan, cuando más desconfías de mí, porque temes a que ataque otra vez, bella mía. Con nada logro olvidar tus ojos oscuros e intimidantes, conquistadores de mundos. Sí mi amor, una mirada y una sonrisa tuya son tu mejor arma.

Me encanta mirarte, así de detenido como observar el segundero de mi reloj avanzar. Lentamente. Detenidamente. Minuciosamente. Tratando de encontrar el origen de tu bella luz encandiladora. Nunca creí que en este infierno habría un escape de paraíso como tú.

He perdido mi aliento.

Soy un alma en busca de cumplir su último deseo para descansar en paz. Al parecer viviré entremedio de la paz y el infierno. No creas, mi amor, que eres una lágrima en mi vida. Eres sino la ironía de las cosas. Y aún así, cruzaría los senderos de llamas infinitas por ti. Debo amar cada detalle tuyo, porque lo quiero. Debo amar cada palabra que haz dicho, a pesar de que la haya escuchado bien o no por estar más bien fijado en tus ojos. Sí mi amor, me distraes. Apareciste tan súbitamente en mi empobrecida existencia, como la mariposa blanca que de pronto se cruza en el camino de un perro vagabundo. Y entre dejarte volar o atraparte en un vaso de cristal, aunque me duela, prefiero que seas libre, y ciegamente lo hago, queriendo que sólo vueles cerca de mi corazón.

Perdóname. Perdóname por todo esto. Perdóname por todas las cosas de mi vida. Hoy es un día de gloria en tu existencia. 365 días más que vivir. 365 días más en los cuales existir... sólo te digo esto : No existas mi amor... vive. Vive cada día como si fueras a fallecer en el siguiente. Y luego no mueras. Luces y sombras invadirán tu divina presencia. Deseo que prevalezcan indestructibles las luces. Que las sombras sean erradicadas fácilmente. Creo que soy una mi amor. Lo siento.

No te preocupes. Pronto me iré.

Sí... ahí viene mi amor. Ojalá que, cuando mi furibunda cara cruce en el fantástico mundo de tus recuerdos... sonrías. Porque eso quise ser en tu vida: Una sonrisa constante. Como tú lo fuiste en mi vida. No me arrepiento de ello. Nunca. Ni muerto.

Adiós.

Un beso. Siempre tuyo. "

Friday, June 22, 2007

Vencido

"Está nublado. Lo está para mí de hace días... desde que toda esperanza fue apagada de golpe. Desde que cada emoción se tornó gris. Desde que la resignación y el dolor son meras costumbres. Desde que la moral dejó de existir. Desde que comenzó la marcha de los ejércitos de la muerte... buscándome... constantemente. Dicen que ya no vivo... y que no merezco estar aquí. No estoy escondiéndome. Sólo los espero. Arrodillado... con un lápiz en la mano... y mis ojos cerrados."

Saturday, June 16, 2007

Nuestro pacto secreto...

"¡Qué irónico! Creía estar renunciando al mayor de todos mis deseos, al más añorado, y brindo un último ataque, a pesar que sabía que todo estaba perdido. Sentí el fuego de mi corazón dominarme. Aniquilando la intimidante distancia, había creado un sello de amor. ¡Mi niña, por segundos me amaste! ¡Por segundos fui el hombre más feliz del mundo! ¡Por segundos sentí la esencia de miel en mis labios! Los mil y un efectos posibles en fracciones de segundos... ¡y aceptaste mi gran afán! La noche lucía contenta, enorgullecida de mi acto de valentía. Mis días de blanco y negro fueron, hasta ese martes... que a besos y palabras lo pintaste como tú quisiste. Pintaste esa noche... en día. Pintaste las flores marchitas... en primavera. Todo lo que conozco, soy y seré, fue tuyo, es y será. Me transmitiste la alegría del mundo. Destruiste mi tristeza entera. Descubrí el placer hecho piel y pétalo de rosa. Bendita sea la pared que te sostuvo mientras mis brazos te encerraban completamente. Y tu mirada buscando mi respuesta. Y tus manos acariciando las mías. Y tu aroma hipnotizándome. Y el silencio ideal. "

Sunday, June 10, 2007

Cinco horas...

"La oscura tarde fue testigo. La eternidad poseía una forma... después de todo. Forma de ángel, de ninfa. Y caminé a su lado. Y reí a su lado. Admiré su rostro, sus ojos, y me desilucioné de las estrellas. Me bendijeron con cinco horas junto a ella. Cinco horas en las que sólo un segundo le bastaba para fascinarme. Un segundo para abrasarme. Un segundo para besarme. Miles de pequeñas alegrías contenidas en el más encantador ser existente. Fuimos ella y yo. Por cinco horas lo fuimos, y nada más. Me sonríe constante y desinteresadamente, sin saber lo que revivía en mí. Desesperado, trataba de gritarle por los ojos lo que tanto deseaba confesar otra vez, mas ella, tímida, se escondió en mi pecho, acurrucándose. Vencido y derrotado, cesaba el fuego de mi sinceridad. Y ahora pienso: Creo que nunca te dejaré, aunque eso me cueste la felicidad de miles de años. Sin embargo, la batalla ahora se ha tornado más dura, porque no hay enemigo contra el cual luchar. No he logrado conquistarte por completo, y creo que nunca lo lograré. Creo que nunca te dejaré. Ojalá me concedieran el deseo de morir por ti, mas me han condenado a verte en cada rincón de mis días. ¡Qué manera tan irónica de amar! Pensar en el final de mi existencia, y a ti como el verdugo más hermoso que he conocido. Todo se ha muerto a mi lado, y aún así cuento los segundos que han pasado desde la última vez que te vi. Creo que nunca te dejaré. Una rosa marchita y las hojas heridas por mis palabras serán el legado que dejaré atrás... y un corazón deseoso de amor.

Prometo que si llegas a mi lado, no te tendré por mucho tiempo... aunque planee tenerte por siempre."

Thursday, May 24, 2007

Cuando...

"Cuando las flores mágicas lluevan...
cuando resuciten de la imaginación los unicornios, dignos estándares de la esperanza...
cuando el último grito de muerte sea apagado por la brisa divina...
cuando los hombres se sonrían unos a otros...
cuando la sangre deje de derramarse en los eternos campos de batalla...
cuando los sueños crucen los campos de la realidad...
cuando la eternidad sea de cristal...
cuando el sol ilumine hasta el último rincón de mi tierra...sin fin...
cuando las estrellas sean mis canicas...
cuando pueda abrazar la luna...
cuando dejen de existir los corazones negros...
será el día en el que cumpla mi mayor anhelo:
Sentir la esencia angelical de tus labios"

Friday, May 18, 2007

Robo de miradas...

“Estuve presente en el divino santuario que acoge tu persona. Tu todo más bien. Y te tuve en brazos. Una y otra vez. No te quería soltar, como si la muerte nos rodeara. No sé si es una dicha o un sarcasmo… pasan los días… inertes. Gimiendo de dolor por tu ausencia. Te pienso infinitamente. La falta de ti es mi eterno martirio, porque posees la llave de mi corazón. La llave de la eterna salvación. Me robas miradas… constantes… Siento miles de gritos alrededor, pero el canto de tu voz las apacigua lentamente, como el viento acariciando cada hoja marchita. Hipnotizantes ojos y curvas… el dulce sonido de tu voz aclamando mi nombre en gritos de ternura y pasión, con el acto seguido de atraparme en medio de ti y plasmar inyecciones de cariño (¿o será amor?) en mi desgastado cuello. Benditas sean las mil emociones que trato de descifrar, en este misterio de amor, por sólo mirarme. Siento que me invaden miles de manos invisibles en todo mi rostro. Lentamente me reviven… lentamente.”

Wednesday, May 09, 2007

Nuestro imperio de fuego.

"Hay días de gloria. Hay días de pequeñas victorias para todos. Ayer fue el mío. El viento me acompañaba en mi dicha. Era de noche, con frío como el aliento de la muerte. Yacía apoyado en la pared y tú, amenazante, te acercaste. Teniéndote tan cerca pude deslumbrar mejor tus ojos. Dueños de una pequeña flama, como una vela, que ni el más grande de los tornados podrá apagar. Doncella de doncellas, me miraste intrigada, curiosa, impaciente por la respuesta. Sin embargo, me di el lujo de disfrutarte admirándote en tu belleza divina. Tu belleza es mi maldición. Los escasos centímetros también lo eran. Mi corazón, agotado de latir, pedía misericordia. Y mi mente se la condedió dejando soltar las palabras reprimidas por tantos segundos eternos. Sólo fueron dos. Al escucharlas, tus mejillas revelaron un color rojizo, digno de rosas. Fue entonces cuando me atrapaste una vez más. Y tus labios inyectaron su bendito veneno en mi cuello. Dos veces. A pesar del frío, sentir tu cuerpo apegado al mío fue como la lluvia de mil flamas hacía mí. Flamas extasiadas de felicidad. Hartas de ella. Por segundos, nuestro acto fue nuestro imperio de fuego...
nuestro...
sólo nuestro..."

Tuesday, May 01, 2007

Un vicio llamado tú.

"Y en medio de la maldita madrugada, bien deseo que conquistes mi todo con tu luz. Que cada rincón de mi ser posea impregnado tu aroma de lirios. Que la dulce esperanza de tu mirar esté hasta en el más desamparado corazón... el mío. Porque te necesito... te necesito hoy y siempre. Y ahora que te pienso, yazgo en la desesperación de la paciencia, en las oscuridad eterna... descubriendo tu luz, el sol me es una simple y banal sombra a tu lado. Te pienso y bien quisiera darte el paraíso sólo existente en esta maldita mente. Maldita por tu encanto... eterna condena. Una pizca de tu tan bendita y maldita belleza lleva a la locura hasta el más frío de los hombres. Quiero un poco de ti... embriagarme de ti. Ser destruído en medio de tus brazos. Que el bendito jugo de tus labios envenene mi cuerpo mortal. Cántame mi niña. Que cada palabra de tu boca sea el gatear de este lápiz y de estas manos que intentan plasmar un poco de ti."

Friday, April 27, 2007

Obra de hoy : felicidad en sueños

"En las faldas de una montaña, con traje de gala, yacía yo, pobre alucinado que admiraba la vista nocturna de la ciudad. El espectáculo de luces y oscuridad, las pocas estrellas reveladas y las tantas cubiertas por las nubes. Sin luna. Mezcla de melancolía y soledad sentía. De pronto, las luces se apagan. Incertidumbre en las sombras. Pero, para gusto propio, las estrellas quisieron revelarse. Ahora el espectáculo poseía su segundo acto: La noche eterna. Tanteando, mi mano descubre piel de terciopelo. La luna aparece entre las nubes, llena, en medio del tercer acto de este divino espectáculo: La aparición de ti, mi amor, vestida de blanco. En ese momento, las ninfas y los ángeles vestían de blanco. Me sentía tonto, estúpido a tu lado. Pero me gustaba. Mi corazón, mi cabeza, mi cuerpo entero, tiritaban de nerviosismo. Pero me gustaba. Me encantaba. Me encantaba la pérdida total de mi razón al ser sometido ante la luz de tu mirada. Mi sorpresa fue mi felicidad. Eras la mezcla perfecta de todos los colores existentes. No pude decir algo, sino abrazarte. Y bellamente, sin oposición, aceptaste mi humilde ofrenda de cariño. Se desató la batalla de deseos reprimidos...
tocándote...
acariciándote...
sintiéndote...
queriéndote...
Entonces fue cuando trataste de murmurarme algo al oído. No te pude comprender. Me miraste de frente, y con tu gracia divina, modulaste esas dos precisas palabras. Con el coraje de miles de hombres, fui exterminando cada centímetro que me separaba de ti... y con la valentía de millones, me atreví a forjar el sello del amor. Todo mi fuego acumulado, consumiéndose en un disparo de placer. Y cuando nuestros labios dieron fin al ritual del amor, las cortinas cayeron lentamente, desvaneciéndote entre las luces y sonrisas. Resignándome a abrir los ojos una vez más, te dedico estas palabras, de un sueño que parecía real"

Saturday, April 21, 2007

Confesión de un día.

"Bien quisiera saber qué versos expresar en estas horas de la mañana. Mi caminar es de viejo vagabundo. De digno derrotado. Y, aunque lo quiera o no, veo que mi todo tiene algo de ti, niña, pero nada eres tú en tu totalidad. Me resigno a sentir tu maldita ausencia en mi caminar... y a imaginarte temporalmente. Llego al bendito lugar que me hizo conocerte. Sentándome en las faldas de la batalla intelectual, forjando las trincheras del futuro... ignoro el cañoneo del conocimiento, y solo te pienso una y otra vez. Como niño enamorado. Escribiendo tu nombre en las últimas páginas de mi cuaderno... como niño enamorado. Horas pasan... horas de suplicio pasan. Las siento mientras veo las ramas de los árboles mecerse. Y los pájaros volar. Y las nubes cubrir lentamente el sol. Y el viento consolar el rostro de este loco. De este loco por ti. Dibujando tu sonrisa. Y cuando menos lo espero, te veo. Todo pensamiento desaparece lentamente. Más rápido desaparecen al sentir tu mano aprisionando la mía. Me miras como si me conocieras bien. Y no, mi amor... no tienes idea de lo que siento. Te atrapo en mi red de amor... en mi red de deseos. Y tú caes en ella... voluntariamente. Ahora es cuando quiero morir. Ahora es cuando deseo dejar de existir... en medio de mi mayor dicha. En medio de ti. En medio de tus brazos. En medio de tus labios... ahora es cuando añoro terminar mi vida. Y así como así... te vas. Los pensamientos reanudan el asedio. Y también el frío. Con el sol siendo carcomido por el mar en un espectáculo de colores, lloro tu nueva ausencia. Un escalofrío me ordena irme de este lugar. Con tu nombre y dos palabras escritas en una hoja, dejo este lugar. Asesinando otro día de mi existir, me dispongo a caer en la tumba de las noches, y en la cuna de las mañanas. A soñarte. Porque estoy enamorado de ti"

Te amo...

Wednesday, April 18, 2007

Para ti... sólo para ti.

"Te tengo a mi lado, como siempre lo había querido...
y no sé qué hacer.
Mis latidos aumentan.
Mi sangre comienza a hervir.
He liberado una batalla contra mis pensamientos.
Mi todo tiembla.
Entonces es cuando tú inicias un ritual.
Te me acercas...lentamente.
Tus manos rozan las mías...suavemente.
Tus brazos rodean mi cuerpo.
Sin dejar de mirarme.
Y yo bien quisiera darte todo un mundo.
Por sólo tenerte.
Por sólo mirarme.
Por sólo conocerte.
Por sólo existir.
Pero sólo tengo mi corazón.
Y dos palabras."

Te amo mi niña...
Hoy y siempre

Saturday, April 14, 2007

Milímetros

"Te tuve a milímetros.
Oh, mi niña, esa dicha de tenerte en mis brazos.
Otro momento que he congelado por todos los tiempos.
Lanzaste palabras, las memoricé todas...
Admiré tus labios moverse,
rojos y seductores.
Tu tez blanca y desnuda...
siendo invavida por mi mortalidad.
Siendo invadida por mi maldita mano.
Siendo depravada por ella.
Electrocutándome de tu suavidad.
Y mis labios lanzaron un único gran disparo a tu mejilla...
sin que te opusieras.
Fuimos nosotros.
Fuimos nosotros dos.
Por segundos lo fuimos.
Por escenas, por imágenes,
lo fuimos.
Creí estar perdido en mi camino.
Tu mirada me ha iluminado una vez más.
Me aparta de las mil sombras.
Me atrapa también.
Se apodera de mí por completo.
Sólo puedo aceptar que soy tuyo.
Que lo fui y siempre lo seré"

Tuesday, April 10, 2007

Regocijo

"No te vi otra vez.
Te quería preguntar si manejas el tiempo.
Si eres dueña de los cielos.
Si eres dueña de cada hoja marchitándose...
si eres dueña de las mariposas posándose en tu mano.
Si eres dueña de los vientos eternos...
de las olas del mar.
De mi mirada melancólica.
Del fuego de mi corazon.
De mi mente sin razón.
De todas mis palabras.
Y de la conquista total de mi ser.

(En el atardecer...ese mismo día...)

Maldita soledad.
Malditas palabras lanzadas al viento...
Maldito vacío.
Sólo me regocija el recuerdo y los segundos que congelé contigo
de ese miércoles bendito..."

Thursday, April 05, 2007

Sueño fugaz

"A pesar de vivir este infierno cada día, tú apareces como un sueño fugaz.
Y en él te poseo.
Y en él me amas.
Y en él soy feliz.
Y en él hay siempre luna llena.
Y en él las nubes no existen...
ni los gritos,
ni los sollozos...
ni la muerte,
ni la desesperanza.
Un mundo de ideales.
Y los reyes somos tú y yo.
Donde nuestros momentos son segundos eternos.
Y tus miradas interminables.
Y nada es inalcanzable.
Pero tuve que abrir los ojos..."

Friday, March 30, 2007

Encanto

"Hay tantas cosas maravillosas en este mundo, y tú estás sobre todas ellas... te veo resplandecer en tu plenitud, en el fondo de esta habitación oscura, en mi soledad... te veo. Deambulo en calles, pasajes... tratando de encontrarte una vez más. De llenarme de ti una vez más. En una flor, en una luz, en una cicatriz de nube. Tu aura me invade de pronto... aura de suplicio, aura de perdición, sin embargo, te sigo persiguiendo. Te quiero a mi lado, te necesito a mi lado. Sin querer memoricé tu aroma... sin querer, memoricé tu silueta... sin querer, memoricé tus diversas curvas... condenándome a desearte. Si niña, te quiero"

Saturday, March 24, 2007

Ese día...

"Y ése día en el que el sol parecía no acabar, nuestros pies invadieron los jardines... sonreías, y mi vida entera de agonía parecía desvanecerse. El prado te tuvo en tu plenitud. Dormitabas. Quizás qué pensaban los dioses de mí al tenerte acostada a mi lado... cambiarían su inmortalidad por ser yo en ese momento, quizás... mi humilde mano de intento de poeta tocó tu rostro... y por un momento pensé que tocaba una felicidad eterna. El resto era el resto... el resto era sombras... el resto era ajeno... el resto era su mundo, porque esos segundos fuimos nosotros dos... y nada más. Sentía tus respiros en mi cara y con tus ojos entrecerrados me miraste. Sentía la luz pasar entre las nubes, como tu mirada entre tus pestañas. De niño, el nerviosismo, la vergüenza, me dominaban. Y sí mi amor es cierto, no sabía qué decirte. De golpe me abrazaste... me atrapaste... soy tuyo... y no pretendo dejarte escapar en esta complicidad de dos. Y tus labios... ¡mi amor tus labios!... perfección absoluta de vida, placer y dicha... sí, niña, me enamoro de los detalles... de tus detalles... rememoro esto, creyendo que sería un día común... y ahora... es el día en el que perdí mi razón por ti..."

Tuesday, March 20, 2007

Te lo digo sin rodeos...

“Y ya te lo dije. Te lo he confesado mi niña… quizás ahora qué me depara el futuro entre nosotros dos… me dices “¿tan rápido?”… yo te digo: “los sentimientos es cosa de segundos, pero olvido de miles de años”. Mi amor… la amo, créalo o no, la amo. Desde hoy hasta el final de las eternidades. Pero… después de caminar, yacía derrotado en las faldas de mi montaña, llorándote desconsoladamente, porque creo saber cómo terminará todo esto… creo sentir la derrota llegar, a pesar de mi coraje en batalla, de mi espada que sigue luciendo su filo, y mi armadura que aparenta indestructibilidad…¿qué estoy haciendo, mi amor? Te lloro como si te hubiese perdido, cuando ni siquiera te he ganado en batalla.Bien sabes tú, caro amor, que daría la vida por ti… por ti entraría en las gigantescas cargas de ejércitos malditos y perdidos… destinados a ganar lo que todo buen hombre desea… la gloria. Y yo pretendo hacerte mía. No a la fuerza, querido amor, sino con el maldito tiempo que detesto. Lo sé, soy obstinado. Déjame ser… te ví y me perdí bajo tus perlas y diamantes de tu rostro, ante la vida de tus labios, ante la pureza de tu piel… ante tu niña interior y tu mujer exterior.

Monday, March 19, 2007

Vuestro amor, mi batalla...

"No debo acelerarme. El guerrero no gana una batalla por derrotar rápidamente a su enemigo, sino por la estrategia formulada.

Y es que en sí el amor es una estrategia... es esta lucha eterna que poseo. Ella se llama... no... no puedo decir su nombre en vano. No quiero, no puedo, no debo perderla. Ya me di cuenta de mi misión a cumplir: Alegrarla, entretenerla, distraerla, llenarla de una dicha inimaginable, que conmigo sienta lo que con nadie ha sentido antes... y mi recompensa será mi propia felicidad...quizás ella misma.

Creo que fue el fin de semana más largo que he tenido. ¿Por qué será?... ¿porque la soñé, la imaginé, la pensé... la sentí conmigo? Quiero... no... quiero suena banal... deseo ser un caballero de la luz, el caballero que es para ella, para llenarla de dicha y defenderla a toda costa... aunque, como dije antes, perdiera la vida en el intento.

Creo que sólo con un acto de devoción podré ganarme su confianza... creo...

Como decía la canción:

"Y no sé, y no sé, y no sé... si amarte o retroceder..."

Te amo. Y bien quisiera que el amor que te brinde sea tu felicidad. Ese es mi mayor anhelo. Por ahora me resigno a verte y quemarte con mi mirada, encontrando en ti el reposo, la dicha, la exterminación de la soledad. Que me mires con tus ojos morenos, que me tomes mi mano cicatrizada de batalla con la vuestra. Y que me beses con tus labios llenos de vida...

¿Seré superficial?... quizás... quizás sólo resalte vuestros detalles físicos, pero me encanta vuestro ser..."

Confesión

“Quizás qué pensarás de mí después de esto…

Al recordar tu hermosa silueta, mi niña, me invaden imágenes de tiempos recientes… tú una vez dormiste a mi lado, y yo no pude sino admirarte en tu plenitud mientras mantenías cerrados tus ojos. No he podido resolver el misterio de tu mirar, la exquisitez de tu piel, el sabor de tus labios… tú, mi enigma más querido.

Te quiero, te quise y te querré, palabras que te repetiré una y otra vez, y creo que no me cansaré… te las puedo escribir, gritar, decir, dedicar… lo que sea, pero después de todo, siguen siendo pobres... Oh querida mía, te pido ayuda. Ayúdame a saciar esta sed de pasión, ayúdame a saciar esta sed de amor, ayúdame a saciar esta sed de cariño, ternura… esta sed de ti… ya la luna no me sirve, mi amor, ni el mar, ni el sol, ni el cosmos…

Esta botella me ayudará a encontrarte… estoy perdido sin ti… náufrago en la isla de mi corazón.

Se desborda mi amor por ti en mis lágrimas que caen incesantemente… en la sangre que fluye en mi cuerpo… y en la que he derramado… No pienso renunciar a ti, aunque me cueste la vida misma. Sólo tengo de ti un pequeño retrato y los espejismos breves que acosan mi mente. ¿Ya habré enloquecido?


Te amo…

Oh carta querida, siente la dicha de estar en sus manos, en sus divinas manos, dicha que no puedo disfrutar por ahora… sé feliz por mí, carta querida, de ser admirada por sus ojos mientras que leen mi señal de auxilio…

Ya la derrota se aproxima…

Veo borroso y me siento caer, pero sigo palpando tu piel en mi cabeza…

Ten calma amor, ya me voy...

Sólo quería que supieras que te amo…

Me voy…

Adiós…”