Monday, April 17, 2006

Irreal...

“Durante este período de mi vida me he dado cuenta de lo que es el dolor, de cómo es el dolor. Y no sólo el dolor, sino también la soledad.

Soledad, niebla oscura que no quiere desaparecer.

Seis años batallando por cosas que amaba, y siempre terminando abatido, vencido.

Amor, esa estrella lejana, distante. Inalcanzable.

Escribiré cuanto quiera, a pesar que no sea recompensado. Moriré escribiendo, si ese amor no aparece…

Sigo vivo, sigo aquí… ella ya no existe en mi corazón. Es un espejismo en este desierto de mi alma. Creo que seguiré esa alucinación. Me enamoraré de ella, de la imaginación.

Mi niña, mi querida y amada eternidad, te dedicaré mil y un poemas, porque te amo y tú a mí, los dos, incondicionalmente, en esta tierra de fantasía, donde sólo en este desierto llueven estrellas.

Ámame. Por favor ámame, pero no cualquier amor, sino toma el mío y devuélvemelo… no merezco el tuyo. Tómame de la mano y caminemos juntos en este mundo que hemos creado, digno de gobernar, digno de querer, de conquistar, de admirar. Mi amor, maravilla a cada ser con tu mirar. Bésame y conviérteme en un Dios. Ya quisiera ser tuyo… ¿o ya lo soy? No… siempre lo fui.”

Sunday, April 09, 2006

El fin...

”La luz de la esperanza se está apagando. Creo que jamás te poseeré. Lo irónico es que ahora sonríes… he ahí el dilema…

Siento que cada pedazo de mi existencia se desvanece. De pronto, todo se detiene. Ya no hay nada vivo. Es el silencio fúnebre, el túnel hacia el fin y yo estoy en él. Todos mis recuerdos, incluso el tuyo, se van borrando. ¡Oh amor, ya no siento tu tibio cuerpo pegado al mío, con nuestros brazos como cómplices de este aprisionamiento!”

Estas son las últimas palabras que te dedicaré… por ahora.

Debo terminar con este sarcasmo, este sacrificio al cual me he estado sometiendo. Me duele tanto todo, porque mi todo eras tú. Ya no soporto verte con otro. Ya no soporto nada.

He de retirarme de la batalla. Te dejo amor… me voy… derrotado…”

Saturday, April 08, 2006

Arrodillado...

”Estoy a tu suerte, a tú voluntad. Tú eres quien puede realizar mi sueño, o matarlo. Sólo tú…sólo tú…

Te oí llorar, y mi todo se derrumbó. No he sabido de ti. La desesperación me carcome lentamente. Quiero verte… quiero verte…

Estás sufriendo, lo sé. Lo he visto en tus ojos. Me siento inútil e insignificante, porque no puedo ayudarte. Creo que soy un estorbo en tu camino a la plena felicidad.

¡Oh, mi amor, cuánto quisiera que tu alegría, tu razón de sonreír, tu todo y tu sentido de vivir, fuera yo! A pesar de que han pasado 1 mes y 17 días, todavía recuerdo con exactitud el momento en que me conquistaste por completo. Estabas viendo la televisión en la casa de mi prima. Lo primero que vi fue tu reluciente cabello largo. Bellísimo”

Friday, March 24, 2006

Lo sabes...

”Hoy tendré el placer de verte. Quizás no haya pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi, pero para mí fue una pequeña eternidad. A horas de verte y ya desespero. El profesor sigue enseñando y yo escribiéndote. No me importa mi futuro, me importas tú.

Parece que todo se desmoronara, hasta que por fin te veo. Tus perlas me guían a la salvación, a mi paraíso.

Ya lo sabes… lo sabes todo. También esas dos palabras, como quien se ahoga del fuego. Mi corazón logró vencer al maldito nerviosismo. Mi cuerpo temblaba y a la vez ardía de desesperación. Al verte, la primavera invadió mi desconsolada alma. Sólo quería tomar tu mano y escapar contigo al infinito de mi corazón. Sólo quería regalarte todo con mi mirada. Pero ahora aquí, escribiéndote, mi mano sólo toca aire… y mi todo llora. Este amor… preciosa mía…lo cocinaré a fuego lento. Aunque duela, seré tu fiel compañero.

No amor… no digas nada. Sólo mírame. Ponte enfrente de mí, a milímetros de mis labios, y mírame… no mates la ilusión…"

Thursday, March 23, 2006

¿Me amas?

”Te amo…no me canso de decírtelo…

Dime algo, por favor… o mírame, ahora que mi vida se acaba. Dame la fuerza para defenderte y salvarte de este mundo cruel. Dame un poco de tu amor para forjar la gran espada. Oh amor, batallaré por ti a morir. Lo haré por siempre si fuera necesario. Cuando dé mis últimos respiros, bésame para descansar en paz. Sólo te quiero a ti, mi único anhelo. Tú, mi todo. Pedirte a ti es como pedir el sol mismo.

¡Oh, mi Venus!...tú... ¿me amas?

Wednesday, March 22, 2006

Te amo a morir....

”¿Tendré el valor de pelear por ti? Lo tengo, pero no tengo el coraje para estar enfrente tuyo.

Todos los días veo muchas cosas. El cielo, la tierra, personas, etc., mas en ninguno de éstos que existen en mis días, me logro salvar de ti. Todo me sabe a ti…todo me sabe a ti… ¡qué delicia y qué tormento! Todo lo que me rodea eres tú. Mi mundo eres tú y no sabes cuánto me gustaría conquistarte en esta gran campaña del amor. Te quiero en mí. Tantas veces que te lo he dicho y lo seguiré diciendo… te amo y soy tuyo. En cada fragmento de mi alma verás esa imagen de cuando te tenía en mis brazos. Esa imagen congelada, donde ya nada importaba. El mundo que nos rodeaba, el tiempo, el pasado y el futuro, todo eso había dejado de existir en esos segundos que parecían un presente eterno.

Imagíname como quieras. Soy sólo tuyo. Yo amo y amaré cada palabra tuya, cada gesto tuyo y cada paso tuyo en la más deliciosa obsesión que no existe en esta realidad. Amaré tu silueta, tu perfil, tu sombra y la luz que viene de tus ojos.

Te amo, te amo, te amo, te amo………”

Monday, March 20, 2006

El amarte...

“Amarte se me tornó la más dichosa de las rutinas.

El día en que mi mirada reposó en la tuya, fue mi último día de libertad. Quienquiera que ose a mirarte, estará perdido bajo tu encantamiento. Por ti, ahora sé lo que se siente el “amor a primera vista”. La dicha de estar a tu lado es mi único sustento. Me obsesioné de ti y ya quisiera que cada cosa que tenga la suerte de ser tocada por tus manos divinas, sea mía. Benditos sean aquéllos que te oyen, aquéllos que sienten más de ti que yo, incluyendo aquél que puede besarte. Por un beso tuyo, yo moriría. Ya siento que el tiempo sin ti me va carcomiendo poco a poco. Me ha hecho caer en el abismo infinito de la desesperación. Todavía no logro creer que mis manos ordinarias hayan profanado las tuyas, tu mejilla izquierda y tu cintura.

Te he visto amándome hasta el último rincón de mi ser, pero creo que ya debiera despertar.”

Sunday, March 19, 2006

Ya no sé qué hacer...

"Ya no sé si estoy vivo o muerto. Tanto soñarte me ha alejado de la cruel realidad.

No pretendo estar así eternamente.

Creo que ya te hartaste de mí. Muchos "te amo" te volvieron loca.

¡Pero amor, el loco soy yo! Sólo me diste una mirada, después un abrazo y luego un beso, y ahora soy todo tuyo. Tú no eres mía y eso se me clava en el corazón, en cada segundo de mis miserables días.

El único retrato que tengo de tí, lo he besado mil veces. Fui un tonto, un estúpido... mis labios estuvieron tan cerca de los tuyos y sólo escuché a la razón.

Mi amor, cuando me pediste que te abrazara, me encontré en el paraíso, en mi paraíso. Trata de imaginar lo que pasó por mi mente cuando compartí tu lecho.

Te sueño, te sueño... y te sueño... y a soñarte me he condenado.

Sunday, March 12, 2006

Llegaste a mi, por fin...

Ahora que mi corazón menos esperó, la encontró. Quizás de muchas haya escrito lo mismo, pero sé que esta vez es distinto. Ya siento el sabor y el éxtasis de la victoria.

¡Oh querida, amada mía! Tus ojos fueron mi primera maravilla, tus manos la segunda y sueño que tus labios sean la siguiente, a pesar que por milímetros de diferencia pudo ser real ese apasionado sueño.

"¿Qué saco con escribirte?", se pregunta mi mente, perturbada por tu imagen congelada en el recuerdo. Mi corazón le responde: "piensa camarada...el poder recordar el aroma de su cuerpo, sus "te quiero", sus brazos atrapándonos en una prisión de encanto...esto y mucho más". Pero la mente no se dejó convencer y preguntó otra vez: "Lo sé, querido corazón, mas...¿no crees que sería desdichado vivir sólo de eso y no de ella misma?"

Planeo poseerte, preciosa estrella, pero será en vano si no sientes felicidad a mi lado.

¡No sé qué hacer amor! Te amo demasiado, pero...¿para qué arrancarte de mi jardín si eres la única rosa en él? Creo que seguiré aquí, elogiándote con cada palabra, y admirando tu abrir de pétalos en la mañana y el cerrar de éstos en el atardecer.

No encuentro consuelo en el cuento en el que yo soy Cristóbal y tú mi Daniela.

Te amo...

No he logrado inventar otras dos palabras que igualen o superen su significado.

Te amo...

Te amo desde que mis ojos posaron en los tuyos y dejaré de amarte cuando mi amor por ti sea de cristal...

Wednesday, March 08, 2006

III

"Ya he perdido la gracia
de las palabras.
No tengo idea de cómo interpretar
este espectáculo presenciado por mi corazón.
Esta perfección que nadie conoce más que yo.
Me advirtieron de ti, mi niña.
Pero soy terco y curioso.
Ahora cada uno de mis pensamientos
los has conquistado.
Mi vida parece más maravillosa,
pero no ha cambiado nada.
Eres sólo tú.
La criatura más amable
y encantadora.
Sólo una criatura
una que amo,
y ya cambiaste todo mi mundo."

Te amo...

Monday, March 06, 2006

II

"Las palabras lo son todo.
Pero no siempre.
Suenan estúpidas cuando mis ojos
encuentran descanso en los tuyos.
El silencio es mi mejor amigo
cuando estoy contigo.
Te tengo en mis brazos.
Eres un tesoro, amor,
pero sólo yo sé cuánto vales.
Mi mano acaricia tu mejilla,
temblando,
porque temo que sea una ilusión.
Y sólo falta una cosa
para morir en paz:
Tus labios,
dignos de dioses.
¡Oh preciosa mía,
cuánto deseo que la razón
gima en el suelo de dolor
y perder sentido de toda realidad
besándote tranquilo
y a la vez
fogoso, apasionado,
como si este beso fuera a ser el único
y el último!"

Sólo para ti...

Sunday, March 05, 2006

Uno de tantos

Les explico...
Me he dado cuenta que, ahora que ando enamorado ^^, dudo que termine de dedicarle poemillas a mi querida mujer, así que...comenzaré con toda una colección de poemas que estaré creando reiteradamente...para el gusto de quienes lean esta wea xD...aqui va el primero...disfrútenlos!

"¡Oh amor cuánto te sueño!
Compartiendo tu lecho,
cuando me engaño con el aroma que dejaste
en mi almohadón.
Cuando tus perlas oscuras
atraparon mi mirar,
fue mi perdición.
Debo cerrar los ojos
para estar a salvo de tu encanto.
¡Pero mi amor,
es imposible!
Tomaste mi mano
y la dejaste en tu cintura.
¡Te tuve!
¡Fuiste mía por sólo segundos,
y sentí que fue todo un infinito!
Pero son sólo detalles y locuras,
de un pobre muchacho,
tonto enamorado,
que no puede dormir"

Tuesday, February 21, 2006

Curioso...

El otro día,estaba conversando con una amiga,y le di el blogg que tengo...y me dijo:
"¿Todavía estás en eso de la poesía?"
Esa pregunta me dejó pensando harto...
Creo que soy más sensible que otras personas,tanto como para disfrutar más esos momentos con cierta persona,y por lo menos dedicarles un verso...del encanto que me dio...llámenlo locura,llámenlo obsesión extrema,llámenlo como quieran,no me importa...
Todo lo que hago,lo que escribo,y lo que digo,lo hago para que algún día me recuerden...y no ser uno más del cementerio...y que todo el mundo sepa,que alguna vez,yo amé...y que quizás di más de lo que debí haber dado por ella...

Wednesday, February 15, 2006

Por ti

"Ya otros me miran
y dicen que tengo
un plan maestro
para sacarte ese vestido rojo.
No los escuches, amor,
porque no comprenden
el mirar que te dedico cada día,
y a tus palabras,
y a tus fotografías,
imágenes guardadas en mi corazón,
como gran codicioso que soy.
Tú, mujer hermosa,
sombra de mi perdición inevitable
y luz de mi amor,
¿acaso no comprendes,
que este dolor sufrido en mi pecho
es el amor que siento por ti?
¡Amor no lo tomes a él,
sino a mí!
¡Sacrificaría mil de mis vidas
por tu sonrisa de un SÍ!
Ya otros me miran
y dicen que tengo
un plan maestro
para que seas mía.
No los escuches, amor,
porque no entienden el arte
de dibujarte en mi mente
y contemplarte eternamente.
Ya creo sentir tus labios,
los prohibidos,
los de mis anhelados sueños,
los de tus besos,
cuando me confundí con la miel de mis rosas.
Creo que el sol brilla más
cuando le sonríes.
La luna me pregunta si te quiero.
Estaría mintiendo si dijera que SÍ.
Yo nunca te quise.
Jamás pensé en decirte tan
insignificantes palabras.
Yo lo sé, y tú también,
cara dama,
que el corazón piensa más allá,
y que mis palabras con gusto a tí,
no terminarán.
El aire tiene tu perfume
cuando grito tu nombre,
desesperado y sediento,
como un perro a morir.
¿Estarás harta de mí?
¿Mi obsesión te alejará?
Creo que ya lo hizo.
Mas, tranquila querida,
corre de mí,
que te amenazaré.
El viento me ayudará
a cargar el mensaje.
No te olvidarás de mí.
¡Mi niña, con todo esto,
y sollozando,
arrodillado bajo tu divino mirar,
quería confesarte:
Te amo!"

Me costó hacer éste...Feliz día de los enamorados...
creo que recibí un flechazo...

Friday, January 13, 2006

Caro Amor

“He sentido el infinito,
por sólo un instante,
a través de tu mirar.
Dos perlas negras,
maldiciones de encanto.
Quisiera congelar el momento,
pero de pronto, algo más ataca.
Es la suavidad de tu mano,
curando mis patéticas heridas.
Ya desearía cargar de nuevo mi espada,
sin importar mi cansancio de luchar por ti.
¡Oh amada mía, dame la poción,
la bendita poción,
que me hará olvidar tus ojos,
tus manos,
tu rostro angelical!
¿No ves que deliro?
Así es…deliro…
¿Y tú…qué haces?
¡Me matas con tu encanto!
Conmigo ya puedes hacer lo que quieras.
Soy tuyo.
Fui tuyo.
Seré tuyo.
He extendido mis brazos al aire, en vano,
al despertar.
Me dices que piense en ti.
¡Querida, aunque piense o no en ti,
ya eres parte de mi alma!
Me has revivido, caro amor,
y tu mirar me ha revelado la salida
de esta interminable oscuridad.
Sólo una cosa tengo que decirte:
Te amo”

Thursday, January 12, 2006

Desilución

”Extiendo mis brazos al aire,
soñando que la puedo tener,
que es mía,
incondicionalmente.
Pero ya estoy delirando...otra vez...
quizás cuántas más,
no lo sé.
Deliro.
Deliro.
Y de pronto,
lloro,
porque me percato que mis brazos no sostienen nada más que una sola imaginación.
Era un sueño"

Thursday, December 29, 2005

Creí

”Y pensaba conocer cada maldita sensación.
Cada maldito sentimiento.
Y pensaba conocer sus talones de Aquiles,
cuando eran los Elefantes de Aníbal.
Creía haber olvidado el dolor de mi pecho,
la flaqueza de mis brazos,
el cansancio en la batalla.
Y que mi fuente de energía era el pensar en ti,
mi infinidad de sueños a tu lado,
mirándote,
teniéndote,
gozándote.
Pero amor,
todo esto sufrido por ti,
es sólo el comienzo”

Sunday, December 25, 2005

Carta a Lotte

"Está decidido, Lotte, quiero morir; esto te lo escribo sin ninguna exaltación romántica, sereno, en la mañana del día en que te veré por última vez. Cuando leas esto, cara amiga, ya la fría tumba cubrirá los restos rígidos del intraquilo, del desgraciado que, en los últimos momentos de su vida, no conoce dulzura más grande que la de conversar contigo. He pasado una noche terrible y ¡ay! una noche bienhechora.Ha sido ella la que ha afirmado mi decisión: ¡quiero morir!. Cuando ayer me arranqué de ti, en medio de una sublevación espantosa de mis sentidos, todo aquello se agolpaba en mi corazón, y mi existencia sin esperanza ni alegría al lado tuyo me asaltó con un hielo horrendo; apenas pude llegar a mi habitación, fuera de mí caí de rodillas y, ¡ay, Dios! ¡Tú me concediste el último bálsamo de las lágrimas más amargas! Mil planes, mil expectativas rabiaban en mi alma y, por último, allí estaba, firme, completo, el último, el único, el único pensamiento: ¡quiero morir! Me tendí, y en la mañana, con la serenidad del despertar, todavía sigue firme, todavía está vigoroso en mi corazón: ¡quiero morir! No es desesperación, sino la certidumbre de que he terminado mi sufrimiento y que me sacrifico por ti. ¡Sí, Lotte! ¿Por qué habría de callarlo? Uno de los tres debe irse, quiero ser yo. ¡Oh amada! En este corazón destrozado se ha deslizado rabioso, a veces, el pensamiento...¡de asesinar a tu marido!...¡a ti!...¡a mí!...¡Pues así sea! Cuando escales la montaña, en una hermosa tarde de verano, acuérdate de mí -cuántas veces he subido por el valle- y luego tiende tu mirada hacia el otro lado, al cementerio en que estará mi tumba, y verás cómo el viento mece los altos tallos de la hierba a los rayos del sol poniente. Estuve tranquilo, cuando comencé; ahora...ahora lloro como un niño, porque todo esto se me aparece tan vívido en torno mío.

No me esperas. Piensas que obedeceré y no volveré a verte antes de la Nochebuena. ¡Oh, Lotte! Hoy día o nunca más. El día de Nochebuna tendrás en tus manos este papel, estarás temblorosa y lo humedecerás con tus amadas lágrimas. ¡Quiero, debo! ¡Oh, qué bien me siento al estar resuelto!

Por última vez, pues, por última vez abro estos ojos. Ay, no habrán de volver a ver el sol; un día gris y la neblina lo mantienen cubierto. Así, pues, pena, naturaleza: mi hijo, tu amigo, tu amado se acerca a su fin. Lotte, ésta es una sensación que no tiene igual, pero es lo más cercano al sueño medio inconsciente, cuando uno se dice: esta es la última mañana. ¡La última! Lotte, no tengo comprensión para la palabra 'la última'. ¿No me encuentro aquí en todo mi vigor? Y mañana estaré tendido, lacio, en el suelo. ¡Morir! ¿Qué significa eso? ¿Ves?: soñamos cuando hablamos de la muerte. He visto morir a más de uno; pero la humanidad es tan limitada que no tiene sentido para el principio ni el fin de su existencia. ¡Ahora aún somos tuyo y mía! ¡Tuyo, oh, adorada! Y en un momento, separados, apartados ...¿quizás para siempre? No, Lotte, no...¿Cómo puedo yo dejar de ser? ¿Cómo puedes tú ser pasajera? ¡Porque SOMOS! ¡Pasar! ¿Qué quiere decir eso? ¡Es sólo una palabra! Un sonido vacío, sin sentimiento para mi corazón. ¡Muerto, Lotte! ¡Enterrado en la tierra helada, tan estrecho, tan oscuro! Tuve una amiga que en mi desamparada juventud lo fue todo para mí. Murió y seguí su cuerpo; estuve junto a la tumba cuando bajaron el ataúd; los cordeles hicieron un ruido áspero al pasar por debajo de él y volvieron a rebotar hacia arriba. Luego la primera palada cayó retumbando, y la débil madera resonó con un ruido sordo que se volvió más sordo y cada vez más sordo, hasta que, por último estuvo cubierta. Yo casí de rodillas junto a la sepultura, emocionado, estremecido, angustiado, destrozado lo más íntimo de mi ser; no sabía qué era de mí ni qué sería de mí. ¡Morir! ¡Tumba! ¡No comprendo esas palabras!

¡Oh perdóname! ¡Perdóname! ¡Ayer! Debería haber sido el último momento de mi vida. ¡Oh, ángel mío! Por primera vez, sin duda por primera vez, ardío en lo más íntimo de mi ser el sentimiento de un éxtasis indecible: ¡Ella me ama! ¡Ella me ama! Aún arde en mis labios el sagrado fuego que fluía de los tuyos; una nueva dicha entibia mi corazón. ¡Perdóname! ¡Perdóname!

Ay, sólo yo sabía que tú me amabas, lo sabía desde las primeras expresivas miradas, desde el primer apretón de manos, pero aún así, cuando yo me iba, cuando veía a Albert a tu lado, volvía a desesperar, presa de febriles dudas.

¿Te acuerdas de las flores que me mandaste, cuando en aquella reunión social no pudiste dirigirme la palabra, ni darme la mano? Oh, he estado arrodillado frente a ellas durante la mitad de la noche y me sellaron tu amor. ¡Pero, ay! Estas impresiones pasaron, tal como el sentimiento de la gracia divina vuelve a desaparecer poco a poco del alma del creyente, aun cuando se le hubiese concedido con toda la plenitud divina en la sagrada señal visible.

Todo esto es pasajero, pero ni siquiera una eternidad habrá de apagar la vida ardiente que gocé ayer en tus labios y que ahora siento en mí. ¡Ella me ama! Este brazo la ha estrechado, estos labios han temblado en sus labios, esta boca ha balbuceado junto a su boca. ¡Ella es mía! ¡Tú eres mía! ¡Sí, Lotte, para siempre!

¿Y qué significa eso, que Albert sea tu marido? ¡Marido! Eso será pues, en este mundo, tal como para este mundo sería, pues, pecado que yo te ame, que quiera arrancarte de sus brazos para estrecharte con los míos ¿Pecado? Bien, hago penitencia por él; este pecado lo he saboreado en toda su fruición celestial; de este pecado he sorbido un bálsamo vital y fuerzas para mi corazón. ¡Desde este momento eres mía! ¡Mía, oh, Lotte! ¡Yo te precedo! Voy hacia mi Padre, tu Padre. A Él quiero quejarme y Él me consolará hasta que tú vengas y yo vuele a tu encuentro, te abrace, y esté junto a ti ante la faz del Infinito en un eterno abrazo.

¡No sueño, no desvarío! Cerca de la tumba, la claridad volvió a mí. ¡Seremos! ¡Nos volveremos a ver! ¡Volveremos a ver a tu madre! ¡Yo la veré, la encontraré, ay, y ante ella descansaré todo mi corazón! Tu madre, tu retrato.

(Luego el protagonista recibe las pistolas)

Han pasado por tus manos: tú les has limpiado el polvo, las beso mil veces, tú las has tocado: ¡tú, espíritu del cielo, favoreces mi decisión! Y tú, Lotte, me entregas el instrumento, tú, de cuyas manos quería yo recibir la muerte, y, ay, ahora la recibo. Oh, le he preguntado todo a mi muchacho. Temblabas cuando se las entregaste y no pronunciaste ni un adiós. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ni un adiós! ¿Me habrás cerrado tu corazón por culpa de ese momento que me encadenó para siempre a ti? ¡Lotte, ni siquiera un milenio podrá borrar ese recuerdo! Yo siento que no puedes odiar a aquel que arde en esta forma por ti.

Todo está silencioso en torno mío, y mi alma está en paz. Gracias, Dios mío, que a estos últimos momentos les prestas este calor y esta fuerza.

Me acerco a la ventana, querida mía, y veo, y aún veo a través de las nubes que pasan volando borrascosas, algunas estrellas del eterno cielo. ¡No, vosotras no caeréis! El Eterno os lleva junto a su corazón, y a mí también. Vi las estrellas que forman el pértigo del carro, la más querida de las constelaciones. Cuando de noche salía de tu casa, salía de tu puerta, ella se encontraba frente a mí. ¡Con cuánta embriaguez la he mirado! Frecuentemente, con las manos en alto, la he convertido en el signo, en el santo hito de mi dicha presente. Y aún...¡Oh, Lotte! ¡Qué cosa no me hace recordarte! ¿No estás siempre junto a mí? ¿No te he arrebatado, igual que un niño y con muy poca modestia, una cantidad de pequeñeces, que tú, santa, habías tocado?

¡Querida silueta! Te la devuelvo como herencia, Lotte, y te ruego que la honres. Miles y miles de besos he impreso en ella, miles de veces la he saludado, cuando salía o volvía a casa.

Le he pedido a tu padre, en una pequeña misiva, que proteja mi cadáver. En el cementerio hay dos tilos, en el último rincón que da hacia el campo; allí quisiera descansar. Él podrá y querrá hacerlo por su amigo. Pídeselo tú también. No quiero exigir a cristianos creyentes que tiendan sus cuerpos junto al de un pobre infeliz. Ay, yo desearía que me sepultaran junto al camino, o en el solitario valle que el cura y el levita tuvieran que pasar persignándose frente a la lápida marcada y que el samaritano vertiera una lágrima.

¡Aquí, Lotte! No me estremece tocar el frío, el terrible vaso, del cual habré de beber el vértido de la muerte. Tú me lo has pasado y no trepido. ¡Todo, todo! Así todos los deseos y esperanzas de mi vida se cumplen. Pero tendré que golpear tan helado, tan rígido a la férrea puerta de la muerte.

Se me ha concedido la dicha de morir por TI; Lotte, de entregarme por TI! Querría morir valiente, querría morir alegre, si con ello pudiera devolverte la serenidad y felicidad de tu vida. Pero ¡ay!, de este don han gozado muy pocos seres nobles, que pudieron verter su sangre por los suyos y legar, por medio de su muerte, una vida nueva y cien veces más valiosa a sus amigos.

En estos vestidos, Lotte, quiero ser sepultado; tú los has tocado, los has santificado. También se lo he pedido a tu padre. Mi alma estará presente sobre el ataúd. Que no rebusquen en mis bolsillos. Esta cinta rosada, que llevabas prendida al pecho cuando te vi por primera vez entre tus niños...¡Oh, bésalos mil veces y cuéntales del destino de su desgraciado amigo! ¡Los amores! Se arremolinan en torno mío. ¡Ay, cómo me he apegado a ti! ¡Desde el primer momento no pude dejarte! Esta cinta quiero que sea sepultada conmigo. Me la regalaste para mi cumpleaños. ¡Cómo he devorado todo esto! Ay, no pensé que mi senda me conduciría hasta este punto...¡Que estés tranquila! ¡Te lo ruego, mantén la calma!

Están cargadas. ¡Dan las doce! ¡Así sea pues! ¡Lotte! ¡Lotte, adiós! ¡Adiós!"

El amor...amigos míos...no tiene horizonte...
Feliz Navidad...

Dedicado a Werther, de Johann Wolfgang Goethe

Monday, December 12, 2005

Fin...

¿Trece años?...Cada uno de nosotros tiene su forma de describir el tiempo transcurrido. Sus vivencias. Esos minutos que quisimos que fueran eternos y las horas que alguna vez quisimos matar. Por mi parte, puedo explicarles mi tiempo tan sólo contándoles los últimos dos años. Hay quienes dicen que uno debería recordar sólo lo bueno.

Esos dos años están llenos de palabras, miradas, dedos entrelazados, brazos que atrapan y sobretodo…de locuras. Fueron, son, y serán, la revolución de mi ser y de mi mundo. El apogeo de las pequeñas alegrías. Años que fueron abarcados por personas más que especiales. Pero, ya en el final, me doy cuenta de las cosas que pude hacer, y no quise, como de las que quise hacer y no pude. En el final comenzamos a disfrutar cada momento, cada “te quiero”, y los recuerdos de los años transcurridos nos invaden, hasta alcanzar el punto en que las lágrimas simbolizan el estallido de la nostalgia. Créanme, lo he sentido. “Y el amor, ¿dónde quedó?” me preguntarán algunos. Les contestaré: “No estoy seguro si en un futuro incierto y desconocido o en un sueño”. ¿Por qué menciono el amor?...porque, como una amiga me dijo una vez, “me enamoro de los detalles”.

Siempre habrán cosas de las cuales nos abremos arrepentido de haber conocido,como también,de quienes nos arrepentimos de haberlos perdido por insignificancias...el final tiene su toque de gracia...

Amigos, compañeros, el amor es una gran batalla. Yo lo sé. Sin embargo, he luchado por algo que mi ilusionada mente ha creado. ¿Qué será lo que me depara el futuro? Piensen que cada cosa que ven, cada cosa que escuchan, y cada cosa que sienten, es un nuevo descubrimiento de su vida.

Hasta siempre.

Sunday, December 04, 2005

Nada

"Amor, ya no sé qué decirte...
el "te amo" ya no parece suficiente...
tengo que agregarle un desesperado "te necesito",
y un apasionante "te deseo".
Pero tu mirar de mujer, de bella mujer,
colapsa en todo mi ser,
como el barco chocando contra un acantilado...
Ya no sé qué hacer amor,
dímelo tú,
dímelo tú,
dime algo por favor.
El silencio tuyo es mi infinita soledad.
Vamos amor,
revíveme con un "te amo" tuyo...
Pero te quedas callada...
y no hay nada"