Monday, September 21, 2009

Vuelta en casa...

"Hay quienes hablan acerca de la fortuna de vivir. Hay quienes hablan acerca del honor y la gloria en el campo de batalla. Hay quienes hablan de la dignidad y del perfeccionismo constante a lo largo de lo sencillo, del día a día, de lo que suele parecer insignificante para algunos, entonces era cuando solía pensar… ¿qué tal será sentir todo eso en un solo segundo, en un solo instante?
Han pasado unas cuantas horas de mi retorno. Maldito viaje. Cruzando el pasillo del bus, en el par de asientos a mi lado, había una pareja. Jóvenes, como yo. Me era inevitable mirarlos cada par de minutos que solían pasar. Su manera de actuar, tal cual era de esperarse, dificultaban mi viaje y mi pensar. Intentar “olvidar” un poco la sensación de mi partir era en vano, y las casi 20 horas sentado en ese maldito lugar se me hacían más que eternas. Sí, la extrañé… te extrañé, preciosa. Cuántas sorpresas me diste. Mi manera seria de actuar en lugares que para mí eran nuevos, mientras tú tratabas de alegrarme un poco siquiera, haciendo gestos en tu rostro, insinuándome cosas. Sí, las recuerdo una por una. Las cosas… nuestras cosas. Lo nuestro. Cómo te amé en cada instante, en cada minuto transcurrido. Trato de describirlo en este papel, y pienso tener una idea clara de lo que pretendo escribir, y a la vez, no la tengo.
Las calles derruidas por el tiempo, los transeúntes, los perros vagos, los días y las noches en esa bendita ciudad fueron testigos de cuán feliz fui contigo. Cuán feliz soy ahora mientras recuerdo tu piel y tus besos, cuán feliz soy observando las fotografías, las pocas que nos sacamos preciosa. Sí, siento que no son suficientes, como también no siento que sea suficiente el tiempo que pasamos juntos, mano a mano, mirada a mirada.
Siento que odio ese pedazo de papel que marca el horario de mi partida. Siento que odio el vehículo en sí que prácticamente me “secuestró” de ese bendito lugar, para volver a casa. Y también odio que tengas razón, preciosa… debía volver.
Aún no tengo claro si la noche del viernes fue efectivamente la última noche, o la mañana de sábado que lo fuera. O la del miércoles, o la del lunes. ¿Qué habrá sido primero? ¿Qué habrá sido último? ¿Tú me encontraste… o yo caí en ti? ¿Quién fue el primero que dio el beso?
Te amo, Denisse. Ya he vuelto a mis campos de batallas. He vuelto del cielo, de tus brazos, a mis infiernos. He vuelto a reinar una vez más en las tierras impregnadas de cenizas y gritos, sin embargo, ya habiéndote probado como quise hacerlo, como anhelé hacerlo desde tiempos antiguos, me siento más valiente que nunca y capaz de lograr lo inimaginable.
Ya volveré a verte. Debo hacerlo… necesito hacerlo."

Thursday, September 10, 2009

La clase contigo y tú...

“¡Qué manera de contar las horas, los minutos, los segundos que me impiden llegar a ti! Sentado aquí, tirado en el mismísimo campo de batalla, escuchar la tormenta de ideas, de conocimiento, observando cuán lento se mueve mi reloj, memorizando el pasar despacio del sol. Las sombras de mis compañeros, de objetos por igual, van cobrando vida, arrancando de la luz, atemorizadas por ser iluminadas. El silencio eternamente incómodo de unas cuantas decenas a mi lado, mientras que la voz del que sabe va cobrando fuerza, esparciéndose por el diminuto lugar, acorralándome a prestar atención. Absorbo todo esto, me inyecto de su interminable condena, y no, no me enfoco sólo en esto. Es obvio lo que diré ahora… ¿no? Y sí, no te equivocas corazón. Las letras de tu nombre las encuentro mezclándose en las sombras, moviéndose… y tu esencia invade por las ventanas de la sala, alumbrando en tono alegre las paredes tristes y rayadas de mi clase. Curioso. Te vas por las sombras y vuelves por la luz. ¿Serás tan divina y maligna a la vez? ¿Será que, amarte a ti y sólo a ti, me brinde un lugar en el cielo o en el infierno? ¿Me salvarás o me condenarás, mi amor? No lo sé, ni lo quiero saber. Déjame probar mi suerte, ciego de mi destino, mientras mis labios se llenan de tus fuerzas opuestas.
Y no. Vuelvo a mirar hacia el frente. No ha cambiado nada. Miro mi reloj. Han pasado ocho minutos.
No sé qué serás, amor mío. Hay un poco de todo en ti. Si me pudieras dar alas amor… si tan sólo pudieras…
Te amo. Me desvanezco por cada segundo que pasa, trascendiendo en esta vida, en esta única vida que me fue concedida, sin embargo… me encantaría desvanecerme en ti.”

Feliz Aniversario, amor mío...
Te amo, Denisse...

Sin sentido...

“Cuento los segundos, sentado en este conglomerado lugar. Observo miles de rostros, angustiados, en la interminable espera. Si bien mi tiempo sobra, me apiado de los que carecen de ello. Sin embargo, para mi desconsuelo, no logro encontrarte amor. De verdad que no. ¡Y cuánto quisiera poseer una pizca de Dios en mis manos para cambiar de lugar y tenerte conmigo! Sé que quedan 8 días corazón, y ya ansío que sea ya mi momento de partir y emprender mi largo viaje. Que las antiguas batallas, en su rememorar, me brinden las alas que necesito para llegar a ti.
Me siento ascender. Me siento celestial. Siento cómo mi mirada se posa en los cielos, en las nubes que lentamente me acompañan en mi despegar. Siento ya que mi paraíso ha comenzado, bajo tu reino divino. Siento cómo, al fin, todo el odio se desvanece y, contigo, recomienzo mi conquista a la paz. Ya siento cómo puedo agradecer irónicamente toda esa vida de tortura y terror, miedo y sufrir, ante tu oportuno llegar, ante el descubrirte.
Palabras e ideas resuenan en mi mente al pensar en tu nombre y tu imagen, mas no logro conformarlas, ni menos juntarlas. Y aunque te diga “te amo”… jamás lograré decírtelo del todo.”

Monday, August 24, 2009

La tregua...

"Entonces, en el final de todas las cosas, o que al menos uno lo siente así, cree que la batalla de la vida se ha perdido completamente. No tiene caso seguir luchando, sólo bastaría entregarme sencillamente a la Muerte, manifestarle mi rendición, y luego cerrar mis ojos… Y sí, lo estaba haciendo. El Universo de por sí actúa de manera misteriosa, y me cautiva en parte cuando lo hace. Algo hice… algo hicimos… algo hiciste, no lo sé. Ya mi cuerpo no respondía con la misma energía del ayer. Iba arrastrándose, tal perro hambriento. Y aún siento que debo insistir en recalcar mi admiración hacia el misterio de la Vida. Esas extrañas maneras con las cuales revierte situaciones y logra que quien estaba muriendo, estaba sino conquistando. Es así, amor mío, como mi triste y vacío mirar dio contigo, y no quiso apartarse de ti. Había izado una vez más las banderas cruzadas, refinado la vieja armadura que porté por milenios y milenios, afilando mi gran espada, reforzando el endurecido escudo. Oh mi amor, el sólo hecho de imaginarte besándome, mueve mi día a pasos de gigante, sintiendo que el sol se enfoca sólo en mí, marchando con aire victorioso, sin temor, hacia lo que otros consideran un infierno.
Tu amor fue la chispa que encendió este fuego eterno en mí. La llama de la Dignidad flamea una vez más, erradicando por completo el frío de la desesperanza. No queda más que seguir. Los días del fatídico Ayer aún me acosan, sin embargo, gracias a ti preciosa mía, poseo la fortaleza de marchar sin mirar atrás. Desiertos, mares, montañas y selvas es lo que me depara en este nuevo viaje emprendido, con sólo tu recuerdo en mi escudo, protegiéndote. Que el sabor de tus labios quede impregnado en los míos, el tacto de tu piel en mis manos recubiertas de acero.
Pronto llegaré, amor mío. Las grandes batallas cesarán por unos días y podré al fin palpar la felicidad, en forma de Tú.
Tú… pronto te miraré, pronto te tocaré, pronto te besaré. Eres la tregua que tanto he deseado. Ahora marcho lentamente hacia ti. Te amo"

Thursday, August 06, 2009

Para Denisse...

¡Cuántos miles de días, corazón! ¡Cuántos miles de días ansiando tu arribo divino! ¡Mi corazón viejo, mi cuerpo demacrado, mi mente cansada, y mi alma agotada ya comenzaban a desesperar, y de pronto apareciste de la nada, tal cual polvo de estrellas disparadas al infinito del Universo, topándose conmigo, en medio de la eternidad! Si tan sólo supieras o vieras siquiera cuán agradecido está mi corazón ahora que al fin llegaste, amor mío. Me cuesta… me cuesta decirlo. Me cuesta reconocerlo, más aún reconocerlo. Los miles de días que pasé inmerso en ese enorme campo de batalla, combatiendo y luchando contra cualquier ser que se me cruzaba en mi camino hacia ti, mi amor. Mi escudo ya roto estaba. Mi armadura ya no lo aguantaba. Mi espada ya sin filo, sin embargo… llegaste. Renovaste mis días, mi moral y mi alegría. Cinco minutos, imaginándome a tu lado, son miles de millares de enemigos derrotados.

No hay Dios. Nunca lo ha habido… y Esperanza me había abandonado hace un largo tiempo. La Muerte ya reía de mí, de mi patético estado. De repente, vi tus ojos… Tus ojos, mi niña. Todo dolor quedó en el olvido. Mis tormentos por igual. Tu existencia, tu presencia por sí sola, desvanecieron todo mal de mi ser, y trajo consigo minutos de felicidad. Minutos al menos… y al fin. Ahora tiene sentido batallar… después de tantos años.

Ya puedo levantarme una vez más. Ya puedo gritar y enaltecer mi alma en el nombre de lo más bello que he visto en esta vida… Tú.

Friday, July 10, 2009

Tu luz...

“¡Cuán disvariada llega a ser esta infinidad de ideas y alucinaciones que llenan mi mente mortal! La inmensidad, la eternidad de mis batallas, en tu nombre amor, me ha costado prácticamente la vida entera. Ya no me sorprende dedicarte algo, sin embargo, sigo sintiéndome sorprendido. No logro calcular las miles de palabras que debo entrelazar en orden de plasmar un centímetro de tu piel. ¿Cuántas colecciones de libros habré de crear en pos de tu cuerpo siquiera? La pregunta la dejo abierta…

Observo minuciosamente las imágenes inmortales que has creado de ti. Escucho detenidamente tu música y me poso en tus cielos, queriendo estar allí, deseando… ¡Y qué diablos trato de decir, si al final todo se resume en un TE AMO! ¡El deseo reprimido de luchar una última vez, con todo el fuego que llevo dentro, que tú me has dado, que tú me has inventado, y dejar mi vida entera por un solo beso! Ay preciosa, si tan sólo entendieras, y sí… lo haces, me comprendes perfectamente, lado a lado, de par en par, sucesivamente, constante. ¿Qué tienes de especial? ¿Qué será, que me enloquece tanto? ¡Años y miles de años, buscando algo similar, y no puedo explicarlo siquiera! ¡No puedo explicarte! Porque quisiera saltar de lunar en lunar, como un gigante, mas que cada uno de mis pasos sean besos… e ir subiendo o bajando. O bajando y subiendo, qué importa el orden. Y luego de tanto delirar, luego de tanto deliberar, tomarte una mano, o quizás las dos, y llevarte junto a mí, enseñándote mi todo, que quieras cada grano de arena que piso, cada nube que aprecio, cada niño que sonrío, cada palabra que te dedico. Todo esto quisiera hacer, y un poco más, luego de batallarte tal cual quisiera hacerlo por ti. Tú. Tú. Tú. Porque no soy de hierro ni tampoco de acero, sólo un hombre, un Gran Guerrero, pero mal que mal un hombre que ha caído en tu red y no pretende escapar.

Sólo quiero que ilumines mi espacio con tu mirar.
Sólo quiero que me dejes tomar cada centímetro de tu ser y jugar con ellos tal cual como estrellas en constelaciones enteras.
Sólo quiero que, al caer derrotado, me tomes, me consueles, me cures, me revivas…
Sólo quiero que el tiempo diga cuándo es nuestra oportunidad, conquistarla, y construir el momento que tanto quisimos.
Sólo quiero que mi todo sea tuyo, tal cual lo tuyo sea mío.
Solo quiero que mi amor no sólo sea por palabras, sino también por caricias y actos dignos de ser llamados “por amor”.
No cesas, no te detienes, no dejas de encantarme. Hermosa magia de la conquista mental. Déjame quererte… sólo déjame. Ven a mí, querida, y te haré feliz. Por ahora, sólo puedo mirar mis manos y mis pies temblar, mi corazón latir más de la cuenta, un cuerpo agarrotado e impetuoso por batallar… un tanto impaciente por cumplir lo mío. El momento… sólo ése momento, y nada más.

Aguardo en mis aposentos, intranquilo, sabiendo que a millares de mis manos se encuentra mi mayor anhelo. Ahora, entre lápiz y papel, llevo mi alma hasta la locura, cayendo en la demencia del amor… ¿qué quedará del resto?

Dame de tu luz. Sé mi faro al final de mis mares…”

Saturday, July 04, 2009

Declaración...

“¡Cuánto quisiera matar estos miles de kilómetros! Embarcarme en lo que podría ser mi último viaje. Encaminarme, una vez más, a tus brazos, a tus labios, a tus brazos. ¡Cuánto quisiera matar estos centímetros que me separan de ti! La condena eterna, la impotencia de saber que existes y no gozarte como quisiera, me tortura tal cual como un perro separado de su merienda por una barrera indestructible. Sin embargo, no me detiene. No me detuvo y no me detendrá. Llevo mucha fuerza, mucho amor y mucha voluntad acumulándose por miles de años. Ni el Altísimo logrará detenerme. Nada lo hará, excepto Tú. Sólo espero la gran respuesta, un tanto impaciente. El Sí que hará que derrote a todos ellos. El Sí que me brindará una luz tan resplandeciente que ningún mal de este mundo, con su oscuridad más sombría, podrá apagarla. Esta será la oportunidad que me hará despegar y volar directamente a ti, amor mío, porque el carrusel rara vez gira, preciosa, y más me vale haberme subido antes que empiece.

Cae luego, querido enemigo, que mi corazón ya no soporta verte con ella. Cae luego, querido enemigo, que mi mente muere con cada pensamiento que crea contigo y ella. Cae luego, querido enemigo, porque sino… cuando le falles, yo te haré caer, y nunca más lograrás levantarte.

Dame la orden, amor, y desataré el infierno divino.”

Friday, June 26, 2009

El Alzar de una espada...

"La soledad cuán devastadora llega a ser, y cuán corrupto llega a transformar nuestro ser"

"Aguardo, esperando la orden divina, impaciente de desenfundar mi espada. Un último llamado de mi bendito honor, arremetiendo contra los malditos, y así limpiar mis tierras en tu nombre, amor mío. Con sangre en mis manos, en mi espada y en mi boca, lanzo mi grito de guerra por última vez. Cuántos miles desesperan al oírme. Que el Cielo y Tus ojos santifiquen mi fuerza, mi poder... mi vida entera. Bríndame, amor mío, un último aliento. Déjame cargar por Ti esta gran armadura, y ser tu escudo. Déjame sangrar y sufrir por Ti, en orden de salvaguardar tu sonrisa. Déjame protegerte una última vez, y así mantener viva la última benevolencia en la Tierra. Después, cuando todos ellos hayan caído, y Tú estés a salvo, poder disfrutarte un minuto entero, olvidando mi todo, para después irme en paz, encomendando mi alma al Altísimo, y Tú tengas lo que tanto luché: Una vida plena... y feliz. Sólo así podré irme con la seguridad y satisfacción de haber hecho algo que valiera la pena. Por ahora... los observo a ellos, y, recordándote una vez más, los ataco a todos.

Espero un día vencer... no puedo fallarte... no puedo"

Wednesday, June 24, 2009

Mis días... tus fases...

"El domingo te dibujé de fuego. Hoy te dibujo de aire, y quizás mañana comience a crear el mayor matiz para tu piel, color arcoiris. Durante la otra semana te añadiré extractos de la tierra, frutos de la tierra. Tierras blancas, tierras rojas. Quizás el otro mes te haga de agua, tranquila y torrencial. Serena y poderosa, tal cual océanos contra rocas. Y cuando mis días toquen un domingo, te reharé de fuego... una vez más.

Que todos comprendan cuánto cambias cada día, cada semana, cada segundo. De elemento, de color por igual. Sin embargo... en todas tus formas y maneras, eres igual de bella, como mi mundo. Amarte es amar mis días, mis noches, mi Tierra, mi Cielo, mi Viento, mis Mares y mi Fuego. Mi Todo agoniza y reencarna día a día al verte invadir cada centímetro de mi tiempo, de mi ser, porque no hay día en el que no piense en ti, segundo en el que no invento otro escenario contigo, ni hora en la que no te batalle en mi mente, en mi corazón.

Eres mi Todo, y por mi Todo he de vencer... o morir..."

Monday, June 22, 2009

Mi Fuego...

“Deposito los pequeños y grandes pedazos de carbón en mi vieja parrilla. Preparo la botella con el típico prototipo de papeles de diario envolviéndola. Creo un orificio en el cual la botella pueda formar la base de una torre, con la cual el papel pueda ser el centro de la pronta llamarada. Extrayendo la botella y ordenando el carbón, cae la primera víctima incendiada, la chispa que originaría mi mayor vicio: El Fuego.

Observo detenidamente cómo el Fuego consume todo a su paso. El papel no vive tanto para contarlo, ni menos las bacterias y el polvo que rodea mi vieja parrilla. Yo, atento, me obsesiono de las llamas a tal punto, que mi mente comienza a inventar escenarios, todos con un aire de ti, mi amor. ¡Y cuán bella te hice! ¡De fuego! Oh, mi amor, cómo danzabas al ritmo unísono de las flamas y el infierno que levanté de mi mente. Cómo tus curvas resplandecientes ardían mis ojos de recuerdos y fotografías. Cómo mis manos intentaban acercarse a ti, mi nuevo Marte, queriendo rozar el calor de tu cuerpo, en vano. Mi piel mortal e insignificante no bastaba para contenerte dos o tres segundos siquiera. ¡Cuán inestable era mi corazón en ese instante! El arder de mi piel, el arder de mis ojos, el arder de mi mente, el arder de mi corazón, inventaron la mejor escena de mi vida: A ti, hecha de Fuego. Eso eres al fin y al cabo. Me abrigas, me reconfortas, me obsesionas, me brindas poder, me enalteces. Mi propio símbolo es el Fuego, es decir, mi propio símbolo eres tú. ¡Tú, amor! ¡Sólo tú! ¡Y cuánta vida habré de desperdiciar tratando de tocarte!

- ¿El fuego está listo?- Me pregunta mi padre.
- Ehh... sí.- Le contesto, distraído.

Quise escribirte esto, antes que la realidad matara mi creación."

Sunday, June 14, 2009

Mi Amar...

Ustedes no comprenden, ni yo por igual. Es un arte incierto, una ciencia, una religión y un vicio a la vez. Porque nadie ni nada podrá compararse en mi plenitud, como tampoco yo. Soy un cetro iluminado del poder del amor, pero no cualquier amor, sino el mío, el mío propio, el mío pleno, el que yo he creado de la nada con mis propias manos, sangre y lágrimas. Y aunque ustedes no comprendan, ni yo por igual, es tan sencillo, tan simple. No hay que ser un genio para mi amar, ni un demente. No hay que ganárselo, ni rezar por ello. Sólo una palabra lo resume todo: Devoción. ¿Devoción a qué? A Ti, amor mío, a pesar que ni siquiera tú misma lo llegas a entender, ni quienes te rodean. Al final me tildan de loco, de sicópata, de... no sé de cuántas otras maneras me han llamado, o al menos he percibido ante la mirada atónita de los ajenos.

Ustedes no comprenden, ni yo por igual, pero daré algo por sentado, diré algo seguro de mí: Mi Amar es tan glorioso, tan pleno, tan dichoso, tan sufrido, tan doloroso, tan digno, que no importa con quién, o cómo y por qué, pero quienquiera que sea, tendrá un fragmento enorme de mi ser que se llevará codicioso. Seré parte de su pasado, su presente y su futuro, y, ni aunque ellos mismos logren comprender, sabrán de mí y me recordarán... eternamente.

Al fin y al cabo, soy capaz de dar mi vida amando a mi manera. Recuérdenlo... recuérdenme...

Saturday, June 13, 2009

La Agenda...

Abro mi nueva agenda. Con mi viejo lápiz encuentro algo de distracción en escribir algunas palabras, hasta que veo la palabra "Prioridades" en la parte superior izquierda. ¿Acaso me preguntará que es lo que de verdad me importa, o bien, lo que a "ellos" les importa? ¿Me preguntará personalmente eso? ¿Y qué le responderé en ese caso? Un par de cosas se me ocurren...

¿Qué haré? Porque te amo. Sí... aún lo hago.
¿Qué me queda? Porque estoy muriendo. Sí... todavía lo estoy.
¿Qué quiero? Porque aún te deseo.
¿Qué será de mí...?

Y miro la parte de inferior de esta agenda. Tres meses va contando a medida que pasa el tiempo... y yo con mi lápiz los tarjo, uno por uno... todos con el mismo color. Todos tarjados con la misma pasión que los días anteriores... y los del pasado... y más allá. Y no es de cruel, todo lo contrario. Esos días los recuerdo, a todos por igual. Es sólo que... pocos los tarjé de color rojo, y no de azul.

Enloqueciendo con una agenda. Ja... ¿Qué quedará de mí?

Friday, May 22, 2009

Necesidad...

“Te amo” te quería decir. Sin rodeos, sin planes. Algo épico quizás, poco sutil, muy sincero, y poco constante. Pero no… hay que hacerlo significativo, hay que hacerlo épico, digno de recordar, digno de admirar. Sólo para ti. Y es un tanto curioso tratar de hacer esto, siendo que siempre observo tu mirar en todo lo que descansan mis ojos, cuando jamás te he visto de verdad. Ni siquiera sé si lo eres… Claro, algo imaginado, alucinado, ilusionado. Una propia creación de mi desesperado ser que desea fervorosamente encontrarte. Sin embargo, todo mi consuelo, toda mi esperanza, yace en que no lo eres.

“Te amo” te quería decir. Con una dignidad tal que fuera humilde a la vez. Como te lo mereces...

Tuesday, May 19, 2009

A la Muerte XXV: El Último Respiro...

Inmerso en lo último de mi existir, rebusco las viejas energías sagradas que solían mover mi mundo. Algo me queda para un combate más, sin embargo, atrás debo mantenerme. El cielo, murmurándome, me cuenta de los posibles porvenires a llegar. Debo prepararme para su arribo.

Quisiera tenerte entre mis brazos, amor mío, mas necesito derrotar a mi último enemigo. Esta lucha dará fin a toda una vida de cruzadas en tu nombre, mi niña. A un paso estoy de ser feliz, y descansar en tus labios rojizos eternamente. A un paso estoy de ser acabado por completo y sentenciar mi alma, fiel seguidora del Camino de la Dignidad, a los confines del Infierno. Así de delicado... así de frágil. Un solo beso tuyo puede cambiar todo mi Destino Divino. Si hoy fuese el día en el que recibiera esas dos palabras de tu boca, entonces la Gran Victoria sería asegurada.Quién más como tú que pueda cambiar el curso de mi vida.

No sé cuál es la verdad ni la mentira, como así no sé si eres cierto o no...

Miles y miles de años han pasado, y, sin embargo, mi amor por ti sigue intacto...

No me esperes... pronto llegaré.

Te amo.

Saturday, May 16, 2009

A la Muerte XXIV: La Última Batalla y el extracto de luz...

“Logro percatarme de la muerte pronta a llegar, y yo aún te amo. Me río de lo patético que me muestro aquí caído, derrotado. Mis energías se han desvanecido hace ya mucho. Tengo mis memorias, mis leyendas, y mis lamentos de ingratitud: De Ti…

Tú. A Ti, en mi final de finales, van dedicadas estas malditas palabras. A Ti, a quien serví tan fielmente, con eterna soledad, sangre y dolor en retorno, van dedicados estos últimos golpes de mi espada que logro brindar. A Ti, amada mía, quien me extrajo hasta la última gota de dignidad, te tengo un último regalo: Mi adiós. Sin embargo, aún no puedo irme. Una ínfima llama brillando en el crudo invierno persiste. Algo insignificante, pero notorio.

Nada tengo que dar, ni menos recibir. Es hora de desatar el poder divino que llevo dentro de mí, en Tu nombre. Sólo puedo pedir un hermoso y bendito rincón… Pronto llegaré…

Hay un refrán que es todo mi consuelo:

“Hay derrotas que son más gloriosas que victorias”

Tuesday, May 12, 2009

A la Muerte XXIII : Suicida...

"Nada será lo mismo". Esto digo cuando observo la luna, lloroso, y lo repito un par de veces más, creyéndolo menos cada vez que lo digo. No me resigno aún, ni menos asumirlo o asimilarlo. Me quiebro en vez e eso. Me quedo de pie, quieto, en mi oscuro dormitorio. Luego fácilmente doy con mi cama, dejándome caer en ella. Entre las sábanas siento tu aroma, o al menos así lo quiero sentir, olvidando la crueldad, la brutalidad... y te amo. Malditas palabras que lanzo al aire, a la tierra, como botellas de alcohol quebrándose en las rocas. Mi cuerpo entre ellas.

Observo mis cosas en la oscuridad. Todo me recuerda a ti. Los libros... los ídolos...

Así quiero irme. Los ojos abiertos o no, es la oscuridad misma quien me cobija en sus sombrías alas. Que me lleve lentamente a mi rincón, mi lugar, mi merecido destino. Allí te esperaré, paciente e intranquilo. Mi magnífica cruzada llega a su fin. Digno, me retiro. Mi plan para conquistarte y hacerte mía ha sido un total fracaso...

No comprendo aún... ¿En qué fallé, si te amo?

Relaten mis batallas. Son todo lo que me quedan: Relatos de un Caballero...

Adiós...

Sunday, April 26, 2009

A la Muerte XXII : El Síndrome del Cruzado...

"Me siento a escribir y no sé por dónde empezar. Los recuerdos anonadan mi garganta de lágrimas mientras intento impregnarlos aquí. De un pasado que no volverá a ser el mismo, un hermoso pasado. De la mayor batalla que he brindado en mi vida y yazco aquí, derrotado y cansado. Lo único que queda es la silueta invicta que he creado de ti, con alas etéreas, siguiéndome día y noche por las peligrosas calles de mi querida ciudad. Es el consuelo de mi soledad.

Mi obstinación me tiene aquí. Mi orgullo, mi porfía y mi fanatismo de volver a batallarte me tienen aquí. La oculta alma de un guerrero que aún no muere. Y te amo, a pesar que no tengas imagen, ni rostro, ni semejanza con ella, la de ayer, te sigo amando con esa devoción infinita. Vivo mis días digno para merecerte, con ese maldito interés que jamás se cumple.

Cruzaría el mundo entero por encontrar tu luz, por encontrar el respiro de mi alma. Un eco de un paraíso, un eco del Edén.

Si vieras mi rostro... Estoy tan cansado... Y te extraño tanto...

Difícil es vivir cuando todo me sabe a ti, de ayer, a ti, del hoy, y a ti, del mañana..."

Saturday, March 28, 2009

Mi Salvación...

"Te quiero conmigo. Te amo ahora, conmigo, aquí, en lo incierto de la noche. Te deseo tal como el hombre que camina por unos cuantos días en el desierto, a solas, esperando el consuelo de la noche lluviosa. Recordando esos días que caminaba de la mano contigo, invictos e invencibles, queriendo besarte, queriendo apretarte contra mi. Que los libros no valían la inspiración que tus dos palabras me daban...

Mis momentos han muerto contigo, pero no tú en mi pecho, ni en mi cabeza. Ni en mis manos, ni en mis labios. Porque vivo del ayer, y sin el ayer, no soy nada hoy, ni mañana. Los momentos muertos, rememorados, reviven mis viejos días, cuando siento que de mis pies cuelgan cadenas rotas...

Aún lo hago... aún lo haré..."

Wednesday, March 25, 2009

"La Cruzada de un Caballero Enamorado"

Bueno, luego de tanto deliverar, rabiar a veces jaja, y crear, tengo el agrado de hacer saber que ya por fin he concluído mi pequeño libro. La fantasía propia en un héroe creado por mis manos. Eso es, básicamente, lo que persigue el libro. Mantener esa manía que poseemos varios de todos nosotros de soñar e imaginar, siendo que, los sueños, son el único mundo donde somos verdaderamente libres. Y, hoy en día, se ha perdido eso. Ya somos pocos los que queremos escribir, pintar, dibujar, imaginar en sí. La monotonía de la sociedad ha ido opacando ese magnífico poder del ser humano racional: El poder de crear.

Toda esta historia te la dedico a ti, mi niña. Tal cual dice en la pequeña dedicatoria que escribí en los comienzos del libro:

"Para quienes me dieron su mano en la batalla de la vida, y, por sobretodo,
para Dominique,
mi más grande amor, mi mayor inspiración.
Mi vida entera…"

Para quienes lo quieran de ustedes, mis amigos, no hesiten en pedirlo. El libro lo he creado sin ánimos de lucro ni tomar provecho de mi "cualidad literaria". Sencillamente no me gusta...

En fin. Cerrando esta página de mi vida, puedo decir con orgullo que estoy feliz de haber creado algo de mi propia mente, de mis propias manos. No hay nada mejor que eso sinceramente.

Gracias a todos.

Friday, March 20, 2009

La Cruzada del ayer...

Había olvidado lo bueno que era soñar. Lo bueno que era imaginar, pensar, alucinar, razonar, analizar. Quizás la monotonía sí pudo opacar y recubrir esa vieja fantasía gloriosa, la personal, la más común de todas y, a la vez, la más épica. Como dice esa buenísima canción de Iron Maiden...

"I only dream in black and white, I only dream cause I'm alive
I only dream in black and white, to save me from myself"

¿Salvarme de mí mismo? Quizás. Porque, mientras maduré en medio de un sueño que pretendía lograr, había dejado de ser el típico yo. Uno más... venerable. Porque mi manera de obrar, de decidir, de atacar, de vencer; fueron dignas de recordar, dejando todo de lado en un arranque de felicidad. Sin miedo a nada, arriesgándolo todo.

Un Guerrero diferente por cada experiencia. Millares de ellos en una vida. En una vida de un par de años que valieron más que mundos por descubrir. Casi mil días de cruzadas... por mis propias tierras sagradas. De peregrino a mi hogar...

Te recuerdo aún, sonriendo en el transcurso. Lo quería decir...

Monday, March 16, 2009

A la Muerte XXI : La Batalla por la Conquista de uno...

"¡Que así sea! Te declaro la Guerra total, eterno compañero. No puedo seguir viviendo contigo presente. Mis días de dualidad llegarán a su fin cuando tú logres ver la luz de la bondad y la dignidad, y un momento después, te largues de una buena vez por todas.

'Inténtalo maldito. Tu patética misericordia no impedirá que logre mis actos. ¡El tiempo de los Héroes se ha acabado! ¿No lo entiendes? ¿Cuánto más esperarás un milagro así si ya lo perdiste todo? Tu alma está destrozada, tu corazón roto, tu mente envejecida, y tu cuerpo exhausto. Tu batalla no te ha brindado más que sufrir... ¡y no cambias nada para remediarlo! Es tiempo de tomar las riendas y terminar esta batalla.'

La nobleza corroe por mi ser tal cual la sangre por mis venas. No dejaré que algo tan indigno se acapare de mi eterna cruzada contra el mundo, corrupto de maldad, aunque deba ser humillado y derrotado mil veces.

'Patética es tu devoción. ¡Déjame salir!'

No. Hoy comienzo mis nuevos días contra ti, y cuando logre derrotarte... ese día brillará el sol por mí y nada me detendrá.

¡A batallar entonces!"

Y así, el viejo Caballero combate contra sí mismo, contra el Demonio escondido por tantos años. Quizás qué le deparará...

Friday, March 13, 2009

A la Muerte XX : El Demonio despierta...


Ha llegado. Comienza a envenenar mi sangre, mi ser entero. Siento una nueva fuerza, casi infinita. Enrojecida de ira, de furia reprimida. El poder que he mantenido tantos años oculto ahora se escapa de mis cadenas. Ya no puedo más...

'¿Qué temes miserable? Déjate tentar por mi fuerza. Tengo sed de venganza, de tantos años encerrado en tu bendita nobleza. Mírate nada más... un Caballero tirado en el campo de batalla, abandonado y desolado.

Quiero poder. ¡Quiero poder! ¡Infinito poder!'

No me queda mucho de mi ayer. Quizás qué será de estos nuevos días... Temo por el resto, pero más temo por mí. Temo por el mundo que he creado y su eventual destrucción.

Tuesday, March 10, 2009

A la Muerte XIX...

Sentado bajo una luna llena, estrellas por doquier, y una oscuridad eterna como compañera, el Caballero reflexiona su día a día, trayendo consigo recuerdos del buen ayer...

"Tantos años que han pasado desde tu partir, amor mío, y aún te siento comos si hubiese sido ayer. La magia invicta de tus luceros me hace rememorarte constantemente en estas laderas de sangre. Son todo lo que tengo por ahora. Un humilde y poderoso regalo de despedida.

De día te batallo, de noche te recuerdo. Ése es mi vivir... y no sé cuánto más duraré así, preciosa...

Está llegando. Lentamente viene a mí. La siento venir... y pronto le devolveré la sonrisa. Pero no me preocupa mi raudo partir, sino en cuántos me acompañarán..."

Sunday, March 08, 2009

A la Muerte XVIII...

"Oh, vieja y eterna confidente mía, heme aquí de nuevo relatándote mis pasos, mis señas, mis caricias, y mis tormentos. ¿Qué hago hablando contigo en este final de mis respiros? Lo obvio... lo que no hace falta analizar y algunos se mantienen al margen de ello...

Un último respiro mío por una larga vida. Eso deseo. Eso anhelo,y a Ti, preciosa, te invito a conceder mi deseo... e irme con los míos pronto... muy pronto."

Thursday, March 05, 2009

A la Muerte XVII...

¿Por qué despedir algo que nunca fue? ¿Por qué lamentar algo que nunca quiso? ¿Por qué extrañar algo que nunca hubo? Mi alucinación comienza a ser tan real después de tantos miles de años soñándote, mi amor, que toma forma de flor... y nada más...

Siempre fuiste tú. Tú. Sólo tú, en mi obsesión, a pesar de tanto tiempo transcurrido. Oh mi amor si aún te siento tan viva, aunque mi corazón te haya querido olvidar, y no... Porque aún te amo, por muy tonto que suene. O quizás ame tu antigua reminiscencia, la del ayer, la de nosotros, la de tú y yo en una pequeña chance de dos, en una pequeña posibilidad. Y qué pena es el llanto de un guerrero...

¿Qué me pasará? ¿Qué me pasará entonces, a un guerrero de antaño como yo, que aún vive del ayer, de lo que pudo ser, o es que prefiero el ayer porque solía ser más vivo, y hoy, lucho en una batalla que está perdida de antemano? Tus fotografías persisten, tus palabras por igual. Tu risa es casi invencible, y tus labios inolvidables. Y tus ojos... bueno... no quisiera denigrarlos de su divinidad.

No he dejado de amarte. Dudo que deje de hacerlo, porque dondequiera que ando, mi todo me conduce a ti, abalanzándose a mis manos para restregarlo en mi cabeza, en mi pecho...

Una guerra por volver a escuchar un suspiro tuyo en mi oído, pronunciando esas dos palabras que revivieron mi mundo entero...

Un día en el café...

Estoy aquí otra vez, ganándome el mal llamado "pan de cada día", cumpliendo una penitencia que cumplen miles de millares de personas apenas sale el sol. Comienzo a pensar el porqué... ¿por qué todo esto? La cabeza llega a disvariarme tantas ideas de repente, salvándome de la rutina.

- Javier faltan cucharas de café

A la larga funciono a piloto automático. Trato de no perder mi esencia por unos cuantos billetes. A la larga, el único audífono que tengo puesto de mi mp3 player, con algo de heavy metal, salva la monotonía de los platos sucios. Y la gente que llega por montones.

- Javier faltan vasos de soda.

Lo primero que pienso es "acabo de poner 30 vasos y se van de una ida". Trato de no perder mi idea, mi escrito que pretendo plasmar aquí, pero está desvaneciéndose con las órdenes de jugos que bajo de la cocina.

- Javier, de paso, tráeme hielos por favor.

Mientras subo, pienso en esto. El sistema que nos enseña cada día que somos parte de un todo, cuando en realidad deberían inculcarnos que cada uno de nosotros es un todo diferente. Este sistema que te denigra a producir, a ser una herramienta de trabajo, tanto física como mental, el tan llamado "capital humano". Qué triste por lo demás. Qué triste, porque hay quienes, peor que yo, que están condenados a seguir por lo mismo por años y años, absorbidos por el sistema, cumpliendo un deber que ni siquiera es bien remunerado. Entonces sus hijos (la mayoría al menos) intenta entrar a la "elite intelectual" de la Universidad, para "marcar la diferencia". Claro. Son pocos (para no decir prácticamente nadie) la real diferencia. El resto pretende ganar algunos billetes, si es que llegan a conseguir trabajo. Y los viejos te dicen "tienes que seguir estudiando". Hay quienes lo logran a la perfección, perdiendo toda la magia de la vida, de la juventud, del gozo social, y cuando se encuentran con la bestia laboral, caen derrotados una vez más, para no volver a levantarse. Hay quienes, sin mover un dedo, el mundo es suyo. La mayoría de las veces por "ascendencia familiar" (clase alta). Billetes. Billetes. Billetes. Billetes. Porque siempre falta plata. Y los préstamos, y las deudas, y las cobranzas, y los remates, y los despidos... todo girando en torno a esos malditos papeles con valores que, aunque nos digan que no lo es todo, lamentablemente SÍ lo es. Entonces, cuando uno, como yo, no quiere caer resignado a la idea, escapa un poco, escribiendo, escuchando música. Siendo uno a la larga... siendo lo que es.

En el día de mañana, no seré Javier el economista, sino Javier el escritor. Espero que mi habilidad tan vanagloriada no se vea desperdiciada en papeles que empiecen con "Lamentamos informale que..."

- Javier faltan cucharás de té.

Y ahí voy. Al menos salvé lo que traté de decir.


Mi pequeña dedicatoria al Proyecto Venus, y mi anuncio de guerra total contra el sistema monetarista.
Como escuché por ahí "Vive cada día de tu vida como si fuera el último. Un día acertarás."
Ja...

Para aquélla...

Ya han sido 150 días de tu raudo partir, y aún lo siento como si hubiese sido ayer. ¿Seré muy egoísta al sentirme así? Es probable. Las ganas me sobran de tenerte a mi lado una última vez, y reivindicarme de mis fechorías, de mis arranques de superficialidades y cosas meramente triviales, mas, brinda algo de consuelo el saber que no soy el único que se siente así, o al menos eso pienso.

Mirando el cielo y el mar, a lo lejos, trato de encontrarme contigo una vez más. Trato de encontrarte también, sonriente como solías serlo. Rara vez te vi caer en penas. Rara vez te vi derramar una lágrima siquiera. El amor que esparcías a tu andar era invaluable, y aún lo es. Apenas lograba cruzar el umbral de la distancia, me atendías como un rey de reyes. Me atrapabas en tu ternura y lograbas alejarme de la realidad. ¡Cuántos miles de recuerdos contigo!

Sé que me observas desde la lejanía, desde el reino del cielo, sentada, sonriendo por mis pequeños logros, por muy insignificantes que sean. Te hacía saber que lograba algo, y me hacías sentir más que especial. ¡Qué lástima que te hayas ido ya, cuando tanto añoro una última oportunidad y despedirme de ti como te lo merecías! Sin embargo ésa es mi carga, mi penitencia. Abrazaré con fuerza esta rosa con espinas que me han sentenciado admirar.

Aún no te digo adiós como quien se despide de quien no volverá a ver... Te veré en la otra vida, en ésa de gozo puro, y espero que me recibas con los brazos abiertos, con los mismos que me diste tantas veces, todas las que trato de rememorar hoy y ahora.

Te amo.

Q.E.P.D. Ketty Miranda (Mi querida abuelita Ketty)

Thursday, February 26, 2009

A la Muerte XVI...

"¿Cuántos sueños más debo soñar para mantenerte conmigo por siempre? La ilusión y la imaginación se acaban a medida que mis segundos mueren, mientras la monotonía de la sociedad me corrompe y me hace cada vez más suyo. Quizás sí sea un arranque de fantasía la batalla que he creado enteramente sólo por ti, pero es todo lo que tengo hoy en día, mi amor..."

Suspiros son lo que se logra escuchar en las tierras de nadie, y un Caballero llorar...

"¿Qué tengo que hacer? Dímelo. Dímelo, por favor. Mi corazón va gimiendo de dolor y mi paciencia se acaba con los diez mil años que he estado aquí, por ti. ¡Envíame una señal por Dios! Maldita impotencia... porque a la larga, eres tú absoluta, y yo, una memoria pasajera."

Y el Caballero cae de rodillas...

"Sería irónico, y cómico, que Ella llegase primero que tú. Y también el pensar que tú fuiste regalo divino de sólo algunos que creo que ni siquiera te merecían, pero amor... ¿estoy incluído en esa lista indigna? Mi mente envejecida se está hartando de saber injusticias cada día. Del padre que predica durante el día y durante la noche viola a un pobre infante. Del mendigo que pide misericordia en forma de dinero y quizás termine siendo el hombre más honrado de todo el mundo. De los millares que fallecen asesinados por cosas que ni siquiera hicieron. De los millares que están deambulando, indignos, en las calles de nuestro hoy, manchando de negro nuestro existir. De las guerras habidas y por haber... Me encantaría detener todo esto por sólo un segundo y lograrte encontrar con mis propios ojos, en la pausa universal más bella que haya existido, y poder tenerte entre mis brazos al fin, preciosa.

Heme aquí. Tenme, gózame... yo aún espero y batallo en el negro infinito de mis días. Mi único deseo ahora es que Ella no llegue primero que tú... Sólo eso... por favor cielo mío..."

El Gran Guerrero se queda arrodillado, esperando lo impredecible.

Saturday, February 21, 2009

Para aquél...

Tú, que hace 62 días dejaste de caminar entre nosotros, aún denotas una presencia mortal entre quienes te quisimos. Los recuerdos hechos fotografías, platillos, jardines y mar. En tu memoria transcribiré algunos pensamientos, aunque en los mil intentos fracase unos mil también. Logro rememorar tu lento y quejumbroso andar, tal cual quien camina sobre espinas, queriendo salir de la prisión de nuestros hogares y poder observar tu amado jardín. Tu último venir fue digno también de recordar. Disfrutaste tanto revivir esos tiempos de antaño en los que solías observar detenidamente el mar, cuando las paredes no nos separaban tal cual fronteras a países (y hoy hay cercos eléctricos). Tus historias de cuando solías ser como yo, comparando universos completamente diferentes, mientras te acomodabas en tu gran sillón de cuero, tal cual el aprendiz platicando con su maestro. Un par de lágrimas se mecen entre mis mejillas cada vez que tu imagen invade mis humildes palabras...

Tu rectitud siempre me asombró. Ya hubiera querido viajar en el tiempo y admirar tu juventud, como también el momento en el que encontraste a tu compañera de vida entera. Lo lamento, viejo amigo... para ella le tengo otras palabras...

Un beso de un mortal, un abrazo de un niño...

Q.E.P.D. Jorge Miranda (sé que te llamas Pedro,pero te encantaba que te dijeran Abuelito Jorge...)

Wednesday, February 11, 2009

A la Muerte XV...

¡Dueña de mi tiempo y mi mente! Eso eres, siendo que hoy, y ayer, y mañana, no me quieres aquí contigo. Ni me das el lujo de usarte en mis alocados sueños, de flores y campanarios, sino heme aquí, plantado en lo infinito, pensando monótonamente...

Nuestro encuentro era inevitable, lo sabes. Ahora mismo me eludes de cuando en cuando, en aquéllos en los que logro reunir toda mi fuerza y valentía, osándome a saludarte, a hablarte, y huyes de mí. ¿Qué quedará de mí entonces, amor mío, cuando batallo día a día por un mañana entre tus besos? Si son pocos los que me sostienen mi moral, preciosa, siendo que el cielo conspira contra mi voluntad.

¡Un mañana contigo! ¿Qué será eso? ¿Cómo será eso? La sola imaginación me atormenta por entero, temblando mis labios y mis manos. Finalmente terminas siendo un breve y hermosísimo recuerdo, como el cometa que cruza por todo el espacio de mi corazón, conquistando mi oscuridad con tu luz fugaz, de segundo a segundo, forjando el momento en un recuerdo digno de rememorar...

Creo que me voy convirtiendo en un adicto de ti...

A la Muerte XIV...

Y he vuelto al fin cuando nada ha cambiado. Los mismos muertos tirados en la indiferencia de la vida. Los mismos caídos, derrotados y aniquilados. Los mismos caminos... Mas, ahora mi amor, tienen otro matiz al añadirte en este viejo mundo mío. Ahora da gusto caminar por mi viejo campo de batalla... y ya no como perro viejo...

Thursday, February 05, 2009

A la Muerte XIII...

"Te dedico estas últimas palabras, amor mío, porque hoy dejo estas tierras paradisíacas. Los demonios han caído derrotados y por fin puedo volver a mi hogar, sereno y feliz. ¡Cómo cuesta dejar tus flores, tus rosas, tus besos, tus sueños, tus esencias infinitas de esperanza y vida eterna! Ahora debo marchar lentamente a mi viejo campo de batalla, del cual huí por siglos y siglos de desolación, muerte y derrotas amontonadas como rocas en el fondo de los abismos infernales. Mi agonía acrecienta a medida que me alejo de ti, preciosa. Mi tiempo aquí ha terminado. Retomaré la vieja senda del Guerrero como debí haberlo hecho antes, pero no quería hacerlo sin verte una última vez. ¡Qué masoquista de mí imaginarte en vez de mirarte! Lamentable es que, después de todo, es lo que me queda... moldear una silueta y huir a ella, a sus brazos soñados, sentir abrazar la mentira, y besar la ilusión."

El viejo Caballero se pone de pie, mientras toma su espada, levantándola. De pronto siente el viento soplar de manera particular...

"Quédate, no te vayas. Quédate por favor... ¿no lo entiendes aún? Eres lo que me queda. Mi vida y mi muerte. Mi deseo y anhelo. Mi aire y mi agua... ¿a quién serían las batallas si no son a ti? Hija de Luces, te lo imploro... quédate un momento..."

El viento comienza a disiparse. El Caballero deja correr una lágrima tras el grueso yelmo de plata...

"Adiós mi amor... hasta siempre. Sé que nunca fui destinado a tenerte, amor. Sólo memoricé tus ojos y te dibujé en mi mente, fotografiando por entero tu alma. Fuiste mía en mis sueños al menos... Bendito es ese escape de realidad.

... yo tuve la culpa...
pensé demasiado en ti..."

Monday, February 02, 2009

A la Muerte XII...

"Son demasiados... siempre lo han sido, y hoy lo son más. ¿A cuántos debo matar? ¿A cuántos debo derrotar? Siento que mi fuerza y mi voluntad, en tu nombre preciosa, no son suficientes para derrocar este Imperio de Sombras. ¿Cuántos más deben caer, amor, para por fin estar en tu corazón, en tu lecho, entre tus manos? El sol renace viéndome luchar... y muere viéndome luchar. La luna me llora mientras cientos de miles llegan a arruinar todo lo que he tratado de construir: Un Universo entero, sólo contigo..."

Constantes jadeos del Gran Caballero que ya no batalla como en el ayer. Y esta vez, no hay ángel protector, no hay Dios que intervenga, no hay arranques de Esperanza, de fuerza divina. Sólo él con el recuerdo de su amada en su corazón, y ellos... los millares de ellos...

"Vamos amor, envíame con el viento otro de tu sinfin de memorias ya olvidadas por los hombres. De los ínfimos, los detallados. Los que en suma me hicieron enamorarme de ti como ahora, como hoy, como en este preciso segundo que mi espada bebe la sangre de quienes pretenden destruirlo."

El viento es fuerte. Su mensaje llegará fácilmente...
El día en que el Caballero deje de creer que ella existe... él morirá. Su cuerpo, su espíritu, dejarán de tener misión alguna en esta realidad. Su escudo dejará de tener motivo y su espada dejará de tener fuerza. Su corazón dejará de tener amor y su mente dejará de tener sueños. La mismísima Guerra Eterna que le ha declarado a las sombras, a la oscuridad, se convertirá en cenizas que no volverán a ser fuego como antes. Ella es su todo.

Sunday, February 01, 2009

A la Muerte XI...

El Gran Caballero siente el rugir del ejército, pronto a llegar. Mientras los siente marchar, cierra sus ojos por un momento...

"Sólo escucho música. Sólo escucho tu voz acariciando mis oídos, amor mío. Mis pies, cubiertos de acero, sienten el recuerdo de miles de hombres que han derramado su sangre aquí. Sus gritos, sus glorias."

La Muerte incrementa el paso de sus tropas, gritando el nombre del Caballero en señal de enemistad...

"Tratan de opacarte amor. Toco por última vez tus pétalos, aún vivos, antes de cargar con esta mano mi envejecida espada. Un beso al aire, a tus labios ojalá, pero por ahora el aire es todo lo que tengo."

El Caballero se arrodilla por un momento, con sus ojos aún cerrados, tomando un poco de tierra del campo...

"Espero que esta tierra se vea teñida de su sangre, no de la mía, sino... sería triste no volver a besarte nunca más...

Cielo mío, encomienda mis últimas súplicas a su oír. Que sepa que alguna vez existí, en esta vida o en la otra. Que tenga que cargar todas las cicatrices que sean necesarias, para reinvindicar todo pecado, todo error del maldito pasado. Que la Santa Retribución me logre devolver su Reminiscencia."

El ejército está a punto de llegar...

"Te amo. Sí que te amo. Nunca lo olvides, porque es este amor el que me tiene aquí, y bajo mi juramento, por este amor batallaré, por este amor quizás muera, por este amor quizás sea feliz. Sólo... muéstrame el camino a tus brazos... y correré a ellos, en nuestro mundo de paz, de armonía, de gozo. Pero... si no puedo llegar a ti, a tus besos, a tus venerados besos, entonces que mi vida sea el precio de una sonrisa tuya..."

Las arenas del tiempo se detienen. Se siente con creces el primer choque de espada y escudo...

Friday, January 30, 2009

A la Muerte X...

Diez días, diez siglos, diez mil años, ¿qué más da? Todo el tiempo es el mismo al luchar contra Ti, Preciosa. Mas, ahora llegan a dar gusto, cuando cargo esta flor en mi corazón, en mi escudo. El último clavel que crecía en estos campos muertos, el último signo de vida de la Madre Tierra. Otórgame el honor de enfrentarme a tu infinidad de hordas, Querida. Otórgame tus sombras, tus maldiciones, tus noches, tus oscuridades enteras. Ni tengo que pedirlas, porque supongo que ya las cursas por estos lugares... ¡Que vengan entonces!

Amor benigno, tu respirar brinda gozo y dicha. Cuán liviana es mi misión ahora que tú has traído luces a mis días. El horror y el terror de aquéllos tiempos del pasado se desvanece con tu caminar, como polvo en el viento. El campo muerto besa tus pies, reviviendo prados ya olvidados. Las ramas de los árboles caídos rozan tu cabellera, resucitando flores quemadas. Las imágenes de bailes tuyos, plasmados en la vieja arena, en el recuerdo de mi envejecida memoria, me da de beber en este desierto de días. Y cuando tu mirar encuentra el mío, ataca con mil dagas mi pecho, mis pulmones, mi cuello, mi todo, exprimiendo las lágrimas reprimidas de mis ojos que bajan lentamente y se evaporan en el suelo maldito. Oh mi amor, ni los poemas más gloriosos podrían llegar a describir una mera idea de ti. Solamente depravarían esa silueta que hoy la he guardado en mi alma. Rodeas toda la dignidad, la gloria, y lo sagrado en ti, fantástica creación de mi Maestro...

¿Qué esperas? Tarde o temprano, llegará mi último día, y yo no permitiré que sea un día, sino un siglo, un milenio a su lado, un infinito como mínimo bajo su regazo. ¡¿Qué esperas?! ¡Ataca!

Thursday, January 29, 2009

A la Muerte IX...

Una vez dijeron por allí que los verdaderos héroes son los que no vuelven de los campos de batalla. Heme aquí aún, ya fantasma de mis delirios, fantasma de mis deseos carnales, apasionados, amados, impulsándome a arremeter con todo mi ser. Mato mis pecados, mato mis errores, la conciencia total de haberlos cometido, uno a uno, lentamente, minuciosamente. Sí... los estoy matando a todos. Con uno muerto, una cadena menos que desatar. Pronto el verdadero Caballero volverá a brillar una vez más de nobleza, de dignidad, y mis enemigos volverán a temer. Profecías que se van cumpliendo, mentiras del pasado que ahora son verdad, sueños del ayer, de los benévolos, que hoy son realidad, y pesadillas, de los grandes malignos, que hoy... son realidad.

No traten de huir, no traten de escapar. Los encontraré a todos ustedes por igual, y temerán... otra vez.

A cada uno que derrote, amor mío, será un paso más a tu encuentro. A cada uno que destruya, preciosa mía, será una victoria más a mi triunfo...

Te amo...

A la Muerte VIII...

¡Escucha mis súplicas, Maestro! Que mi vida sea un mero trueque por su felicidad... sólo eso...

¿Y tú qué? No me perdonarás, viejo Amor mío. Ya soñaba estar entre tus brazos sensuales, mientras me quitabas en cada centímetro de ellos mi total existencia. He recuperado mi ser, Preciosa. Y ahora, batallo contra Tí una vez más, sin confiar del Destino Divino inexistente. Que ahora, los días, los soles, las lunes y mis flores, decidan por mí. Porque, en el final de esta gran historia de mis Cruzadas, Preciosa... no hay victoria, no hay derrota... sólo yo, contra millares que no paran de llegar, hasta que tenga mi último sueño... y un amanecer rojo.

A ti, vida mía... la que no sabe aún mis cosas y cree saberlo todo, preciosa flor de Esperanza alucinante... espérame... que te hurtaré un beso fugaz, y volveré a mi campo de batalla...

A la Muerte VII...

¡Cuán eterna la noche benigna! El constante mirar a un cielo estrellado, iluminado de sus pequeñas esperanzas, todas constantes en tu mirar. Mas... aún sigo soñando, sigo alucinado.

¡Enemigo querido, eterno contrincante, ven a mí de una buena vez! Mi cuerpo demacrado y malherido con suerte logra mantenerse en alto, mientras los años caen encima, como rocas en arena. A veces no logro volver a levantarme con tanta armadura encima. Sin embargo, mi corazón sigue tan lleno de vida, así como diez mil años atrás, porque el amor es algo sumamente infinito, y en un Caballero... es toda su existencia.

Espero lograr levantarme otra vez.
Espero levantar mi vieja espada...

Vengan a mí...

Wednesday, January 28, 2009

A la Muerte VI...

Y yo he sido mil vidas, mil hombres, mil seres diferentes, en mil tipos diferentes de historias, momentos, lugares y mundos. De pájaro a mariposa, de mariposa a elefante, de elefante a hombre, de hombre a mito. Pero en todos, en todos ellos, te he amado de esas mismísimas diferentes maneras, mi amor. Porque en todos ellos logro captar que eres la mayor y mejor creación del Altísimo, mi Bendito Maestro...

Te amaré mientras dure el Universo...

Tuesday, January 27, 2009

A la Muerte V...

Admiro vidas pasadas, recuerdos de almas olvidadas. Deseo amar de la manera que ama un Guerrero: Con su vida. Y tal cual como escuché o leí por ahí: Todos nosotros morimos, pero pocos realmente viven. Amar cada detalle... ¿cómo sería volver a eso...?

Te recuerdo a ti por igual, un tanto borroso, pero te recuerdo de todos modos. Mi Santa Reminiscencia, mi Reminiscencia Divina. ¿Qué será de ti?

Hablaré poco esta vez. Tengo un ejército que derrotar...

Monday, January 26, 2009

A la Muerte IV...

¡Cuánta ironía! Estas malditas adversidades que se presentan a mis ojos, a mis manos, siendo borradas minuciosamente por la paz y tranquilidad de este bendito lugar. ¿Qué pensarás de mí, Querida? Amada contradicción de negro. ¿Qué será de mí ahora, que mi alma se aferra a algo tan volátil y tan glorioso a la vez? Ése es el verdadero problema... ¿verdad? El vivir de tanta oscuridad circundante, y el sólo ser testigo de una suerte de luz, brinda tanto gozo de repente.

Que sea correcto o no, no me importa. Por ahora, mi vida y mis batallas son de ella. Por ahora, tengo dos caminos: Convertirme en ángel... o en demonio.

Saturday, January 24, 2009

A la Muerte III...

Ya has alzado tu estandarte contra mí, Querida. Qué lástima... yo que aún te quería de amante, de hermana, de eterna compañera. Qué tristeza de verdad. Una vez más me veo obligado a levantar armas contra Tí, preciosa, siendo que ya me estaba acostumbrando a vivir contigo a mi lado. ¡Que así sea entonces! Te has vuelto una vez más mi eterna enemiga...

No sé qué forma tiene esta flor en particular, ni la manera, ni su modo. No sé su origen, ni cuánto durará floreciendo... sólo sé que la quiero... sólo sé que la amo a mi modo, y también sé que usaré mi cuerpo de escudo si es necesario, por protegerla.

¡Cuán indescriptible!

A la Muerte II...

Lo siento, Querida. Anoche me postré entre estrellas, buscando de nuevo esa flor que quizás no volveré a ver otra vez...

Me preguntas cómo es esa flor tan particular. Con sólo decirte que ha conquistado cualquier locura que cruza por mi vieja cabeza, es darte una mera idea (y los ángeles vestían de blanco... y verde). Traté de volver, mas no pude amor. Lentamente logro olvidar tus curvas. Mi corazón de caballero se ha vuelto a enaltecer, levantándose de las cenizas de viejas batallas. Ay querida, temo envolverme en telas caprichosas. Tú conoces los finales. Tú conoces mi final, y si bien me permites decirlo, podría finalizar mi existencia, defendiendo cada pétalo de esa flor.

¿No te gusta la idea? ¿No te gusta mi frenesí de encanto? Lástima. Con el tiempo comprenderás porqué te amé tanto, porqué te había deseado tanto, y también comprenderás, temor de todos los hombres, porqué estoy pensando en ella...

A la Muerte I...

Aquí estoy, al fin. He cumplido mi parte, mi deuda, mi condenada promesa. He logrado huir de mi realidad a tierras aparentemente paradisíacas, encontrando descubrimientos nunca antes vistos, lo sabes camarada. Y nadie mejor que tú para confesarte estas intimidades, cosa inexistente. Quizás qué pensarás de mí después de esto, mas, a estas alturas de la vida (o tú, no los veo diferentes), ya no importa tanto. Y es que el corazón de un joven caballero es tan fogoso, lleno de ambiciones y glorias del pasado. Tú lo has dicho, eterna amiga mía. Dime tú, querida, ¿te cuento? Tú, que a tantos traes y a tantos te llevas... y muy pronto, a mí también... bueno lo haré. De todas maneras las malditas lenguas de los hombres suelen soltarse por sí mismas, contra mi voluntad.

Encontré una flor. ¡Por supuesto, ésa misma! Lógico que te darías cuenta. He estado perdiendo mi eterno enamoramiento por ti, Querida. Sí, lo siento, estoy dejando de lado la tentación y las tierras infernales que con tanto gusto me has ofrecido. Lo sé, lo sé... ¿cómo las podría rechazar? Soy dueño de esos terrenos, dignos de indignos. Perdóname... encontré una flor... sí, no sé... quizás...

Thursday, January 08, 2009

Sólo recordaba...

“Y ya me conoces tan bien, que predices todo lo que haré. Uno que ha tenido sólo una suerte de roce de ti, que no tiene idea alguna de lo que eres tú. Me evades fácilmente, me eludes, en estos días que quisiera asesinar, unos más que otros. Sólo una vez te vi, fugazmente, y batallé tanto por volverte a ver, muriendo en el intento. ¡Cómo balanceaba la espada que consagraste con tu imagen, en un campo de batalla que no poseía fin! Y esos días… ¡ésos sí eran días! Veía luces por doquier, mundos por conquistar bajo tu nombre. ¡Todo estaba dando indicios de ser derrotado, y aún así seguí! Oh, qué testarudo, preciosa. Lógico que sabes…

Batallé tanto por volverte a ver, y morí en el intento.
Luché tanto por volverte a sentir, mas morí en el intento.

Hace más de un año conocí lo más cercano a la felicidad que pude haber pensado alguna vez… sólo lo volvía a recordar, otra vez.”

Tuesday, December 30, 2008

Caballero del Ayer...

¡Cuántos recuerdos! La imagen invicta de aquél que solía estar de pie contra todos invade mi mente exhausta, mientras camino por el largo trecho a mi faena. Y en medio de ella, logro rememorar sus gritos, su moral, su paz, su honor y, por sobretodo, su amor. Recordé sus batallas, sus victorias y sus derrotas. Cuando ya estaba a pocos pasos de arribar a mi maldita rutina, mi mente imaginaba al Gran Guerrero luchando por nada más que la Esperanza. Ni destino, ni creencia, ni nada, sólo Esperanza. La sonrisa que le enviaba a la Muerte al cargar contra el abismo de la indignidad. La manera con la cual su espada brindaba paz una vez más a todos los caídos.

Hoy duerme. Hoy descansa, porque cuando sea llamado una vez más por los Cielos, él sin dudar acudirá. Por ahora, sólo dormirá. Mañana seguirá batallando, mañana seguirá luchando, contra tormenta, marea y fuego. Mañana... sólo cuando ella lo llame. Sólo cuando ella murmure su nombre al viento...

Por ahora, su cuerpo descansa. Su mente sólo la ansía más y más... y la sueña... y la añora.
Y pensar que yo solía ser ese Caballero...

"Blade with whom I have lived, blade with whom I now die, serve Right and Justice one last time, seek one last heart of Evil, still one last life of Pain, cut well old friend, and then farewell"

Sunday, December 21, 2008

La Batalla que duró 81 días.


Al principio era difícil de creer. Las cosas que un ente, como la Muerte, toma deprisa. Impredecible. Y lamentable fue el comenzar de una Batalla que el mismo Caballero no deseaba luchar. Ay, amigo mío, familiar y camarada, sólo deseabas que Ella viniera por ti y te liberara de tus cadenas mortales, de habitante de la Madre Tierra. Todos compartimos tu afán, y, aún así, la maldita Vida te tenía un plan. Un plan que duró 81 días y fue la mayor batalla que liberaste. Todos esperábamos (y queríamos) lo peor. Tú también, y a pesar de todo, seguiste aquí. Quisiste darnos una última lección, y lo lograste. De corazón, la he tomado y la he abrazado fuertemente, contra mi pecho, encerrándola en paredes de cristal.

No queda más que decir adiós y gracias. Gracias por darme sonrisas de pequeño, y enseñarme luces del sendero de la Dignidad que hoy en día trato de caminar. Y a ella… gracias por tu inmenso cariño y amor. Por estar allí, en mis momentos. Tengo sus recuerdos guardados codiciadamente. Están en toda la casa…

Vivan felices en el infinito cielo, eternamente. De vez en cuando los miraré, cuando la batalla de mi Vida se torne gris…

Adiós a los dos. Adiós…

Sunday, December 07, 2008

Guardían

"Yo sé que me ves desde las nubes.
Yo sé que me ves desde la espuma del mar.
Yo sé que me ves desde la pequeña concha que encuentro en una montaña.
Yo sé que me ves desde la flor que detiene mi caminar.
Yo sé que me ves desde el niño indefenso que juega en la calle.
Yo sé que me ves desde el fragmento de infinito que devora el Sol en el anochecer.
Yo sé que me ves desde el vacío nocturno que invade mi persona nostálgica.
Yo sé que me ves desde las tierras de nadie, donde solían haber campos de batalla.
Yo sé que me ves desde los hermosos prados, señal de que arrivé a mi hogar.
Yo sé que nos ves a todos, desde donde tú quieras vernos."

Guardían mío, Guardían de todos, conviértete en el ejemplo divino de la Vida, y bríndanos la lección que debemos aprender: Su Valor.
Gracias.

Dedicado a Camila Verdejo Contreras (Q.E.P.D.)
Por el valor de la vida.

Wednesday, December 03, 2008

"¿Por qué?"

“¿Por qué? Gran pregunta. Busca razón y entendimiento por medio de la ignorancia y la duda. Pero… ¿qué pasa cuando se une con algo abstracto?

- Te amo.
- ¿Por qué?

¿Cómo defines eso? ¿Cómo logras responderlo? El “por qué” es una pregunta de razón, y, aunque me la hicieron con tono de broma, resulta un tanto inquietante el contestarla con seriedad y lógica. E incluso hasta dudé de hacerlo así. Y quién lo haría, después de todo. Quizás efectivamente alguien intentó responderla como una ecuación.
La verdadera curiosidad es que todos lo intentarán alguna vez, en su propia manera. Y con un tema como el amor, todos lograrán estar en lo correcto.”

El hombre del Ayer...

“Preguntaron por él en su pasar inválido y lastimero.

-¿Quién es él?
- Él es el Viejo Guerrero. Caballero de la Luz, de viejos tiempos. Solía ser una leyenda entre los hombres. Batallaba contra la Indignidad, contra el Mal, contra la Corrupción en la mente de los caídos. Solía ser el mejor de todos. Las aves volvían a volar cuando él desenfundaba su espada y luchaba a Muerte. Protector del pueblo, Guardián de la gente. Y un día, un día cualquiera, su mente dejó de pensar. Se volvió un vicioso de la Esperanza. Tanto perseguía la Luz, que se obsesionó de ella, dejando todo lo que amaba en el pasado. Cayó en la eterna soledad, martirizado de encontrar esta felicidad infinita. Dejó de avanzar. Dejó de marchar. Sus nuevos días se pintaron de negro. Fue dejando tirada su armadura, su escudo, su espada. Fue dejando tirado su misión. Y hoy sólo deambula en la oscuridad.
- ¿Existe Esperanza alguna de que vuelva?
- No lo sé… Espero que sí.”

Vagabundo...

¿Cuál es el precio de amar sin tener? ¿Cuál es el precio de olvidar sin perder? Yo tengo una idea...

Friday, November 28, 2008

La Luz del ayer...

“Tantos años deambulando en la Tierra y, sin embargo, no logro entender aún este acuerdo mío con Dios. Sí, hice un trato con él. Él no me hablaría, a cambio de una luz de esperanza de estar con ella.

‘Tienes miedo a la soledad.
Tu mirada vacía.’

Cosas que deambulan en mi mente.
Hoy no hay batallas. Es sólo yo, postrado en una cima, arrodillado hacia el horizonte, con mi espada enfundada, y mi escudo a mi espalda.
Me estoy preparando… una nueva batalla se avecina… ¿cuántos caerán?

Oh, cómo necesito la luz del ayer.
Oh, cuánto necesito la moral de mis viejas batallas, sin importar si fueron victorias o derrotas. La fuerza de luchar sólo por luchar, y nada más. Que no dijeran “cayó en vano”. Para que no dijeran “fue uno más”. Porque todos, tarde o temprano, aprenderán que para comprender la vida de un Guerrero, es por medio de sus propias batallas. Cómo las luchó. Cómo las derrotas lo humillaron. Cómo las victorias lo enaltecieron. Los días y noches que gastó levantando su espada en el aire. La emoción que expresa al cargar contra su oponente. El fragmento de Universo que está bajo su poder… y la mujer que ha reclamado sus pensamientos como territorios conquistados…”

Tuesday, November 18, 2008

Las cosas...

“Tú me recuerdas esas cosas dulces. Las únicas. Las raras. Esas cosas cantadas de tiempos antiguos. Las cosas descubiertas y maravilladas por tantos. Las cosas con forma de Luz que inspiran a unos tantos más. Las cosas mías, las cosas ajenas. Las cosas de blanco que de vez en cuando le viene bien algo de negro. Lo de negro que quizás le venga bien algo de blanco.

Tú me recuerdas tantas cosas. Las cosas brillantes. Las cosas opacas. Las cosas que de por sí mismas son bellas. Las cosas dependientes también. Las cosas invisibles y las abstractas. Las que toco y las que estoy por tocar. Las cosas mencionadas. Las cosas aún no contadas. Las cosas que debo poseer. Las cosas que nunca tendré. Las cosas soñadas. Las cosas ya cumplidas.

Tú me recuerdas un sinfín de cosas. Las cosas que me han enseñado. Las cosas que aún ignoro. Las cosas renombradas. Las cosas sin nombre. Las cosas tontas. Las cosas ingeniosas. Las cosas detalladas de las que he dado mi vida entera queriéndolas.

Tú me recuerdas muchas cosas. Tú me recuerdas todo…”

Wednesday, November 12, 2008

Cuando todos los caminos llegan a un mismo lugar...

Anduve deambulando por días y noches, con mi sombra como leal compañera. Y en el final de mi sendero, no llegué a ninguna parte. Sólo me devolví de donde empecé. Esto me dejó con unas cuantas preguntas circulando por mi cabeza, y, a la vez, unas tantas conclusiones. Una de ellas sobresale de todas:

Todos tenemos miedo de enfrentarnos a la vida. Cada vez que la vamos experimentando, es un poco más de miedo. Miedo de volver a perder. Temor de volver a caer. Porque en el lugar y en el minuto, con el alma enaltecida, dimos todo nuestro yo por lograrlo... y caimos. Y volvemos a caer. Ante esto, cada uno toma una decisión, y ésa será el comienzo de un nuevo sendero quizás, o simplemente el mismo más fortalecido. Unos toman el camino fácil, otros el desafiante. ¿Quiénes quedamos al final...? Los tercos. Los ambiciosos. Los que no aceptan la derrota como un NO eterno. Así estoy yo.

Que la vida sople sus vientos huracanados contra mí. Soy una montaña que no piensa moverse.

Mi libro (a punto de ser finalizado) es mi mejor carta. Mi mayor creación, y mi más gran orgullo. Éso será mi legado ante la vida. Y aunque caiga y no vuelva a levantarme nunca más, no me podrá borrar mi recuerdo. El personaje y su historia, la historia de su vida, vivirán por mí. Él vivirá por siempre, y ésta es, lejos, mi mayor victoria ante la batalla de la vida.

Now playing : Globus - Preliator

Wednesday, October 29, 2008

Mi reino, mis tierras...

"Contemplen el reino del cual soy el único habitante y gobernador. Un reino de oscuridad. Un reino de sombras. Un reino sólo para los que aún creen que su silueta los cobija y los cubren, cuando la luz de la luna los asesina por dentro.

Sean testigos de la ira interna, del suicidio cotidiano. Y cuán más crudo y cruel se torna ante el asedio de la soledad y la Muerte."

Tuesday, October 28, 2008

La maza sin cantera...

He llegado a esa etapa de la vida que uno cree que no da gusto vivir. Que los días tienen el mismo color. Que no hay absolutamente nada de nuevo ni bueno, sonriendo falsamente al mundo circundante. Las viejas batallas están perdidas, todas ellas, y uno no encuentra consuelo alguno ni en el más recóndito rincón del fin del mundo. Que los fracasos de estas mismas batallas quedan latentes aún, por tanto tiempo, remordiéndome el corazón y mente por igual. El fracaso de enseñarle palabras de la vida, palabras mías, y que me las dijera tal cual así yo lo hice. Que no queda nada más que caminar lentamente hacia el abismo eterno del olvido, siendo rasguñado por las espinas de la indignidad mientras caigo.

Lo más curioso de todo esto, siendo que suena tan suicida para cualquiera, es que sigo viviendo, sigo caminando, sigo soportándolo todo. Por muy maltrecho que esté mi cuerpo, doy la cara en el campo de batalla y caigo irrefutablemente, mas me levanto y la batallo una vez más. Y otra vez, una vez más. Querer avivar esa flama de esperanza que una vez fue un incendio de mi corazón. Esta manera orgullosa y terca de seguir respirando, aunque el aire esté infestado de dolor.

Creo que al final sólo me quejo de estar cansado, de la rutina, de la maldita y condenada monotonía. El no encontrar una tez suave entre mis sábanas, el no hallar esos ojos ni siquiera en mis viejas ilusiones, en los ya usados sueños. El no acomodar mi rostro entre su larga cabellera, ni siquiera rozarla con mi nariz, ni mis dedos, ni mis labios.

Soy un viejo marinero, naufragando en el mismo navío, sin puerto alguno al cual pretender llegar. Un viejo perro que va hacia los mismos terrenos baldíos, a todo minuto, en cualquier día, queriendo encontrar esa hermosa sonrisa de la cual me enamoré entre la chatarra y el desastre existencial.

Apenas te encuentre mi amor… sólo apenas… no tienes idea. ¿Te molestará un demente? Creo que sí... espero que no. Un condenado que deambule por las calles y te encuentre de improviso. Un vagabundo saludando a una señorita, con ojos llorosos. Ella sin entender, él sin poder explicar. Sólo la ve. Detenidamente la ve. Y luego de titubear por un rato, la deja ir. No sabría qué hacer contigo…

Sigo viviendo estos días con la esperanza de volver a verte un día de ellos…
Sigo viviendo estos días con la esperanza de volver a nacer, bajo tus ojos.
Sigo viviendo estos días con la esperanza de descubrir qué palabra explica tu mirar de ese bendito domingo 6 de enero.

He caído en la demencia… y no actúo como demente.

P.D.: Discúlpame amigo Silvio por el evidente plagio de título, pero no había otro mejor en mi mente.

Wednesday, October 15, 2008

Hasta luego...

"Hoy me despido. Hoy me voy, silenciosamente, así tal cual arribé en este mundo, en esta tierra de glorias y dichas.

Quizás no sepan de mí por un buen tiempo, y esto es porque ya no poseo deseo alguno, ni motivación, ni razón, ni propósito de seguir siendo lo que soy: Un intento de escritor. Un intento de poeta y guerrero, tal cual me han llamado muchos.

Es hora de tomar mis viejas páginas, empapeladas de letras, apolilladas de lágrimas, sangre y victorias. Es hora de juntarlas en un gran legado, y luego terminar todo. No digo que no volveré, sólo digo que no se sorprendan de mi retirada fulgurante y fugaz a la vez.

Hasta aquí es todo. Hasta aquí lo fue. Hasta aquí soy, y de corazón, le agradezco al amor de mi vida, de haberme creado lo que ahora soy. Cambiar lo que fui, convertir lo que soy.

Adiós… no mejor, hasta pronto."

Thursday, October 09, 2008

Retornando...

Boomp3.com

“Poco a poco, las fuerzas de mi Enemigo Digno, que parecían ser invencibles, están siendo derrotadas. ¿Será que por fin ha llegado la señal que tanto añoraba? Claros y bellos son estos nuevos días, y son sólo míos. El poder de mi vieja espada ha vuelto a nacer.

El Paladín se levanta con aires distintos, diferentes. El poderío de todo el cielo divino recae en sus manos y la Santa Reminiscencia enardece su corazón. Siente que han pasado milenios enteros que no entra en Batalla. Desenvaina la mismísima espada que ha usado en incontables ocasiones y, aún así, la siente como nueva. Su escudo, que llevaba inserto la gema de la Esperanza, brilla una vez más, iluminando todo a su paso. El viejo Guerrero se sorprende, se asombra ante su luz.

Es tiempo de volver. Es tiempo de retornar.

‘Corazón... espero que no estés despierta. Duerme tranquila. Pronto llegaré.”

Monday, October 06, 2008

Una velada durante la noche...

“Enciendo una vela. Dulces y agrios recuerdos me llegan al ver la llama ondear ante el escaso viento de mi hogar. El tiempo la acompaña mientras caen las gotas de cera. Tan fuerte y débil a la vez. Frágil y peligrosa. La cera se consume a su paso, acortando su vida. A su paso fui. A su paso soy. A su paso seré.

Lamentable es que rememore el vacío extenso de mi ser. Con el desconsuelo de la ausencia total de alguien, vivo mis enormes y cortos minutos.

Ya no siento nada, ni espero sentirlo. Mis ojos, tercos, se quedan abiertos mientras la madrugada muere. Soy una bestia mansa, enjaulada bajo su voluntad entre las paredes de su hogar. Y me mantengo dormido, borracho de silencio, drogado de la vieja e invicta esperanza de un milagro en el día de mañana.

Los niños me temen. Me miran y temen. ¿Qué temen la verdad? ¿O será curiosidad? ¿Curiosidad de qué en verdad? ¿De saber qué me pasa? Intrigantes son, es cierto, y siento que sus miradas juegan conmigo. Tratan de adivinarme. Algo de consuelo encuentro en su interés gratuito. Son mi única compañía por el momento.

Ni a ti te siento. Es verdad. Difícil de creer, pero malditamente cierto. La pasión de esas viejas batallas se ha desvanecido, tal cual el rocío matutino con el sol.

He llorado. Malditos sean estos días…”

Thursday, October 02, 2008

A estos días...

Le sobran horas a estos días.
Le sobran sombras.
Le sobran silencio.
Le sobran ecos y ecos de vacíos.
Le sobran susurros y gritos de viejas grandes batallas.
Le sobran memorias, recuerdos vagabundos y victorias tiradas en el olvido.
Le sobran suspiros y lamentos llorados al viento.
Le sobran frío mortal, tal cual la Muerte depravando a mis espaldas.
Le sobran hojas arrancadas y arrugadas, manchadas de intentos de novelas.
Le sobran botellas vaciadas, sin sangre, sin vida.
Le sobran caos, destrucción y aniquilación total de ideales y valores.
Le sobran denigración de méritos.

A estos días... le sobran realidad.

Monday, September 29, 2008

Tierra Santa - Hermano del Viento

Boomp3.com

Más allá de las nubes
Dormía mi Libertad
La encontré cautiva llorando
Su amarga soledad
Soñé que su llanto
Acogía mi aliento
Tuve un sueño
Soñé ser parte del cielo

Viajé con el viento
Danzando en la tempestad
Le entregué mi alma
Perdida
Buscando su amistad
Sentí su lamento
Descender de lo alto
El me ofreció su hogar
Yo ser su hermano
No dejare de soñar
Ni perderé su lamento
Solo añoro poder ser hermano del viento

Tuve un sueño
Soñé ser parte del cielo


Mi canción al caminar, entre la niebla y la noche...

Sunday, September 28, 2008

Un día en casa...

“Tiempos malditos. Sólo eso. Tiempos malditos. Cualquier día. Sólo eso.

El lento abrir de la puerta principal, y el rugir que lo conlleva. El eco eterno de los pasos pesados en el pasillo. La longevidad de la casa y sus centímetros. La escalera y sus gigantes. El silencio que me abruma y me llama. Las ilusiones… coqueteándome… en el sofá, en la cama y en la terraza. Los recuerdos gritándome, constantemente. Es el infinito de mi hogar y su soledad. ¿Qué haré? ¿Qué haré? Cada día muerto, es una vida exterminada. Cada día naciendo, es una vida reencarnada. ¿Qué haré ahora, que duermo solo, despierto solo, con el recuerdo maldito del ayer, y del otro ayer, y de aquél ayer? Y así, y así y así. Golpeando. Aniquilándome por dentro. La Muerte y la Soledad van de mis manos… contentas, felices, quemando mi entorno, y mis minutos, acompañadas de las tonadas más tristes existentes. Así vivo, suicidándome cada segundo. Maldito sea quien creó la resignación.

Vivo en la espera de su llegada, su ansiado arribo, el más anhelado. Sin embargo, miro atrás, y me corroe sangre negra. De mis ojos, de mis manos, de mis labios. La Culpa me ha condenado eternamente, maldiciendo mis días, mi completa existencia, quitándome motivos, inspiración, recuerdos de viejas glorias y viejas victorias. Si hay algún Dios allá arriba, soy el mayor hazmerreír que posee.

Y ahora, ni tengo ganas de seguir escribiendo…”

Monday, September 22, 2008

Cuando escribo...

"Uno espera llegar a una hoja en blanco, tomar un lápiz y crear lejos la mejor novela jamás leída o contada. Pero en el momento que me siento a escribir, las ideas invaden confusas, nublando lo que deseo escribir. Todo tipo de ideas. De las grandes, como batallas heroicas, y de las pequeñas, como tus labios. Y de las pequeñas se hacen grandes, como, por ejemplo, el desear ver la tierra del color de tus ojos, preciosa. Y las grandes se hacen pequeñas, como, por ejemplo, los miles de años que pasaría conquistando por sólo un beso tuyo. Queriendo agigantar los detalles, y empequeñecer lo grandemente inútil. Lo más curioso de esto, corazón, es que tú formas parte de todo ello. De ti misma me voy confundiendo al querer dedicarte un pedazo de mi existencia. De ti misma me voy mezclando al querer escribirte algo de mi propia poesía. De ti misma me voy enredando al querer crear mi propio mundo para ti.

Jamás me detendré. Nunca dejaré de hacerlo. Es una dulce condena que quise vivir día a día, añorando crearte algo más."

Saturday, September 20, 2008

Un último respiro...

”Cuando los ángeles fallezcan en medio del Gran Holocausto, cuando los demonios sobresalgan de la tierra, ¿qué me quedará? Sólo espero que tu Santa Reminiscencia sea lo suficiente para que yo pueda seguir en el campo de batalla, sino… no me quedará nada más que cenizas y sombras. Ahora tú eres mi pasado, mi presente y mi futuro, la fuerza que mueve mis mil mundos, el poder de mi espada. Con tu silueta en mi corazón, enfrentaré lo que sea, por última vez.

Una Nueva Cruzada ha llegado… y yo estoy listo.”

Wednesday, September 17, 2008

La Nueva Cruzada por ella...

“Después de tanto tiempo, el Paladín resurge. Ha decidido unirse a la Nueva Cruzada. Ha decidido volver a regocijarse con la Santa Reminiscencia de su amada.

‘Es impresionante cómo una imagen logra darle vida a un viejo corazón. Tu luz alumbra mucho más en mi oscuridad, preciosa, y así será durante el pasar de estos nuevos días míos.

Sueño que vamos de la mano recorriendo un mundo nuestro, en un tiempo sin fin. Sueño que no existe maldad en donde descansas tu mirar. Sueño que, al final, me salvas de mí mismo. Sueño que no hace falta degustar de lo más dulce, cuando ya he probado tus labios. Es un sueño que tengo una, y otra, y otra vez.’

El hombre que se convierte en Caballero. El Caballero que trasciende a Paladín. El Paladín que pelea por ella. Ésta es la historia de un guerrero iluminado.

’Da gusto volver. Da gusto dejar lo inútil. Da gusto retomar la senda. Que el nuevo tiempo diga lo que quiera de mí. He vuelto a mi hogar...’

Que la Luz te reciba entre sus cálidos brazos, viejo guerrero."

Thursday, September 11, 2008

Soldado de acero.

“El arder del dolor eterno inflama al Gran Paladín, pero él sigue marchando. Sus cicatrices abren lentamente, dejando escapar gotas de recuerdos rojos, mas él sigue marchando. La madre naturaleza lo golpea con lo mejor que tiene, sin embargo él sigue marchando. Siente su cuerpo delirar, siente su cuerpo chillar, siente su cuerpo gritar… y sigue marchando. La ira y la locura lo han envuelto en sus enormes capas de ambición y han hecho de él un soldado de acero. Su corazón llora desconsoladamente, pero esta vez es capaz de no apaciguar el dolor, sino ignorarlo. No evitarlo, sentirlo y sencillamente dejarlo de lado, tal cual se camina en senderos infernales. Lentamente, paso a paso, nuestro Héroe marcha… por un Destino… por un Fin… por su Cruzada.”

‘Ay, mi amor, si tan sólo supieras…’

Sunday, September 07, 2008

La brisa de la Nueva Cruzada...

“El Gran Paladín no encuentra consuelo alguno. La flecha clavada en su corazón arde más que mil infiernos. Sus palabras lo han herido cruelmente. Entonces cae... derrotado.

‘¿Qué? ¿Cómo? ¿Por qué? No logro entender absolutamente nada, y mi ser entero se lamenta en dolor. Lo último que quiere saber un guerrero terco, como yo, es creer que la Batalla fue en vano. ¡Cuántos años, cuántos miles de años! ¡Cuántos millares acabados! ¡Cuántas lunas! Y estuve tan cerca… tan cerca, que creí sentir ese ansiado fuego, como la mano ensangrentada en la fogata de esperanzas. Y ahora este eterno invierno gobernará tiránicamente mis nuevos días, mientras me retire lentamente del campo de batalla.

La misión, el motivo y la inspiración, alivianan el peso de esta armadura. Ahora, con este vacío por dentro, se siente cada placa como rocas puntiagudas. Mas, un viento, una dulce brisa, me guía a la dirección contraria: Hacia la Cruzada.’

Entonces el Paladín se recuesta, apoyado en un enorme árbol verde, entre tanta nieve, y espera… espera… y espera.”

Saturday, August 30, 2008

Ideal de Batalla...

Haré algo diferente el día de hoy, para todos aquellos que suelen leer lo mío.

¿Qué significa ideal? Leí por ahí que el Ideal es: La imagen de la actividad “objetal” del hombre. Es el mundo creado colectivamente por las personas, el mundo de las representaciones universales, históricamente formadas y socialmente fijadas sobre el mundo material que se contrapone a la psiquis individual del hombre y al cual se subordina la conciencia individual. Por lo mismo, se produce un "comportamiento en busca de ideales".

Todos tenemos ideales. Cada uno por su lado, algunos extremistas, otros conservadores. Unos más realistas, otros más imaginarios. Lógicamente me pregunté por el mío. Mi ideal es el Gran Paladín que he creado. Sus escritos, sus pensamientos, sus hazañas y fracasos. Sus sueños y sus anhelos. Los dos compartimos un anhelo: Ella. Las cosas que yo hago, o pretendo hacer, son en busca de fragmentos de ese anhelo. Uniéndolos poco a poco, creando pequeñas piezas de idealismo, conformándolas en una sola gran entidad. Es algo tan sencillo, y a la vez, tan complejo, el llevar a cabo estas cosas. Y son del día a día. El proteger al más débil, el ayudar al necesitado, etc. Y creo que, según mi Ideal, todo esto me llevará a Mi Anhelo. Poco a poco, centímetro a centímetro, kilómetro a kilómetro.

En mi andar, quienes han sido acudidos por mí, me han brindado de una gratificante generosidad. De antemano les agradezco a todos ellos. Y eso es una lección: Las obras que he logrado a beneficio de alcanzar mi Ideal, han apoyado la Paz misma. No diré que quisiera más personas como yo, sino diré que quisiera gente que tuviera una idea similar al menos. Es algo tan maravilloso motivarse por esto y darlo todo por nada, el obrar porque es el deber de hacerlo y derrotar los obstáculos de la Vida.

Espero que hayan muchos por allí que crean tener un Ideal de Batalla. De quienes creen que la vida en sí es una batalla. Y si no, los invito a pensar. Los invito a usar cinco minutos de su día y preguntarse qué es lo que realmente quieren. Y cuando logren tener esa imagen de lo que deseen, peleen por ella, así como yo lo hago hoy, así como yo lo he hecho ayer y lo haré mañana, una y otra vez.

Un abrazo a todos quienes me han enseñado parte de sus días, de sus vidas, y un beso a ella.

Monday, August 25, 2008

Proteger es...

"Recuerdo el día que porté mis armas por primera vez. Tú me las diste, preciosa. Tu corazón me dio esta armadura. Tus labios, esta espada. Tu alma, este escudo, y tu mirar... la fuerza suficiente para acarrearlas.

La misión la llevo consigo en mi pecho, vida mía: Protegerte sobre todas las cosas. Que esta Batalla sea en tu nombre y que tu eventual Victoria también lo sea, aunque deba dar la vida en el intento, porque ése es el verdadero motivo de un verdadero Caballero... Luchar por Amor.

Entre tus brazos estoy más protegido que detrás de mil escudos, y espero volver a estarlo pronto. La seguridad de ser querido, la certidumbre de ser amado. La solidez de nuestras manos unidas, la defensa de nuestro porvenir. Eso significas... por eso debo luchar."

Sunday, August 24, 2008

Tu nombre

"Cargando en el campo de batalla, embistiendo a todo aquél que sea contrario a la Luz. Como también lo son el tiempo, la tentación, la indignidad, y, por sobretodo, la Muerte. Ése es el Paladín. Protector de la Luz. Redentor de la Vida. Guerrero del Corazón.

Después de incontables horas de lucha, nuestro Paladín, encontrando un espacio de paz, reflexiona.

'He arrancado el alma de miles de ellos. Lo he hecho y lo volveré a hacer, mientras la desesperación y la desesperanza abunde en sus corazones. Pero logro sorprenderme de mi mismo. ¿Qué me da tanta fuerza, tanto fervor, tanta pasión? Debo controlarme. Si dejo que la pasión conquiste mi corazón, seré uno de los cuales tanto batallé.

Escucho su nombre y siento mi alma renacer. Escucho su nombre y siento mi corazón ser reconquistado. Escucho su nombre y siento mis días de gloria volviendo. Escucho su nombre y la sangre me hierve de deseos. ¡Cómo mi mente se purifica con sólo escuchar su nombre!

Te amo...'

Levantándose de las rojizas y negras tierras, el Gran Paladín vuelve a la marcha, taradeando el nombre de ella en su caminar."

Thursday, August 21, 2008

Otro sueño...

“Eterno era el descansar. Mi cuerpo yacía entre mis queridas sábanas, incomunicado del mundo. Desperté con el tiempo. Te encontré a pocos metros de mí, descubriendo mis cosas, intrigada en lo mío.

- ¿Qué haces aquí?
- Tus papás no están, tu hermana tampoco. Te quise cuidar y leo tus cosas…

No te respondí, corazón. Me levanté de súbito. Sentí mis pasos caer, pesados, como armadura recién forjada. El sueño aún me hacía su presa. Más lentos fueron mis pasos al sentirte presente en mi sagrado lugar, invadiéndome entero, con tu aroma celestial de rosas y azúcar. Llegué lentamente a mi puerta, cuando me dijiste.

- En la cocina te dejé desayuno hecho.

Agradeciéndotelo, como correspondía, bajé las escaleras. Efectivamente encontré el plato, la taza, la cuchara. Tan poco usual era verlo hecho. Tan poco usual era ser atendido. Tan poco usual era comer algo, hecho por ti, con tus manos, con tus benditas manos, mientras que pensabas en mí. Hasta logré sentir el sabor diferente.

- ¿Por qué no te lo comes arriba, conmigo? Aquí estás muy solo...
- Suelo comer solo.
- Pero si yo estoy acá… - Y me miraste, inyectándome esa luz divina en mi propio ánimo matutino.
- Lo sé, pero aún no creo que estés aquí.- Al escuchar esto, tu mirada cambió repentinamente. Desde la mirada tierna y desigual, hasta la sorprendida y confusa.
- ¿Por qué lo dices?
- Yo sé que no estás aquí.- Evidenciando la realidad, bajaste tu mirar, sin saber qué decir al respecto. Entonces hablé:

- Eres parte de mis días, y a la vez, un fragmento celestial. De alas etéreas, extendidas, llegaste silenciosa como parte de todos y parte de mí. Todos te miran, y a la vez, no lo hacen. Quiénes gustan y son dichosos de esto, soy sólo yo, quien es dueño de una enormidad de felicidad mentirosa: La Alucinada.

Sonrojaste…

- Entonces, si sabías todo esto, ¿por qué me sigues hablando?- Tomando un buen respiro, contesté:
- Porque estoy enamorado de ti.”

Wednesday, August 20, 2008

La luna es soltera...

"¿Cuántos son los infinitos que me he postrado en esas colinas, en esos restos de montañas y tiempo, sentado animado, alegre, derrotado y humillado? Malditos minutos, hechos días, echado, tirado en la miseria del frío, pensándote preciosa. De pronto, allí está. Mi Luna, mi querida y amada Luna. Ya presentía tu ausencia. Qué bueno que ha llegado, otra vez. No tengo mucho que dar, o regalar, o brindar o presentar. Sólo yo, y nada más. En cambio tú, bañada en divinidad, arribas lentamente, mas no desapercibida. Miles de millares disfrutan de ti. ¡Cómo gustan los poetas, los amantes, los guerreros, los cotidianos de la vida con tu llegar! El descanso de su mirar en ti. ¿No te molestará? Creo que no...

Ahora pienso: Esa enorme generosidad tuya... ¿No te será recompensada? ¿Serás de algo... de alguien? Tanta belleza entregada, pienso que no es gratuita. Mas... ¿y si es así?...

La luna es soltera. Eres soltera. Para consuelo mío, lo eres, ya que, si no fuera así, me sentiría el hombre más solitario del mundo... como también todos aquéllos que encuentran compañía en ti.

Discúlpame por usarte, por nombrarte en tantos textos. Por depravarte en todos ellos. Eres mi medio, mi viento y mi luz. Mi único compartir del espacio con mi verdadero amor. Eres más bella porque posees algo de ella en ti. Gracias por existir."

Friday, August 15, 2008

¡Estremecer!

"¡Te batallaré día y noche! ¡Que los cielos infinitos, en su divina sabiduría, sientan el rugir de mi cuerpo, el gritar de mi alma, y que cumplan mi más anhelado deseo de toda esta Guerra!

He servido bien bajo su nombre. Porque suyo es mi cuerpo, suya es mi alma, y suya es mi voluntad. Que en estas armas quede impreso en sangre la indignidad derrotada, y que, después de la ambiciosa Victoria, ella vuelva a sonreír una vez más, pero esta vez, por una eternidad.

Lo mío es tuyo, corazón. ¡Que el Universo entero se estremezca de terror ante mi gloriosa carga contra los ejércitos de la Muerte! ¡Que el Universo entero se estremezca de asombro ante mi voz gritando tu nombre! ¡Que el Universo entero se estremezca de miedo ante lo que puedo hacer sólo por ti! Porque en mi escudo cargo el reflejo de sol, en mi espada la imagen de tu rostro, y en mi corazón todo tu amor. Y con estas armas... ¡puedo vencer lo que sea!

Que la luz me guíe una vez más.

Tuyo es mi sueño, mi anhelo y mi ambición. Y si no logro mi misión, entonces que la Muerte me haga su más leal adepto."

Thursday, August 14, 2008

Una vez...

"Y pensar que te tuve. Y ya no...

Diciendo tu nombre, tu rostro, tu hablar y tu aroma. Ésa es mi monotonía. Porque en medio del campo de batalla, esas habladurías son mi pequeña luz entre tantas sombras. La espada ya no posee el filo que solía tener, ni la armadura lo que solía proteger. Mucho menos mi corazón y las ganas de vivir, porque voy contando los días, tocando un fondo hermoso, y aún así, sufrible. Mas, ¿qué son lamentos en piedra desnuda, en tierra muerta? ¿qué son lamentos en cuerpos sin vida, en horizontes encubiertos? ¿qué son lamentos en vientos helados, en soledad infinita?...

Sólo los tontos sueñan con lo que no pueden tener. Y yo te soñé tantas veces, que ni logro contarlas con estrellas.

Hubo una vez... que no quisiste mi reino, ni mis ejércitos. Sólo a mí...

¿Qué quedará de eso? ¿Cuán cierto es la ceniza? Beso mi propia mentira, tapada en ilusiones, ya que sino, todo habría sido en vano. Hasta el mismo vivir.

¿Cuántas tierras ya he cruzado? ¿Cuántos miles han caído? ¿Cuántos días... cuántos años han transcurrido? ¿Cuántos soles, cuántas lunas, han escuchado mis alegrías, han soportado mis penas? ¿Cuántos...? Los siento por millares. Por millares de millares...

¿Qué haré contigo, corazón?"

Sunday, August 10, 2008

¡Jamás!

'Entre más siento tu ausencia, más lentos pasan los malditos días...

Le pregunto "¿cómo estás?" a pesar de saber que me dirá "muy bien". Bendita sea la palabra "pretexto"...

¡Hermanos míos! ¡Camaradas de Batalla! La Maldita Distancia me está matando. ¿Qué se puede hacer cuando mi mayor enemigo de todos los tiempos, es además la felicidad de mi amada?...

No caeré... no seré derrotado... jamás renunciaré a ti... ¡¡Nunca!!'

"Oh Gran Paladín, dueño de dignos honores, la Santa Reminiscencia de tu amada está destruyéndote por dentro, a pesar de que es el motivo, la razón de tu Batalla. Hay, y habrán situaciones en tu Camino que no lograrás entender por completo, pero a la larga son parte, detalles de tu Batalla. Deberás cargar con ellas hasta que el último rincón de tu cuerpo posea dolor. No te preocupes. Con el tiempo, el fuego del horror se apaciguará, enardeciendo tu Fortaleza, y podrás continuar en tu Senda."

'Porque en mi alma aún arde su forma divina... sólo por ella'

Friday, August 08, 2008

La más grande de todas las mentiras.

"Llegas de la nada, de repente, así sin más. Miras fijo un punto en medio del infinito, como quien mira esperanza en un fragmento de oscuridad. Luego las luces se enfocan en mis ojos, y disparas esas palabras. Las disparas con crueldad y pasión, siendo que no han sido disparadas. Y te respondo:

No he pensado en ti.
No he soñado contigo.
No he imaginado la vida idealista entre tus labios y tus brazos.
No he sentido tu silueta en mi corazón.
No he desafiado al mundo entero para conquistarte.
No he batallado las mil batallas que debía batallar.
No he tentado al destino ni al porvenir por tu presencia divina.
No he creado mundos enteros a tu lado.
No he respirado aromas que me recuerdan al tuyo.
Y no te he amado en ningún minuto...

¿Qué me queda de dignidad? Nada... porque nada de esto es verdad."

Wednesday, August 06, 2008

Una Guerra por un beso...

"Sagrado poder de los cielos infinitos, concédeme un fragmento de tu gracia para la batalla venidera...

Oh, corazón, oscuras son las horas presentes, mas, tu imagen las alegra un poco siquiera...

Quisiera crear un mundo contigo. Deseo tan apasionadamente que sea pronto. El recuerdo de tus ojos, color vida, es mi único consuelo en este preciso instante, amor mío. Si tan sólo supieras todo lo de mi ahora. No lo lograrás saber, es cierto, pero cuánto quiero que lo hagas...

Las frías placas de acero, las heridas enrojecidas y la carne desnuda, desvanecen lentamente el recuerdo de tu piel de porcelana. Tu Santa Reminiscencia, eso es. El deseo de revivir los días de gracia divina. La resurrección de mis días felices, cientos de años atrás. Aquéllos de los cuales gozaba cada segundo, entre tus brazos y entre tus labios. Ahora la Batalla lleva el nombre de tus besos...

Una Guerra por un beso..."

Sunday, August 03, 2008

Hasta la muerte...

"¡Y la batalla comienza! Entre sus filas yace el viejo Paladín. Veterano de las Guerras Antiguas, sostiene su gran escudo...

'Con este escudo, protegeré a mi amada'

Luego empuña su fina y poderosa espada...

'Con esta espada, batallaré contra todo aquel que se oponga a la voluntad de mi amada'

Habiéndose puesto la enorme armadura plateada...

'Con esta armadura, cargaré consigo las bendiciones de mi amada, sus deseos y sus sueños'

La batalla da comienzo... ¿cuántos caerán esta vez?...

Oh Gran Paladín, aventurador de gracias y desgracias, la vida te brinda una vez más la luz de la esperanza. ¡Cárgala en tu corazón! Quizás sea la última que queda en este maldito mundo. ¡Ataca! ¡Vence! ¡Conquista! ¡Batalla contra todos por ella! Que el alma del verdadero Guerrero te inspire en el combate, y aquéllos que se te opongan, sientan la verdadera ira de años de suplicio. Que en tu mente prevalezca el sueño de tu querida mujer y en tu corazón permanezca el amor que sientes por ella. Cruza las fronteras, los mares, los cielos. ¡Que nadie ni nada sea suficiente para detenerte! Porque cuando se batalla por amor, nada es imposible...

Ve por ella una vez más...

'Sí Maestro. Cumpliré el deber de mi corazón, y el anhelo de mi mente. Ella ha sido el más hermoso regalo de la Vida, y daré hasta el último respiro por ella...

Cuenten mi historia, queridos amigos. El triunfo de haberla conocido, la fortuna de besar sus manos, sus mejillas. El milagro de encontrarla entre las tinieblas. Puedo conquistar el mundo, pero sin ti para compartirlo, sería una carga más que sufrir.

Mi fuerza es tu hablar. Mi respirar, tu silueta. Mi visión, tu corazón...

¡A la carga!'

¡Hasta la Muerte!"

Saturday, August 02, 2008

Descubriéndote...

"Te comparo ante monumentos, obras, creaciones. Desde la mismísima estatua gloriosa de un antiguo guerrero, hasta la más curiosa hazaña del hombre, envuelta en mármol. Pero no... no eres eso...

Te comparo a las cosas, a lo todo, a la nada. A lo indefinible, a lo indiscutible. Desde la mismísima rosa espinada, hasta la mariposa blanca, posando ante la cámara de mi memoria, de mi percepción. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo indescriptible, a lo inabarcable. A la vida, a la muerte, gran amiga mía. Desde la más viva hoja, redoblando esfuerzos en otoño, hasta los restos de aquéllos, de los desgraciados, tirados en medio del olvido. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo elemental. Al susurro del viento, a la furia del fuego, a la tranquilidad del agua, a lo conservador de la tierra. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo intangible. A la imagen divina de los ángeles, a lo endemoníaco de los seres indeseables. Desde el pequeño rayo de luz, dando señas del nuevo día, hasta la cortina negra de la noche, cayendo lentamente. Pero no, preciosa... no eres eso...

Te comparo a ti misma. Al tú del ayer, la del hoy y a la que deseo conocer mañana... y todas son la misma mujer de quien me enamoré...

Voy descubriéndote, y cada vez me gustas más..."

Friday, August 01, 2008

Porque te amo...

"¡Feroces fuegos! Todos aclamando flamantes, invencibles, intocables. Encendiendo cada rincón de mi ser, de mi maltrecho corazón. La divina vitalidad vuelve a correr por mis maltrechas venas.

¡Ja! No importa cuán indestructible seas, querido enemigo, aquí yace un viejo guerrero de la luz, entre los campos de batalla y el Infierno, quien posee una voluntad mucho más allá que ningún otro. No hay qué perder... no hay qué matar... no hay qué batallar. La guerra ha sido perdida hace cientos de años, y aquí estoy aún. De hombre sin caballo, de tierra sin agua, de estrella sin cielo, heme aquí aún, vivo... maltrechamente vivo. Respirando un calvario en cada segundo, carcomiéndome mis propias iras. Y aún así, estoy aquí. Porque tengo aún qué luchar, aún qué batallar, aún qué vencer... porque la amo. Porque la única derrota que conozco, es la Muerte. Y ella, está lejos de conocerme aún. Me ha visto de reojo, pero, querido enemigo, dudo que ella logre estrechar su maldita mano hacia mi alma.

Nada es capaz de arrancarme esta fuerza de mis manos, ni siquiera la Muerte misma, porque mi corazón posee en sus auras la bendición de millares de recuerdos que poseen su hermosa silueta (sí, corazón, la tuya). Me destruirás mil veces, mas me levantaré otras mil. Seguiré aquí, seguiré firme, seguiré cayendo, seguiré levantándome... seguiré soportando todo maldito golpe tuyo, pero nada me apartará de ella. ¡Nada!

Corazón... te he buscado entre las estrellas, pero éstas me han dicho que te has esfumado hacia los bosques. Los árboles me señalaron a los peces, y éstos a los perros. Los perros no se acordaron, y las palomas tampoco. Mucho menos las rosas, quienes se equivocaron del Sol. Éste culpó la Luna, pero ella, en su eterna e iluminada sabiduría, nunca se equivoca... me señaló mi corazón... y allí estabas... y allí aún estás...

Vamos, querido enemigo... ponme a prueba. Jamás me iré de aquí... y es porque te amo, corazón..."

Sunday, July 27, 2008

La Santa Reminiscencia...

“Un año…

La Batalla venidera. Eso es. Los días a punto de nacer, trayendo consigo luces, sombras, victorias y derrotas. El Paladín medita de sus actos en esta vida…

‘Oh, querida, tú que eres la única que guarda todo mi ser en tu bendita memoria; han transcurrido cientos y cientos de días. Los he sentido, cada uno de ellos, caer como estrellas en mi devenir de la vida. Me encanta tu reminiscencia, eso está más que sabido, mi amor, pero a la vez logra sorprenderme cuán invencible es. Me persigue, pero gusto que me persiga.

Te quiero aquí. Te quiero conmigo, en el hoy, en el ahora, mientras pueda sentir el rojo aliento de la vida aún. Te quiero a ti, a tus defectos, a tus banalidades, a tus virtudes. Quiero tus ojos, tus manos y tus piernas, corazón… y tus labios. Seco es lo que queda del recuerdo de éstos.

Perdóname. Te sigo amando, a pesar de todo. Este amor enfermo me está matando, y te sigo amando…

No estoy destinado a ser feliz, sólo a batallarte entre la eternidad y el infinito, contra un enemigo invencible, hasta que mi alma sea consumida a través de los milenios y mi recuerdo fallezca, junto con el fin del Universo entero, porque mi corazón puede dejar de latir un día, y aún así te seguiré amando… hasta el final de los tiempos.’

La crueldad del campo de batalla ha tratado cruelmente la carne y los sueños del Gran Paladín. Las Grandes Hazañas de su ayer se han esfumado, como las lágrimas de sangre en el mar… porque la Santa Reminiscencia de su amada, lo consume…”