Saturday, August 30, 2008

Ideal de Batalla...

Haré algo diferente el día de hoy, para todos aquellos que suelen leer lo mío.

¿Qué significa ideal? Leí por ahí que el Ideal es: La imagen de la actividad “objetal” del hombre. Es el mundo creado colectivamente por las personas, el mundo de las representaciones universales, históricamente formadas y socialmente fijadas sobre el mundo material que se contrapone a la psiquis individual del hombre y al cual se subordina la conciencia individual. Por lo mismo, se produce un "comportamiento en busca de ideales".

Todos tenemos ideales. Cada uno por su lado, algunos extremistas, otros conservadores. Unos más realistas, otros más imaginarios. Lógicamente me pregunté por el mío. Mi ideal es el Gran Paladín que he creado. Sus escritos, sus pensamientos, sus hazañas y fracasos. Sus sueños y sus anhelos. Los dos compartimos un anhelo: Ella. Las cosas que yo hago, o pretendo hacer, son en busca de fragmentos de ese anhelo. Uniéndolos poco a poco, creando pequeñas piezas de idealismo, conformándolas en una sola gran entidad. Es algo tan sencillo, y a la vez, tan complejo, el llevar a cabo estas cosas. Y son del día a día. El proteger al más débil, el ayudar al necesitado, etc. Y creo que, según mi Ideal, todo esto me llevará a Mi Anhelo. Poco a poco, centímetro a centímetro, kilómetro a kilómetro.

En mi andar, quienes han sido acudidos por mí, me han brindado de una gratificante generosidad. De antemano les agradezco a todos ellos. Y eso es una lección: Las obras que he logrado a beneficio de alcanzar mi Ideal, han apoyado la Paz misma. No diré que quisiera más personas como yo, sino diré que quisiera gente que tuviera una idea similar al menos. Es algo tan maravilloso motivarse por esto y darlo todo por nada, el obrar porque es el deber de hacerlo y derrotar los obstáculos de la Vida.

Espero que hayan muchos por allí que crean tener un Ideal de Batalla. De quienes creen que la vida en sí es una batalla. Y si no, los invito a pensar. Los invito a usar cinco minutos de su día y preguntarse qué es lo que realmente quieren. Y cuando logren tener esa imagen de lo que deseen, peleen por ella, así como yo lo hago hoy, así como yo lo he hecho ayer y lo haré mañana, una y otra vez.

Un abrazo a todos quienes me han enseñado parte de sus días, de sus vidas, y un beso a ella.

Monday, August 25, 2008

Proteger es...

"Recuerdo el día que porté mis armas por primera vez. Tú me las diste, preciosa. Tu corazón me dio esta armadura. Tus labios, esta espada. Tu alma, este escudo, y tu mirar... la fuerza suficiente para acarrearlas.

La misión la llevo consigo en mi pecho, vida mía: Protegerte sobre todas las cosas. Que esta Batalla sea en tu nombre y que tu eventual Victoria también lo sea, aunque deba dar la vida en el intento, porque ése es el verdadero motivo de un verdadero Caballero... Luchar por Amor.

Entre tus brazos estoy más protegido que detrás de mil escudos, y espero volver a estarlo pronto. La seguridad de ser querido, la certidumbre de ser amado. La solidez de nuestras manos unidas, la defensa de nuestro porvenir. Eso significas... por eso debo luchar."

Sunday, August 24, 2008

Tu nombre

"Cargando en el campo de batalla, embistiendo a todo aquél que sea contrario a la Luz. Como también lo son el tiempo, la tentación, la indignidad, y, por sobretodo, la Muerte. Ése es el Paladín. Protector de la Luz. Redentor de la Vida. Guerrero del Corazón.

Después de incontables horas de lucha, nuestro Paladín, encontrando un espacio de paz, reflexiona.

'He arrancado el alma de miles de ellos. Lo he hecho y lo volveré a hacer, mientras la desesperación y la desesperanza abunde en sus corazones. Pero logro sorprenderme de mi mismo. ¿Qué me da tanta fuerza, tanto fervor, tanta pasión? Debo controlarme. Si dejo que la pasión conquiste mi corazón, seré uno de los cuales tanto batallé.

Escucho su nombre y siento mi alma renacer. Escucho su nombre y siento mi corazón ser reconquistado. Escucho su nombre y siento mis días de gloria volviendo. Escucho su nombre y la sangre me hierve de deseos. ¡Cómo mi mente se purifica con sólo escuchar su nombre!

Te amo...'

Levantándose de las rojizas y negras tierras, el Gran Paladín vuelve a la marcha, taradeando el nombre de ella en su caminar."

Thursday, August 21, 2008

Otro sueño...

“Eterno era el descansar. Mi cuerpo yacía entre mis queridas sábanas, incomunicado del mundo. Desperté con el tiempo. Te encontré a pocos metros de mí, descubriendo mis cosas, intrigada en lo mío.

- ¿Qué haces aquí?
- Tus papás no están, tu hermana tampoco. Te quise cuidar y leo tus cosas…

No te respondí, corazón. Me levanté de súbito. Sentí mis pasos caer, pesados, como armadura recién forjada. El sueño aún me hacía su presa. Más lentos fueron mis pasos al sentirte presente en mi sagrado lugar, invadiéndome entero, con tu aroma celestial de rosas y azúcar. Llegué lentamente a mi puerta, cuando me dijiste.

- En la cocina te dejé desayuno hecho.

Agradeciéndotelo, como correspondía, bajé las escaleras. Efectivamente encontré el plato, la taza, la cuchara. Tan poco usual era verlo hecho. Tan poco usual era ser atendido. Tan poco usual era comer algo, hecho por ti, con tus manos, con tus benditas manos, mientras que pensabas en mí. Hasta logré sentir el sabor diferente.

- ¿Por qué no te lo comes arriba, conmigo? Aquí estás muy solo...
- Suelo comer solo.
- Pero si yo estoy acá… - Y me miraste, inyectándome esa luz divina en mi propio ánimo matutino.
- Lo sé, pero aún no creo que estés aquí.- Al escuchar esto, tu mirada cambió repentinamente. Desde la mirada tierna y desigual, hasta la sorprendida y confusa.
- ¿Por qué lo dices?
- Yo sé que no estás aquí.- Evidenciando la realidad, bajaste tu mirar, sin saber qué decir al respecto. Entonces hablé:

- Eres parte de mis días, y a la vez, un fragmento celestial. De alas etéreas, extendidas, llegaste silenciosa como parte de todos y parte de mí. Todos te miran, y a la vez, no lo hacen. Quiénes gustan y son dichosos de esto, soy sólo yo, quien es dueño de una enormidad de felicidad mentirosa: La Alucinada.

Sonrojaste…

- Entonces, si sabías todo esto, ¿por qué me sigues hablando?- Tomando un buen respiro, contesté:
- Porque estoy enamorado de ti.”

Wednesday, August 20, 2008

La luna es soltera...

"¿Cuántos son los infinitos que me he postrado en esas colinas, en esos restos de montañas y tiempo, sentado animado, alegre, derrotado y humillado? Malditos minutos, hechos días, echado, tirado en la miseria del frío, pensándote preciosa. De pronto, allí está. Mi Luna, mi querida y amada Luna. Ya presentía tu ausencia. Qué bueno que ha llegado, otra vez. No tengo mucho que dar, o regalar, o brindar o presentar. Sólo yo, y nada más. En cambio tú, bañada en divinidad, arribas lentamente, mas no desapercibida. Miles de millares disfrutan de ti. ¡Cómo gustan los poetas, los amantes, los guerreros, los cotidianos de la vida con tu llegar! El descanso de su mirar en ti. ¿No te molestará? Creo que no...

Ahora pienso: Esa enorme generosidad tuya... ¿No te será recompensada? ¿Serás de algo... de alguien? Tanta belleza entregada, pienso que no es gratuita. Mas... ¿y si es así?...

La luna es soltera. Eres soltera. Para consuelo mío, lo eres, ya que, si no fuera así, me sentiría el hombre más solitario del mundo... como también todos aquéllos que encuentran compañía en ti.

Discúlpame por usarte, por nombrarte en tantos textos. Por depravarte en todos ellos. Eres mi medio, mi viento y mi luz. Mi único compartir del espacio con mi verdadero amor. Eres más bella porque posees algo de ella en ti. Gracias por existir."

Friday, August 15, 2008

¡Estremecer!

"¡Te batallaré día y noche! ¡Que los cielos infinitos, en su divina sabiduría, sientan el rugir de mi cuerpo, el gritar de mi alma, y que cumplan mi más anhelado deseo de toda esta Guerra!

He servido bien bajo su nombre. Porque suyo es mi cuerpo, suya es mi alma, y suya es mi voluntad. Que en estas armas quede impreso en sangre la indignidad derrotada, y que, después de la ambiciosa Victoria, ella vuelva a sonreír una vez más, pero esta vez, por una eternidad.

Lo mío es tuyo, corazón. ¡Que el Universo entero se estremezca de terror ante mi gloriosa carga contra los ejércitos de la Muerte! ¡Que el Universo entero se estremezca de asombro ante mi voz gritando tu nombre! ¡Que el Universo entero se estremezca de miedo ante lo que puedo hacer sólo por ti! Porque en mi escudo cargo el reflejo de sol, en mi espada la imagen de tu rostro, y en mi corazón todo tu amor. Y con estas armas... ¡puedo vencer lo que sea!

Que la luz me guíe una vez más.

Tuyo es mi sueño, mi anhelo y mi ambición. Y si no logro mi misión, entonces que la Muerte me haga su más leal adepto."

Thursday, August 14, 2008

Una vez...

"Y pensar que te tuve. Y ya no...

Diciendo tu nombre, tu rostro, tu hablar y tu aroma. Ésa es mi monotonía. Porque en medio del campo de batalla, esas habladurías son mi pequeña luz entre tantas sombras. La espada ya no posee el filo que solía tener, ni la armadura lo que solía proteger. Mucho menos mi corazón y las ganas de vivir, porque voy contando los días, tocando un fondo hermoso, y aún así, sufrible. Mas, ¿qué son lamentos en piedra desnuda, en tierra muerta? ¿qué son lamentos en cuerpos sin vida, en horizontes encubiertos? ¿qué son lamentos en vientos helados, en soledad infinita?...

Sólo los tontos sueñan con lo que no pueden tener. Y yo te soñé tantas veces, que ni logro contarlas con estrellas.

Hubo una vez... que no quisiste mi reino, ni mis ejércitos. Sólo a mí...

¿Qué quedará de eso? ¿Cuán cierto es la ceniza? Beso mi propia mentira, tapada en ilusiones, ya que sino, todo habría sido en vano. Hasta el mismo vivir.

¿Cuántas tierras ya he cruzado? ¿Cuántos miles han caído? ¿Cuántos días... cuántos años han transcurrido? ¿Cuántos soles, cuántas lunas, han escuchado mis alegrías, han soportado mis penas? ¿Cuántos...? Los siento por millares. Por millares de millares...

¿Qué haré contigo, corazón?"

Sunday, August 10, 2008

¡Jamás!

'Entre más siento tu ausencia, más lentos pasan los malditos días...

Le pregunto "¿cómo estás?" a pesar de saber que me dirá "muy bien". Bendita sea la palabra "pretexto"...

¡Hermanos míos! ¡Camaradas de Batalla! La Maldita Distancia me está matando. ¿Qué se puede hacer cuando mi mayor enemigo de todos los tiempos, es además la felicidad de mi amada?...

No caeré... no seré derrotado... jamás renunciaré a ti... ¡¡Nunca!!'

"Oh Gran Paladín, dueño de dignos honores, la Santa Reminiscencia de tu amada está destruyéndote por dentro, a pesar de que es el motivo, la razón de tu Batalla. Hay, y habrán situaciones en tu Camino que no lograrás entender por completo, pero a la larga son parte, detalles de tu Batalla. Deberás cargar con ellas hasta que el último rincón de tu cuerpo posea dolor. No te preocupes. Con el tiempo, el fuego del horror se apaciguará, enardeciendo tu Fortaleza, y podrás continuar en tu Senda."

'Porque en mi alma aún arde su forma divina... sólo por ella'

Friday, August 08, 2008

La más grande de todas las mentiras.

"Llegas de la nada, de repente, así sin más. Miras fijo un punto en medio del infinito, como quien mira esperanza en un fragmento de oscuridad. Luego las luces se enfocan en mis ojos, y disparas esas palabras. Las disparas con crueldad y pasión, siendo que no han sido disparadas. Y te respondo:

No he pensado en ti.
No he soñado contigo.
No he imaginado la vida idealista entre tus labios y tus brazos.
No he sentido tu silueta en mi corazón.
No he desafiado al mundo entero para conquistarte.
No he batallado las mil batallas que debía batallar.
No he tentado al destino ni al porvenir por tu presencia divina.
No he creado mundos enteros a tu lado.
No he respirado aromas que me recuerdan al tuyo.
Y no te he amado en ningún minuto...

¿Qué me queda de dignidad? Nada... porque nada de esto es verdad."

Wednesday, August 06, 2008

Una Guerra por un beso...

"Sagrado poder de los cielos infinitos, concédeme un fragmento de tu gracia para la batalla venidera...

Oh, corazón, oscuras son las horas presentes, mas, tu imagen las alegra un poco siquiera...

Quisiera crear un mundo contigo. Deseo tan apasionadamente que sea pronto. El recuerdo de tus ojos, color vida, es mi único consuelo en este preciso instante, amor mío. Si tan sólo supieras todo lo de mi ahora. No lo lograrás saber, es cierto, pero cuánto quiero que lo hagas...

Las frías placas de acero, las heridas enrojecidas y la carne desnuda, desvanecen lentamente el recuerdo de tu piel de porcelana. Tu Santa Reminiscencia, eso es. El deseo de revivir los días de gracia divina. La resurrección de mis días felices, cientos de años atrás. Aquéllos de los cuales gozaba cada segundo, entre tus brazos y entre tus labios. Ahora la Batalla lleva el nombre de tus besos...

Una Guerra por un beso..."

Sunday, August 03, 2008

Hasta la muerte...

"¡Y la batalla comienza! Entre sus filas yace el viejo Paladín. Veterano de las Guerras Antiguas, sostiene su gran escudo...

'Con este escudo, protegeré a mi amada'

Luego empuña su fina y poderosa espada...

'Con esta espada, batallaré contra todo aquel que se oponga a la voluntad de mi amada'

Habiéndose puesto la enorme armadura plateada...

'Con esta armadura, cargaré consigo las bendiciones de mi amada, sus deseos y sus sueños'

La batalla da comienzo... ¿cuántos caerán esta vez?...

Oh Gran Paladín, aventurador de gracias y desgracias, la vida te brinda una vez más la luz de la esperanza. ¡Cárgala en tu corazón! Quizás sea la última que queda en este maldito mundo. ¡Ataca! ¡Vence! ¡Conquista! ¡Batalla contra todos por ella! Que el alma del verdadero Guerrero te inspire en el combate, y aquéllos que se te opongan, sientan la verdadera ira de años de suplicio. Que en tu mente prevalezca el sueño de tu querida mujer y en tu corazón permanezca el amor que sientes por ella. Cruza las fronteras, los mares, los cielos. ¡Que nadie ni nada sea suficiente para detenerte! Porque cuando se batalla por amor, nada es imposible...

Ve por ella una vez más...

'Sí Maestro. Cumpliré el deber de mi corazón, y el anhelo de mi mente. Ella ha sido el más hermoso regalo de la Vida, y daré hasta el último respiro por ella...

Cuenten mi historia, queridos amigos. El triunfo de haberla conocido, la fortuna de besar sus manos, sus mejillas. El milagro de encontrarla entre las tinieblas. Puedo conquistar el mundo, pero sin ti para compartirlo, sería una carga más que sufrir.

Mi fuerza es tu hablar. Mi respirar, tu silueta. Mi visión, tu corazón...

¡A la carga!'

¡Hasta la Muerte!"

Saturday, August 02, 2008

Descubriéndote...

"Te comparo ante monumentos, obras, creaciones. Desde la mismísima estatua gloriosa de un antiguo guerrero, hasta la más curiosa hazaña del hombre, envuelta en mármol. Pero no... no eres eso...

Te comparo a las cosas, a lo todo, a la nada. A lo indefinible, a lo indiscutible. Desde la mismísima rosa espinada, hasta la mariposa blanca, posando ante la cámara de mi memoria, de mi percepción. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo indescriptible, a lo inabarcable. A la vida, a la muerte, gran amiga mía. Desde la más viva hoja, redoblando esfuerzos en otoño, hasta los restos de aquéllos, de los desgraciados, tirados en medio del olvido. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo elemental. Al susurro del viento, a la furia del fuego, a la tranquilidad del agua, a lo conservador de la tierra. Pero no... no eres eso...

Te comparo a lo intangible. A la imagen divina de los ángeles, a lo endemoníaco de los seres indeseables. Desde el pequeño rayo de luz, dando señas del nuevo día, hasta la cortina negra de la noche, cayendo lentamente. Pero no, preciosa... no eres eso...

Te comparo a ti misma. Al tú del ayer, la del hoy y a la que deseo conocer mañana... y todas son la misma mujer de quien me enamoré...

Voy descubriéndote, y cada vez me gustas más..."

Friday, August 01, 2008

Porque te amo...

"¡Feroces fuegos! Todos aclamando flamantes, invencibles, intocables. Encendiendo cada rincón de mi ser, de mi maltrecho corazón. La divina vitalidad vuelve a correr por mis maltrechas venas.

¡Ja! No importa cuán indestructible seas, querido enemigo, aquí yace un viejo guerrero de la luz, entre los campos de batalla y el Infierno, quien posee una voluntad mucho más allá que ningún otro. No hay qué perder... no hay qué matar... no hay qué batallar. La guerra ha sido perdida hace cientos de años, y aquí estoy aún. De hombre sin caballo, de tierra sin agua, de estrella sin cielo, heme aquí aún, vivo... maltrechamente vivo. Respirando un calvario en cada segundo, carcomiéndome mis propias iras. Y aún así, estoy aquí. Porque tengo aún qué luchar, aún qué batallar, aún qué vencer... porque la amo. Porque la única derrota que conozco, es la Muerte. Y ella, está lejos de conocerme aún. Me ha visto de reojo, pero, querido enemigo, dudo que ella logre estrechar su maldita mano hacia mi alma.

Nada es capaz de arrancarme esta fuerza de mis manos, ni siquiera la Muerte misma, porque mi corazón posee en sus auras la bendición de millares de recuerdos que poseen su hermosa silueta (sí, corazón, la tuya). Me destruirás mil veces, mas me levantaré otras mil. Seguiré aquí, seguiré firme, seguiré cayendo, seguiré levantándome... seguiré soportando todo maldito golpe tuyo, pero nada me apartará de ella. ¡Nada!

Corazón... te he buscado entre las estrellas, pero éstas me han dicho que te has esfumado hacia los bosques. Los árboles me señalaron a los peces, y éstos a los perros. Los perros no se acordaron, y las palomas tampoco. Mucho menos las rosas, quienes se equivocaron del Sol. Éste culpó la Luna, pero ella, en su eterna e iluminada sabiduría, nunca se equivoca... me señaló mi corazón... y allí estabas... y allí aún estás...

Vamos, querido enemigo... ponme a prueba. Jamás me iré de aquí... y es porque te amo, corazón..."

Sunday, July 27, 2008

La Santa Reminiscencia...

“Un año…

La Batalla venidera. Eso es. Los días a punto de nacer, trayendo consigo luces, sombras, victorias y derrotas. El Paladín medita de sus actos en esta vida…

‘Oh, querida, tú que eres la única que guarda todo mi ser en tu bendita memoria; han transcurrido cientos y cientos de días. Los he sentido, cada uno de ellos, caer como estrellas en mi devenir de la vida. Me encanta tu reminiscencia, eso está más que sabido, mi amor, pero a la vez logra sorprenderme cuán invencible es. Me persigue, pero gusto que me persiga.

Te quiero aquí. Te quiero conmigo, en el hoy, en el ahora, mientras pueda sentir el rojo aliento de la vida aún. Te quiero a ti, a tus defectos, a tus banalidades, a tus virtudes. Quiero tus ojos, tus manos y tus piernas, corazón… y tus labios. Seco es lo que queda del recuerdo de éstos.

Perdóname. Te sigo amando, a pesar de todo. Este amor enfermo me está matando, y te sigo amando…

No estoy destinado a ser feliz, sólo a batallarte entre la eternidad y el infinito, contra un enemigo invencible, hasta que mi alma sea consumida a través de los milenios y mi recuerdo fallezca, junto con el fin del Universo entero, porque mi corazón puede dejar de latir un día, y aún así te seguiré amando… hasta el final de los tiempos.’

La crueldad del campo de batalla ha tratado cruelmente la carne y los sueños del Gran Paladín. Las Grandes Hazañas de su ayer se han esfumado, como las lágrimas de sangre en el mar… porque la Santa Reminiscencia de su amada, lo consume…”

Friday, July 25, 2008

Que así sea...

“Las horas se extinguen lentamente, y yo, detenido en ellas, recuerdo el mayor de todos mis errores. El humillante precio que he debido pagar por mis actos…

¿Qué importan las otras batallas, las otras millones en las que puedo triunfar? Las Batallas en la vida siempre me han sido con motivos inmersos. Sin éstos, no son más que la rutina maldita.

Tantos siglos, milenios transcurridos, después de la mayor de todas mis Batallas, y aún los siento encima de mi espalda, cargándome la conciencia, matándome la poca vida que me queda. ¿Qué será de mí en un par de años más? Sólo el tiempo sabrá de ello.

Te quise, es cierto. Te amé, es más que verdad. ¿Pero de verdad te merezco…?

Una marcha oscura yace enfrente de mis ojos. Los cientos de miles me esperan, ansiosos, queriendo destruirme. No hay mucho que perder, siendo que nací para morir. Para enseñar a los que vienen detrás de mí lo que es dar la vida por amor…

Sí, quieren destruirme… no les daré ese gusto. Tu silueta aún me motiva, aunque no lo demuestre, preciosa. Siempre he vivido en desventaja, en intensa derrota, mas tus palabras, el recuerdo de tu voz, y el aroma de tu piel, me reaniman una vez más.

Creo que jamás acepté mi derrota, y creo que jamás la aceptaré. Viviré eternamente, en el infinito campo de batalla, luchando contra un enemigo nunca pensado en ser derrotado…

… que así sea…”

Sunday, July 20, 2008

Vuestra memoria...

“Oh cómo te amo aún, a pesar que la memoria es mi único escape de este maldito mundo. La rememoración de lo pseudo-bello, invencible e inaudito, al toparme contigo, entre nubes y sueños. El escape divino de estos días infernales, como el sorbo de agua en medio del más inmenso de los desiertos existentes sólo en esta vida mía, corazón. Los siglos y milenios de historia me advirtieron de ti, preciosa, mas la lágrima ensangrentada es mi respuesta, después de tantos años vividos entre las trincheras y la miseria.

No hay mañana. No hay ayer. Sólo una eternidad de obsesión a tu ser, condenado a amarte. Maldito de verte en el día a día, en los rincones, en las fronteras, en los horizontes entre el día y la noche, entre el mar y el sol.

Me volvió loco tu dulce voz. El eco angelical de éste, golpeando cada partícula de mi cuerpo, carcomiéndome y pronto… de nuevo renacido.

Conseguí una victoria. Si que lo hice, corazón. Algo de orgullo, algo digno de mí: Tenerte entre mis brazos, unos cuantos días siquiera, pero tenerte… ¡no imaginarte corazón, sino tenerte! ¡Qué delicia más grande! Mis manos fallecidas sintiendo el calor del amor. Percibiendo el cálido mensaje de cariño y afecto de tus propios pensamientos. Escucharte sin que tú hablaras…

Tu recuerdo, tu memoria… es lo único que me mantiene de pie, que me mantiene vivo. Es el amuleto de mi corazón, colgando de él, dependiendo de él, brillando en él. Eso eres, eso fuiste, eso serás, vida mía.

Oh cómo te amo aún…

Amar un recuerdo, amar una escena de mi memoria… ¿será de locos? Si es así, entonces soy un demente. Un maldito psicópata del amor, quien deseó alguna vez poseerte, preciosa, contradiciéndose a sí mismo en brindarte la mayor libertad de todas, amándome y amándote a la vez.

Oh cómo te amo aún… a pesar de no realmente hacerlo, como solía ser siglos atrás. Volver a las tierras enrojecidas de mi campo de batalla, contigo como motivo, contigo como mi misión, ¡qué exquisito! Volver a sentir la fuerza de antes…

Pasarán milenios, y nada logrará olvidarme de vos, porque siempre has sido y serás la chica de mis sueños. La loca y bellísima ilusión que pasó delante de mis entristecidos ojos por un instante, y renovó totalmente mi existencia.

Oh cómo te amo aún… oh cómo te recuerdo… oh cómo te extraño…”

Saturday, July 19, 2008

Recordando...

“Recuerdo que una vez viví.

Recuerdo que enfoqué toda mi fuerza en una sola batalla. Recuerdo que renuncié a todo lo ajeno, lo indigno y lo traicionero, perdiendo a los míos, dejando lo otro atrás, y siempre adelante, al frente. Digno, pleno… sereno.

Recuerdo que estuve realmente enamorado de mi propia vida. Matando, destruyendo el mal por completo, triunfando cada vez más… acercándome a ti, lentamente, pero lo hacía, con un orgullo que nadie logró comprender, y ni quise ser comprendido. Lo que solía ser palabras de eterna gloria para mí, eran palabras sin sentidos para los ajenos.

Recuerdo que una vez batallé como nunca, viviendo mis días con un propósito escondido. Recuerdo que viví de la constante gloria ganada, en el día a día, transformando mis minutos en verdadero honor. Fueron exquisitos momentos de paz, alegría y felicidad. Sí… fui feliz.

Sólo recuerdo…”

Wednesday, July 16, 2008

El Último Caballero

boomp3.com

"Tras años de guerra regresa a su hogar
cargado de horribles recuerdos.
La gente se agolpa al verle llegar
aplauden al fiel caballero que vuelve del mar.

Historias de gloria quieren escuchar
la derrota del mal en mis manos
mas solo conservo después de luchar
vacío golpeando mi voluntad.

(Cuando el mal reinó en tu corazón
mi rostro alivió todo tu dolor)

De tierras lejanas volviste al fin
mi pueblo aclama triunfante tu llegada
la gloria es tuya, pues tú eres, el último caballero

Un día partí buscando luz
crucé las tierras para servir
a un ideal que nunca existió
dejando muerte y dolor
por donde pasé.

(¿Donde está, donde fue aquél que nos liberó?
eres tú, un dios mortal, tu don, la libertad)

(Es tuyo el cielo, entierra el recuerdo
hoy reina otra realidad.
tiempos de gloria, fruto de victorias
contigo un nuevo despertar.)

Pero cuando descubrió
aquel milagro entre el horror
entendió que su destino no era el mismo que el del sol
el morirse cada día para volver a nacer
sino amar, permanecer firme ante el olor de su piel.

(Hoy regresó,
nos trae su voz)

Queremos saber
que es lo que pasó
a cuantos la muerte diste.
Mostrando el valor
salvando el honor
que en todo tu pueblo existe.

Victorias en tu haber
regresas con riqueza y fama
¿por qué no eres feliz?
¿Por qué miras al cielo y lloras?

Con un susurro el aire despertó
mejores tiempos que mi alma olvidó
mis días son un largo caminar
cruel destino ya no hay vuelta atrás.

Yo busqué una vida mejor
la encontré y se desvaneció
si miro al cielo me invade el recuerdo
del rostro que ya no volverá.

Toda la gloria el ansia de victoria
son solo sueños de un mortal.

Mañana un nuevo caminar
se abre ante mis pies
dame fuerzas para seguir.
La muerte un día vendrá
y en sus alas tal vez
vuelva a estar cerca de ti,
junto a ti.

Ayer en tus manos tuviste el poder
y hoy un inmenso vacío en tu ser.
(La tristeza anida en tu corazón,
de nuevo mi voz calma tu dolor)

Todo en lo que siempre creí
se burla hoy de mí.

Cruel el destino
me impuso el camino
que desterró mi libertad
fiel marioneta, en sus manos fue presa
de su voluntad.

Un horizonte gris
lloraba atrás de mí
el mayor triunfo está
en poder mirar hacia atrás.

No podéis entender
la angustia de mi ser
el mayor triunfo fue
poner mi alma a sus pies.

Mil batallas podría ganar
pero hubo una que nunca
pude alcanzar.
Yo no he podido vencer al destino
ni a mi corazón.
El último caballero
a esta tierra regresé
lo que buscaba encontré."

No hay otra manera de explicarlo... esta canción es adecuada a mi posición...

Mis más sinceros agradecimientos a Ángela, quien fue que me facilitó de esto.

Sunday, July 13, 2008

Lo único que deseo...

“Y de las profundidades del Infierno, el Gran Paladín ha saboreado la Muerte, la Desesperanza y el fin de todos los mundos. Durante cientos de días, que parecían ser milenios, nuestro Héroe yacía inerte, sometido a las fauces del mismísimo Demonio. Ahora, cabalgando a través de las oscuras cuevas y los pasajes infernales, intenta salir de allí. Intenta volver al paraíso con el cual solía soñar.

Ya en la superficie, bajo la cortina de la noche, y la luz de la luna, él recita…

’Corazón, he vuelto de mi penitencia, mi castigo y mi humillación. Me lo merecía, después de haberte perdido…

Si preciosa, así es… te tuve y yo mismo, quien tanto te perseguía, yo mismo te perdí. Qué maldito tonto e insignificante… con el tiempo pagaré el infinito precio mediante el dolor y el sufrimiento, la humillación y el deshonor. Ha sido el error más grande que he cometido en esta Batalla de mi Vida, y así lo sentiré siempre. La enorme cicatriz traspasando mi carne demacrada, de lado a lado, de alma a cuerpo. Sí que la siento, preciosa… sí que la siento…

Todavía te amo…

Ahora sólo deseo tenerte a mi lado, una vez más, siendo que no merezco ni el recuerdo de tu mirada, ni el rozar de tu piel. De tu tez blanquecina, de tu propia nieve que me refresca y me abriga incluso en las mismísimas noches eternas.

Todavía te amo…

No te preocupes por mí, corazón. Lo mío… no tiene remedio…’

Y con la luna golpeando su rostro apagado, marcha adelante…”

Saturday, July 12, 2008

Porque aún te amo...

“A ti, corazón, deseaba decirte algo antes del todo mismo.

¿Qué será de nosotros en el mañana por venir? ¿Quiénes prevalecerán? Todos creen las mentiras de otros, y aún así, están los alucinados y los valientes. Los valientes somos (sí, soy uno de ellos) los que estamos firmes, a pesar de la verdad, y, aún así, damos la cara ante la adversidad. ¿Prevaleceremos a la larga? Ésa es mi esperanza. Por las generaciones que están por llegar…

¿Qué será al final, corazón mío? Ya mi cuerpo, mis músculos y mis huesos encontraron que no hay ni propio sentido en ellos. Lamento que éste sea mi final. Pero jamás dije que batallaba por un final digno de mi propio ser, sino de un hermoso comienzo. Mi propia crianza así me lo enseñó, a pesar que la gran mayoría fue conciencia propia… ¿seremos así todos? Espero que sí…

Me quería disculpar contigo, preciosa. Me quería disculpar por pensar en ti en cada centímetro del día mismo. Por abusar de ti en mis pensamientos, en mis sueños y hasta en mis pesadillas. Por denigrarte a estar conmigo en mis más fantásticas historias mentales. Porque aún te amo, a pesar de tantos años, siglos y milenios…

¿Mi único consuelo? Eres el único ideal que me queda…

A batallar entonces… por ti, por mi nuevo comienzo, por mi pronto final…

Por ti…”

Wednesday, July 09, 2008

Un peón más...

‘Días y días pasan, y yo me voy quedando atrás. En el ayer. En la ilusión del ayer. En la única exquisitez que me brindó la poca felicidad que realmente sentí. ¿Qué será? Maldito anzuelo que me atrae al anterior de los antecesores. Algo arrepentido me siento. La cadena con la bola de acero atada a mi pie, me arrastra hacia el fondo del mar. Y la armadura, y los malditos recuerdos...

Ya sé lo que es… Vivo solo, sin inspiración ni esperanza de un buen mañana. Arrepentido y olvidado. ¿Habré obrado bien en el final? No hay motivo, no hay afán. Es tomar las riendas y llegar al destino, sin emoción alguna.

Negro… Negro… Negro… Negro…

¿Será que perdí las ganas de batallar?...’

“Y así, el Gran Paladín, se lanza, inerte, ante los fuegos infernales de los ejércitos invencibles. ¿Cuál será su fatídico final? ¿Cuál de todos? Oh, Paladín, estos días la Gracia Divina te ha abandonado completamente, y el Amor de amores que solías tener te ha succionado completamente la vida de guerras enteras. Un verdadero hijo del dolor. Un hombre sin sueños, ni ideales por los cuales luchar. Un lastre más que tirar al campo de batalla. Un peón…”

Monday, July 07, 2008

¿Será así?

Esto que escribiré no tiene mucho que ver con las cosas que suelo escribir...

Anoche hablaba con un amigo acerca del 9/11. Bueno la verdad de todo lo que tiene que ver eso y lo que implica mucho más allá y me dijo una frase que realmente me llegó a impactar... "Tú naces y ya tienes tu vida hecha"

¿Será así?

La propia esclavitud con el Banco Central (deudas por intereses), el control total mental por la televisión, el pretexto maldito de las guerras, las "muertes" de los buenos, las eventuales uniones entre países (lean mis palabras, en un par de años el dólar será el amero...) Ja ja ja, quizás hasta publicando esto me anden buscando ya (total se pueden meter a registrar con mi propia IP).

Eso es lo otro. ¿Ruts? ¡Somos unos malditos números, nada más! El otro día, haciendo la encuesta por la educación de este país, ponía mis datos personales... pero... ¡pedían sólo RUT y firma!. Maldita sea, todo esto me tiene algo psicoseao...

Malditos gringos y sus mentiras, y todos los que han caído en lo mismo.

Ahora, no me lamento por mí, me lamento por mi futuro hijo o hijos que pretendo tener. Ahora tengo una idea de la enorme responsabilidad como padre que poseeré en su propia educación, y ya no es cultura general, sino formar una propia identidad como persona. Porque ése es el verdadero enemigo de esta sociedad, y la única esperanza de nuestro futuro como personas individualistas y con nuestros preciados derechos de vivir : Una persona con capacidad mental de pensar por sí mismos...

Nunca en mi vida había tenido tanto miedo. Y no es miedo por mí... es miedo por mi hijo...

Jamás sentí tanto miedo...

¿Lo bueno de todo esto? No me he dejado ser controlado aún. Y no lo haré. Todo por el bien de mi propio mañana, todo por el bien de quien ha de compartir mi legado. Que ésa sea mi propia voluntad...

Lo que es no ser ignorante... jaja...

Friday, July 04, 2008

Atormentado...

“Qué triste es retirarse del campo de batalla, aún digno, y, a pesar de ello, recordar esos instantes cruciales. En mi caso, a ti, corazón.

Me atormenta. Me acosa, el recuerdo de haber amado como un enfermo que sabe que le queda sólo un día de vida. Maldita sea. Lo único que espero es que ella sea feliz.

Seguiré marchando por mi senda, soportando todos los golpes en la Batalla de la Vida, hasta que no pueda más…

Ha llegado mi mes. Cuando llega, pienso en mis obras, en mis creaciones, y en mis martirios. Los condenados errores que corroen por mi pasado, por mis venas.

Te amo, pero no tengo idea cuánto más he de soportar. Temo morir antes de encontrarte. No temo a la muerte misma, mismo al infortunio de jamás ser tuyo.

Mi alma es toda tuya, y mi corazón, y mi piel… batallaré por ti hasta que la Muerte me lleve.”

Monday, June 30, 2008

Contra todo...

“Encontraré un lugar para mí, de nuevos soles, escapando de las noches eternas, recreando el sueño muerto de mis años ya idos...

Batallaré contra los demonios, contra los ángeles, hasta la muerte.
Batallaré contra todo quien me prive de ti, corazón…”

Sunday, June 29, 2008

Al rojo vivo...

Paladín: ¡Vamos maldita sea! ¿Qué esperas? Cada día me levanto, listo para morir, ¿y tú no das señales? Me río ante tu patética aura letal. En mi puño poseo la fuerza del trueno, y en mi alma el grito de millares. ¡Ven, estoy listo! ¿O acaso esperarás el momento exacto? Ya me he enfrentado a ti en incontables ocasiones, y lo seguiré haciendo, hasta que logres vencerme. Sin embargo, no lograrás vencerme del todo. Mi legado será maravilloso, y muchos lo contarán, lo seguirán, e incluso, lo imitarán. Después de mí, habrán unos cuantos más. ¡Envíame a tus asesinos, y que sientan la furia del Universo cayendo en sus corazones llenos de odio! ¡Que la justicia caiga sobre ellos! ¡Por la nobleza de la espada o la fuerza del martillo! Vamos, Muerte, sé que puedes hacerlo mejor. Ya lo has hecho antes…

Y a ti, preciosa, mi más anhelado sueño de vidas antiguas, debo confesarte que he soñado con tu silueta. Te he dibujado constantemente, y a pesar que lleve años haciéndolo, no he logrado descubrirte del todo. Espero que logre encontrarte, antes que Él a mí.

Ángel: Oh Paladín, ya deliras de muerte y destrucción. Escucha tu alma… está llorando de dolor. Así es. Logra escuchar la tonada de suplicios, la más triste de todas. Date cuenta… sólo te sientes solo. Y perdido, y olvidado. Sé que es así. He visto los pasos que has tomado en la Batalla de la Vida. Cada cicatriz que posees, las marcas de esos instantes, aunque estén cerradas, aún las sientes, como el golpe de una espada recién removida de los fuegos infernales. Al rojo vivo.

Paladín: ¿Y qué diablos has de saber tú, bendito? Quisiera ver luchando tus batallas, tus propias batallas, con el coraje y la furia justiciera, como lo he hecho yo.

Ángel: Lo siento, querido. Yo te protejo desde las cimas celestiales. Poseo vida inmortal, y ninguna batalla que luchar. Pero lo que sí soy es el mayor testigo de todos. Yo sólo veo. No siento ni comprendo. Sólo veo y observo.

Paladín: Así es… y qué lástima que sea así.

Ángel: ¿Por qué lo dices?

Paladín: Quisiera que me acompañaras.

Ángel: Ella te sigue. Lo sabes.

Paladín: A pesar que la siga sintiendo conmigo, desde años idos, es inevitable sentir una inmensa soledad.

Ángel: No dejes que eso te destruya, será una victoria para Él.

Paladín: Tranquilo. Me queda mucha vida aún por batallar, por sonreír, por sufrir. Todo sea por ella. Por mi amada...

Ángel: No será en vano. Créeme que no será en vano.

Cada cual se retira a sus respectivos sitios. El Gran Paladín, con aires tristes, mas con un alma de coraje indestructible, retoma su marcha.

Friday, June 27, 2008

Responde...

"¿Cuántos serán los que quedan a mi lado? No lo sé.

Años anteriores, imaginaba a millares siguiéndome el paso, bajo el grito unísono de la fuerza, de la carga, de la batalla. Millares de hermanos, marchando hacia el fin de una senda de nobleza y gloria. Con los días, con los segundos, caían miles. Cientos de miles quedaron atrás. Pocos días faltan para “celebrar” el nuevo año, y no quedan muchos a mi lado. Ni siquiera quedan, ya que es mi batalla, mi espada y mi escudo. Cuesta mundos enteros el darse fuerza a sí mismo, y cuesta un Universo completo mantenerla invicta e intacta ante la corrupción del alma, ante las suciedad indigna de la tentación, del pecado.

Debo confesar que he caído en tentaciones. Y maldita sea que me duele. Como una espada retorciéndose en mi corazón, una y otra vez, lentamente, derramando toda la sangre que intentaba proteger. La verdadera sangre de Reyes.

Siento que no pertenezco a esta era, a este tiempo, a estas tierras. Sin embargo, a duras penas, he logrado hacerme de un lugar, a pesar que la soledad en estas malditas y sangrientas trincheras es inevitable. Los amaneceres rojos, los atardeceres oscuros. Las lunas invisibles, los soles escondidos. Los mares negros, los cielos grises. Miles de días han sido así, y lo serán… yo lo sé. Por lo mismo, me encantan las sorpresas, hechas luces.

¿Qué trato de lograr con esta modesta confesión? Nada, sólo descargar lo que mi alma con tanto dolor alberga. Desatar, por un momento, las bestias encerradas en mi ser. Las que logro ahogar por un instante, para mantener mi posición en el campo de batalla.

Impresionante es, la verdad, la fortaleza infinita de no sólo de mí, sino de quienes logran algo similar, o mucho más.

Pronto, o en diez mil años más, la Victoria será mía. Las lágrimas dejarán de ser derramadas, y los corazones tendrán un respiro de consuelo, ante tantos días rotos. Sólo espero que, en el transcurso de mi propia lucha, encuentre a quien quisiera encontrar. O al menos, a quien creo ya amar. A quien he amado desde el momento que mis ojos se abrieron, tímidos, ante la luz eterna del sol. A quien he amado tan fervorosamente, desde que conozco lo que significa la Batalla de la Vida. A quien he soñado, imaginado, anhelado durante miles y miles de días, sin excepción alguna en ninguno de éstos. Aunque sea por un minuto al día.

Quizás jamás logren derrotarme. Quizás jamás logren abatirme. Quizás sea invencible ante mis enemigos, siendo asesinados por cientos. Pero, sin el corazón amado, la Victoria en la Batalla de la Vida sería inalcanzable.

Digan lo que quieran, es mi Batalla, y la daré hasta la muerte. Lucharé en cada suspiro de mi corazón, lucharé en cada respirar de mi alma. Lucharé por ella. Ni los dioses me detendrán, porque te amo demasiado, dulzura, y, aunque no existas aún, o tal vez exististe en un pasado muy doloroso, sigo adelante por ti. Eres el deseo más grande que poseo, que ni mi propia mente logra contemplarte por completo. Ni el mismísimo Universo logra abarcarte en tu totalidad. Sólo deseo ser suficientemente digno ante tus ojos, ante tu mirar, ante tus exquisitas y suaves manos, rozando cada centímetro de mí, brindándome el consuelo que siempre he querido.

¿Qué dirás, después de todo esto…? Responde… por favor responde…"

Sunday, June 22, 2008

Tu mirada a vencer...

“¿Qué secreto, qué misterio, guardarán aquéllos girasoles oscuros, inmersos en su devenir de la vida? ¿Qué será, corazón? Me enferma no saberlo, lo sabes. Ante los titanes llamados segundos, marchan lentamente, mientras mi mirada yace en tus girasoles. Gigantes, colosos quienes acumulan ferozmente las arenas del tiempo, y yo los siento caer, uno por uno, en todo mi ser, ante tu propia mirada. Intento zafarme de ésta, salvarme de tus arenas movedizas, sin embargo, los intentos son suspiros al viento. No es huir de ti, es dejar capturarme, es dejar conquistarme ante la Venus misma del Universo. Habría de comenzar una nueva Cruzada contra ti, preciosa, mas dudo ganar. Ni quiero vencer… nunca vencer. Tu corazón es mi victoria.”

Thursday, June 19, 2008

Para mis hermanos...

“Para los compañeros, camaradas de batalla, amigos de las Victorias, sí a ustedes, queridos míos. ¿Qué diablos sería sin sus valerosas palabras? ¿Qué diablos sería sin sus improvisados consejos? ¿Qué diablos sería sin su experiencia maldita? El pasado nos enlaza, como una cadena de púas, cruzándose entre nuestras piernas, abriendo heridas, brotando la sangre de los indescriptibles recuerdos. Sin embargo, con ese doloroso instrumento inserto en nuestras exhaustas carnes, seguimos caminando en el sendero de la vida. ¡A seguir luchando! ¡A seguir batallando! ¡A seguir peleando por todo lo que creemos bueno y justo sólo porque es bueno y justo! Y… cuando los días y nuestros respectivos Maestros, den señales de nuestras despedidas, nos iremos de este mundo, dignos, nobles, pero por sobretodo, héroes. Héroes de la madre de todas las batallas: La vida misma.”

Para ustedes tres, amigos míos. Para Marco, Sebastián y Matías...

Friday, June 13, 2008

Los diez mil años II ...

“¿Qué será del Paladín y sus batallas? Sí, las eternas batallas. Su cuerpo y alma, motivados ante la majestuosidad de quien se hace llamar ‘su amada’. ¡Qué deliciosa sensación de victoria anticipada! La gloria desgastando el músculo y reviviendo el viejo corazón. Los diez mil años de lucha y combate por una sola cosa: su mujer.

’Ay vida mía, sólo tú me comprendes por entero y, a la vez, no. La imagen inquebrantable de tus labios y tu mirar, es el mártir de mi esperanza. Mi senda ha sido iluminada con ella, y por ti, gastaré cada aliento que me quede, derrotando cada quien trate de oponerse a mi unión contigo. Sólo la Luna es mi confidente… pregúntale qué le he dicho de ti, corazón. Mi mensaje volará a través de los días y los cuatro vientos, esperando que me respondas con el aroma de la vida, del amor, de la esperanza. ¡Mi amor, por favor, apaga estas llamas de la Muerte! Sólo tú eres capaz… yo soy sólo un Escudo entre tu divinidad y la mortalidad. Sé mi sol hoy. Sé mi sol mañana y el año venidero. Sólo contigo, la batalla de la vida tiene victoria alguna. Te amo, preciosa.’

Los siglos contarán la historia del Guerrero, del Guerrero del Amor, quien batalló por quien creía lo más benévolo existente. Los siglos mantendrán viva la leyenda de quien luchó por una mujer."

Diez mil años...

“¿Dónde estarás, vida mía…? ¿Dónde estarás? Mi viejo corazón ansía verte, y creo que esperará otros diez mil años si es necesario…”

Monday, June 09, 2008

Para ti, Guardia del allí...

“Oh Guardia, ¿qué harás allí? ¿Qué hay de atractivo en ese lugar, en ese maldito lugar? Ni idea alguna tendrás de lo que pisas, del santuario de momentos forjados en ese bendito rincón. La sensación del gigante azul, descansando a tus pies, con el respirar del Maestro Divino, transformado en gaviotas. La furia estrellada en la tierra, en las rocas, mientras cierto ser, de origen desconocido, me atrapaba en sus brazos. ¿De dónde llegó? Qué sabré yo, maldita sea. Fue un extracto de deseo cumplido, como también el mismísimo extracto de canto cantado. La voz hecha terciopelo, inyectándome el placer de la tranquilidad, de la paz que tanto ansiaba de años idos. ¿Pero qué diablos has de saber tú, Guardia, que proteges el recuerdo, la memoria de aquel instante? No te preocupes, piedad y misericordia tendré sobre ti… por ahora. Porque el pasado no es más que agujas y plumas. No es más que momentos. La gloria de ése instante yace en mi memoria, y es algo que posee con garantía, porque una vez me enamoré, y allí, oh amigo Guardia, allí fue.”

Friday, June 06, 2008

Luchar es...

“Es imprescindible luchar por todo. Luchar por lo amado, luchar por lo deseado, luchar por lo soñado, luchar por lo anhelado. ¿Pero qué es exactamente luchar? Para mí, es batallar heroicamente. Es suspirar, es llorar, es sonreír, es sentir. Es presentar armas ante los obstáculos del día a día y también es dejarlas por un minuto, sin ánimos de rendirse. Es brotar felicidad momentánea en el corazón de quienes nos rodean. Es brindar castigo eterno ante los seguidores del odio y la injusticia. Es recobrar fuerzas en las caídas. Es mantenerse en la iluminada senda del Guerrero. Es tratar las heridas ajenas. Es tratar las heridas propias. Es pelear hasta el cansancio por amor, por gloria, por dignidad.

Luchar… es vivir.

Como dijo una vez Max Heindel:

”El único fracaso verdadero es dejar de luchar”.

Thursday, June 05, 2008

¿Qué haré?

“¿Qué diablos dirán las futuras historias de ti? Tenían una idea de ti los bardos, los escribas, los intelectuales y los poetas. Sí que la tenían, preciosa, y ni a ellos mismos les logro entender todo lo que dicen. Eres mi milagro convertido en obsesión. ¿Qué haré al final contigo, cuando eres mi todo existente, en carne y hueso, real, viva, y siendo mortal, ocupas cada extracto de mis días, de mi entorno entero, de mi mundo? Tengo una idea de qué hacer: Disfrutarte. La vida, la desgraciada, no vuelve a dar milagros así, otra vez…”

Tuesday, June 03, 2008

¡A por ella!

“Ésta es la batalla del tiempo, la batalla de la historia, donde no existe victoria alguna.
Ésta es la batalla de la historia, donde el enemigo es invencible.
Ésta es la batalla de todas las batallas. Cada ser abatido, es honor para el Gran Paladín.
Cada ser abatido, es un nuevo cuento que relatar.
Cada ser abatido, le brinda algo de ella. Y por ella, derrotará a quien sea y a lo que sea.
Ésta es la batalla por ella, donde sólo leyendas son forjadas en cada paso.
Donde millones caerán ante su mirar. Donde millones conocerán lo más cercano al cielo que existe. Donde millones contarán, en años idos, su silueta. Donde millones enfrentarán a un Noble Caballero enamorado. Un hombre… armado de espada y escudo, de finísima armadura, del espíritu inquebrantable del amor. Armado de la pasión, de la obsesión. Esto es, amigos y amigas mías, la historia de un loco. La historia de quien persiguió, día y noche, la dignidad necesaria para llegar a los pies de ella. Quienes le luchen, en el nombre del odio, sólo se sumirán ante el miedo y la desesperación. Quienes le luchen, en el nombre de lo indigno, sólo caerán, como hojas secas de árboles en otoño. Quienes le luchen, en el nombre de la Muerte, sólo la conocerán más pronto de lo que esperaban.

Oh, Gran Paladín, ve y batállala. Ve y conquístala. Que su bendito nombre, su bendito cuerpo, su bendito corazón sea tu moral, tu motivo, tu valor. Porque nadie más lo hará como tú. Nadie lo hará así por ella. Porque ella es la salvación de tu existencia, y por ella has de dar la vida entera. ¡A por ella entonces!”

Saturday, May 31, 2008

¿Qué pasa si...?

¿Qué pasa si te canto al oído, con aires de susurros, mientras duermes?
¿Qué pasa si me arrodillo ante tus pies, bajando escudo y espada?
¿Qué pasa si recito, a oído de todos, los poemas que ni siquiera pretenden ser bellos, pero sí de mi corazón para ti?
¿Qué pasa si comienzo a marchar a mi perdición, en tu nombre?
¿Qué pasa si te rapto por unas cuantas horas, sólo por querer tenerte a mi lado?
¿Qué pasa si batallo contra miles hasta la muerte, en tu nombre?
¿Qué pasa si invento una nueva ecuación que te defina?
¿Qué pasa si te propongo reinventar nuestra propia realidad?
¿Qué pasa si descubro hasta lo más hondo de tu alma?
¿Qué pasa si tú, al mirarme, me ciegas y me ruborizas tal cual el sol de la mañana?
¿Qué pasa si dejara la vida que poseo por ti?
¿Qué pasa si te amo de una manera incomprensible que ni siquiera yo mismo entiendo?

Friday, May 30, 2008

Para meditar...

“A pesar de mi impenetrable caparazón, es algo inevitable sentir nostalgia, sentir impotencia. Hay plenitud propia por estos días de ausencia de responsabilidad, mas las circunstancias impiden mi desarrollo armónico de mi emotividad. La rutina drásticamente cambiada ha logrado mi mayor enfoque y concentración en lo sentido, en lo vivido.

¿Mi conclusión? Espero que todo esto termine pronto.

Mi constante perfección, por medio de la vida experimentada, sin dejar de lado la nobleza, me dará lo que quiero. Y si no lo logro encontrar, le enseñaré a mi mundo mi legado. De cualquier manera, haré mi propia historia. Que se lean las páginas de mi existencia, mi relato de momentos…”

Wednesday, May 28, 2008

Mi película...

"Bienvenida a mi imperio, corazón. Una bienvenida bastante atrasada… Has estado aquí desde el primer arder del fuego. ¿Qué la trae por estos recónditos lugares, preciosa? Ah, claro, deseas encomendarme un recuerdo tuyo. ¿Qué más deseas dejarme? ¿Un sueño de ti? Claro, cómo no. Hágalo una y mil veces más. Que los aires de tus cristales se trasciendan en mi piel y en mi sonrisa. Tienes entradas reservadas para los primeros asientos de mi propio cielo. Siéntate allí, eternamente, bajo mi ala divina de la ilusión. Bajo ella estarás, bajo ella vivirás, bajo ella me salvarás. Que quede la constancia de nuestros días, y tus visitas inesperadas. Que quede el amor incomprendido, el cariño malentendido, la amistad impura. Que quede el grito que alguna vez aullé a la luna, con tu nombre repetido. Que quede todo esto, una película de mi existencia, de tu asalto, de mi aniquilación. Que quede la derrota de mis ejércitos ante tu mirar, corazón."

Sunday, May 25, 2008

Nobleza

“Cuán valiente es, quien, viviendo de lo indigno, logra mantenerse noble ante todo…”

Thursday, May 22, 2008

Intocable...

“Hola preciosa. Te he vuelto a ver, dicha mía, y qué gozo me das. La desesperación y el maldito insomnio me han vuelto más metálico. ¿Qué pretendes de mí, linda? Vamos… ataca…

He vuelto a mis andanzas, a mis viejos y gloriosos días de batalla. Sólo el Maestro logra comprenderme tal cual me comprendo a mí mismo en este preciso instante. Te amo, ilusión de mis ansiados días. Te amo, amor mismo. Te amo, días de ensueño y noches deleitadas de esperanza. Te amo, mujer de cuerpo intangible y corazón inalcanzable.

He vuelto a ti. He vuelto a mi amor. He vuelto a soñar.”

Sunday, May 18, 2008

He caído...

"Es cierto. ¡Oh que duele que lo sea! Tanto pesar para el desgraciado Paladín que una vez más ha caído en batalla. ¡Oh, Maestro, y lo peor que no fue a lanza enemiga! Caí ante sus palabras, las benditas palabras de la mismísima boca que en centenares de veces gocé de probarla. La que logró quemar cada pedazo de mi cuerpo. Sí, esa misma... y, a la larga, ha terminado siendo otro recuerdo más, plasmado en palabras, papel y lágrimas, lágrimas sangrientas, guardadas en el morral de mi vida. Las cargas, el peso de la pobre y patética conciencia...

No me he rendido. Nunca me rendiré, es cierto. Pero cuánto duele seguir de pie...

La vida y sus infortunios ya no me logran sorprender en lo más mínimo, y no lo harán ya. Sus golpes han reformado este decaído cuerpo y lo han transformado en una muralla de hierro y acero. Mi mente está sistematizada para sus asedios. Ya sé cómo actuar ante un nuevo golpe. No me sorprende...

... espero que sigas sendo feliz a tu manera... no hay remordimientos... no hay rencor alguno..."

Tuesday, May 13, 2008

En forma de luz...

"Oh, exquisitez del mismísimo Maestro, mis pensamientos y mis mentiras ilusionadas me tientan a mantenerme despierto. Son las cinco de la mañana. La vida entera me rodea, en velos de oscuridad, y allí estás en cada lugar. ¿Qué me llama a ti? Algo, sé que es algo. ¡Pero obvio que es amor! ¿Ya estoy delirando, verdad? Si... siempre lo he hecho. Madre de todas mis gigantescas batallas, dame tu mano de una buena vez por todas. Sí, ahora mismo, cuando más la deseo. Años y años de suplicio me han atrapado en este cofre de mil placas de acero, y hoy sólo quiero ser desatado. ¡Vamos amor, libérame ed estas malditas cadenas! ¡Vamos amor, déjame amarte tal cual soy! Que las cuatro paredes de esta divina habitación sean los únicos testigos de lo que pueda pasar. "Soy tuya" me dices. ¿Cuán verdad será eso, preciosa? ¡Pero qué importa! La lengua no pregunta, los labios tampoco. Y el sentir tu corazón, latiendo junto al mío... ni mil dioses podrán exterminar ese recuerdo mío. Mi recuerdo. Nuestro recuerdo...

Años y años de suplicio. ¡¿Qué va?! Ya llegaste a mí, preciosa. ¡Y sí que lo hiciste! Y me quisiste, y me amaste... yo también lo hice. Ya estoy delirando otra vez. Y no me importa seguir haciéndolo, mientras no desespere al confesarte cada fragmento de mi sentimiento.

Te escribo como si fuera un compositor. Como si compusiera música, en palabras. Tú lo eres. Tú lo mereces. Sólo mírate. Eres la tonada más hermosa que he visto. Eres la figura más hermosa que he oído. Y aquí me rindo, ante vuestros pies, siendo que ni millares de ellos lograron arrodillarme. "Yo te quiero" me dijiste, y cuánto mi corazón realmente gozó. Como un milagro caído, en forma de luz, ante las espinas intangibles de mi patética existencia.

A veces, veo tus fotografías. Por ahora sólo las recuerdo, y, por sobre todas ellas, la imagen de tu mirada. Tu mirada... ¿qué es eso? Pienso en ello y me pregunto qué es el Universo. Qué es la vida. Qué es la muerte... qué es lo que siento al recordar esa mirada tuya, destruyéndome por completo...

Soy un maldito obsesivo. Uno de los condenados, y así viviré mis días... hasta que Él, mi Maestro, decida mi propio fin. ¿Un fin a ti? Quizás... ¡ja! Ya hablo de fines.

... mírame, preciosa... sólo mírame por ahora... olvida lo que te abruma... sólo mírame..."

Sunday, May 11, 2008

Para mi madre...

"La vida es un campo de batalla bastante duro, en el cual fácilmente se pueden perder la moral, los ánimos, las ganas, y, por sobretodo, el motivo de luchar. Dar una batalla por perdida, es rendirse. Luchar sin nada que perder, es desesperar...

En cambio, el apoyo incondicional de una madre como tú, brinda la fuerza necesaria para seguir de pie. Ante todo y ante todos, seguir de pie. Porque, una madre como tú, brinda el mayor espíritu de todos: Amor. Y, ante esto, no existe manera alguna de ser vencido..."

Feliz día mamá...

Saturday, May 10, 2008

Sin Armadura, corazón...

"Y, por si fuera poco, el Gran Paladín es gratificado con el mayor regalo del Maestro. Su corazón enardece de alegría. Benditos días del Gran Paladín. Está dispuesto a todo. Su espada cargará su misión, el poder de su misión, la cual logrará sus cometidos a fuerza y valor. Batallando contra los cientos, contra los miles, su corazón lo guiará con el espíritu del amor, para cargar contra su adversario, y salir victorioso. Su escudo protegerá a su amada, y, si fuera necesario, usará su propia vida para alejarla del peligro.

'Ay amor. La batalla de la vida está de nuestro lado. Solo anhelo crear mi propio Universo contigo. Y ya verás que lo haremos, con nuestras propias manos. Seremos los regidores del nuevo lugar y nadie ni nada se nos interpondrán.

Ayer, bendito ayer, te di mi todo. Y vos me lo retruibuiste de igual manera. Descubriste el tesoro enterrado hace siglos y siglos, despojándome de toda placa de mi Gran Armadura de Plata. Sin armadura, preciosa. Ni escudo, ni espada. Sólo yo. Y sonreíste al descubrirme... y me besaste al descubrirme...'

La Gran Batalla del tiempo ya comienza a introducir enemigos en sus tierras. Mas, ellos, lado a lado, y con el amor de su aliado, el corazón como espíritu... dan indicios de una victoria anticipada.

... fui tuyo... fuiste mía..."

Monday, May 05, 2008

Una hazaña a punto de comenzar...

"El Paladín yace solo en lo más hondo del campo de batalla. La lluvia trae consigo tormenta y los truenos del lugar. No se inmuta ante el viento, ni el frío. Espera tranquilo, de pie, de frente. Y de pronto, desde el horizonte, una niebla se asoma. El Paladín levanta su escudo y desenvaina su espada, preparándose para la muerte si es necesario.

La niebla se disipa. Desde la misma, surgen cuatro guerreros montados. Uno porta una gran espada, el segundo un martillo, el tercero una lanza, y el cuarto un arco. Eran los Guerreros de la Muerte. ¡Y justo detrás de ellos, aparece el infinito ejército de la Muerte! Para esto se preparaba el Gran Paladín. Su vida entera dedicada a esta batalla. Todo por este sólo golpe que brindar. La última Gran Batalla.

En su pecho, yace el sentir de la mano de su amada. Allí, en su corazón, guarda codiciosamente el amor que ella le ha entregado. Siente el latir de su corazón, cuando yacían juntos en el lecho divino. Cierra los ojos por un momento, a pesar de la inminente lucha, y la piensa... y la imagina... y la sueña...

'Llegaré un poco tarde a casa, amor... no me esperes despierta...'

Y así, dichas estas palabras, el Gran Paladín marcha una vez más... hacia ese ejército, hacia ese destino, hacia esa batalla, y quizás, hacia ese fin.

... un pilar fundamental en la batalla es la moral... pero el moral del amor, es lejos, el mayor espíritu de todos..."

Friday, May 02, 2008

Tu fuerza...

"Mi amor...

Siento que me brindas la mayor de las fuerzas jamás conocidas. ¡Qué bien se siente! El recuperar las ganas de vivir en medio de estos campos de batalla. El proveerme de la fortaleza para seguir luchándote. Perder el sentido de las cosas por unos cuantos segundos, y lograr sonreír ante cualquier cosa. Mi niña querida... no tienes idea.

Mis días pasan lentos, pero dichosos. Quisiera describírtelos uno por uno. Cada hora que transcurre, y el sabor a ti que posee cada una de ellas. Mi amada, ¿qué te daré? ¿Qué te dhe de dar yo, un humilde Paladín? Dímelo...

He conocido la luz, a través de tus ojos, y no quisiera apagarlos ante nada. Los protegeré hasta la muerte, como tu corazón, que pretendo conquistar.

Este gozo me era totalmente desconocido..."

Una tarde...

"¿Quién lo diría, preciosa? Una tarde, sin invasiones de titanes nubosos, ni suspiros del Gran Maestro. Encerrados en la intimidad de estas cuatro paredes, sellamos nuestro afán. ¡Qué cosa más bella! ¿Quién lo diría? Tus labios saben a miel, frutilla y café, corazón. Y la canela de tu mirar... sí, la canela de tu mirar. Me animas a batallarte. Me animas a lucharte. Me animas a pelear por ti, como los antiguos que alguna vez cayeron por idealismos. ¡Qué exquisito este idealismo llamado tú! ¡Sí que lo es, mi amor! La vida me sonríe, con mil y un máscaras. Nadie ni nada se interpondra entre tú y yo. Te lo juro.

Grandes días del Paladín. Grandes victorias, después de tantas vidas pasadas. Después de arduas batallas, ha logrado lo que millares han perseguido. Victorioso, marcha hacia su destino. Hacia sus brazos. Hacia sus labios.

... el pasado batalla a morir contra el futuro... sólo el presente es quien puede hacer el cambio..."

Thursday, May 01, 2008

Un día normal...

"Un día normal, un día común y corriente, con aires de único. La vida me circulaba y me susurraba en mis oídos, con el viento de vehículo. El mar me acogió una vez más entre sus titánicos brazos de calma y paz. La vida era sencilla. Lo era a las 1 de la tarde, sumido en mis pensamientos y complacido con tu recuerdo, corazón. Ahora, paseándome entre la oscuridad de mi cuarto, ansío tu arribo de mañana, preciosa. Lo siento, corazón. Soy impulsivo. Lo sabes..."

Tuesday, April 29, 2008

¡Alegría!

"¡Y el Paladín grita de alegría! Por fin las batallas están llegando a su fin...

'Preciosa, me has brindado del dulce jugo de tus labios, en un disparar de cariño. No he de olvidar los sonidos, ni los graznidos, ni las olas, ni el frío. Ni tus manos rodeando mi cintura, ni tu cabello cosquilléandome...'

La Gran Batalla del Tiempo ha comenzado... El Maestro fundirá los nuevos días del Gran Paladín. Ya su lucha está terminando y comienza la nueva vida, la nueva exquisitez, la nueva y renovada sonrisa del, quien una vez solía ser desgraciado, ahora es feliz...

Bendita seas..."

Saturday, April 26, 2008

Ocho mil días...

"La total destrucción de la esquematización de mis días. Un trasfondo sinfin de emociones y la aniquilación de la monotonía. Impredecible es la vida en su totalidad. Sin predecir nada en lo absoluto, he caído una vez más en otro campo de batalla. Y ahora sí tiene motivo. Ahora sí tiene fin, meta, destino. Y por sobre todas las cosas... tiene esperanza de victoria. Los días de abrumadores suspiros han llegado a su fin.

Es tiempo de batallar. Es tiempo de luchar. La espada será izada una vez más en el cielo, combatiendo contra el mayor de todos los enemigos existentes: Yo mismo.

Te he encontrado, y te pelearé hasta el fin. Caíste como ninfa de colores en mis días grises, lográndome recordar el dulce gusto del brillo estelar nocturno.

La espera de los ocho mil días, ha terminado...

Gracias, querido Maestro... y gracias también a ti, dulce jazmín del desierto..."

Wednesday, April 23, 2008

Frase del Día...

"No puedes culpar a los de hoy por el error de los de ayer. Lo mejor que podemos hacer los de hoy, es actuar por los del mañana"

Mi pequeña dedicatoria al Día de la Tierra. A formar conciencia por lo poco que queda del bello mundo llamado Naturaleza...

Monday, April 21, 2008

Confieso que soñé...

"Y dibujé tu silueta con mis dedos, trazando cada curva, trazando cada línea de tu cuerpo, al encontrarte oculta entre las capas de la tumba nocturna. Uniendo estrellas, uniendo constelaciones, uniendo al Universo entero, y tus perlas, tus benditas perlas. Me imitaste con la miel de tu carne, en mis mejillas y en mis labios, asaltando cada rincón, asesinando cada centímetro, cada segundo, cada sonido, cada recuerdo, cada cosa que amenazaba nuestra intimidad. Las batallas, las guerras del ir y venir, inundaron la oscura habitación en nuestro ardiente momento. Dos entes unidos y entrelazados, encadenados apasionadamente. Ni el mismísimo fuego de los infiernos lograría separarnos. Ni lo intentó... nunca trató. Fui feliz..."

Saturday, April 19, 2008

No aún...

"Es tal cual como me lo dijo un viejo amigo mío: No es tu momento, no aún... ya verás..."

Como un viajero de segundos...

"La derrota saboreada. La retirada digna y fulminante. Eso es. Eso es. Ya no vale la pena seguir aquí. Sólo lo sería para quien guste de las heridas y las lágrimas. Yo no. Eso es.

Por muy gélido que sea el sendero que dejé atrás, lo retomaré una vez más. Ya conozco estos malditos parajes que una vez había superado. Por ahora es lo que hay que gustar. Pronto escucharán mi rugir y el acero de mi bellísima espada brillará una vez más bajo el sol. Mis pasos se sentirán como los de un gigante y mi fuerza como un ejército de mil hombres. El tiempo anunciará mi regreso. Por ahora... el largo camino a casa. La soledad volverá a acompañarme en mis nuevos días. Quizás la vida entera se oponga a mi retirada, mas a espada y escudo lo comprenderá mejor.

Volveré a ti, preciosa Esperanza. Maldición de mi ilusión, vestida de mujer, enardecida de pasión, trampa de millares.
Volveré a ti, silueta que una vez abandoné.
Volveré a ti, hermosa mentira de mi propia mente.

Volveré, como un viajero del tiempo... como un viajero de segundos"

Friday, April 18, 2008

¿Qué queda ahora?...

"Un Paladín posee fuerza y voluntad ilimitadas. Su nobleza supera lo imaginado y sus actos lo reflejan. Toda batalla, pelea, lucha, guerra que el Paladín emplea, tiene algo o alguien que lo inspira a ello.

¿Qué le queda entonces...? Un vacío inmensamente infinito.

Oh, pobre de mí ahora, que mis días son negros y las noches sin estrellas. La batalla de la vida no posee victoria alguna, y sigo estando de pie. Su sucia y víbora manera de pelear no me ha derrotado aún. Me levantaré una vez más y me rebelaré contra todo lo que viva y yazga enfrente de mi camino.

¿Qué será de aquéllos, de los caídos, que han conocido la muerte, y de recompensa se han guardado la gloria eterna en sus nombres, en sus actos, en su sacrificio?

No hay nada ya. Sólo queda luchar contra la rutina y la monotonía de los días, que, sin esfuerzo mayor, corrompen el alma de miles de millones.

La espada es más letal no por la fuerza del brazo del portador, sino por el corazón del portador. ¿Qué le queda entonces a la espada, al escudo y a la armadura de quien, sin espíritu alguno, entra en batalla? Oh, viejo camarada, pronto lo sabremos...

Me has quitado todo, y aún así tengo el coraje de sonreírte, viejo amigo del inframundo..."

Tuesday, April 15, 2008

Casi mil días...

"¿Qué significará olvido? Se pregunta el Paladín, ya en desgracias, que yace en las afueras del campo de batalla. Retirándose en silencio, busca el maldito y humillante Exilio. Gime en vergüenza. No puede creer que deba apagar el gran corazón de león que posee.

- ¿Qué verdad debo seguir? ¿Por cuál gloria debo luchar? ¿Qué es...?

Su mente duda de sus nuevos días. Por casi mil días luchó...

Casi mil días de ardua batalla.
Casi mil días de esperanza.
Casi mil días de frustraciones.
Casi mil días de resignaciones.
Casi mil días de gloria.
Casi mil días de dignidad.
Casi mil días de búsqueda de la verdad.
Casi mil días de una guerra sin victoria.
Casi mil días de sangre.
Casi mil días de lágrimas.
Casi mil días de jadeos.
Casi mil días de espadas y escudos.
Casi mil días de ilusión...

- Retírate tranquilo, Caballero.- Le dice el Maestro.
-¿Pero, honorado Maestro, qué-
-No preguntes. Sólo hazlo. Vacía tu mente. Vacía tu corazón. Remueve los recuerdos. Remueve las ilusiones. Recupera las fuerzas y la sangre vertidas en batalla. Tus días llegarán. Tus días volverán. Por ahora descansa. Grita si es necesario, pero descansa. No te preocupes... tus días volverán.
- Sí, Maestro...

Y así como así, sigue su sendero..."

Monday, April 14, 2008

Adiós...

"Una nueva y ardua batalla ha comenzado para el Gran Paladín. ¡Ay pobre de aquél! Sus días convertidos en desdichas y sus noches en penitencias. La batalla en contra de sí mismo. Su mayor enemigo. Su eterno invasor. Un dolor que tiene olores de infinito. La batalla del olvido.

Todo ha terminado. Él victorioso y yo, derrotado... todo gracias a mí. En silencio me retiraré. Nuevos días han de comenzar, mas por ahora, merezco la pesadumbre de la humillación.

Adiós a todo. Adiós a todos. Adiós a los ideales, a los sueños y a las dulces y exquisitas fantasías"

Sunday, April 13, 2008

Qué lástima...

"¿Qué será del pobre e insensato ser que, persevera sin victoria, batalla sin retribución, cae sin consuelo, agoniza sin tiempo...? Pobre de él. Pobre de él. La vida entera de angustias le lloverá y sus errores le brindarán la destrucción total de sus días. Cree que cree en la esperanza, mas sólo es una patética ilusión de pinceladas preciosas.

Qué lástima por aquél que poseía todos los ingredientes para conllevar la vida tan anhelada y soñada que siempre imaginó, y por un segundo, tornarla, transformarla, degenerarla en cenizas de un sueño casi cumplido.

Qué lástima por aquél. El error te ha costado... y te costará muy caro, viejo soñador del amor. Paga tu precio. Págalo con tus días, tus meses, tus años, tus detalles, tus gustos, tus lujos. Invierte tu vida entera, y aún así no lo terminarás. Sufre por ello. Sufre por todo. Ya nos veremos en el fondo del infierno y lograrás apreciar tus verdaderos logros. O más bien, querido camarada, tus gigantescas derrotas. Piensa en venganza... para vos mismo...

¿Y qué tal si no es así...? ¿Qué tal si...?"

Friday, April 11, 2008

Perdición...

"Maldito asedio. El Paladín se siente abrumado, casi vencido. La vida en sí no le da sentido alguno y sus golpes brindados son cada vez menos poderosos. La fuerza que alguna vez lo llenaba, se desvanece poco a poco. La luz que alguna vez iluminó sus días y sus noches, ha desaparecido. La oscuridad lo acecha, y por primera vez, el Gran Paladín desespera.

- Maestro, por favor, guía mi fe.

No hay respuesta.

- Maestro, por favor, sé mi voluntad en mis manos. Mi defensa en mi escudo. Mi poder en mi espada.

No hay respuesta.

Poco a poco, el desgraciado comprende mejor las cosas. La batalla estuvo perdida años atrás. No puede creer que, a pesar de tanto... todo termine así.

- He de pagar mi error, con mi propia sangre. Si así es como seré vencido, entonces he de vender caro mi alma...- Su rostro es humedecido en lágrimas de frustración.

- Perdóname, corazón... por haberte fallado.

Sigue en pie. Sigue vivo. Sigue luchando en un campo de batalla en el cual no hay victoria alguna. Seguirá empuñando su vieja y querida espada, hasta que su cuerpo caiga inerte en la tierra..."

Thursday, April 10, 2008

Entre el bien y el mal...

"¿Cuán grande será la brecha entre la dignidad y el odio ferviente de la venganza?"

Persisto...

"¿Qué pasa cuando cargo contra mi adversario sin aliento alguno?
¿Qué pasa cuando sé que tengo todas las de perder, y aún así no me rindo?
No tengo fuerza alguna. Los latidos de mi corazón son cada vez más dolorosos. Sin embargo, sigo de pie, sigo vivo, invicto e invencible. Sigo en el maldito campo de batalla.
¿Qué me separa de la muerte? Nada.
¿Qué me separa de la humillante e indigna derrota? Nada.
¿Qué me separa del infierno? El último golpe que puedo brindar.
¿Qué me separa de ti, corazón? Todo. Todo lo que significan dos palabras."

Tuesday, April 08, 2008

Ganas...

"¿No me han dado ganas acaso, dejar caer mi rostro, mi mirada, en su larga y lisa cabellera oscura, dejarme caer allí... y dormir por siempre?"

Sunday, April 06, 2008

Un maldito frío...

"Hace un maldito frío... Mis brazos desnudos, a la suerte del viento y lo helado, prefieren tus manos a cualquier tela gruesa por abrigarse. Cuánta falta me haces... no puedo negarlo. Malditos días nuevos sin ti. Mi pobre e insignificante consuelo de recordarte, de recrear tu hermosa silueta en mis horas, es mi único escape a la monotonía. ¿Qué me queda entonces, de tu dolorosa ausencia? Sólo la nueva vida de segundos agigantados. Lo que daría por tenerte... Tristes son las teclas que toca mi querido pianista en mis días. Silencio es lo que canta el pájaro de la mañana. Frías son las sábanas...

Quisiera dormir hasta que reaparecieras, pero creo que tendría que dormir por siempre..."

Saturday, April 05, 2008

El mejor día de mi vida...

"Observaba los títulos, las imágenes, las enciclopedias de palabras unidas en un gigantesco monumento de intelectualidad y recuerdo. El resto me imitaba. Buscaban el adecuado, el ideal, el que les llamara la atención. Yo sólo buscaba uno para inspirarme. Unos cuantos minutos de paseo, caminando, admirando detenidamente lo que me rodeaba. No tenía idea que no necesitaba un libro para inspirarme. Sus brazos me atraparon desde la espalda, acorralándome en su abrazo de cariño y amor. Dejé que todos desaparecieran, excepto ella. Apoyó su mentón en mi hombro izquierdo. Oía y sentía su tranquilizadora respiración. El movimiento de su lengua y sus labios también se hicieron notorios, formando las dos palabras que siempre supe, pero que no esperaba...

- Te quiero.

No eran necesarios el o los libros. No era necesario nada, porque ya lo tenía todo..."

Dedicado para un sábado 12 de Enero del 2008... contigo mona.

Tuesday, April 01, 2008

Ilusión...

"Los cielos cubiertos de nubes, rompiendo su silencio con la inminente lluvia a cántaros. El desgraciado, con la sangre de su puño siendo lavada, buscando a su Luna, sin hallarla siquiera. La perfecta y confundible semejanza de su mujer al astro, hallándose desesperado, en medio del llanto de los cielos. Encontrando un rincón donde dejarse caer, admiró la fuerza e ira del mar, chocando con estrépito contra las rocas, tal cual los escudos y espadas del campo de batalla. La magnificencia del elemento, destallando su poder, como el corazón del infeliz, observando a su mujer. A pesar de las armas, a pesar de las batallas, a pesar de la vida entera de lucha por el honor y la gloria, nada bastaba. La silueta de su musa yacía inerte bajo la mirada del vagabundo.

' ¿Qué tienes, querida? Dímelo. Dímelo todo. Ponme a prueba, corazón. Háblame. Por favor, háblame.

Es un grito. Es un gemido. Es una maldita puñalada, atravesando todo su ser, extrayendo su alma con la hoja de la daga. El vacío lo mataba. El vacío lo destruía. Ninguna de todas las batallas luchadas le enseñaba cómo actuar ante esto...

'Déjame darte un beso. Abre esas manos y recibe este humilde presente de mi corazón. Cierra los ojos y déjate llevar por mi pasión que te pertenece. Acepta este corazón, este cuerpo y esta mente, que de por sí ya son tuyos. Los lograste conquistar sin esfuerzo alguno. Cierra los ojos y entrégate. Déjame llevarte de la mano a los últimos confines de este mundo.'

El divino trueno de los cielos calló su silueta. Ella se había ido..."

Thursday, March 27, 2008

Mi propósito...

"Hay un propósito para todos. El mío no me costó encontrarlo. Más cuesta llevarlo a cabo. La misión... Ella lo es. Quiero que sea feliz, y en mí yace el poder de defender su sonrisa. Ser una parte coloreada de su vida, de sus días, de sus segundos. Que la amen como yo la amo en este momento. Con la pasión de mil batallas gloriosas, como se lo merece. Sólo así podré morir tranquilo. Sólo así podré irme, sabiendo que no quedará más por hacer. Jamás fui digno de ella, mas no por ello la dejé de lado. Siendo ella mi todo, me gané mi lugar en su corazón a través de la risa, el llanto, la frustración, la dignidad, y, por sobretodo, la nobleza de estar para ella. Siempre. Así como le honro mis días, así como le sirvo... Ella es mi credo, y lo dejará de ser cuando me arrebaten la vida, o ella misma me ordene que me aparte.

Ése es mi propósito. Mi misión. Mi ley."

Tuesday, March 25, 2008

Oración del Gran Paladín

"Todo sea por el bien de proteger a quien amo.
Seré su escudo.
Mis días sin ella son nada.
Mi felicidad sin la suya es nada.
Mis batallas serán en su nombre.
Mi espada es suya.
Sus deseos son mis órdenes.
Quienquiera que se oponga, pagará.
Quienquiera que la hiera, pagará.
He vivido, vivo y viviré de su sonrisa,
hasta que la muerte toque mi puerta,
o ella me pida morir,
y gustoso lo haré."

Monday, March 17, 2008

Eres la elegida...

"Clavada en tus sueños, lograste encontrar mi cuerpo y lo abrazaste, sonriendo. Exquisita sensación de amor, alegría y felicidad, mezclados en la húmeda trascendencia de nuestros cuerpos en el lecho. Ha terminado todo. Antes que solía gritar "hoy lucharé porque vuelvas a reír", ahora es disfrutar. He vencido a la muerte, sólo gracias a tí. Lograste liberarme de mis cadenas, las de la eterna condena al infierno. Me rescataste de mi mar de lágrimas y sangre, brindándome nuevos días. Sonrientes, plenos, apogeo de ti. Sabes que te amo, sé que lo sabes, y a pesar de ello, te lo haré saber cada día de mi nueva existencia. La batalla no está perdida, ni menos mi norte. Sigo gritando "hoy lucharé porque vuelvas a reír", y lucharé por darte el mayor regalo de todos... tu libertad. Vas junto a mí a cada batalla, a cada cruzada, a cada guerra contra lo que se nos oponga a nuestra unión. Nunca me rendiré a ti. Jamás. He caído miles de veces, y he de caer otras mil si es necesario. Viviré con las cicatrices cerradas, con la cabeza en alto, la espada al aire... con el honor de complacerte el día a día, y darte un mejor mañana. Porque te amo. Tal cual eres, con tus imperfecciones, con tus defectos, con tus curvas, con tus valores y virtudes. Tal cual eres, te amo.

Eres mi elegida...
Moriré por tí si me lo pides..."

Friday, March 14, 2008

Credo de amor...

"Días de felicidad y regocijo para el Gran Paladín. Las hazañas logradas en el campo de batalla al fin le regalan tiempos de paz y armonía. La vida le sonríe.

Admira el campo de batalla desde lo alto. Antes roído de belleza natural, ahora, con el paso del tiempo, ha ido recuperando su exquisitez divina. El Gran Paladín, magnífico y glorioso, busca entre las placas de su armadura una pequeña cadena que posee. Es una cruz que pende de esta cadenita, con un aroma femenino impregnado. Fue un regalo de su amada a este Caballero, con el objeto de que ella estuviera siempre presente, en cada segundo de la lucha. De cuidarlo, de quererlo... El Gran Paladín besa la cruz y recita unas cuantas palabras, disparadas al aire, al bendito viento, anhelando que éstas lleguen a oídos de su amada mujer...

'Cuánto anhelo tu corazón en mi puerta, tu alma en mi hogar, tu cuerpo en mi cama... Por favor, corazón, cuídame en cada choque de acero. Ilumíname en cada paso que tome, en cada paso al paraíso, en cada paso al infierno. Bríndame de tu divina gracia y de tu sonrisa al caer el pilar de la moral. Bendice esta armadura y esta espada, ya que porto éstas sólo por ti... por ti y nada más. Haz de mis días un dulce manjar, tal cual lo eres tú, y no malditos. Dame fuerzas para poder regresar a casa, a tus brazos, a tus labios, a tu corazón, preciosa.'

Terminando estas palabras, el Gran Paladín guarda la cadena y la deja en su corazón..."

Sunday, March 09, 2008

El ataque...

"Cortando el cielo en medio de un ataque de frenesí e ira, la espada del Gran Paladín se alza en el aire. Corriendo contra el viento, enfrentándose a la marea de hombres, demonios, seres... enemigos. Ya no hay calma. Ya no hay paciencia. Sólo sed de sangre. El Universo entero yace en su cuerpo fanático. Las infinitas energías que yacen en el Paladín se traslucen y se transforman en meros puntos rojos, como sus ojos enfurecidos. El enemigo logra apreciar el color de éstos, a pesar del yelmo que los cubre. Los ojos asustados y los rostros enmudecidos de miedo comienzan a esparcir la moral perdida entre los indignos. Comienza la retirada. Sin vacilar, el Paladín los persigue. Quiere más y más. Está hambriento de Victorias, está hambriento de Amor. Es la nueva marcha de Venganza. Ríos enteros tiñen la tierra de color escarlata. La luz traspasando el nuevo color revela el acto del Gran Paladín. Grita y aúlla como un perro herido mortalmente, cruzando el campo de batalla corriendo, hasta caer al suelo, tropezándose torpemente. El impacto del yelmo en la cabeza le hace perder el sentido del tiempo. El acero incrustado en el cráneo. Lo escarlata recorriendo la armadura. Logra levantarse una vez más. La imagen y el recuerdo del campo de batalla se borran momentáneamente, reemplazados por luz, paz, pureza, ella. La mujer a quien siempre anheló, presente cara a cara. Consuela al desgraciado Paladín. Sus palabras de azúcar y su piel de plumas logran relajarlo y brindarle el éxtasis de la armonía. Sus manos van hacia el yelmo, y con dulce delicadeza, lo remueve de la cara y la cabeza. El sudor y la sangre mezclados en un aire de cansancio y furia, ya ésta casi ausente. La mujer, con un pañuelo, secando y limpiando el rostro del Paladín. Éste no deja de mirarla a los ojos, sus brillantes ojos, su brillante mirar, que logra dominarlo entero, que logra tranquilizar su pasión, su deseo de lucha, de batalla, de guerra. Ya terminada la tarea, la mujer, el intento de ángel y ninfa, usa su arma más efectiva. No importan las armaduras, no importan los escudos, no importan las túnicas de anillos y placas cubriendo el cuerpo entero del pobre Paladín. Ella penetra toda defensa existente, con la sensualidad que ella sabe usar, y cubre de un color vivo los labios del Caballero. El momento parece eterno, pero con lo pronto que arribó, así de pronto se desvanece. Volviendo a la realidad, el Caballero recoge su yelmo, descubriendo un clavel blanco, crecido y maduro, en medio de la tierra muerta. Guarda su espada. La ira ha pasado..."

Sunday, March 02, 2008

A mi amigo...

"Unos cuantos años atrás, éramos meros jóvenes.
Unos cuantos años atrás, éramos el uno sin el otro.
Unos cuantos años atrás, éramos intentos de hombres, cada uno con isla propia.
Unos cuantos años atrás, nos conocimos.
Las tragedias nos unieron. Las desgracias nos fortalecieron lado a lado. Nos levantamos juntos. Nuestras trincheras se unieron. Ya no eran batallas propias, eran batallas de dos. Enemigos llegaron. Demonios invadieron. Patéticos seres trataron de corromper nuestros días, mas, cara a cara, y ambos con espada, los vencimos.

¿Qué nos pedimos a cambio? Lealtad.
¿Qué esperamos del otro? Honor.
¿Qué necesitamos del otro? Tiempo.

Lealtad de hombres. Honor de guerreros. Tiempo de amigos, camaradas, compañeros y sobretodo, Caballeros.

¿Qué esperamos del mundo? Dignidad. Pero tú y yo sabemos, caro amigo, que eso rara vez existe. Preferimos crear nuestra propia Dignidad al mundo, que esperar ésta de ellos. De los ajenos. Del resto. Lo sabemos... ¿o no?. Es una esperanza muy vaga. No importa. Mientras tú y yo sigamos mano a mano en batalla, el resto es historia.

Por lo caro del ayer.
Por la dignidad del hoy.
Por lo incierto del mañana."

Dedicado a Sebastián Barraza...

Saturday, March 01, 2008

Soy y no soy...

"Es curioso...

Poseo el poder de crear. Soy la imagen y semejanza del Universo. Un extracto de energía convertido en hombre, capaz de lograr actos muy por fuera de lo imaginado. Sin embargo, a pesar de todo esto, no soy tu sol..."

Thursday, February 28, 2008

Realización...

"El vencer a la muerte no significa conquistar la felicidad..."

"En el final de los finales sólo pueden haber comienzos"

Wednesday, February 27, 2008

Sueño de fotografías...

"-Mírate cómo estás... ¡tan chiquito y tan tierno!

Asaltante de improviso, hurtabas cada una de mis imágenes de pequeño. Extrañamente sentía el cariño que le dedicabas a cada una de ellas. Optaba por la opción de callar y mirarte fijo. Pero tú, allí sentada en mi sofá, prácticamente comiendo mis fotografías, album por album, gozando de ellas, como si hubieses estado allí. No aceptaste mi bebida, tampoco la comida, sólo querías ver esas fotos.

La luna conquistó esa noche. Omnipresente en todo rincón existente, se lucía todopoderosa. Escasos celestes eso sí. Me distraía un poco observando esto. Luego, me propuse guiarte en cada fotografía, mas me arrepentí. La intimidad me mataría. Es verdad, tengo que recorrer gigantescos metros distanciándome de ti. Después, tomé mi vieja espada... recordé las antiguas batallas. Las veía claramente como te veía a ti. Los enemigos caídos, las victorias, el cansancio y jadeo reinantes en cada instante. La infinita moral. Mucha historia posee esta espada, y la sangre lavada para afirmarlo, así como yo y mis cicatrices. Tú seguías en lo tuyo, aprendiendo mi vida de segundos.

- Tan caballero que saliste, niño.

Mi respuesta era mi silencio. Sólo ojeaba un poco tus piernas desnudas y tu oscura cabellera caída en el lado izquierdo de tu cuerpo, ocultando un poco el escote dominante. Para calmarme, sólo tomaba mi bebida, aunque no sirvió de mucho. Te paraste y te acercaste amenazante, así como tú sabes hacerlo.

- ¿Aquí qué edad tenías?
- Creo que 15 años.
- Ya te veías todo un hombre. - Y me besaste.

¿A los 15 años un hombre? Andaba más preocupado de calificarme en el colegio y de la sociedad. Algo infantil actuaba. Pero debo reconocer que ya escribía. Ya te dedicaba un par de pensamientos, los cuales tengo ocultos en mi cuaderno, debajo del mueble. Nunca darás con ellos. Prefiero que sea así. Jamás sabrás lo que siento de verdad...

-¡Mírame! Era tan fea de niña... - Me llamaste la atención con una fotografía de ambos al tener 16 años.
- Eras más fea que ahora, pero no más hermosa que mañana.
- Gracias, lindo...

Tus brazos rodearon mi cuello y tu rostro se acomodó en mi pecho. Me sentí sonrojar. Me sentí adormecer y a la vez despertar. Me sentí hervir y a la vez tranquilizar. Mil malditas sensaciones que provocaban el acelerado pulso de mi corazón. Tu mano se abrió entera y, posándose en mi pecho, tomó mi corazón nervioso. La otra arrancó mi mano derecha de su bolsillo, escondida entre lo insignificante. Te temí por un par de segundos. Sonreíste. Sonreíste tal cual el sol despertando.

- Ya lo sé... "

Sunday, February 24, 2008

Paz...

"Acogido por el sol, las tierras de nada y nadie, y algo de viento, el Paladín descansa su cuerpo, su alma atormentada. No posee misión ni cruzada alguna. Luchó lo que tuvo que luchar, y vive para contarlo. Si bien fracasó en la última Gran Batalla, su espíritu de guerrero sigue intacto. La espada puede ser cargada una vez más, con orgullo.

Es tiempo de paz. Es tiempo de tranquilidad y armonía para el Gran Paladín. Batallas llegarán, sí, es cierto. Él las espera paciente. Por ahora sólo disfrutará de la instancia de la naturaleza concedida por su Maestro. Sonríe bajo el yelmo. Sonríe bajo el sol que lo consuela entre sus infernales brazos de luz. Sonríe ante la alianza del cielo y mar...

Es tiempo de paz...

Mujer mía, que yaces oculta entre el misterio y la oscuridad de la incertidumbre, algún día daré contigo, corazón, y la infinidad de nuestro fuego iluminará mil planetas.

Dime que me quieres, y encenderé cada centímetro de tu cuerpo... hasta tu alma."

Tuesday, February 19, 2008

Héroe...

"Siento la envidia corroer. Los restos de aceite contaminar lo poco de agua restante. Escuchar, leer o sentir las cinco benditas letras desde la lengua deseada a una ajena a mí. Esto da a pensar... ¿me lo habré buscado? ¿Soy el creador de mi propia tragedia? ¿Soy el forjador de la maldita daga de mi auto-eliminación? Cada acto de vida, de mi vida, ha sido con algo de dignidad siempre... ¡Siempre! La impotencia del fracaso, de la frustración, de la pérdida y la derrota total. Porque a fin de cuentas, somos los héroes de nuestras vidas. Somos los guerreros de nuestras guerras. Somos los soldados de nuestros campos de batalla. Somos los únicos quienes podemos revertir el patético y maldito efecto de donde estamos, de donde estamos estancados, casi aniquilados, y conseguir una victoria de por medio. Porque es sólo cuestión de levantar moral, de levantar ánimos, de levantar espada y escudo, y actuar, y batallar, y luchar, y guerrear, aunque se extermine la existencia misma. Aunque muera de por medio, aunque caiga y nunca más logre levantarme, es dar a conocer al mundo entero las palabras "pasión", "deseo", "honor". Sin importar el tipo de batalla, incluyendo la del amor. Y batallar no sólo significa vencer. Batallar significa amar. Significa que con cada golpe que brinde, la fuerza del Universo entero esté impregnado en cada uno de ellos. Que el Enemigo Digno logre darse cuenta que pelear contra mí será en vano, porque mi amor, mi moral, y sobretodo, mis días, están de mi lado, y ni la voluntad de los Dioses lograrán un revés en la lucha."

Friday, February 15, 2008

14 de Febrero...

"Me declaro débil. Sentado a los pies de un árbol, observando las hojas caer, con ojos semiabiertos. El sueño me hace su presa. Caigo víctima, una vez más. Oh sí, linda, estás inmersa en él. Sin embargo, despierto rápidamente, y cuán triste es la realidad. Me pongo de pie, con índole de derrotado, a pesar que no hubo batalla alguna... ni suerte de una. Cabizbajo y patético, camino por las viejas calles de mi ciudad, viendo a los ajenos, ese planeta distante de mis días. Pienso que te beso. Pienso que te abrazo. Salto. Corro. Grito. Me miran mal. Me miran curiosos. No importa, sigo en lo mío. Qué monótono es, la verdad, inevitable de sentirlo. Inevitable es también mirar la esquina, creyendo que de ahí saldrás. Al cielo, que de allí bajarás, vistiendo las mismas alas con las que te conocí. Adivinando el auto del cual saldrás.

Horas pasan. El día aún no acaba, pero el que lo sigue está a punto de llegar, amenazante y atemorizante. Sí... quedan unos minutos. Estoy sentado de nuevo, esta vez con una montaña de amiga. La noche está preciosa, corazón. ¿Qué harás, qué harás? me pregunto de pronto... en esta dulce noche de luna incompleta... en esta dulce noche de cielos sin intervenciones... en esta dulce noche de estrellas invencibles... ¿Qué harás, qué harás? me pregunto de pronto... quizás riendo, quizás llorando, quizás batallando, quizás descansando... y quizás, sólo quizás, corazón... pensar en mí... sólo quizás. ¿Qué harás, qué harás? me pregunto de pronto... con aromas y flores, parecidas a ti... sin ser ti. ¿Qué harás, qué harás? me pregunto de pronto... tocándote sin hacerlo, besándote sin cumplirlo, queriéndote sin lograrlo... ¿qué harás, qué harás? me pregunto de pronto... en una noche infinita, de igual cantidad de lágrimas. De igual cantidad de pensamientos asemejados a tu perfil.

El silencio se hace dueño del lugar. Del lugar entero. Los cientos de miles callan. Logro escuchar el viento, y los fuegos artificiales estallando en medio del cielo nocturno. Los cientos de miles, expectantes, disfrutan el momento. Algunos concentrados, otros queridos. Algunos asombrados, otros amados. Yo ni uno ni lo otro. Claro que no. Sólo agradezco a mi Maestro por la instancia concedida. Y a la vez, viendo una pareja ajena a mi lado, lo maldigo. Lo maldigo en este 14. Lo maldigo el resto del camino.

Derrotado una vez más. Estoy a pasos de esa puerta. Creo que nunca me había costado tanto encontrar las llaves en el bolsillo. ¿Por qué será?

Por fin la abro. Allí estás. Sin pasar un segundo, cuestiono inmediatamente tu veracidad. Te pido que te acerques. Lo haces sin vacilar. Intimidado por la proximidad, intento estirar mi brazo, estallando los deseos, la pasión prohibida. El ejército de mis dedos ataca tu tez, y al pareces puedo cantar victoria. Me miras. Me miras como si fuese la última vez. Me sonríes... le he enviado un mensaje a mi Maestro... dice "gracias".

Sé que no eres real. Estás tan lejos, mas no por ello no te disfrutaré. No por ello no dejaré que resucites mis días, aunque sea este día en particular. Usa tu tez. Usa tu voz. Usa tus ojos. Usa tus labios. Te doy total autorización, sin papel de por medio. Tu nieve de cristal. Tus canciones y armonías. Tu luz y tu fuego. Saca provecho de ello, y la mentira callará por este instante. Por lo menos en este día."

Thursday, February 07, 2008

Nuevo amigo...

”Y la maldición persiste, querida mía. La blasfemia absoluta de mi vida, basada en hechos reales. ¡El Universo entero conspira contra mí! La vaga esperanza de alguna vez tenerte… ¡Lo siento así! Oh, preciosa, ¿qué le voy a hacer? He perdido el control con estos golpes furiosos de mi existencia. Moldeo tu silueta, tu perfil semi-perfecto, la constitución de tus curvas y de tu sonrisa plena. Somos artistas, querida. Tú pintas mis días, yo los registro… uno por uno. Aquí, en el borde de la muerte, deleito tus gestos inocentes e infantiles. El sencillo sonrojo de tus mejillas que se manifiesta por mis manos rozando las tuyas. ¡Oh poderosos detalles que regocijan mis ojos y mis labios, aquí en el borde de la muerte! ¿Qué me queda por pedir? Sólo que el ser de negro y su Hoz esté a unos cuantos pasos de mí. Ay, no te vayas, nuevo amigo…

Y lloro… como el perro que yace en las afueras, aullándole a la luna, su eterna compañera de soledades, que parte en busca de lo suyo… y que quizás nunca lo encontrará.”

Friday, February 01, 2008

Una noche intranquila...

"Tirado en el reposo que brinda el lecho nocturno, sucumbían mis pensamientos con rasgos de tu tez. La maldita secuela de tus ojos negros que jamás me han visto. Mis palabras son huecas para tratar de describirte. Lo mortal de tratar de recitar a la divinidad. Mis palabras son un insulto de tu ser, la depravación total de tu cuerpo virginal...

¿Qué hago tan tarde despierto? Desvarío... sí... es verdad... y tú eres mi crisis. ¿Cuál será la razón? Me analizo detenidamente. La teoría replanteada de mi ser. Mi razón expone sus argumentos, todos con tu nombre impreso. Y hablo de tí en el inmenso mundo de mi dormitorio, con las sábanas tiradas al suelo, buscándote entre ellas, creyendo que surges entre las sombras. Que tu cuerpo me encuentra desprevenido y de pronto me atrapes eternamente. Pero dejaron de ser argumentos... comenzaron a ser deseos y sueños. ¿Es malo serte sincero? No lo sé, pero sólo sé que me encantarían tus labios...

Me quemo. Me quemo bien dentro. Me quemo bien dentro por ti. Maldito fuego apasional. Maldito fuego lujurioso. Maldito fuego de amor. Querer componer contigo el hermoso compás de caricias inmerso en nuestro pequeño lecho. Nuestra canción que nadie entiende... sólo tú y yo. Y con los ojos cerrados, descansando de la batalla, tú despiertas dulce, como tú eres, y susurrándome esas dos bellísimas palabras, inicies mi nuevo día... mirando tu rostro en vez el sol que se cuela por nuestra ventana.

Intangibles son estas cosas que pensé. ¿Pero qué, preciosa?... las pensé. Me halaga ser el culpable de lo que te imagino en ti. ¿Quieres que te mienta? Bien... lo haré. No te he encontrado en mis días nuevos. No te he encontrado en la tierra, ni en el cielo, ni en el mar... ni en los pájaros que imitan tu voz, ni en los pétalos de tu piel. Lo sé... estoy bien perdido. Pero anda, ve, lánzate hacia mí, hacia mí derrotado, y aprovéchate... que no te daré resistencia a tu sonrisa ni a tus manos... mucho menos a tus palabras que caen como azúcar en mis oídos, oídos envejecidos de cruzadas frustradas. Ven a mis brazos, mi niña, pero te lo advierto... quizás jamás te deje ir."

Tuesday, January 29, 2008

Para él...

“Para él, quien me lo arrebató todo, le deseo vida eterna.

Para él, quien me derrotó en el campo de batalla…

Sé que es humano (o quizás es menos) pensar en venganza, ¡pero maldita sea que me hierve la sangre! ¡El puño tensando la espada con toda la fuerza del Universo encima de ella! El odio, el rencor, la ira, la furia… ¡sentir el cuerpo entero llenarse de esas sensaciones como para apretar la armadura puesta, sacársela en una ráfaga de desesperación, gritar con el rugido de mil leones y arremeter contra todo que está al alcance! La condenada vía de un guerrero que lamentablemente no ha logrado asumir su derrota total. El corazón debe ser fuerte, pero no invencible. En la batalla de la vida no se adquiere la victoria por medio de la aniquilación de su enemigo, sino por cuán fuerte sea uno para resistir todos los golpes que le brinden y seguir en pie. Ésa es la verdadera gloria. Fortaleza ante el dolor. Dignidad ante el sufrir. Ella significa mucho para mí, es cierto. También es verdad el infierno que siento en mi mente y en mi corazón. Sin embargo, a pesar de todo, levantaré ánimo y moral. Que él cante victoria mientras pueda. “Lo que no me mata, me fortalece”.

Monday, January 28, 2008

El abrazo...

“Recién levantándome. Son las 6 de la mañana. Hay algo que me tiene inquieto. Es un recuerdo. Oh, sí, qué delicioso es. Rememoro el momento crucial de ese día. Un espectáculo, un evento personal. Algo de locura y frenesí rellenaron un poco siquiera esos minutos (¿o fueron segundos agigantados?). Sí, querida. Lo que me acosa es el instante en el que te tuve en mis brazos. Los autos que pasaban aceptaron el acuerdo que les planteé y callaron. El mundo circundante calló. No sé si cerraste los ojos o no. Era difícil adivinar con tus lentes de sol puestos. Me puse a pensar, mirándote, y comencé a analizar otros cuerpos, otros físicos, comparándolos patéticamente al tuyo. Las otras que alguna vez abracé eran meras atracciones. La piel y las curvas que poseían lograban despertar en mí cierto grado de lujuria. Pero en ti fue un total descubrimiento. Era abrazar una modesta sonrisa. Era abrazar una ternura indescriptible. Era abrazar tu cariño, tu amor, el rincón de tu corazón que, con mucho orgullo, he ganado. Era abrazar los dos años que hemos compartido, disfrutado, sufrido y superado juntos. ¡Qué exquisitez más grande! No todos los días me puedo dar este lujo de ti.

Tu piel atrapa mi mirada, es cierto. Negártelo sería suicida. El recuerdo táctil de tus manos. Pero sé que no son sólo carne y hueso. Son también algo más. Algo que sólo yo pude percatar. Éstas me dijeron “te quiero”. Espero que hayas sentido el mensaje de las mías. Algo te dijeron, mi amor. ¿Supiste qué cosa?”

Friday, December 28, 2007

Eres...

"Creo que te lo he dicho todo, mas el deseo de seguirte confesando mis cosas sigue intacto. Que yo, por ti, soy un loco en un mundo de dementes. Que quisiera ser el navegante de tu mundo, el descubridor de tus tierras, de cada grano de arena de tu piel, de cada rincón de tu cuerpo. Que soy un niño bajo tus ojos, y en tu ausencia un fantasma. Y bajo tu encanto, la vida se torna verde. No sé qué hacer contigo... eres la luna, los peces, los mares, las estrellas, las confesiones, la tierra y mi todo."

Wednesday, December 19, 2007

Victoria!

"Una luz se da a conocer. Tímido, el sol se revela de entre las montañas. Un hermoso amanecer después de tantos días bajo el velo de la oscuridad, invade las tierras del campo de batalla. Desde lo lejos, el Ángel logra distinguir un ser. Caminando medio moribundo, el Gran Caballero se hace presente... victorioso.

-Has ganado la batalla, Gran Caballero. En el nombre del Maestro... ¿qué deseas a cambio?
-¿Qué deseo a cambio?... A mi niña, a mi amor. Estar con ella y regocijarme entre sus brazos. Sentir cómo sus manos curan cada una de mis heridas. Tenerla conmigo. Ser suyo. Encontrar con ella la paz jamás descubierta. Quererla. Amarla. Brindarle la felicidad que se merece.
-Así será, noble Caballero. Ve por ella.

Y así, el Gran Caballero, después de meses confinado a vivir la guerra, se retira. Para descansar. Para dejar las armas. Para visitarla. Para decirle cuánto la quiere..."

Sunday, December 16, 2007

Cerca está la victoria...

"Mariposa mía, que rara vez te posas en mi mano, te tengo un encargo, una encomienda de amor.

Dile a mi niña, sí a ella, que destruya los asaltadores de nuestros momentos.
Dile a mi niña... que no deje de cultivar lunas y estrellas.
Dile a mi niña... que no deje de viajar conmigo a otros mundos.
Dile a mi niña... que detenga la matanza de mis sentidos.
Dile a mi niña... que iré por ella.
Dile a mi niña... que la amo."

Y la mariposa vuelva, a manos desconocidas, de forma de luz...

-Caballero exhausto y hastiado...
Caballero desaventajado y rodeado...
Caballero idealista y enamorado...
Ve por ella...-

"Sí, Maestro..."

-Verás que es dulce el jugo de las uvas que crecen en medio de espinas.
Verás que el sol es mucho más bello aún naciendo de la oscuridad...
y verás que es indescriptible el momento en el cual la tengas en tus brazos.

La victoria será tuya, Gran Caballero,
y tuya será la gloria de su recuerdo eterno...-

Y el Caballero retoma la moral que se creía perdida.
Le dará la batalla de su vida al Enemigo Digno...

Sunday, December 02, 2007

Contra el fuego invasor...

"Un día, yacía en el suelo de los pastizales desconocidos. Pastos extensos y altos. Sentía el suave cosquilleo de las hojas revolviéndose entre sus entrañas y sus heridas. Rápidamente se levantó, pero antes siquiera apoyarse en su pierna, quedó pasmado ante una escena: La desnudez total de una mujer, quien se bañaba en las cercanías de un lago. Las telas blancas colgando de la rama de un árbol, quien ya era cómplice de la depravación. El Caballero no era la excepción, y, curioso, se acercó lentamente, tratando de no ser descubierto. La blancura de su piel fácilmente se confundía entre lo cristalino de las aguas. De pronto, el Caballero siente una niebla cubrir rápidamente el divino paisaje... y el fuego invasor...

Entonces despierta.

- ¡Levántate! - Le ordena el Enemigo Digno. El pobre Caballero había sido abatido. Su cuerpo no lo soporta. El fuego está en su interior y no puede contenerlo. Maldito dolor. Maldito sufrir... y entonces... ¡DESPIERTA!

Ira. Enojo. Furia. Locura de batalla. Está malditamente dominado por la droga de la sangre ajena. Su espada está sedienta... muy sedienta. Lo quiere a él. Lo desea a él... y carga contra todo.

Entonces grita.

Se siente el grito corromper el fúnebre silencio del campo de batalla. Cada insecto, ser, roca y grano de arena, teme al endemoniado Caballero. Los muertos temen al que corrompe la paz del lugar. Los miles de cuerpos...

El Ángel teme por él. Teme por su vida."