Sunday, October 21, 2007

Cuando se trata de ti...

"Pienso frecuentemente, cuando se trata de ti, mi niña, de dedicarte algo... ¿pero qué? Cuando se trata de ti, no es escribirte unos cuantos párrafos, o libros, mi amor. Cuando se trata de ti, no es de bajar estrellas, o cruzar océanos. No se trata de... no lo sé amor... de derrotar a millares de hombres que atenten contra vos. Cuando se trata de ti, no es construirte un Universo nuevo. Cuando se trata de ti, no es lucharte cada día como realmente te lo mereces. Demostrarles a todos que lo imposible lo puedo cumplir, cuando se trata de ti. Cuando se trata de ti, tampoco es salvar cada alma de los pecados, ni menos tratar de salvar la mía de ti. Sí, mi amor, de ti misma, maldita hermosa bendición. No. Cuando se trata de ti, este conjunto de ideas para dedicarte, no están ni a tus pies. Y aunque me las pidieras, seguiría así. Lo siento mi amor. Sólo te tengo este corazón y unos cuantos infinitos de "te amo" ... ¿te son suficientes?"

Friday, October 19, 2007

Para Dominique...

"Antes de que el Caballero marchara, escribió una carta y la dejó sobre las únicas flores que se encontraban en el campo de batalla. Mientras se alejaba, un ángel, curioso, dio a la carta... y la leyó. Decía:

'Para Dominique. Para la mujer que conquistó todo mi ser. Se avecina mi hora, amor. Se acercan y debo enfrentarlos. Pero antes, quería dedicarte unas cuantas palabras siquiera, mi niña, mi amor, mi todo.

Oscuros son estos momentos, mas tu imagen pálida e invicta los ilumina. A ti, a quien amo, te confieso que miles de corazones de otros amantes nos envidiaron. Sí mi amor, nos envidiaron durante esas horas donde fuimos nosotros y nada más. Yo fui tuyo. Tú fuiste mía. Todo el Universo conspiró contra nosotros, pero les dimos batalla, como ahora la doy por ti. Cada instancia bendita de ti ha sido un milagro en mi vida. Cada palabra tuya una canción diferente. Y cada sueño una ambición. He peleado contra los mil infiernos existentes, y pelearé contra otros mil. Tu silueta yace en mí como esencia pura... como el acero de esta hoja a su espada. Me das fuerza... y muy bien sabes, mujer mía, mujer querida, mi mujer amada, que sacrificaría todo por ser el mediador de tu felicidad, aunque me conforme con una sonrisa tuya, con tus oceános que desatan olas de encantos, con las hojas de cristal minúsculas que invaden cada centímetro de tu piel... de tu cuerpo... y de un afán... de mis labios tristes que nunca han conocido los tuyos. Ahora, bien quisiera un último mirar tuyo, que me digas esas dos palabras una última vez...

Ya vienen. Esta espada, esta armadura, este escudo y este cuerpo servirán bajo tu nombre único. Servirán bajo el nombre de nuestro amor que está fuera de todo conocimiento conocido o por conocer... y moriré con gusto por él... moriré con gusto por tí.

Te amo. Adiós.'

Triste, el ángel dejó la carta y divisó hacia lo lejos alguna señal del Caballero. Se había perdido entre el horizonte... y el ejército que se aproximaba. Sólo logró escuchar un grito de guerra, y unas hojas de espada chocar..."

La última marcha...

"Ya no es batalla... es una guerra total. El pobre Caballero observa impotente la nueva estrategia de quien parecía ya derrotado. Arriesgándolo todo, ha enviado al campo de batalla su última fuerza. ¡Oh maldita sea, el Caballero está solo! Se avecina lentamente un amanecer rojo para este Gran Guerrero. Entonces es cuando aprecia lo inevitable. A pesar del fuego, de las tinieblas, de la tormenta... de la sangrienta mañana, él empuña su espada... y comienza su última marcha...

- Por tí, mi amor... por tí..."

Te amo...

Monday, October 15, 2007

Coraje

"Coraje...
Yo tengo un concepto de coraje. Varios lo afilian al mero hecho de enfrentarse solos a miles. Estar frente a la boca del dragón, a las fauces del infierno. Pero no. El coraje de este Caballero no es desenvainar su espada y derrotar a millones. No es caminar en medio de la incertidumbre. Su coraje tampoco es estar entre lo ajeno, ni es tratar de vencer lo invencible. Mi coraje nunca ha sido el sobrevivir cada campaña que posee la vida contra mí. No. Mi coraje es más sencillo, más simple, pero a la vez, más complicado. Más difícil de acarrear. Más imposible de ganar. Mi coraje es tenerte entre mis brazos, mi amor... mi coraje... es sólo besarte. Es sólo quererte. Atreverme a acercarme... atreverme a tocarte. Llenarme de valentía para rozar ese fuego tuyo. Mi coraje... es amarte."

Saturday, October 13, 2007

A morir...

"Helo aquí, sentado... descansando de la batalla. La dulce trinchera que alberga la paz. El Caballero aprovecha el tiempo para meditar... ¿por qué está aquí?... ¿por qué lucha?... ¿por qué batalla con tanta pasión y afán? Entonces fácilmente recuerda: Ella. No logra comprender el todo de sus sentimientos, de sus emociones. Su existencia se basa en un solo ser que no logra tocar por ahora. Las palmas de sus manos buscan desesperadas ese bendito terciopelo de su piel, tocando una hoja... o hundiéndose bajo el agua. Hermosa sensación. Cualquier buen Caballero sabe que se puede perder fácilmente la moral en el campo de batalla y así olvidar la razón de su combate. Pero éste no. Su devoción es infinito mismo. Sabe que con cada vaivén de su espada, es un paso menos que dar. Sabe que con cada enemigo derrotado, se acerca más y más. Sabe que con cada victoria, es una nueva oportunidad... una nueva oportunidad de dar a ella. Y ya puede levantarse una vez más... su imagen está en todo y en todos. Inserta en lo incierto, bendita en lo maligno. Agua que cura todo rastro de fuego, incluso el de nuestro Caballero. La debilidad de la cual gusta... un vicio. Un vicio a voluntad. Le gustaría saber porqué la quiere. Porqué la ama. Porqué la desea. Porqué la necesita... porqué cada palabra que cruza por sus enamorados pensamientos posee su esencia. Una dulce obsesión.

Resuena en su mente.

-Te amo. Te amo. Te amo.

La cree con ella. La imagina abrazándola.

-No te dejaré. Nunca.

Y alucina besándola... con el silencio como el más fiel aliado existente... por unos cuantos segundos. Y le promete...

-Por ti... hasta la muerte.

Desenvaina una vez más la espada, gritando en medio del campo de batalla. Contra el viento, contra el fuego, contra todo... a morir."

Monday, October 08, 2007

Resurrección...

"Los respiros recrean la saga de la vida. La mano recupera su vieja fuerza y la moral se reestablece. Los ojos se abren lentamente, ardiendo bajo la luz encandiladora. La espada se desenvaina... bellamente... como el arco iris apareciendo entre el sol y la lluvia. El escudo, acero de héroes, se acomoda en el brazo izquierdo... decidido. El yelmo cae orgulloso en su cabeza... dispuesto. La armadura se blande ante su cuerpo. El tiempo de gloria ha vuelto para el viejo Caballero. Una rosa cae. Él la recoge, y la lleva consigo en su corazón. Debajo del escudo, pero encima de todo. Encima del mismísimo mundo que lo ha acogido. El descanso ha terminado... es tiempo de batalla...

- Voy por ti mi amor... voy por ti.

La armadura será fría, pero cálido su corazón... la siente con él. La desea con él. La quiere con él. Devoto, reza por unos cuantos minutos por ella. Comienza una vez más la larga travesía, la difícil jornada, el riesgoso viaje del amor. Seguro, decidido, fortalecido... susurra su nombre... lo recita con ahínco... y comienza a caminar..."

Thursday, October 04, 2007

Estos días...

Días homogéneos. Días aburridos. Días de uno... no de dos. He vuelto al tiempo sin sentido, al sendero sin rumbo... y, sim embargo, cierta parte de mí todavía la siente conmigo, palpable... a pesar que mis manos y mis labios la desconozcan completamente. Sólo tengo de ti humildes imágenes. Me aíslo para recordarte mejor... buscando en los alrededores algún girasol.

Anoche me lo dijiste. Tres veces. Ignoré por segundos los miles de kilómetros que nos separaban. Hermosa ficción. Pero ahora, hoy, aquí... he de sufrir el peor de los castigos. Me lo merezco. Actitudes y decisiones patéticas, dignas de un derrotado. He de pagar el maldito precio, y cuando toda sangre envenenada haya sido derramada por completo, volveré... volveré por ti. Te batallaré como nunca antes lo había hecho... porque los días de gloria de este exhausto caballero esperan impacientes su arribo, y no los hará esperar. No más...

Te amo...

Friday, September 21, 2007

La Batalla de los Cinco Infiernos

Primer Infierno: Contacto.

Ella. La conocí en Marzo si bien recuerdo, en una mañana de charlas. De cabellera oscura y tez blanca. Encantadora. Creo que robaría la mirada de cualquier hombre. Su sonrisa resaltante y su alocada personalidad. Curiosamente, toqué su mano antes siquiera conocerla. Pequeña, pero atrapaba por completo mi todo.

-Entonces el Caballero se impregnó de divinidad y bendijo su armadura.-

Mediamos nuestras primeras palabras a la mitad de la mañana.

-Disculpa...
-¿Sí? - Me sentí enmudecer, y el momento se tornó incómodo.
-Eh... ¿te gusta este estilo de música? - Descaradamente puse un audífono en su oreja y toqué cierta canción para acertar mi hipótesis.
-¡Sí!...¿cómo supiste? - dijo emocionada.
-Por tu anillo. - Mentí, lo noté en su mirada, no sé cómo, pero fue así. Y así comenzó todo. Adivinando una trivialidad.

Reingresando al auditorio, repudié la jornada. Condenadas charlas acerca del emprendimiento y la perfección constante de la persona en el país. Bah... uno que lamentablemente lo aprendió desde pequeño, en el seno familiar, donde la ira sin pretexto del padre luchaba constante contra la serenidad eterna de la madre y era una guerra sin fin. Entonces fue cuando ella tiritó.

-¿Tienes frío?
-Sí... - Sin que ella se fijase, ya me había sacado la camisa, y se la ofrecí.
-Gracias - Me dijo, y la usó como frazada. Su delicadeza de actuar y el perpetuo mirar me conquistaron lentamente. Quizás fue su coqueteo nato. Quizás fueron sus labios color carmesí. Quizás...

De pronto sentí el alivio: la charla tocó su fin. No hallaba la hora de salir de ese lugar, pero algo estaba cambiado y mis tonterías me dejaron llevar por el instante. Quizás para mal.

-El Caballero afiló su espada... -

Al salir, ella me siguió. Charlamos un poco. De todas maneras, el momento lo favorecía. Ella desconocía completamente del lugar... y yo también. Éramos novatos de ese nuevo mundo.

Y en su casa escribí algo. No le di mucha importancia. Lo escribí por querer hacerlo y saciar esa necesidad, como el perro que quiere comer estando lleno.

-¿Puedo leerlo?
-Claro. - Ella era una perfecta hechicera. En su voz yacía el encantamiento y en su mirada la confirmación de éste.

-¡Qué hermoso!
-Quédeselo si lo desea.
-¿Sí?... - se sonrojó. - Muchas gracias... - Y firmé con mi nombre esa hoja.

Arribó la tarde rápidamente, y sin darme cuenta, ya estaba acostado en el pastizal junto a ella. Inserto en la incertidumbre, le confesé media vida. Y ella a mí. Fue nuestro momento.

-¿Cuál es tu fantasía?
-Que llegue mi príncipe a caballo y me rescate de una torre.- Y por un segundo sentí que la amé.

Creo que le dio mucha importancia a una rama cortada, tirada entre hojas secas, porque la recogió y me la dio. Yo la guardé... todavía la tengo guardada. Sentí su mirar ordenándome "cuídala, porque yo te la di". Y he obedecido. Desde ese día que cada pasar de mi existencia posee algo de ella, en mi alrededor o en mi interior.

-Y comenzó la marcha del Caballero... -

Segundo Infierno: Incertidumbre.

Los días siguientes fueron confusos. La presencia divina de ella distorsionaba la realidad como la conocía y la transformaba en un mundo ideal. Coloreaba este ambiente de blanco y negro, floreciéndolo. Sin mayor esfuerzo, se ganó una devoción total de mi ser. Entonces fue cuando quise ser de ella y que mi todo también fuera ella. Ella. Ella. Ella.

Eran las cinco de la mañana, después de una fiesta, en la entrada de su casa. Ni el momento propicio, ni el lugar indicado.

-Te amo. Siento que te mereces la felicidad de todo el mundo y yo trataré de ser el mediador de ella.
-...-Trató de hablar, pero la corté.
-No digas nada. No mates la ilusión. - Y le di un beso en su mejilla sonrojada. Lento, apasionado, como si fuera en sus labios, impregnando un fragmento del amor que sentía, tratando de hacerlo tangible. Tratando de convertirlo en mero placer. La abracé y ella entró a su casa, mirando hacia atrás. Observándome subir esas escaleras, entre los focos de la calle y el ruido silencioso de la noche.

-El Caballero había brindado su primer golpe... comenzó su batalla.-
-Pobre e insignificante ser, condenado a batallar entre fuego y cielo.- Declaró Dios.
-Esta vez será diferente.- Señaló el Caballero, seguro de sus palabras.

Las semanas volaron, y la cotidianidad se hacía presente. La rutina y la homogeneidad de esos días me volvían preso de la realidad, pero la diferencia estaba en ella. Aquella mujer que la veía de momento en momento y sentía que bailaba conmigo, en medio de la explanada, bajo la mirada de todos.

-¿Me dejarás sola?
-Nunca.- Y me abrazaba. Me hacía suyo por unos cuantos segundos, y ésa era mi gratificación temporal. Como pobre niño, volvía a mi casa feliz...

Tercer Infierno: Realización.

Mi trofeo fue su confianza. Poco a poco, ella entraba en mi red de amor y buscaba en mí la sombra del desierto, el paraguas de la lluvia... la tranquilidad del campo de batalla.

-El Caballero siente la victoria llegar, y pelea apasionadamente hasta el fin.-

La noche helada carcomió nuestros cuerpos y nos obligó a acercarnos... como también la voluntad de cada uno. Se dejó querer por un momento... se dejó amar por un segundo, con la inminente invasión de mis labios, quienes rápidamente acertaron en los suyos, en medio de la sorpresa y la ingenuidad. Desesperado, la había besado. Y ella no parecía enfadada.

-El Caballero canta en la fogata junto a sus camaradas, orgulloso del triunfo cometido.-

Mi vida me regaló nuevos tiempos. Su sonrisa era más radiante y yo por fin podía osarme a imitarla. La sentía mía. Durante un mes y medio, el dulce sabor de sus labios quedó prendido en mí, como el licor que recién se prueba.

-La espada del Caballero poseía la rosa de ella... y su pasión había crecido.-

Es un recuerdo alegre... el hecho de robarle un beso. La sorpresa... lo súbito... lo espontáneo. Ella era así... yo lo fui una vez. Con ella.

Cuarto Infierno: Cúspide.

Aunque fueran escasos, los días soleados incrementaban mi amor por ella. Ciego, creía ver la posibilidad de estar con ella. El sentido de mi vida existía y tenía nombre. Me propuse la idea y comencé a salir con ella. Benditos fueron los días en los que todo el mundo dejaba de existir por unas horas, y nosotros dos poseíamos lo nuestro. Forjando cada segundo con un poco de amor, un poco de amistad, más otro poco de verdad, y un último de placer. Era todo perfecto. Invierto minutos en revivir cada instante.

-El Caballero se sentía en la cima de la duna, feliz y satisfecho.-
-Lo siento hijo mío, no eres feliz.- Decreta Dios.
-He peleado y he triunfado. No hay nada que lo cambie.-

Ella me seducía.

-Dime que me quieres.
-Mentiría si lo dijera. Yo te amo.

Difícil es plasmar estos recuerdos en palabras. No poseo poder para siquiera comparar las chispas que despertaron cuando nuestros cuerpos yacían muy cerca y deseaban un poco más. Mi corazón la amó un poco más, usando mis labios y mis brazos como armas, atacando y atacando. Y después del combate, la paz de sus ojos cerrados y su desvanecedor respiro conquistado por el sueño. Mi mano la ayudaba a mantenerse en ese estado. Fui feliz.

Quinto Infierno: Desilución.

-El Caballero refina su vieja armadura, afila una vez más su espada, levanta el escudo y se prepara para la última pelea de su campaña.-

El sexto mes fue el decisivo. Era hora de cambiar mi patética existencia. Hacer formal la inserción de mi niña en mi vida. Fui un alucinado valiente y creyendo dominar el fuego, acerqué mi mano.

-¿Qué sientes por mí?
-Te quiero mucho. Soy feliz contigo. Me encanta estar contigo...
-Pero no me amas...

Entonces me quemé.

-Te lo dije, valeroso Caballero.- dijo Dios.
-Lo sé.- Se levantaba del suelo, con la armadura rota, el escudo partido y la espada trizada.

Mi batalla había terminado. Y lamentablemente no había muerto.

-El Caballero levantó sus armas y partió vuelta a casa, queriendo haberse quedado entre la tierra y una espada.

Thursday, September 20, 2007

Desilución...

"Y la espada es envainada una vez más... la sangre que vertió en batalla no valía la pena..."

Saturday, September 15, 2007

Soliloquio

"¿Por qué el hombre tendrá esa manía de querer saber hacer más cosas? Esa añorada ambición, la destructiva... la que carcome por dentro hasta las putrefactas entrañas del corazón desolado... porque quiere perfeccionarse... porque desea alegrar más a su mujer... o a quien le pretenda hacer suya. Impresionarla. Hacerle saber que la puede enamorar de mil maneras diferentes. Que en el libro de su vida no habrá página en blanco... sin su nombre repetido más de un par de veces. Que puede recordar las primeras palabras que cruzó con ella. Que guardará hasta el final de sus días la flor que le dio sólo porque se la quiso dar. Que su trabajo, su oficio, su cargo, su vocación, su diplomado... a voluntad propia, es amarla... incluyéndome en este soliloquio..."

Tuesday, September 11, 2007

El descanso...

"Ya no hay más batallas. Ya no hay más luchas. El Caballero se encuentra ante una gran encrucijada: El total abandono de esta legendaria conquista... o el millón de años de espera. Por ahora, ha optado por la espera y se ha dejado llevar por su ilusa luz de esperanza. Espera cualquier milagro... el patético fantasma de la ilusión ha invadido una vez más al desgraciado. El viento lo consuela, como también las hojas que fallecen, creyendo que son sus dedos. Y la piensa... constante. La recuerda como un rayo de sol que atravesó su armadura y su corazón. En medio de la paz y la tranquilidad del combate, el Caballero dedica sus pensamientos a su amada. Su pensamiento es su espejo. Su dulce aroma emanado hasta en el más crudo invierno, hasta en el más sangriento campo de batalla, hasta en el más oscuro cementerio de árboles. Su melodía tocada en cada rincón del mundo, viendo las estrellas estremecerse por el violín de su voz. Inmerso en ella, el Caballero comienza su sueño. La siente junto a él... hecha de porcelana... real. El miserable de amor, aprende de ella, bailando con ella, cantando con ella, riendo con ella, imaginando la verdadera vida... la verdadera felicidad. Pero no la quiere soltar. Pobre hombre, sabe que sueña... y no la quiere soltar. El atardecer lo destruye... pidiéndole a ella "quédate..."
Se desvanece, entre rosas de hielo y luces. Entre paraísos y mares. El Caballero se despierta desconsolado... y comienza a caminar."

Sunday, September 09, 2007

En la costa...

"Quizás las nubes oscurecían nuestro día, pero tus ojos reflejaban constelaciones enteras. El frío también lo opacaba, mas el abrigo de tus brazos fue mi escudo. Y el mar como pretexto improvisado... y el viento que provenía de él. Amando cada centímetro de tu rostro, cada nota de tu melodía, cada infinidad de tu aura. La esperanza pronta a llegar, en forma de ti, alegrándome... sin importar el tipo de batalla que deba enfrentar por ti. El Caballero ha levantado su espíritu por última vez para terminar con esta legendaria historia... ya te siento llegar, mi amor. Mi espada yacía en el aire, constantemente, y mi mano izquierda buscaba desesperadamente la tuya... pero ya la encontré..."

Thursday, September 06, 2007

¡A la carga!

"Y en el lugar menos apropiado, en el momento menos esperado, el Caballero se somete a la más riesgosa de sus hazañas: La completa aniquilación de sus miedos, la tentación del momento... la eventual derrota de este guerrero, hechizado y confundido... apasionado y sin razón. El cantar de la victoria y el trofeo en forma de beso, la dicha de su aroma. El Caballero de roca, hecho arena. El Caballero de hielo, hecho agua. Ella ahora es su mundo, su Universo entero controlado sólo por la yema de sus dedos y sus labios. La tiene... es suya... por fin lo es. Pero sólo de piel... no de alma. Pero sólo de cuerpo... no de corazón. Sin embargo, el Gran Caballero no piensa dejar el campo de batalla. La lucha continúa... y ante las grandes puertas del infinito, él entra... sin miedo... valiente y osado, sin importar que este portal lidere a las entrañas de Hades. Ya siente el frío otra vez, gritando "¡a la carga!"

Thursday, August 30, 2007

La Bufanda...

"Piedras, espinas, invaden el camino del Caballero, como también el frío invernal. "Es difícil" dice el pobre guerrero que trata de mantenerse en pie ante la adversidad, solitario en su armadura, caminando contra el viento... lentamente, encerrado en una ilusión, soñando con ojos abiertos... lo ideal. Ciego por el aroma que emana la bufanda que carga, larga y suave, como una hoja de trigo. A pesar del óxido, a pesar de la sangre, a pesar del sudor y el constante jadeo, la bufanda mantiene la presencia de su amada."

Monday, August 20, 2007

Caballero

"He recuperado la moral.
La batalla se ha reanudado.
Y tu corazón será mi destino.

Oh mi niña, oh mi amada, maté la ilusión por unos cuantos días para no imaginarte en todos lados, ni en todas partes. Dichoso el minuto en el que mi ser encontró lo más cercano al cielo, la amable criatura, divina. Defenderé hasta la muerte los recuerdos compartidos, las sensaciones, los escalofríos, las miradas y las palabras que más de una vez dijiste, me condenaron a obsesionarme más y más de ti. Ahora, en mi solitario y frío lecho, siento arder mi corazón cuando tu silueta conquista mis pensamientos, deseando que estuvieras aquí... conmigo.

Cuando estamos solos, anhelo con murmurarte las palabras exactas y ahogar tu bellísima voz por unos segundos, pero el nerviosismo es más rápido y me reprime. El deseo de yo ser por quien piensas y sonríes, permanece invencible ante el infierno de la adversidad. Te daría todo... y un poco más. ¿Qué sería de mí si me amaras tanto como yo te amé... como yo te amo ahora... como yo te amaré eternamente? ¿Qué sería del caballero que no poseerá otra batalla más por pelear, porque ya ha salido victorioso en la ardua lucha del amor? El regocijo de tenerte, mi amor, y el merecido descanso eterno, hasta que el destino decida poner a prueba el amor que siento por ti, y con gusto pelearé por ti.

Te amo."

Thursday, August 16, 2007

Misterio

"He vuelto a la desilución. Miro hacia atrás y aprecio mis patéticos intentos de conquista. Intentos de logros, de cambios, de drásticos cambios. Sollozo. Después de todo lo soñado, sigo aquí, en medio de la trinchera, en la mismísima trinchera donde he sangrado lágrimas y he llorado sangre por quienes parecían la esperanza hecha personas. Un amigo una vez me dijo: "Prefiero el caos a una realidad tan charcha". Tiene razón. Y ahora... ¿qué hare?. Desespero con la pregunta sin respuesta. Enloquezco por la solución.
Siento lástima por las balas de mi adolescencia disparadas en vano, rebotando en el concreto indestructible del dolor. No quiero... No... Por dios no... No deseo volver a sonreír irónicamente. Puedo contar con los dedos de las manos los minutos en los que creí que era feliz. Quizás menos. Misteriosamente sigo en pie. Sin razón... sigo vivo."

Wednesday, August 15, 2007

A pesar de todo...

"Entremedio de la indignación y la tragedia, fallezco mis piernas, descalzo de consuelo y amor, aunque sarcásticamente posea la cabeza al frente de batalla. El olvido como cotidianidad, la frustración como pan. Que todo el tiempo del mundo se mate de pronto por un rocío de alegría, parecería un sacrificio digno... y egoísta. Las malditas cicatrices del pasado vuelven a arder, en lenta agonía. Yo creo soportarlo, me hago la idea, me creo la ilusión de fortaleza e indestructibilidad. Como dicen por allí, la esperanza es la mejor mentira de todas. Ando ciego. Quiero andar ciego. Quiero yacer ciego e ignorante. O bien... saberlo todo, y aún así sonreír... a pesar de todo."

Saturday, August 04, 2007

Frío infernal

"Una noche eterna. El invierno atacándola y las estrellas ocultas. Aunque los ejércitos de mi corazón yacen derrotados y desvalidos, sigo vivo. Sigo firme. Sigo adelante, sin querer reconocer la terquedad... la necesidad... la desesperación por haber caído en el abismo de tus ojos. Llorándote, sabiendo que mis lágrimas te recorren banalmente, como la lluvia sobre las montañas. Sin encontrar consuelo, como sentir el frío infernal de mi alma en pena. Débil e inútil, con alas cortadas. Sin importancia, como gota en el océano. Patético y solitario, deambulo en las tinieblas, con la certidumbre de mi propósito. Demacrado y sangrando, doy pasos lentos e inseguros, pero siempre adelante. No hay batalla. No hay choque de espadas. Sólo existe la resistencia en el infierno... y la imagen terca de un paraíso."

Friday, July 27, 2007

Veinte años...

"Un día que parece ser uno cualquiera, pero en el fondo no lo es. Es una celebración de batalla. 365 días de eterno combate contra mí mismo, y al parecer la lucha persiste. La búsqueda del deseo verdadero, del afán verdadero... del único que me ha mantenido en pie hasta ahora, perseverante... ambicioso... terco. Un año más que parece ser tanto de esperanza, como de tragedia... 20 otoños... 20 primaveras...¿quién sabe? Días invadidos de la diversidad de emociones. Benditas y malditas. La batalla dedicada a la búsqueda de un propósito final, y la gloria venidera por cumplimiento de ese propósito: Tú, mi amor, sólo tú. Otro año más condenado a pelearte hasta el último aliento. Condenado a batallar por un ideal. Ideal altruista. Ideal que nunca acabará... nunca morirá... nunca fallecerá. Mi ambición la revive constantemente. Ésa es mi vida... nacer por mi amor... crecer por mi amor... luchar por mi amor... y morir por mi amor."

Tuesday, July 24, 2007

La noche...

"Bajo las luces de la luna cruzando a través de la capa de nubes, los dos seres se convirtieron en uno. Bajo el encanto del deseo y placer. Emborrachados del dulce jugo de amor transformado en lujuria. Porque él dijo: "Esta noche será nuestra, y vivirá ardiente en mi recuerdo, hasta que la tierra deje de girar". Entonces los tejidos ya eran algo innecesario. Y ella los dejó caer, lentamente, con el profundo respiro de él en sus labios. Dejándose revelar bajo la luz de la oscuridad, ella atacó..."soy tuya..." Fundidos en el lecho, las miradas fogosas, las manos deseosas, las pieles insaciables y los corazones generosos dieron paso a los gemidos callados en la encerrada habitación. La secreta conspiración, ahogada en el fuego de los dos cuerpos. El mundo a su alrededor, extinto. El excitante terciopelo de la mujer, la sed de placer del hombre, elementos dignos del acto. Y de pronto... el clímax. Los cuerpos yacen, derrotados, fundidos otra vez en uno solo, besándose hasta la muerte de la noche."

Saturday, July 21, 2007

Para que el momento no duela...

"Poseo una rutina. Una forma que pretende ser efectiva, aunque nada es perfecto... excepto ella.

Para que el momento no duela... no mencionar mucho su nombre, ni lo que gusta decir o hacer. Quizás sea necesario de olvidar algunas cosas, como el color de sus ojos, o su tez. O la manera divina de envolver mi mundo en su manto de color rosa.
Para que el momento no duela... dejar de lado la confusión. Ella es la incertidumbre de mi vida. Cerrar los ojos ocasionalmente, para no verla en todos lados, ni en todas partes. Ignorar la luz del sol, que se asemeja a la de sus ojos.
Para que el momento no duela... simplemente dejarse llevar... escucharla, sentirla, verla, quererla... amarla... porque me han elegido el momento para conocerla, y saber que desde ese momento estaría encadenado a ella... y morir amándola."

Te amo...

Thursday, July 19, 2007

Recuerdo...

"Deambulo pensándote, mi amor.

Los días han contraído la pestilencia de la muerte, mientras que mi deseo me mantiene invicto ante ellos. No sé cuánto duraré en pie, mi niña. Los minutos confabulan contra mi eterno sueño de poseerte por un momento. Quizás qué me depara el mañana. El dulce afán de mirarte una vez más es lo que me mantiene vivo. Y mi mano con tu piel blanquecina. Y la travesía de ésta por tu rostro. Lentamente.

Las noches son mi martirio. Son el fracaso del día sin ti. La impotencia de mi ineptitud. Pero me mantengo invencible. Tu recuerdo me mantiene invencible."

A mi Domi. A mi niña. A mi gran voz de apoyo en los días que caigo sin encontrar fondo. A la mujer que le debo un mundo. Te quiero mucho.

Saturday, July 14, 2007

Pensaba

"Pensaba...

Me han condenado a vivir una travesía eterna de desesperanza. Me han llenado de una vida interminable. De una maldita inmortalidad. El divino espectador de seres queridos falleciendo... lentamente. Ni los intentos de batallar hasta la muerte apaciguarán esta maldición. Ni siquiera por esa persona amada. Maldita impotencia.

El sable yacía dentro del cofre, aburrido e inútil. Así también mi corazón inerte, sin el fuego pasional de la batalla. Hasta que ella, con su mirada ardiente, ha revivido mi corazón. No pretendo luchar en el mismo campo de batalla, sino esperaré armado y listo la nueva esperanza... ¿qué?... ¿tan típico de mí, cierto?... Encontrar una esperanza y lucharla hasta que la tierra deje de girar. Pero esa es mi existencia... una incesante búsquerda de pequeñas luces en un mundo de sombras. Al parecer nunca terminará. ¿Qué espero? ¿Qué deseo? ¿Qué necesito? ¿Qué añoro? Sólo hago una cosa: Sonreír. Sonreír irónicamente a la muerte.

Nada de esto fue planeado. Sólo este humilde legado a quienes, alguna vez, se den la molestia de apreciar mis palabras y que sepan esto: Yo existí. Yo viví. Yo amé.

Lo sé... sólo pensaba..."

Friday, June 29, 2007

Mariposa blanca

"A pesar de todas las cosas, poseo un deseo loco de dejar todo atrás, renunciar a mi vida entera, y secuestrarte... tenerte para mí por siempre, como el viejo Fantasma de la Ópera a su Christine. No se lo quiero decir a nadie, pero a la vez deseo gritarlo: Me intuyes, me adivinas entero, como la dulce mirada de mi madre buscándome curiosa, tratando de descifrar lo que siento. No creo que en todo este Universo se logre crear otro ser o conocer otro ser tan fantástico como tú. Es fría esta maldita noche... tiritando te escribo... lentamente... sí mi amor, lentamente, con un tiempo que creo tener y a la vez no tenerlo. Por mí simplemente te besaría en una esquina, y en realidad ya lo hice, en tu puerta, como un patético ladrón de amor. Patético de niño. Niño de inocente. Inocente de ignorante. Sí, querida mía, de uno que añora mil cosas, pero todas ellas contenidas en una sola: Tú.

A pesar de todas las cosas, todo esto suena egoísta, banal y meramente terco. Quien tiene que sonreír eres tú. Quien tiene que revivir eres tú. Quien tiene que maravillarse de la hermosa vida que se nos ha brindado eres tú. Tu sonrisa, tu bondad, tu propio tú, merecen de la felicidad del mundo entero. ¿Pero sabes qué, mi amor? Me gustaría ser yo el dueño de esa felicidad a brindarte. Me gustaría ser ese pequeño sol que brillará cada día de tu vida. Me gustaría simplemente que todo tu universo fuera paralelo al mío, y vivir juntos en una eternidad incierta, que sólo nosotros podamos crear y gobernar. Y sino... me gustaría lucharte, pelearte, batallarte con toda la pasión que mereces, niña mía, y morir en el intento. En el intento de algo que valía la pena. En el intento de una felicidad plena. En el intento de mil estrellas iluminando un solo golpe de gloria empuñado en toda mi espada que tiene grabado en su luz tu nombre... intacto. Invencible. Invicto. Que tú seas la Gran Razón de todas mis añoranzas. Sí mi amor... moriría por ti.

El cielo sería más azul si lo miraras constantemente, como así también mi vida si por un momento me quisieras tanto como yo te quiero ahora, en este preciso momento, en el que te pienso incesantemente, y hasta te lloro. Lágrimas saladas, lágrimas ensangrentadas... que poseen tu imagen plasmada. Tu rostro sonriendo plasmado. Como dije una vez, en la primera carta que te dediqué, bella mía: "Quizás qué pensarás de mí después de esto..." Pero, a estas alturas, ya nada importa. Solo venía de visita a este planeta, buscando un roce de alegría, y lo encontré... mi amor te encontré. Nunca creí que realmente existieras. Hasta dudé. ¡Perdóname mi amor por dudar de ti, pero no creí que fuera cierto! Oh, si sólo mi amigo Werther me comprende perfectamente. Por nada ni con nada logro olvidar por un momento la suavidad de tu pelo cosquilleándome el rostro decaído, cuando nuestros brazos se cruzan, cuando más desconfías de mí, porque temes a que ataque otra vez, bella mía. Con nada logro olvidar tus ojos oscuros e intimidantes, conquistadores de mundos. Sí mi amor, una mirada y una sonrisa tuya son tu mejor arma.

Me encanta mirarte, así de detenido como observar el segundero de mi reloj avanzar. Lentamente. Detenidamente. Minuciosamente. Tratando de encontrar el origen de tu bella luz encandiladora. Nunca creí que en este infierno habría un escape de paraíso como tú.

He perdido mi aliento.

Soy un alma en busca de cumplir su último deseo para descansar en paz. Al parecer viviré entremedio de la paz y el infierno. No creas, mi amor, que eres una lágrima en mi vida. Eres sino la ironía de las cosas. Y aún así, cruzaría los senderos de llamas infinitas por ti. Debo amar cada detalle tuyo, porque lo quiero. Debo amar cada palabra que haz dicho, a pesar de que la haya escuchado bien o no por estar más bien fijado en tus ojos. Sí mi amor, me distraes. Apareciste tan súbitamente en mi empobrecida existencia, como la mariposa blanca que de pronto se cruza en el camino de un perro vagabundo. Y entre dejarte volar o atraparte en un vaso de cristal, aunque me duela, prefiero que seas libre, y ciegamente lo hago, queriendo que sólo vueles cerca de mi corazón.

Perdóname. Perdóname por todo esto. Perdóname por todas las cosas de mi vida. Hoy es un día de gloria en tu existencia. 365 días más que vivir. 365 días más en los cuales existir... sólo te digo esto : No existas mi amor... vive. Vive cada día como si fueras a fallecer en el siguiente. Y luego no mueras. Luces y sombras invadirán tu divina presencia. Deseo que prevalezcan indestructibles las luces. Que las sombras sean erradicadas fácilmente. Creo que soy una mi amor. Lo siento.

No te preocupes. Pronto me iré.

Sí... ahí viene mi amor. Ojalá que, cuando mi furibunda cara cruce en el fantástico mundo de tus recuerdos... sonrías. Porque eso quise ser en tu vida: Una sonrisa constante. Como tú lo fuiste en mi vida. No me arrepiento de ello. Nunca. Ni muerto.

Adiós.

Un beso. Siempre tuyo. "

Friday, June 22, 2007

Vencido

"Está nublado. Lo está para mí de hace días... desde que toda esperanza fue apagada de golpe. Desde que cada emoción se tornó gris. Desde que la resignación y el dolor son meras costumbres. Desde que la moral dejó de existir. Desde que comenzó la marcha de los ejércitos de la muerte... buscándome... constantemente. Dicen que ya no vivo... y que no merezco estar aquí. No estoy escondiéndome. Sólo los espero. Arrodillado... con un lápiz en la mano... y mis ojos cerrados."

Saturday, June 16, 2007

Nuestro pacto secreto...

"¡Qué irónico! Creía estar renunciando al mayor de todos mis deseos, al más añorado, y brindo un último ataque, a pesar que sabía que todo estaba perdido. Sentí el fuego de mi corazón dominarme. Aniquilando la intimidante distancia, había creado un sello de amor. ¡Mi niña, por segundos me amaste! ¡Por segundos fui el hombre más feliz del mundo! ¡Por segundos sentí la esencia de miel en mis labios! Los mil y un efectos posibles en fracciones de segundos... ¡y aceptaste mi gran afán! La noche lucía contenta, enorgullecida de mi acto de valentía. Mis días de blanco y negro fueron, hasta ese martes... que a besos y palabras lo pintaste como tú quisiste. Pintaste esa noche... en día. Pintaste las flores marchitas... en primavera. Todo lo que conozco, soy y seré, fue tuyo, es y será. Me transmitiste la alegría del mundo. Destruiste mi tristeza entera. Descubrí el placer hecho piel y pétalo de rosa. Bendita sea la pared que te sostuvo mientras mis brazos te encerraban completamente. Y tu mirada buscando mi respuesta. Y tus manos acariciando las mías. Y tu aroma hipnotizándome. Y el silencio ideal. "

Sunday, June 10, 2007

Cinco horas...

"La oscura tarde fue testigo. La eternidad poseía una forma... después de todo. Forma de ángel, de ninfa. Y caminé a su lado. Y reí a su lado. Admiré su rostro, sus ojos, y me desilucioné de las estrellas. Me bendijeron con cinco horas junto a ella. Cinco horas en las que sólo un segundo le bastaba para fascinarme. Un segundo para abrasarme. Un segundo para besarme. Miles de pequeñas alegrías contenidas en el más encantador ser existente. Fuimos ella y yo. Por cinco horas lo fuimos, y nada más. Me sonríe constante y desinteresadamente, sin saber lo que revivía en mí. Desesperado, trataba de gritarle por los ojos lo que tanto deseaba confesar otra vez, mas ella, tímida, se escondió en mi pecho, acurrucándose. Vencido y derrotado, cesaba el fuego de mi sinceridad. Y ahora pienso: Creo que nunca te dejaré, aunque eso me cueste la felicidad de miles de años. Sin embargo, la batalla ahora se ha tornado más dura, porque no hay enemigo contra el cual luchar. No he logrado conquistarte por completo, y creo que nunca lo lograré. Creo que nunca te dejaré. Ojalá me concedieran el deseo de morir por ti, mas me han condenado a verte en cada rincón de mis días. ¡Qué manera tan irónica de amar! Pensar en el final de mi existencia, y a ti como el verdugo más hermoso que he conocido. Todo se ha muerto a mi lado, y aún así cuento los segundos que han pasado desde la última vez que te vi. Creo que nunca te dejaré. Una rosa marchita y las hojas heridas por mis palabras serán el legado que dejaré atrás... y un corazón deseoso de amor.

Prometo que si llegas a mi lado, no te tendré por mucho tiempo... aunque planee tenerte por siempre."

Thursday, May 24, 2007

Cuando...

"Cuando las flores mágicas lluevan...
cuando resuciten de la imaginación los unicornios, dignos estándares de la esperanza...
cuando el último grito de muerte sea apagado por la brisa divina...
cuando los hombres se sonrían unos a otros...
cuando la sangre deje de derramarse en los eternos campos de batalla...
cuando los sueños crucen los campos de la realidad...
cuando la eternidad sea de cristal...
cuando el sol ilumine hasta el último rincón de mi tierra...sin fin...
cuando las estrellas sean mis canicas...
cuando pueda abrazar la luna...
cuando dejen de existir los corazones negros...
será el día en el que cumpla mi mayor anhelo:
Sentir la esencia angelical de tus labios"

Friday, May 18, 2007

Robo de miradas...

“Estuve presente en el divino santuario que acoge tu persona. Tu todo más bien. Y te tuve en brazos. Una y otra vez. No te quería soltar, como si la muerte nos rodeara. No sé si es una dicha o un sarcasmo… pasan los días… inertes. Gimiendo de dolor por tu ausencia. Te pienso infinitamente. La falta de ti es mi eterno martirio, porque posees la llave de mi corazón. La llave de la eterna salvación. Me robas miradas… constantes… Siento miles de gritos alrededor, pero el canto de tu voz las apacigua lentamente, como el viento acariciando cada hoja marchita. Hipnotizantes ojos y curvas… el dulce sonido de tu voz aclamando mi nombre en gritos de ternura y pasión, con el acto seguido de atraparme en medio de ti y plasmar inyecciones de cariño (¿o será amor?) en mi desgastado cuello. Benditas sean las mil emociones que trato de descifrar, en este misterio de amor, por sólo mirarme. Siento que me invaden miles de manos invisibles en todo mi rostro. Lentamente me reviven… lentamente.”

Wednesday, May 09, 2007

Nuestro imperio de fuego.

"Hay días de gloria. Hay días de pequeñas victorias para todos. Ayer fue el mío. El viento me acompañaba en mi dicha. Era de noche, con frío como el aliento de la muerte. Yacía apoyado en la pared y tú, amenazante, te acercaste. Teniéndote tan cerca pude deslumbrar mejor tus ojos. Dueños de una pequeña flama, como una vela, que ni el más grande de los tornados podrá apagar. Doncella de doncellas, me miraste intrigada, curiosa, impaciente por la respuesta. Sin embargo, me di el lujo de disfrutarte admirándote en tu belleza divina. Tu belleza es mi maldición. Los escasos centímetros también lo eran. Mi corazón, agotado de latir, pedía misericordia. Y mi mente se la condedió dejando soltar las palabras reprimidas por tantos segundos eternos. Sólo fueron dos. Al escucharlas, tus mejillas revelaron un color rojizo, digno de rosas. Fue entonces cuando me atrapaste una vez más. Y tus labios inyectaron su bendito veneno en mi cuello. Dos veces. A pesar del frío, sentir tu cuerpo apegado al mío fue como la lluvia de mil flamas hacía mí. Flamas extasiadas de felicidad. Hartas de ella. Por segundos, nuestro acto fue nuestro imperio de fuego...
nuestro...
sólo nuestro..."

Tuesday, May 01, 2007

Un vicio llamado tú.

"Y en medio de la maldita madrugada, bien deseo que conquistes mi todo con tu luz. Que cada rincón de mi ser posea impregnado tu aroma de lirios. Que la dulce esperanza de tu mirar esté hasta en el más desamparado corazón... el mío. Porque te necesito... te necesito hoy y siempre. Y ahora que te pienso, yazgo en la desesperación de la paciencia, en las oscuridad eterna... descubriendo tu luz, el sol me es una simple y banal sombra a tu lado. Te pienso y bien quisiera darte el paraíso sólo existente en esta maldita mente. Maldita por tu encanto... eterna condena. Una pizca de tu tan bendita y maldita belleza lleva a la locura hasta el más frío de los hombres. Quiero un poco de ti... embriagarme de ti. Ser destruído en medio de tus brazos. Que el bendito jugo de tus labios envenene mi cuerpo mortal. Cántame mi niña. Que cada palabra de tu boca sea el gatear de este lápiz y de estas manos que intentan plasmar un poco de ti."

Friday, April 27, 2007

Obra de hoy : felicidad en sueños

"En las faldas de una montaña, con traje de gala, yacía yo, pobre alucinado que admiraba la vista nocturna de la ciudad. El espectáculo de luces y oscuridad, las pocas estrellas reveladas y las tantas cubiertas por las nubes. Sin luna. Mezcla de melancolía y soledad sentía. De pronto, las luces se apagan. Incertidumbre en las sombras. Pero, para gusto propio, las estrellas quisieron revelarse. Ahora el espectáculo poseía su segundo acto: La noche eterna. Tanteando, mi mano descubre piel de terciopelo. La luna aparece entre las nubes, llena, en medio del tercer acto de este divino espectáculo: La aparición de ti, mi amor, vestida de blanco. En ese momento, las ninfas y los ángeles vestían de blanco. Me sentía tonto, estúpido a tu lado. Pero me gustaba. Mi corazón, mi cabeza, mi cuerpo entero, tiritaban de nerviosismo. Pero me gustaba. Me encantaba. Me encantaba la pérdida total de mi razón al ser sometido ante la luz de tu mirada. Mi sorpresa fue mi felicidad. Eras la mezcla perfecta de todos los colores existentes. No pude decir algo, sino abrazarte. Y bellamente, sin oposición, aceptaste mi humilde ofrenda de cariño. Se desató la batalla de deseos reprimidos...
tocándote...
acariciándote...
sintiéndote...
queriéndote...
Entonces fue cuando trataste de murmurarme algo al oído. No te pude comprender. Me miraste de frente, y con tu gracia divina, modulaste esas dos precisas palabras. Con el coraje de miles de hombres, fui exterminando cada centímetro que me separaba de ti... y con la valentía de millones, me atreví a forjar el sello del amor. Todo mi fuego acumulado, consumiéndose en un disparo de placer. Y cuando nuestros labios dieron fin al ritual del amor, las cortinas cayeron lentamente, desvaneciéndote entre las luces y sonrisas. Resignándome a abrir los ojos una vez más, te dedico estas palabras, de un sueño que parecía real"

Saturday, April 21, 2007

Confesión de un día.

"Bien quisiera saber qué versos expresar en estas horas de la mañana. Mi caminar es de viejo vagabundo. De digno derrotado. Y, aunque lo quiera o no, veo que mi todo tiene algo de ti, niña, pero nada eres tú en tu totalidad. Me resigno a sentir tu maldita ausencia en mi caminar... y a imaginarte temporalmente. Llego al bendito lugar que me hizo conocerte. Sentándome en las faldas de la batalla intelectual, forjando las trincheras del futuro... ignoro el cañoneo del conocimiento, y solo te pienso una y otra vez. Como niño enamorado. Escribiendo tu nombre en las últimas páginas de mi cuaderno... como niño enamorado. Horas pasan... horas de suplicio pasan. Las siento mientras veo las ramas de los árboles mecerse. Y los pájaros volar. Y las nubes cubrir lentamente el sol. Y el viento consolar el rostro de este loco. De este loco por ti. Dibujando tu sonrisa. Y cuando menos lo espero, te veo. Todo pensamiento desaparece lentamente. Más rápido desaparecen al sentir tu mano aprisionando la mía. Me miras como si me conocieras bien. Y no, mi amor... no tienes idea de lo que siento. Te atrapo en mi red de amor... en mi red de deseos. Y tú caes en ella... voluntariamente. Ahora es cuando quiero morir. Ahora es cuando deseo dejar de existir... en medio de mi mayor dicha. En medio de ti. En medio de tus brazos. En medio de tus labios... ahora es cuando añoro terminar mi vida. Y así como así... te vas. Los pensamientos reanudan el asedio. Y también el frío. Con el sol siendo carcomido por el mar en un espectáculo de colores, lloro tu nueva ausencia. Un escalofrío me ordena irme de este lugar. Con tu nombre y dos palabras escritas en una hoja, dejo este lugar. Asesinando otro día de mi existir, me dispongo a caer en la tumba de las noches, y en la cuna de las mañanas. A soñarte. Porque estoy enamorado de ti"

Te amo...

Wednesday, April 18, 2007

Para ti... sólo para ti.

"Te tengo a mi lado, como siempre lo había querido...
y no sé qué hacer.
Mis latidos aumentan.
Mi sangre comienza a hervir.
He liberado una batalla contra mis pensamientos.
Mi todo tiembla.
Entonces es cuando tú inicias un ritual.
Te me acercas...lentamente.
Tus manos rozan las mías...suavemente.
Tus brazos rodean mi cuerpo.
Sin dejar de mirarme.
Y yo bien quisiera darte todo un mundo.
Por sólo tenerte.
Por sólo mirarme.
Por sólo conocerte.
Por sólo existir.
Pero sólo tengo mi corazón.
Y dos palabras."

Te amo mi niña...
Hoy y siempre

Saturday, April 14, 2007

Milímetros

"Te tuve a milímetros.
Oh, mi niña, esa dicha de tenerte en mis brazos.
Otro momento que he congelado por todos los tiempos.
Lanzaste palabras, las memoricé todas...
Admiré tus labios moverse,
rojos y seductores.
Tu tez blanca y desnuda...
siendo invavida por mi mortalidad.
Siendo invadida por mi maldita mano.
Siendo depravada por ella.
Electrocutándome de tu suavidad.
Y mis labios lanzaron un único gran disparo a tu mejilla...
sin que te opusieras.
Fuimos nosotros.
Fuimos nosotros dos.
Por segundos lo fuimos.
Por escenas, por imágenes,
lo fuimos.
Creí estar perdido en mi camino.
Tu mirada me ha iluminado una vez más.
Me aparta de las mil sombras.
Me atrapa también.
Se apodera de mí por completo.
Sólo puedo aceptar que soy tuyo.
Que lo fui y siempre lo seré"

Tuesday, April 10, 2007

Regocijo

"No te vi otra vez.
Te quería preguntar si manejas el tiempo.
Si eres dueña de los cielos.
Si eres dueña de cada hoja marchitándose...
si eres dueña de las mariposas posándose en tu mano.
Si eres dueña de los vientos eternos...
de las olas del mar.
De mi mirada melancólica.
Del fuego de mi corazon.
De mi mente sin razón.
De todas mis palabras.
Y de la conquista total de mi ser.

(En el atardecer...ese mismo día...)

Maldita soledad.
Malditas palabras lanzadas al viento...
Maldito vacío.
Sólo me regocija el recuerdo y los segundos que congelé contigo
de ese miércoles bendito..."

Thursday, April 05, 2007

Sueño fugaz

"A pesar de vivir este infierno cada día, tú apareces como un sueño fugaz.
Y en él te poseo.
Y en él me amas.
Y en él soy feliz.
Y en él hay siempre luna llena.
Y en él las nubes no existen...
ni los gritos,
ni los sollozos...
ni la muerte,
ni la desesperanza.
Un mundo de ideales.
Y los reyes somos tú y yo.
Donde nuestros momentos son segundos eternos.
Y tus miradas interminables.
Y nada es inalcanzable.
Pero tuve que abrir los ojos..."

Friday, March 30, 2007

Encanto

"Hay tantas cosas maravillosas en este mundo, y tú estás sobre todas ellas... te veo resplandecer en tu plenitud, en el fondo de esta habitación oscura, en mi soledad... te veo. Deambulo en calles, pasajes... tratando de encontrarte una vez más. De llenarme de ti una vez más. En una flor, en una luz, en una cicatriz de nube. Tu aura me invade de pronto... aura de suplicio, aura de perdición, sin embargo, te sigo persiguiendo. Te quiero a mi lado, te necesito a mi lado. Sin querer memoricé tu aroma... sin querer, memoricé tu silueta... sin querer, memoricé tus diversas curvas... condenándome a desearte. Si niña, te quiero"

Saturday, March 24, 2007

Ese día...

"Y ése día en el que el sol parecía no acabar, nuestros pies invadieron los jardines... sonreías, y mi vida entera de agonía parecía desvanecerse. El prado te tuvo en tu plenitud. Dormitabas. Quizás qué pensaban los dioses de mí al tenerte acostada a mi lado... cambiarían su inmortalidad por ser yo en ese momento, quizás... mi humilde mano de intento de poeta tocó tu rostro... y por un momento pensé que tocaba una felicidad eterna. El resto era el resto... el resto era sombras... el resto era ajeno... el resto era su mundo, porque esos segundos fuimos nosotros dos... y nada más. Sentía tus respiros en mi cara y con tus ojos entrecerrados me miraste. Sentía la luz pasar entre las nubes, como tu mirada entre tus pestañas. De niño, el nerviosismo, la vergüenza, me dominaban. Y sí mi amor es cierto, no sabía qué decirte. De golpe me abrazaste... me atrapaste... soy tuyo... y no pretendo dejarte escapar en esta complicidad de dos. Y tus labios... ¡mi amor tus labios!... perfección absoluta de vida, placer y dicha... sí, niña, me enamoro de los detalles... de tus detalles... rememoro esto, creyendo que sería un día común... y ahora... es el día en el que perdí mi razón por ti..."

Tuesday, March 20, 2007

Te lo digo sin rodeos...

“Y ya te lo dije. Te lo he confesado mi niña… quizás ahora qué me depara el futuro entre nosotros dos… me dices “¿tan rápido?”… yo te digo: “los sentimientos es cosa de segundos, pero olvido de miles de años”. Mi amor… la amo, créalo o no, la amo. Desde hoy hasta el final de las eternidades. Pero… después de caminar, yacía derrotado en las faldas de mi montaña, llorándote desconsoladamente, porque creo saber cómo terminará todo esto… creo sentir la derrota llegar, a pesar de mi coraje en batalla, de mi espada que sigue luciendo su filo, y mi armadura que aparenta indestructibilidad…¿qué estoy haciendo, mi amor? Te lloro como si te hubiese perdido, cuando ni siquiera te he ganado en batalla.Bien sabes tú, caro amor, que daría la vida por ti… por ti entraría en las gigantescas cargas de ejércitos malditos y perdidos… destinados a ganar lo que todo buen hombre desea… la gloria. Y yo pretendo hacerte mía. No a la fuerza, querido amor, sino con el maldito tiempo que detesto. Lo sé, soy obstinado. Déjame ser… te ví y me perdí bajo tus perlas y diamantes de tu rostro, ante la vida de tus labios, ante la pureza de tu piel… ante tu niña interior y tu mujer exterior.

Monday, March 19, 2007

Vuestro amor, mi batalla...

"No debo acelerarme. El guerrero no gana una batalla por derrotar rápidamente a su enemigo, sino por la estrategia formulada.

Y es que en sí el amor es una estrategia... es esta lucha eterna que poseo. Ella se llama... no... no puedo decir su nombre en vano. No quiero, no puedo, no debo perderla. Ya me di cuenta de mi misión a cumplir: Alegrarla, entretenerla, distraerla, llenarla de una dicha inimaginable, que conmigo sienta lo que con nadie ha sentido antes... y mi recompensa será mi propia felicidad...quizás ella misma.

Creo que fue el fin de semana más largo que he tenido. ¿Por qué será?... ¿porque la soñé, la imaginé, la pensé... la sentí conmigo? Quiero... no... quiero suena banal... deseo ser un caballero de la luz, el caballero que es para ella, para llenarla de dicha y defenderla a toda costa... aunque, como dije antes, perdiera la vida en el intento.

Creo que sólo con un acto de devoción podré ganarme su confianza... creo...

Como decía la canción:

"Y no sé, y no sé, y no sé... si amarte o retroceder..."

Te amo. Y bien quisiera que el amor que te brinde sea tu felicidad. Ese es mi mayor anhelo. Por ahora me resigno a verte y quemarte con mi mirada, encontrando en ti el reposo, la dicha, la exterminación de la soledad. Que me mires con tus ojos morenos, que me tomes mi mano cicatrizada de batalla con la vuestra. Y que me beses con tus labios llenos de vida...

¿Seré superficial?... quizás... quizás sólo resalte vuestros detalles físicos, pero me encanta vuestro ser..."

Confesión

“Quizás qué pensarás de mí después de esto…

Al recordar tu hermosa silueta, mi niña, me invaden imágenes de tiempos recientes… tú una vez dormiste a mi lado, y yo no pude sino admirarte en tu plenitud mientras mantenías cerrados tus ojos. No he podido resolver el misterio de tu mirar, la exquisitez de tu piel, el sabor de tus labios… tú, mi enigma más querido.

Te quiero, te quise y te querré, palabras que te repetiré una y otra vez, y creo que no me cansaré… te las puedo escribir, gritar, decir, dedicar… lo que sea, pero después de todo, siguen siendo pobres... Oh querida mía, te pido ayuda. Ayúdame a saciar esta sed de pasión, ayúdame a saciar esta sed de amor, ayúdame a saciar esta sed de cariño, ternura… esta sed de ti… ya la luna no me sirve, mi amor, ni el mar, ni el sol, ni el cosmos…

Esta botella me ayudará a encontrarte… estoy perdido sin ti… náufrago en la isla de mi corazón.

Se desborda mi amor por ti en mis lágrimas que caen incesantemente… en la sangre que fluye en mi cuerpo… y en la que he derramado… No pienso renunciar a ti, aunque me cueste la vida misma. Sólo tengo de ti un pequeño retrato y los espejismos breves que acosan mi mente. ¿Ya habré enloquecido?


Te amo…

Oh carta querida, siente la dicha de estar en sus manos, en sus divinas manos, dicha que no puedo disfrutar por ahora… sé feliz por mí, carta querida, de ser admirada por sus ojos mientras que leen mi señal de auxilio…

Ya la derrota se aproxima…

Veo borroso y me siento caer, pero sigo palpando tu piel en mi cabeza…

Ten calma amor, ya me voy...

Sólo quería que supieras que te amo…

Me voy…

Adiós…”

Monday, October 02, 2006

Dos

“Hola amor, te digo susurrando en tu oído… mi cama posee ahora un número par. He vivido en el imperio de otoños e inviernos, y tú eres mi pequeño sol que me da el calor que jamás obtuve. Te tengo aquí a mi lado. Tus ojos cerrados y tu mano apreta la mía, atrapándome por siempre. Te beso, sabiendo que no debiera, pero lo hago. Perdóname amor, pero siento un fuego dentro de mí. Mi corazón se incendia de pasión al tener este cuerpo cerca. El calor aumenta. Mi mano roza la piel virgen de tu mejilla y ya siento que la he depravado. Abro las cortinas para que las estrellas iluminen un poco este ambiente. La luna, vieja compañera, me ayuda. Te veo mejor, a pesar de que me sabía de memoria tu silueta. Oh querida, a tu lado me siento completo. Me siento definido. Aquí me gustaría morir, contigo. Me abrazas. Me abrazas fuertemente. Amor no me iré, no pretendo irme. Oh luna querida, mírame, por fin soy feliz. Abres lentamente los ojos. Divino espectáculo. Me sonríes, y ahora las estrellas brillan un poco más. No pienso romper este silencio, pero tengo dos palabras en mi garganta que quiero sacar. Sólo atino a toma tu mano… estúpido… y tú sigues sonriéndome. Indefinible, esa es vuestra palabra. Mis palabras atrapadas logran salir, y vos te conmueves. Te sonrojas inocentemente, como una niña. Como mi niña… y cierras los ojos, feliz. No creo que pueda dormir…

Pero la realidad es otra. Soy sólo un pobre tipo, deseando que este momento se concretara. Son las 1 de la mañana, y creo sentirte a mi lado, abrazándome. Queriéndome, así como yo te quiero. Le pido a la luna que envíe este mensaje: “Te quiero”.


Estoy en mi clase, tratando de concentrarme, sin que el dulce recuerdo de haber compartido mi lecho contigo acose mi mente. Te quiero… lo vuelvo a repetir. Poco a poco me rindo ante ti. Dejo que hagas lo que quieras conmigo. Ya me tienes casi dominado y no puedo resistir. Mi imaginación crea cada momento contigo. He encontrado mi eterna felicidad… tú..."

Sueños

"¿Cuántas veces imagino estar en una batalla y despierto, deseando morir en medio de mis fantasías?... incontables, creo...
Vivir en un mundo distinto... distinto de la realidad, amado por aquélla...¿quién es?...no lo sé, todavía no la encuentro.
¿Será mi imaginación la salvación de mis días?... en mi soledad nocturna pienso, queriendo que su silueta fuera mi respuesta...
Le debo tanto a mis sueños.
Le debo mis palabras. Mis anhelos. Mis ambiciones... mis grandes ambiciones. Quizás.
Es una lucha eterna, entre arriba y abajo, entre lo real y lo ficticio... porque sé que nunca podré ganarla... estando del lado de lo abstracto... quizás...
Ya los últimos suspiros los siento llegar, y me siento incompleto, indefinido...todavía...
Son muchas las estrellas las que quiero tener en mi humilde mano de "poeta"... pero vos bien sabes, mi niña, que son caprichos imposibles de cumplir. Quizás nunca estuvieron allí...presentes...en el final del túnel.
Quizás... quizás sólo las imaginé...
Quizás te imaginé...
Quizás ni existes...
Pero si no es así, si no estás presente... cuánto quisiera que lo estuvieras...
Sueño, otra vez...
Soñé otra vez...
y soñaré por siempre..."

Wednesday, September 13, 2006

Expirando...

“¿Qué digo? Estoy neutro, gris por dentro. El ocio mata mis días y la vieja gracia del amor ya no existe. Desdichado mi corazón que no encuentra consuelo en figura alguna y más desdichado es al admirar aquélla perfecta ya comprometida. Debería cegarme. No te quiero, pero te amo. No te deseo, pero te necesito. Ella no tiene nombre aún, y a este paso jamás lo tendrá…

No he perdido la esperanza, pero ésta se ha ido de mí…¿la ahuyenté acaso? No lo sé… nunca lo sé, quizás nunca lo sepa. Son cosas de la vida que no comprendo… ¿Cómo es que aquéllos, indignos, posean lo que yo con sangre propia he pagado? No lo entiendo… no… no… no… no lo sé… No me imagino mi futuro, mucho menos tratar de plasmar mi oscuro pasado… ¿qué haré?... ¿qué haré?... la incertidumbre me acosa…

¿De qué sirve escribir estas palabras? Buena pregunta…

Y lo más triste de todo es que no puedo terminar mis días…”

Sunday, August 06, 2006

La Chaqueta

”Lloró. No le importó la gente que lo observaba. Gritaba el nombre de ella al cielo, desesperadamente. Hacía frío. Se consoló en el rocío marino. Creía poder abrazarlo. Y entonces fue cuando se dio cuenta… la esperanza había desaparecido. Dejó de llorar. Caminó hacia donde estaban las rocas. Contempló el mar. Buscó una roca en especial… una pesada… La encontró. En su chaqueta buscó una hoja en blanco. Escribió dos palabras y la dobló. La dejó en la arena, junto con la chaqueta. Caminó hacia lo inevitable. Sintió sus últimos minutos… y sucedió…

En ese mismo lugar, horas después, apareció una joven, casi mujer… casi niña… parecía iluminar su alrededor con su presencia. Extrañada, encontró la chaqueta. La tomó y cayó la hoja de papel. Leyó las dos palabras. Miró, con ojos radiantes, el mar infinito. Se puso la chaqueta… sonriendo…"

Thursday, July 27, 2006

Delirio

"Cada vez que veo un par de ojos femeninos, comienza una tragedia que me destruye...me mata de a poco...
En mi soledad nocturna me siento raro, extraño...queriendo que Su silueta fuera mi respuesta...
¿Estoy delirando? Lloro en las noches, como niño desconsolado. Cómo me gustaría ser ese otro, el querido...
Recuerdo las miradas... y el amor que tuve por ellas...
Tantos días pensando. Tantos días imaginando, soñando, alucinando. La vida entera que daría por esos segundos que vuelcan oscuridades eternas. Hay quienes que no saben lo que tienen en su regazo, y otros que saben lo que no tienen. ¡Oh querida!... ¿dónde estás?"


Tuesday, July 11, 2006

La última caminata...

"Ya no sé qué hacer. Mis pies no dan más, mucho menos mi voluntad...
Este túnel, depravado por la oscuridad, parece no terminar. No hay vuelta atrás... y no pretendo retirarme. Pero amor, a vos que te amo tanto, mujer anhelada, soñada, deseada... ¡no me das nada más que un simple mirar! Te deseo tanto... ¡pero ahora! La espera es insoportable, el destino infinito, y vos no apareces en mi vida...¡¿cuánto más te tengo que llorar, que soñar, que imaginar, que alucinar?!... ¡Grito, maldita sea! ¡Grito de desesperación!... no quiero caer en la indigna búsqueda de placeres temporales, de esos miserables que se sacian de más de un cuerpo...

Y aquí estoy... caminando... ¿hacia la esperanza?... ¿hacia ti?... ¿hacia la muerte?... no lo sé, pero sigo caminando..."

Friday, May 12, 2006

Sin Esperanza

”Te he perdido completamente. Fuiste mía… sí… en mis sueños. La envidia oscurece mi corazón. Ya no hay salvación para mí. Ni mi eterna luz de esperanza me consuela. Muerte… muerte… ¡cuánto quisiera participar en las batallas antiguas, en vez de estar aquí, sufriendo solo, deseando morir, sin cumplirse mi anhelo! Eso preferiría… morir en el intento de ser tuyo… a vivir escribiéndote, en la soledad más grande que existe...”

Te miro y tú no. Te escribo y tú no. Te quiero y tú no… te amo…y tú… no.

¡Cuántas penas, cuánto delirio, cuánto desconsuelo! La soledad me atrapa en su alambre de púas. Cómo me gustaría volver a soñar. A soñarte. Mi mente no sé si está en blanco o negro. Creo que en negro.

¡Cuánto quisiera sentir los fogosos labios de aquélla, sentir la locura de la muerte en un beso eterno, sentir también el consuelo de su voz acariciando mi corazón, sentir su cabello cosquilleando mi alma, sentir su cuerpo, poseerlo, digno festín de dioses!. Sólo pensándote me obliga a jugar con fuego.”

Wednesday, May 03, 2006

Deambulando...

” ¿A qué he venido? No fui yo, la soledad me trajo. Este maldito ambiente no es para mí. Amigos en grupo, parejas, hablando de cualquier tema que les traiga el alcohol. Algunos ríen, otros aman. Pido mi trago, con ojos casi melancólicos. Está fuerte, no me importa, de todas maneras moriré. Me doy vuelta para contemplar mi alrededor… envidio a aquél que tiene a una mujer. La besa, una y otra vez, como si ese momento fuera a ser el último. “¡Qué hermoso!” me digo. Entonces vuelvo a girar… es allí cuando… mis ojos admiran el espectáculo de placer más impactante jamás visto. Sus finos dedos sostienen su bebida. Tiene un anillo… qué raro… ¿tendrá desconsuelo?... podría ser. Sus piernas suaves y desnudas me seducen… luce un rojo apasionado, un rojo de “tómame, soy tuya. Disfrútame hasta el último rincón de mi cuerpo”. Y sus ojos… ¡oh, maldita sea!... esos ojos son la perdición de mil batallas, de mil infinitos. Su color de pizcas del cielo mata la razón de los hombres. No me atrevo a acercármele. No pretendo depravar su aura divina con mi mortalidad. Me paro y me retiro… hecho una última mirada a mi sueño, a esa mujer curvilínea. Ahora me dejo llevar por la soledad, otra vez… ¿qué me depara el futuro? no lo sé."

Friday, April 21, 2006

Soportando...

”Creo que ya he dicho esto…

Sigo aquí… sigo en pie, flácido, débil. Y tú, querida Esperanza, no me das fuerzas siquiera para soñarte. No te veo, no te siento. No puedo levantar mi espada, mi escudo por ti. Mi piel, mi carne, se enfría poco a poco. Pierdo cada sentido, cada maravilla tuya. No te escucho amor… no te escucho…

Hay cosas de las que no me había dado cuenta anteriormente, y ahora que ha ocurrido, no sé qué hacer.

Mi Esperanza, cuánto quisiera tenerte aquí. Te haré mía. Te acosaré con cada verso que saldrá de mi mente, mente enamorada de ti. Mi obsesión es ahora mi vida… pronto será mi tormento.”

Thursday, April 20, 2006

¿Te sigo?

“Han cambiado muchas cosas. He dejado a mi obsesión por mi propio bienestar, a pesar de estar en contra de la idea. Es nuevo para mí. Ahora… ¿acaso volveré con esa mujer que he creado, con aquélla a quien llamé “Esperanza”, y seguiré escribiéndole a mi amor imaginario, a mi todo irreal? Así parece.

No quiero esperar, pero tampoco desesperar. He ganado personas y la confianza de otras, mas a veces creo que no es suficiente.

Mi amor… ¿qué me dices?... ¿debería batallar por ti, cuando sé que sólo estás en mi mente?... ¿qué?... ¿buscar en la realidad? No lo sé. He conocido a tantas, y la desilusión es cosa de todos los días. Ya enamorarme me sabe a dolor. Te quiero a ti. Toma mi corazón, que acompañe a mi mente a tu mundo. Te quiero a ti… sólo a ti.”

Monday, April 17, 2006

Irreal...

“Durante este período de mi vida me he dado cuenta de lo que es el dolor, de cómo es el dolor. Y no sólo el dolor, sino también la soledad.

Soledad, niebla oscura que no quiere desaparecer.

Seis años batallando por cosas que amaba, y siempre terminando abatido, vencido.

Amor, esa estrella lejana, distante. Inalcanzable.

Escribiré cuanto quiera, a pesar que no sea recompensado. Moriré escribiendo, si ese amor no aparece…

Sigo vivo, sigo aquí… ella ya no existe en mi corazón. Es un espejismo en este desierto de mi alma. Creo que seguiré esa alucinación. Me enamoraré de ella, de la imaginación.

Mi niña, mi querida y amada eternidad, te dedicaré mil y un poemas, porque te amo y tú a mí, los dos, incondicionalmente, en esta tierra de fantasía, donde sólo en este desierto llueven estrellas.

Ámame. Por favor ámame, pero no cualquier amor, sino toma el mío y devuélvemelo… no merezco el tuyo. Tómame de la mano y caminemos juntos en este mundo que hemos creado, digno de gobernar, digno de querer, de conquistar, de admirar. Mi amor, maravilla a cada ser con tu mirar. Bésame y conviérteme en un Dios. Ya quisiera ser tuyo… ¿o ya lo soy? No… siempre lo fui.”

Sunday, April 09, 2006

El fin...

”La luz de la esperanza se está apagando. Creo que jamás te poseeré. Lo irónico es que ahora sonríes… he ahí el dilema…

Siento que cada pedazo de mi existencia se desvanece. De pronto, todo se detiene. Ya no hay nada vivo. Es el silencio fúnebre, el túnel hacia el fin y yo estoy en él. Todos mis recuerdos, incluso el tuyo, se van borrando. ¡Oh amor, ya no siento tu tibio cuerpo pegado al mío, con nuestros brazos como cómplices de este aprisionamiento!”

Estas son las últimas palabras que te dedicaré… por ahora.

Debo terminar con este sarcasmo, este sacrificio al cual me he estado sometiendo. Me duele tanto todo, porque mi todo eras tú. Ya no soporto verte con otro. Ya no soporto nada.

He de retirarme de la batalla. Te dejo amor… me voy… derrotado…”

Saturday, April 08, 2006

Arrodillado...

”Estoy a tu suerte, a tú voluntad. Tú eres quien puede realizar mi sueño, o matarlo. Sólo tú…sólo tú…

Te oí llorar, y mi todo se derrumbó. No he sabido de ti. La desesperación me carcome lentamente. Quiero verte… quiero verte…

Estás sufriendo, lo sé. Lo he visto en tus ojos. Me siento inútil e insignificante, porque no puedo ayudarte. Creo que soy un estorbo en tu camino a la plena felicidad.

¡Oh, mi amor, cuánto quisiera que tu alegría, tu razón de sonreír, tu todo y tu sentido de vivir, fuera yo! A pesar de que han pasado 1 mes y 17 días, todavía recuerdo con exactitud el momento en que me conquistaste por completo. Estabas viendo la televisión en la casa de mi prima. Lo primero que vi fue tu reluciente cabello largo. Bellísimo”

Friday, March 24, 2006

Lo sabes...

”Hoy tendré el placer de verte. Quizás no haya pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi, pero para mí fue una pequeña eternidad. A horas de verte y ya desespero. El profesor sigue enseñando y yo escribiéndote. No me importa mi futuro, me importas tú.

Parece que todo se desmoronara, hasta que por fin te veo. Tus perlas me guían a la salvación, a mi paraíso.

Ya lo sabes… lo sabes todo. También esas dos palabras, como quien se ahoga del fuego. Mi corazón logró vencer al maldito nerviosismo. Mi cuerpo temblaba y a la vez ardía de desesperación. Al verte, la primavera invadió mi desconsolada alma. Sólo quería tomar tu mano y escapar contigo al infinito de mi corazón. Sólo quería regalarte todo con mi mirada. Pero ahora aquí, escribiéndote, mi mano sólo toca aire… y mi todo llora. Este amor… preciosa mía…lo cocinaré a fuego lento. Aunque duela, seré tu fiel compañero.

No amor… no digas nada. Sólo mírame. Ponte enfrente de mí, a milímetros de mis labios, y mírame… no mates la ilusión…"

Thursday, March 23, 2006

¿Me amas?

”Te amo…no me canso de decírtelo…

Dime algo, por favor… o mírame, ahora que mi vida se acaba. Dame la fuerza para defenderte y salvarte de este mundo cruel. Dame un poco de tu amor para forjar la gran espada. Oh amor, batallaré por ti a morir. Lo haré por siempre si fuera necesario. Cuando dé mis últimos respiros, bésame para descansar en paz. Sólo te quiero a ti, mi único anhelo. Tú, mi todo. Pedirte a ti es como pedir el sol mismo.

¡Oh, mi Venus!...tú... ¿me amas?

Wednesday, March 22, 2006

Te amo a morir....

”¿Tendré el valor de pelear por ti? Lo tengo, pero no tengo el coraje para estar enfrente tuyo.

Todos los días veo muchas cosas. El cielo, la tierra, personas, etc., mas en ninguno de éstos que existen en mis días, me logro salvar de ti. Todo me sabe a ti…todo me sabe a ti… ¡qué delicia y qué tormento! Todo lo que me rodea eres tú. Mi mundo eres tú y no sabes cuánto me gustaría conquistarte en esta gran campaña del amor. Te quiero en mí. Tantas veces que te lo he dicho y lo seguiré diciendo… te amo y soy tuyo. En cada fragmento de mi alma verás esa imagen de cuando te tenía en mis brazos. Esa imagen congelada, donde ya nada importaba. El mundo que nos rodeaba, el tiempo, el pasado y el futuro, todo eso había dejado de existir en esos segundos que parecían un presente eterno.

Imagíname como quieras. Soy sólo tuyo. Yo amo y amaré cada palabra tuya, cada gesto tuyo y cada paso tuyo en la más deliciosa obsesión que no existe en esta realidad. Amaré tu silueta, tu perfil, tu sombra y la luz que viene de tus ojos.

Te amo, te amo, te amo, te amo………”

Monday, March 20, 2006

El amarte...

“Amarte se me tornó la más dichosa de las rutinas.

El día en que mi mirada reposó en la tuya, fue mi último día de libertad. Quienquiera que ose a mirarte, estará perdido bajo tu encantamiento. Por ti, ahora sé lo que se siente el “amor a primera vista”. La dicha de estar a tu lado es mi único sustento. Me obsesioné de ti y ya quisiera que cada cosa que tenga la suerte de ser tocada por tus manos divinas, sea mía. Benditos sean aquéllos que te oyen, aquéllos que sienten más de ti que yo, incluyendo aquél que puede besarte. Por un beso tuyo, yo moriría. Ya siento que el tiempo sin ti me va carcomiendo poco a poco. Me ha hecho caer en el abismo infinito de la desesperación. Todavía no logro creer que mis manos ordinarias hayan profanado las tuyas, tu mejilla izquierda y tu cintura.

Te he visto amándome hasta el último rincón de mi ser, pero creo que ya debiera despertar.”

Sunday, March 19, 2006

Ya no sé qué hacer...

"Ya no sé si estoy vivo o muerto. Tanto soñarte me ha alejado de la cruel realidad.

No pretendo estar así eternamente.

Creo que ya te hartaste de mí. Muchos "te amo" te volvieron loca.

¡Pero amor, el loco soy yo! Sólo me diste una mirada, después un abrazo y luego un beso, y ahora soy todo tuyo. Tú no eres mía y eso se me clava en el corazón, en cada segundo de mis miserables días.

El único retrato que tengo de tí, lo he besado mil veces. Fui un tonto, un estúpido... mis labios estuvieron tan cerca de los tuyos y sólo escuché a la razón.

Mi amor, cuando me pediste que te abrazara, me encontré en el paraíso, en mi paraíso. Trata de imaginar lo que pasó por mi mente cuando compartí tu lecho.

Te sueño, te sueño... y te sueño... y a soñarte me he condenado.

Sunday, March 12, 2006

Llegaste a mi, por fin...

Ahora que mi corazón menos esperó, la encontró. Quizás de muchas haya escrito lo mismo, pero sé que esta vez es distinto. Ya siento el sabor y el éxtasis de la victoria.

¡Oh querida, amada mía! Tus ojos fueron mi primera maravilla, tus manos la segunda y sueño que tus labios sean la siguiente, a pesar que por milímetros de diferencia pudo ser real ese apasionado sueño.

"¿Qué saco con escribirte?", se pregunta mi mente, perturbada por tu imagen congelada en el recuerdo. Mi corazón le responde: "piensa camarada...el poder recordar el aroma de su cuerpo, sus "te quiero", sus brazos atrapándonos en una prisión de encanto...esto y mucho más". Pero la mente no se dejó convencer y preguntó otra vez: "Lo sé, querido corazón, mas...¿no crees que sería desdichado vivir sólo de eso y no de ella misma?"

Planeo poseerte, preciosa estrella, pero será en vano si no sientes felicidad a mi lado.

¡No sé qué hacer amor! Te amo demasiado, pero...¿para qué arrancarte de mi jardín si eres la única rosa en él? Creo que seguiré aquí, elogiándote con cada palabra, y admirando tu abrir de pétalos en la mañana y el cerrar de éstos en el atardecer.

No encuentro consuelo en el cuento en el que yo soy Cristóbal y tú mi Daniela.

Te amo...

No he logrado inventar otras dos palabras que igualen o superen su significado.

Te amo...

Te amo desde que mis ojos posaron en los tuyos y dejaré de amarte cuando mi amor por ti sea de cristal...

Wednesday, March 08, 2006

III

"Ya he perdido la gracia
de las palabras.
No tengo idea de cómo interpretar
este espectáculo presenciado por mi corazón.
Esta perfección que nadie conoce más que yo.
Me advirtieron de ti, mi niña.
Pero soy terco y curioso.
Ahora cada uno de mis pensamientos
los has conquistado.
Mi vida parece más maravillosa,
pero no ha cambiado nada.
Eres sólo tú.
La criatura más amable
y encantadora.
Sólo una criatura
una que amo,
y ya cambiaste todo mi mundo."

Te amo...

Monday, March 06, 2006

II

"Las palabras lo son todo.
Pero no siempre.
Suenan estúpidas cuando mis ojos
encuentran descanso en los tuyos.
El silencio es mi mejor amigo
cuando estoy contigo.
Te tengo en mis brazos.
Eres un tesoro, amor,
pero sólo yo sé cuánto vales.
Mi mano acaricia tu mejilla,
temblando,
porque temo que sea una ilusión.
Y sólo falta una cosa
para morir en paz:
Tus labios,
dignos de dioses.
¡Oh preciosa mía,
cuánto deseo que la razón
gima en el suelo de dolor
y perder sentido de toda realidad
besándote tranquilo
y a la vez
fogoso, apasionado,
como si este beso fuera a ser el único
y el último!"

Sólo para ti...

Sunday, March 05, 2006

Uno de tantos

Les explico...
Me he dado cuenta que, ahora que ando enamorado ^^, dudo que termine de dedicarle poemillas a mi querida mujer, así que...comenzaré con toda una colección de poemas que estaré creando reiteradamente...para el gusto de quienes lean esta wea xD...aqui va el primero...disfrútenlos!

"¡Oh amor cuánto te sueño!
Compartiendo tu lecho,
cuando me engaño con el aroma que dejaste
en mi almohadón.
Cuando tus perlas oscuras
atraparon mi mirar,
fue mi perdición.
Debo cerrar los ojos
para estar a salvo de tu encanto.
¡Pero mi amor,
es imposible!
Tomaste mi mano
y la dejaste en tu cintura.
¡Te tuve!
¡Fuiste mía por sólo segundos,
y sentí que fue todo un infinito!
Pero son sólo detalles y locuras,
de un pobre muchacho,
tonto enamorado,
que no puede dormir"

Tuesday, February 21, 2006

Curioso...

El otro día,estaba conversando con una amiga,y le di el blogg que tengo...y me dijo:
"¿Todavía estás en eso de la poesía?"
Esa pregunta me dejó pensando harto...
Creo que soy más sensible que otras personas,tanto como para disfrutar más esos momentos con cierta persona,y por lo menos dedicarles un verso...del encanto que me dio...llámenlo locura,llámenlo obsesión extrema,llámenlo como quieran,no me importa...
Todo lo que hago,lo que escribo,y lo que digo,lo hago para que algún día me recuerden...y no ser uno más del cementerio...y que todo el mundo sepa,que alguna vez,yo amé...y que quizás di más de lo que debí haber dado por ella...

Wednesday, February 15, 2006

Por ti

"Ya otros me miran
y dicen que tengo
un plan maestro
para sacarte ese vestido rojo.
No los escuches, amor,
porque no comprenden
el mirar que te dedico cada día,
y a tus palabras,
y a tus fotografías,
imágenes guardadas en mi corazón,
como gran codicioso que soy.
Tú, mujer hermosa,
sombra de mi perdición inevitable
y luz de mi amor,
¿acaso no comprendes,
que este dolor sufrido en mi pecho
es el amor que siento por ti?
¡Amor no lo tomes a él,
sino a mí!
¡Sacrificaría mil de mis vidas
por tu sonrisa de un SÍ!
Ya otros me miran
y dicen que tengo
un plan maestro
para que seas mía.
No los escuches, amor,
porque no entienden el arte
de dibujarte en mi mente
y contemplarte eternamente.
Ya creo sentir tus labios,
los prohibidos,
los de mis anhelados sueños,
los de tus besos,
cuando me confundí con la miel de mis rosas.
Creo que el sol brilla más
cuando le sonríes.
La luna me pregunta si te quiero.
Estaría mintiendo si dijera que SÍ.
Yo nunca te quise.
Jamás pensé en decirte tan
insignificantes palabras.
Yo lo sé, y tú también,
cara dama,
que el corazón piensa más allá,
y que mis palabras con gusto a tí,
no terminarán.
El aire tiene tu perfume
cuando grito tu nombre,
desesperado y sediento,
como un perro a morir.
¿Estarás harta de mí?
¿Mi obsesión te alejará?
Creo que ya lo hizo.
Mas, tranquila querida,
corre de mí,
que te amenazaré.
El viento me ayudará
a cargar el mensaje.
No te olvidarás de mí.
¡Mi niña, con todo esto,
y sollozando,
arrodillado bajo tu divino mirar,
quería confesarte:
Te amo!"

Me costó hacer éste...Feliz día de los enamorados...
creo que recibí un flechazo...

Friday, January 13, 2006

Caro Amor

“He sentido el infinito,
por sólo un instante,
a través de tu mirar.
Dos perlas negras,
maldiciones de encanto.
Quisiera congelar el momento,
pero de pronto, algo más ataca.
Es la suavidad de tu mano,
curando mis patéticas heridas.
Ya desearía cargar de nuevo mi espada,
sin importar mi cansancio de luchar por ti.
¡Oh amada mía, dame la poción,
la bendita poción,
que me hará olvidar tus ojos,
tus manos,
tu rostro angelical!
¿No ves que deliro?
Así es…deliro…
¿Y tú…qué haces?
¡Me matas con tu encanto!
Conmigo ya puedes hacer lo que quieras.
Soy tuyo.
Fui tuyo.
Seré tuyo.
He extendido mis brazos al aire, en vano,
al despertar.
Me dices que piense en ti.
¡Querida, aunque piense o no en ti,
ya eres parte de mi alma!
Me has revivido, caro amor,
y tu mirar me ha revelado la salida
de esta interminable oscuridad.
Sólo una cosa tengo que decirte:
Te amo”

Thursday, January 12, 2006

Desilución

”Extiendo mis brazos al aire,
soñando que la puedo tener,
que es mía,
incondicionalmente.
Pero ya estoy delirando...otra vez...
quizás cuántas más,
no lo sé.
Deliro.
Deliro.
Y de pronto,
lloro,
porque me percato que mis brazos no sostienen nada más que una sola imaginación.
Era un sueño"

Thursday, December 29, 2005

Creí

”Y pensaba conocer cada maldita sensación.
Cada maldito sentimiento.
Y pensaba conocer sus talones de Aquiles,
cuando eran los Elefantes de Aníbal.
Creía haber olvidado el dolor de mi pecho,
la flaqueza de mis brazos,
el cansancio en la batalla.
Y que mi fuente de energía era el pensar en ti,
mi infinidad de sueños a tu lado,
mirándote,
teniéndote,
gozándote.
Pero amor,
todo esto sufrido por ti,
es sólo el comienzo”

Sunday, December 25, 2005

Carta a Lotte

"Está decidido, Lotte, quiero morir; esto te lo escribo sin ninguna exaltación romántica, sereno, en la mañana del día en que te veré por última vez. Cuando leas esto, cara amiga, ya la fría tumba cubrirá los restos rígidos del intraquilo, del desgraciado que, en los últimos momentos de su vida, no conoce dulzura más grande que la de conversar contigo. He pasado una noche terrible y ¡ay! una noche bienhechora.Ha sido ella la que ha afirmado mi decisión: ¡quiero morir!. Cuando ayer me arranqué de ti, en medio de una sublevación espantosa de mis sentidos, todo aquello se agolpaba en mi corazón, y mi existencia sin esperanza ni alegría al lado tuyo me asaltó con un hielo horrendo; apenas pude llegar a mi habitación, fuera de mí caí de rodillas y, ¡ay, Dios! ¡Tú me concediste el último bálsamo de las lágrimas más amargas! Mil planes, mil expectativas rabiaban en mi alma y, por último, allí estaba, firme, completo, el último, el único, el único pensamiento: ¡quiero morir! Me tendí, y en la mañana, con la serenidad del despertar, todavía sigue firme, todavía está vigoroso en mi corazón: ¡quiero morir! No es desesperación, sino la certidumbre de que he terminado mi sufrimiento y que me sacrifico por ti. ¡Sí, Lotte! ¿Por qué habría de callarlo? Uno de los tres debe irse, quiero ser yo. ¡Oh amada! En este corazón destrozado se ha deslizado rabioso, a veces, el pensamiento...¡de asesinar a tu marido!...¡a ti!...¡a mí!...¡Pues así sea! Cuando escales la montaña, en una hermosa tarde de verano, acuérdate de mí -cuántas veces he subido por el valle- y luego tiende tu mirada hacia el otro lado, al cementerio en que estará mi tumba, y verás cómo el viento mece los altos tallos de la hierba a los rayos del sol poniente. Estuve tranquilo, cuando comencé; ahora...ahora lloro como un niño, porque todo esto se me aparece tan vívido en torno mío.

No me esperas. Piensas que obedeceré y no volveré a verte antes de la Nochebuena. ¡Oh, Lotte! Hoy día o nunca más. El día de Nochebuna tendrás en tus manos este papel, estarás temblorosa y lo humedecerás con tus amadas lágrimas. ¡Quiero, debo! ¡Oh, qué bien me siento al estar resuelto!

Por última vez, pues, por última vez abro estos ojos. Ay, no habrán de volver a ver el sol; un día gris y la neblina lo mantienen cubierto. Así, pues, pena, naturaleza: mi hijo, tu amigo, tu amado se acerca a su fin. Lotte, ésta es una sensación que no tiene igual, pero es lo más cercano al sueño medio inconsciente, cuando uno se dice: esta es la última mañana. ¡La última! Lotte, no tengo comprensión para la palabra 'la última'. ¿No me encuentro aquí en todo mi vigor? Y mañana estaré tendido, lacio, en el suelo. ¡Morir! ¿Qué significa eso? ¿Ves?: soñamos cuando hablamos de la muerte. He visto morir a más de uno; pero la humanidad es tan limitada que no tiene sentido para el principio ni el fin de su existencia. ¡Ahora aún somos tuyo y mía! ¡Tuyo, oh, adorada! Y en un momento, separados, apartados ...¿quizás para siempre? No, Lotte, no...¿Cómo puedo yo dejar de ser? ¿Cómo puedes tú ser pasajera? ¡Porque SOMOS! ¡Pasar! ¿Qué quiere decir eso? ¡Es sólo una palabra! Un sonido vacío, sin sentimiento para mi corazón. ¡Muerto, Lotte! ¡Enterrado en la tierra helada, tan estrecho, tan oscuro! Tuve una amiga que en mi desamparada juventud lo fue todo para mí. Murió y seguí su cuerpo; estuve junto a la tumba cuando bajaron el ataúd; los cordeles hicieron un ruido áspero al pasar por debajo de él y volvieron a rebotar hacia arriba. Luego la primera palada cayó retumbando, y la débil madera resonó con un ruido sordo que se volvió más sordo y cada vez más sordo, hasta que, por último estuvo cubierta. Yo casí de rodillas junto a la sepultura, emocionado, estremecido, angustiado, destrozado lo más íntimo de mi ser; no sabía qué era de mí ni qué sería de mí. ¡Morir! ¡Tumba! ¡No comprendo esas palabras!

¡Oh perdóname! ¡Perdóname! ¡Ayer! Debería haber sido el último momento de mi vida. ¡Oh, ángel mío! Por primera vez, sin duda por primera vez, ardío en lo más íntimo de mi ser el sentimiento de un éxtasis indecible: ¡Ella me ama! ¡Ella me ama! Aún arde en mis labios el sagrado fuego que fluía de los tuyos; una nueva dicha entibia mi corazón. ¡Perdóname! ¡Perdóname!

Ay, sólo yo sabía que tú me amabas, lo sabía desde las primeras expresivas miradas, desde el primer apretón de manos, pero aún así, cuando yo me iba, cuando veía a Albert a tu lado, volvía a desesperar, presa de febriles dudas.

¿Te acuerdas de las flores que me mandaste, cuando en aquella reunión social no pudiste dirigirme la palabra, ni darme la mano? Oh, he estado arrodillado frente a ellas durante la mitad de la noche y me sellaron tu amor. ¡Pero, ay! Estas impresiones pasaron, tal como el sentimiento de la gracia divina vuelve a desaparecer poco a poco del alma del creyente, aun cuando se le hubiese concedido con toda la plenitud divina en la sagrada señal visible.

Todo esto es pasajero, pero ni siquiera una eternidad habrá de apagar la vida ardiente que gocé ayer en tus labios y que ahora siento en mí. ¡Ella me ama! Este brazo la ha estrechado, estos labios han temblado en sus labios, esta boca ha balbuceado junto a su boca. ¡Ella es mía! ¡Tú eres mía! ¡Sí, Lotte, para siempre!

¿Y qué significa eso, que Albert sea tu marido? ¡Marido! Eso será pues, en este mundo, tal como para este mundo sería, pues, pecado que yo te ame, que quiera arrancarte de sus brazos para estrecharte con los míos ¿Pecado? Bien, hago penitencia por él; este pecado lo he saboreado en toda su fruición celestial; de este pecado he sorbido un bálsamo vital y fuerzas para mi corazón. ¡Desde este momento eres mía! ¡Mía, oh, Lotte! ¡Yo te precedo! Voy hacia mi Padre, tu Padre. A Él quiero quejarme y Él me consolará hasta que tú vengas y yo vuele a tu encuentro, te abrace, y esté junto a ti ante la faz del Infinito en un eterno abrazo.

¡No sueño, no desvarío! Cerca de la tumba, la claridad volvió a mí. ¡Seremos! ¡Nos volveremos a ver! ¡Volveremos a ver a tu madre! ¡Yo la veré, la encontraré, ay, y ante ella descansaré todo mi corazón! Tu madre, tu retrato.

(Luego el protagonista recibe las pistolas)

Han pasado por tus manos: tú les has limpiado el polvo, las beso mil veces, tú las has tocado: ¡tú, espíritu del cielo, favoreces mi decisión! Y tú, Lotte, me entregas el instrumento, tú, de cuyas manos quería yo recibir la muerte, y, ay, ahora la recibo. Oh, le he preguntado todo a mi muchacho. Temblabas cuando se las entregaste y no pronunciaste ni un adiós. ¡Ay! ¡Ay! ¡Ni un adiós! ¿Me habrás cerrado tu corazón por culpa de ese momento que me encadenó para siempre a ti? ¡Lotte, ni siquiera un milenio podrá borrar ese recuerdo! Yo siento que no puedes odiar a aquel que arde en esta forma por ti.

Todo está silencioso en torno mío, y mi alma está en paz. Gracias, Dios mío, que a estos últimos momentos les prestas este calor y esta fuerza.

Me acerco a la ventana, querida mía, y veo, y aún veo a través de las nubes que pasan volando borrascosas, algunas estrellas del eterno cielo. ¡No, vosotras no caeréis! El Eterno os lleva junto a su corazón, y a mí también. Vi las estrellas que forman el pértigo del carro, la más querida de las constelaciones. Cuando de noche salía de tu casa, salía de tu puerta, ella se encontraba frente a mí. ¡Con cuánta embriaguez la he mirado! Frecuentemente, con las manos en alto, la he convertido en el signo, en el santo hito de mi dicha presente. Y aún...¡Oh, Lotte! ¡Qué cosa no me hace recordarte! ¿No estás siempre junto a mí? ¿No te he arrebatado, igual que un niño y con muy poca modestia, una cantidad de pequeñeces, que tú, santa, habías tocado?

¡Querida silueta! Te la devuelvo como herencia, Lotte, y te ruego que la honres. Miles y miles de besos he impreso en ella, miles de veces la he saludado, cuando salía o volvía a casa.

Le he pedido a tu padre, en una pequeña misiva, que proteja mi cadáver. En el cementerio hay dos tilos, en el último rincón que da hacia el campo; allí quisiera descansar. Él podrá y querrá hacerlo por su amigo. Pídeselo tú también. No quiero exigir a cristianos creyentes que tiendan sus cuerpos junto al de un pobre infeliz. Ay, yo desearía que me sepultaran junto al camino, o en el solitario valle que el cura y el levita tuvieran que pasar persignándose frente a la lápida marcada y que el samaritano vertiera una lágrima.

¡Aquí, Lotte! No me estremece tocar el frío, el terrible vaso, del cual habré de beber el vértido de la muerte. Tú me lo has pasado y no trepido. ¡Todo, todo! Así todos los deseos y esperanzas de mi vida se cumplen. Pero tendré que golpear tan helado, tan rígido a la férrea puerta de la muerte.

Se me ha concedido la dicha de morir por TI; Lotte, de entregarme por TI! Querría morir valiente, querría morir alegre, si con ello pudiera devolverte la serenidad y felicidad de tu vida. Pero ¡ay!, de este don han gozado muy pocos seres nobles, que pudieron verter su sangre por los suyos y legar, por medio de su muerte, una vida nueva y cien veces más valiosa a sus amigos.

En estos vestidos, Lotte, quiero ser sepultado; tú los has tocado, los has santificado. También se lo he pedido a tu padre. Mi alma estará presente sobre el ataúd. Que no rebusquen en mis bolsillos. Esta cinta rosada, que llevabas prendida al pecho cuando te vi por primera vez entre tus niños...¡Oh, bésalos mil veces y cuéntales del destino de su desgraciado amigo! ¡Los amores! Se arremolinan en torno mío. ¡Ay, cómo me he apegado a ti! ¡Desde el primer momento no pude dejarte! Esta cinta quiero que sea sepultada conmigo. Me la regalaste para mi cumpleaños. ¡Cómo he devorado todo esto! Ay, no pensé que mi senda me conduciría hasta este punto...¡Que estés tranquila! ¡Te lo ruego, mantén la calma!

Están cargadas. ¡Dan las doce! ¡Así sea pues! ¡Lotte! ¡Lotte, adiós! ¡Adiós!"

El amor...amigos míos...no tiene horizonte...
Feliz Navidad...

Dedicado a Werther, de Johann Wolfgang Goethe

Monday, December 12, 2005

Fin...

¿Trece años?...Cada uno de nosotros tiene su forma de describir el tiempo transcurrido. Sus vivencias. Esos minutos que quisimos que fueran eternos y las horas que alguna vez quisimos matar. Por mi parte, puedo explicarles mi tiempo tan sólo contándoles los últimos dos años. Hay quienes dicen que uno debería recordar sólo lo bueno.

Esos dos años están llenos de palabras, miradas, dedos entrelazados, brazos que atrapan y sobretodo…de locuras. Fueron, son, y serán, la revolución de mi ser y de mi mundo. El apogeo de las pequeñas alegrías. Años que fueron abarcados por personas más que especiales. Pero, ya en el final, me doy cuenta de las cosas que pude hacer, y no quise, como de las que quise hacer y no pude. En el final comenzamos a disfrutar cada momento, cada “te quiero”, y los recuerdos de los años transcurridos nos invaden, hasta alcanzar el punto en que las lágrimas simbolizan el estallido de la nostalgia. Créanme, lo he sentido. “Y el amor, ¿dónde quedó?” me preguntarán algunos. Les contestaré: “No estoy seguro si en un futuro incierto y desconocido o en un sueño”. ¿Por qué menciono el amor?...porque, como una amiga me dijo una vez, “me enamoro de los detalles”.

Siempre habrán cosas de las cuales nos abremos arrepentido de haber conocido,como también,de quienes nos arrepentimos de haberlos perdido por insignificancias...el final tiene su toque de gracia...

Amigos, compañeros, el amor es una gran batalla. Yo lo sé. Sin embargo, he luchado por algo que mi ilusionada mente ha creado. ¿Qué será lo que me depara el futuro? Piensen que cada cosa que ven, cada cosa que escuchan, y cada cosa que sienten, es un nuevo descubrimiento de su vida.

Hasta siempre.

Sunday, December 04, 2005

Nada

"Amor, ya no sé qué decirte...
el "te amo" ya no parece suficiente...
tengo que agregarle un desesperado "te necesito",
y un apasionante "te deseo".
Pero tu mirar de mujer, de bella mujer,
colapsa en todo mi ser,
como el barco chocando contra un acantilado...
Ya no sé qué hacer amor,
dímelo tú,
dímelo tú,
dime algo por favor.
El silencio tuyo es mi infinita soledad.
Vamos amor,
revíveme con un "te amo" tuyo...
Pero te quedas callada...
y no hay nada"

Sunday, November 27, 2005

Te odio

”Te odio.
Te odio,
porque eres tú quien revivirá mis días de gloria.
Te odio,
porque eres tú mi mayor necesidad.
Te odio,
porque eres tú mi única luz contra la oscuridad.
Te odio,
porque no puedo evitar el pensar en ti.
Te odio,
porque estoy obsesionado a tu mirar.
Te odio…
Te odio,
porque te amo.”

Thursday, November 24, 2005

Andar

"Surcaste mis tierras,
como una maldita invasora...
Las dañabas con tu presencia omnipotente,
pero te dejé pasar.
Las raíces brotaban del suelo,
secas y sin vida,
pero te dejé pasar.
Tus pisadas herían cada flor, cada rosa,
y las hojas caían,
como ángeles sin alas.
Pero amor, entiéndeme...
te dejé pasar"

Sunday, November 13, 2005

Deseo

"Sólo deseo.
Tus manos, amor...
bendiciendo mi espalda,
y también hiriéndola,
como el deseo del suicidio con la daga.
Y después del acto,
que me mires ya no con ojos
de mujer inocente,
sino de cómplice,
de Lo Nuestro.
Sentir la piel prohibida,
la piel virgen,
la de pena de muerte.
Atreverme a tenerte,
o sólo desearlo,
y desahogar mis noches de soledad,
mis noches de contención de pasión,
pura pasión,
y anhelo.
Sentir la destrucción de tus besos,
y la resurrección en tu mirada.
Que tomes mi alma de condenado,
y que la maldigas con tu sangre divina,
por siempre."

Thursday, November 10, 2005

Adicto

"Quiero bautizar cada cosa de mi vida,
con tu nombre amor...
pero sólo pensarlo me abruma...
y los tormentos se hacen eternos.
No lo sé amor...soy adicto a tu cuerpo,a tu mirar,
y a tus brazos.
Mi más fino traje es usado cada minuto,
pensando que estás tú conmigo,
bailando un valz...
La luna la he manoseado demasiado,
con mis penas,
con tus ausencias,
con mis soledades.
Te pido que...
que me mires,
como yo te veo...
con amor..."

Alucinado

"Déjame sentirte en un baile, amor,
en un valz de paraísos.
Pero...
sólo en sueños.
Te amo.
Te amo.
Esas palabras tan manoseadas por tantos poetas,
como la luna brillando entre las montañas,
que es la pupila infinita de tu perla,
seduciéndome cuando tiene la oportunidad.
Encantándome.
Hechizándome.
Oh, galaxia mía,
galaxia de estrellas,
mi cosmos,
mi infinito.
Pero amor.
No te siento...por sueños"

Friday, October 21, 2005

Bendita Obsesión

Sólo te sueño,
te pienso,
te siento,
te veo y te aclamo.
Yo soy el maldito niño que te ve desde la cima de una montaña.
Yo soy el maldito niño que escribe tu nombre con una navaja en un árbol.
Yo soy el maldito niño que cuenta los puntos de todo tu cuerpo
para formar constelaciones
en mis noches de soledad.
Yo soy el maldito niño que espera a que botes una hoja de papel
para recogértela y al pasártela
me mires a los ojos.
Yo soy el maldito niño que espera a que tengas frío
para ofrecerte mi abrigo.
¿Por qué?
Porque tú eres...
...mi bendita obsesión...

Wednesday, October 12, 2005

Sentir

Esto no es normal.
Algo inerte,frío...
como el viento que acompaña al mar.
Es el vacío infinito,
que de la mano de la eternidad,
azotan los corazones.
Y a sus soldados.
Yo,ya nombrado legionario,
me he detenido.
Mi espada cayó en el suelo,
teñido de rojo.
"¿Por qué?",me cuestiono...
"¿Por qué lo hice?"
"¿Valió la pena?".
Y el vacío,
encontró una nueva víctima.
Me azotará...por la eternidad...

Sunday, October 09, 2005

Batalla

"¡A la carga!" gritan los hombres.
Y toda una estampida,
como un ariete furioso,
choca contra otro.
Veo hermanos caer.
La furia...me controla.
Sólo quiero rojo.
Rojo.
Rojo.
Pienso en los recuerdos olvidados,
y sólo quiero más rojo.
Pero caigo al suelo.
No puedo levantarme.
Y otra vez invaden los recuerdos olvidados.
La fuerza y la furia me controlan ahora.
No siento nada.
Sólo el baile de mi espada.
Ignoro rostros.
Rojo.
Rojo.
Y mi armadura adquiere ese color.
Me siento fallecer.
Pero los recuerdos olvidados no cesan su punzante ataque.
Quieren venganza.
Quieren rojo.
No lo tendrán.
¡Jamás!

Gracias

Mi escritura jamás terminará,aunque más lo quiera...
gracias a uds.,compañeros míos...
Por uds. levantaré mi espada una vez más,
y jamás cesaré de batallar.
Avanzaré hasta ver que no haya horizonte.
Sin rendirme.
Nunca...
Gracias, IV°A Humanista,Generación 2005

Tuesday, September 13, 2005

Derrota

"No puede ser.
Maldición.
Tanta lucha,
por una gran derrota.
Humillante y dolorosa.
De pronto mi sangre hierve.
En las venas siento la ira.
La furia.
La venganza.
La añorada venganza.
Tomo mi gastada espada,
y ahora no pelearé por un sueño de amor,
sino uno...
de dolor..."

Tuesday, September 06, 2005

Comprender

Ya sé lo que siento.Creo que seguiré batallando por ti,amor...sin importar el costo...
gracias a cierta personita,he aprendido que uno no debe dejarse llevar por el futuro,sino vivir y disfrutar el presente..y eso haré...contigo...
Y con mis eternas armas,el lápiz y el papel...pelearé por ti...y el mundo sabrá lo que siento por ti....eternamente...

Friday, September 02, 2005

Maldicion me he escuchado! :D

"Quiero amar,pero siendo amado,de allí que la mujer pasa a ser la figura de la felicidad....pero no siempre se "conquista",entonces pasa a ser fracaso,llevando al sufrimiento...pero...y si no peleo?....y si me quedo quieto...qué pasa?....no sufro....entonces...no batallo,y resisto a mi ambicion.....y quizás llegue solito"

Cuando uno es demasiado terco,si no puede escuchar a los demás,porque no uno a sí mismo?...sobretodo si somos orgullosos de nosotros mismos...

Eso!!...maldita sea me siento bien...ahora la era de ocio...ahora la era de sonreír :D

Entiéndanlo los que andan igual!!!!!!!

Ambición

Y otra vez estoy aquí.
Y tú allá, a lo lejos.
Corro y corro,
jadeando de dolor,
pero no te alcanzo.
Pero no te alcanzo,
y te pierdo en la oscuridad.
Y otra vez estoy aquí.
Sentado,acostado,parado,
da lo mismo.
Me armo de valor,y comienzo a correr,
rasguñándome en los matorrales negros.
No importa,estás allí.
Voy a ciegas,
pero no importa,estás allí.
Me canso y no puedo más,
pero no importa,estás allí.
Y sólo quiero encontrarte.
A ti.
A ti amor.
A ti.