Y por un momento pensé...
... que tus lunares eran escaleras al cielo.
Y por un momento creí...
... que mi espada era tu corazón.
Y por un momento imaginé...
... que mi batalla era tu amor.
Y por un momento soñé...
... que mis marchas eran mis dedos en ti.
Y por un momento entendí...
... que la muerte no es sino otro comienzo.
Y por un momento comprendí...
... que de ti me enamoré.
Y por un momento sentí...
... que en estos diez mil años te he amado.
Y por un momento supe...
... que otros diez mil te amaré.
Thursday, February 11, 2010
Friday, February 05, 2010
Extrañar...
Como un loco desquiciado, atrincherado en su pequeña habitación de una sola ventana, invierte su tiempo ocioso en contar cada estrella contenida en su cuadro de Universo. Porque cada estrella en esas noches no tienen que ser estrellas. Son jeroglíficos, versos, besos, sueños, recuerdos... iris. Son la mina de diamantes que no puedo excavar... Falta una estrella en mi noche. Se te extraña.
Extrañarte es sino el magnífico rito de convertir cada objeto, ser e idea en ti. Transformar los aromas, inclusive los muertos, en pedazos de memorias. Extraer letras en pos de conformar las viejas palabras de nuestras queridas canciones...
Eres el verso ausente, la palabra aún no escrita, el beso sin sellar, la estrella que no brilla. Un símbolo invicto en una tierra que ya no logro observar. Una condenada batalla en la cual se me ha desvanecido media vida...
Te extraño...
Extrañarte es sino el magnífico rito de convertir cada objeto, ser e idea en ti. Transformar los aromas, inclusive los muertos, en pedazos de memorias. Extraer letras en pos de conformar las viejas palabras de nuestras queridas canciones...
Eres el verso ausente, la palabra aún no escrita, el beso sin sellar, la estrella que no brilla. Un símbolo invicto en una tierra que ya no logro observar. Una condenada batalla en la cual se me ha desvanecido media vida...
Te extraño...
Tuesday, February 02, 2010
Una vida y una mujer...
"Y lo hiciste de nuevo... y lo volverás a hacer, lo sé. Ya te conozco demasiado bien, y parezco un dios para afirmar que llegas a ser predecible. Qué irónico... siendo que tú, como Vida que eres, debieras ser lo opuesto.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te enfrento, marchando lentamente hacia tu ser... y no precisamente para luchar.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te sueño, tal cual un mendigo mirando la luna llena.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te conquisto; una abeja besando tu polen, luego de un invierno.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que soy feliz, caminando contigo. Sí, los senderos de tierra pueden ser escaleras al cielo.
Y allí estás, invicta, convencida de tu logro, de rebajarme la moral... no, no lo has logrado."
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te enfrento, marchando lentamente hacia tu ser... y no precisamente para luchar.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te sueño, tal cual un mendigo mirando la luna llena.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que te conquisto; una abeja besando tu polen, luego de un invierno.
Pensaba en ti, para variar. Pienso que soy feliz, caminando contigo. Sí, los senderos de tierra pueden ser escaleras al cielo.
Y allí estás, invicta, convencida de tu logro, de rebajarme la moral... no, no lo has logrado."
Saturday, January 23, 2010
Temprano en la mañana...
"¿Creen que un hombre puede dejarse encantar por una mujer con sólo un encuentro?
Si es así,
¿creen que él pueda alimentarse día a día de sólo sus imágenes, sueños, recuerdos, una sonrisa siquiera?
Y si ella lo sabe,
¿creen que ella tendrá compasión por él... o lo pondrá a prueba para rectificar si es un hombre digno de ella?
¿Creen realmente en "quien poco pide, poco merece"?
Son las 6:37 de la mañana. Me aqueja un fuerte dolor de la cabeza, un raspón molesto en mi garganta, y quizás tenga fatiga de una pronta gripe. Sin embargo, aquí estoy, frente a una pantalla, deliverando una posible última vez.
Son las 6:38 am. Creo que me iré a ver el amanecer..."
Si es así,
¿creen que él pueda alimentarse día a día de sólo sus imágenes, sueños, recuerdos, una sonrisa siquiera?
Y si ella lo sabe,
¿creen que ella tendrá compasión por él... o lo pondrá a prueba para rectificar si es un hombre digno de ella?
¿Creen realmente en "quien poco pide, poco merece"?
Son las 6:37 de la mañana. Me aqueja un fuerte dolor de la cabeza, un raspón molesto en mi garganta, y quizás tenga fatiga de una pronta gripe. Sin embargo, aquí estoy, frente a una pantalla, deliverando una posible última vez.
Son las 6:38 am. Creo que me iré a ver el amanecer..."
Thursday, January 21, 2010
Disparo...
"Los días pasan inertes, para variar. Ayer, mientras iba por ahí, una chica se topó conmigo de accidente.
- Disculpe señor.
- Señorita, no me diga señor por favor. No me sume años que no tengo.
- Lo siento, pensé que era ... mayor.
Se tomó su momento para buscar una palabra adecuada, aunque de haberme dicho "más viejo", no me hubiera molestado. Ha sido lav ida la que me ha tirado años encima, haciendo eternos estos malditos días.
Ya te quisiera de vuelta, en esos pocos días que fueron tan cortos y, a la vez, tan dichosos. Cómo te amo...
Ahorro energías para una batalla que quizás no llegará."
- Disculpe señor.
- Señorita, no me diga señor por favor. No me sume años que no tengo.
- Lo siento, pensé que era ... mayor.
Se tomó su momento para buscar una palabra adecuada, aunque de haberme dicho "más viejo", no me hubiera molestado. Ha sido lav ida la que me ha tirado años encima, haciendo eternos estos malditos días.
Ya te quisiera de vuelta, en esos pocos días que fueron tan cortos y, a la vez, tan dichosos. Cómo te amo...
Ahorro energías para una batalla que quizás no llegará."
Tuesday, January 19, 2010
Lo que sabemos...
"¿Y qué hay y qué hay? Maldita sea, si mi mente ya comienza a escupir palabras, letras, y uno que otro beso que ya he soñado.
El hombre, que lo sabe, yace sereno, tranquilo y en paz.
El hombre, que lo sabe, también sabe que todo lo demás es sólo detalle.
El hombre, que lo sabe, siente que puede tomar el Universo en la palma de su mano.
El hombre, que lo sabe, siente por igual que puede retirarse sin dar batalla alguna.
¿Y sabes qué, querida cara amiga? Yo también lo sé...
Si Ella es tan efectiva, sagaz, poderosa, silenciosa.
Nunca arrogante, siempre segura. ¿Para qué dudar de su método?
Y no, las batallas del ayer quedan en el ayer; no obstante, intento revivirlas.
Para que, lo que yo ya sé, valga un poco más la pena.
Para que, lo que yo ya sé, tome un precio más alto, más inalcanzable.
Miro la luna... la siento más cerca.
Miro el mar... lo siento aterrador.
Miro el fuego... lo siento mío.
Miro la tierra... la siento de nadie.
Te miro a ti... y te siento tan lejana.
Esos hombres, y yo también, lo sabemos, cariño.
Pronto moriremos."
El hombre, que lo sabe, yace sereno, tranquilo y en paz.
El hombre, que lo sabe, también sabe que todo lo demás es sólo detalle.
El hombre, que lo sabe, siente que puede tomar el Universo en la palma de su mano.
El hombre, que lo sabe, siente por igual que puede retirarse sin dar batalla alguna.
¿Y sabes qué, querida cara amiga? Yo también lo sé...
Si Ella es tan efectiva, sagaz, poderosa, silenciosa.
Nunca arrogante, siempre segura. ¿Para qué dudar de su método?
Y no, las batallas del ayer quedan en el ayer; no obstante, intento revivirlas.
Para que, lo que yo ya sé, valga un poco más la pena.
Para que, lo que yo ya sé, tome un precio más alto, más inalcanzable.
Miro la luna... la siento más cerca.
Miro el mar... lo siento aterrador.
Miro el fuego... lo siento mío.
Miro la tierra... la siento de nadie.
Te miro a ti... y te siento tan lejana.
Esos hombres, y yo también, lo sabemos, cariño.
Pronto moriremos."
Friday, January 15, 2010
Las campanas de las 11 de la noche...
Era tarde. Los campanazos de ese gran reloj estremecían mi corazón durante mi lenta retirada. El silencio me dejaba en claro de lo dormida que yacía mi ciudad, dándome poderosos pensamientos:
-"¿Qué eres para mí? Toma una estrella y fragméntala en miles de millares de pedazos. En cada uno de ellos imprégnale un hermoso recuerdo. Luego las vuelves a unir, formando grandes y brillantes bolas de cristal. Hazlo con cada estrela a tu paso. Con cada una, vas conformando la silueta del ser amado. Con cada cristal en cada centímetro de su cuerpo. Ésa es una idea de lo que eres para mí..."
Eran ya pasadas las 11 de la noche y sólo quería volver a la plaza donde pude verte por primera y última vez.
-"¿Qué quiero de ti? No lo sé..."
Y la mente me traslada a muchos lugares, en cuestión de segundos. Una escena, una taza de café, un cigarrillo... un beso. Una bellísima sonrisa.
-"... luego te miré a los ojos. No noté malintención alguna... me siento más segura... sólo quiero que seas feliz... no me mantengo a tu lado por lo que fuiste o lo que eres, sino por lo que podrías llegar a ser..."
De pronto la maldita calle desierta. Ni un solo perro durmiendo en cartones, ni siquiera un pobre y miserable borracho tirado en las aceras. El último campanazo de las 11 ya me había derrotado la frialdad... y comencé a llorar.
Vagos recuerdos quedan. La casa, la cama deshecha... y yo tirándome en ella, resignado.
-"Qué bueno haberte conocido... me gustas... mi niño..."
Tus palabras envenenan mi sueño, como un desgraciado insecto contra el poderoso escorpión. La diferencia yace en que el insecto se defiende... yo no.
Abro los ojos. Allí estás, cobijándome en la suavidad de tus brazos, en la dulzura de tus labios. Vuelvo a abrirlos... ya no estás. Es otro lunes.. otro maldito lunes escrito en mi historia. Sin embargo, el sol brilla diferente.
He muerto... y he vuelto a nacer. Gracias, vida mía.
-"¿Qué eres para mí? Toma una estrella y fragméntala en miles de millares de pedazos. En cada uno de ellos imprégnale un hermoso recuerdo. Luego las vuelves a unir, formando grandes y brillantes bolas de cristal. Hazlo con cada estrela a tu paso. Con cada una, vas conformando la silueta del ser amado. Con cada cristal en cada centímetro de su cuerpo. Ésa es una idea de lo que eres para mí..."
Eran ya pasadas las 11 de la noche y sólo quería volver a la plaza donde pude verte por primera y última vez.
-"¿Qué quiero de ti? No lo sé..."
Y la mente me traslada a muchos lugares, en cuestión de segundos. Una escena, una taza de café, un cigarrillo... un beso. Una bellísima sonrisa.
-"... luego te miré a los ojos. No noté malintención alguna... me siento más segura... sólo quiero que seas feliz... no me mantengo a tu lado por lo que fuiste o lo que eres, sino por lo que podrías llegar a ser..."
De pronto la maldita calle desierta. Ni un solo perro durmiendo en cartones, ni siquiera un pobre y miserable borracho tirado en las aceras. El último campanazo de las 11 ya me había derrotado la frialdad... y comencé a llorar.
Vagos recuerdos quedan. La casa, la cama deshecha... y yo tirándome en ella, resignado.
-"Qué bueno haberte conocido... me gustas... mi niño..."
Tus palabras envenenan mi sueño, como un desgraciado insecto contra el poderoso escorpión. La diferencia yace en que el insecto se defiende... yo no.
Abro los ojos. Allí estás, cobijándome en la suavidad de tus brazos, en la dulzura de tus labios. Vuelvo a abrirlos... ya no estás. Es otro lunes.. otro maldito lunes escrito en mi historia. Sin embargo, el sol brilla diferente.
He muerto... y he vuelto a nacer. Gracias, vida mía.
Friday, December 25, 2009
Crónicas de una mente corrupta y un corazón puro II : La esencia del infinito...
Tú y tus ejércitos deberán abandonar estas tierras. No puedo permitir que existan en el mismo mundo que mi amada.
"Intenta obligarnos si lo deseas. Nada nos impedirá conseguir lo que deseamos. Sombras caerán por doquier y el fuego de tu corazón se apagará con los vientos huracanados y desesperanzadores."
Sencillamente obedece o la Justicia Divina caerá por sobre ti y sobre todos ustedes, malditos indignos, que sólo petrifican las aguas purificadoras del cielo. Mi corazón esparcirá su fuego, en el nombre de ella, por todos estos campos... no hay manera que logres vencerme en esta batalla. No hoy, no ahora. Estuviste cerca cientos de veces, sin embargo has fallado y ahora el sol ilumina sólo para mí, con aires victoriosos, la marcha que emprendo hacia el hogar que siempre he anhelado: Junto a mi amor, en colinas ocultas, naturaleza impredecible... y paz eterna.
"Tú y tus patéticos sueños utópicos no hacen más que cegarte de la cruda verdad: Esa clase de felicidad no existe ya... Se ha desvanecido junto con los años, la humanidad y la decencia de estos tiempos crueles. Sabes bien, y lo tienes asumido, que no hay victoria total ante la maldad, ya que es el hombre quien se ha condenado a sí mismo a su propia extinción. Nubes arderán pronto... y tú aquí, soñando lo imposible. Me río de ti..."
-----------------------Se sienta a pensar... ---------------------------------
Por un segundo, quiero ser tuyo.
Por un segundo, quisiera tenerte una vez más.
Por un segundo daría la vida por ti.
Por un segundo, sólo un segundo... quemaría todo rasgo de indignidad que me impide llegar a ti, por un segundo que no intenta ser mío, sólo mío, solamente mío. Un segundo quizás, un segundo no.
Por un segundo, puedo fallarte y puedo ganarte, en un segundo quizás.
Por un segundo, pienso que no tengo razón de seguir de pie, y por un segundo, pienso que puedo conquistar el mundo bajo tu manto divino... bajo tus brazos de terciopelo.
Por un segundo, quisiera asesinar todos los centímetros que me separan de tus labios y robarte un beso para poder seguir respirando... por un segundo.
Por un segundo, quisiera dejar de deliberar y poder vencer lo invencible, en tu nombre, en tu corazón... por un segundo.
Una estrella, a lo lejos, rememora la luz radiante de tus ojos, iluminando mi mente y mi corazón...
-----------------------Abre sus ojos...----------------------------------------
*Levanta su espada al cielo, imponiéndose*
¡YO NO ME DETENDRÉ!
¡CONTRA EL FUEGO, VIENTO Y MAREA, MARCHARÉ INCESANTE E INDESTRUCTIBLE, Y LO QUE PRETENDÍAN BRINDARME EN DIEZ O DIEZ MIL AÑOS, HARÉ QUE SEA EN DÍAS O SEGUNDOS, BATALLANDO POR LA VIDA... POR ELLA!
*Descarga su grito de guerra, causando temor y miedo en sus adversarios*
"Intenta obligarnos si lo deseas. Nada nos impedirá conseguir lo que deseamos. Sombras caerán por doquier y el fuego de tu corazón se apagará con los vientos huracanados y desesperanzadores."
Sencillamente obedece o la Justicia Divina caerá por sobre ti y sobre todos ustedes, malditos indignos, que sólo petrifican las aguas purificadoras del cielo. Mi corazón esparcirá su fuego, en el nombre de ella, por todos estos campos... no hay manera que logres vencerme en esta batalla. No hoy, no ahora. Estuviste cerca cientos de veces, sin embargo has fallado y ahora el sol ilumina sólo para mí, con aires victoriosos, la marcha que emprendo hacia el hogar que siempre he anhelado: Junto a mi amor, en colinas ocultas, naturaleza impredecible... y paz eterna.
"Tú y tus patéticos sueños utópicos no hacen más que cegarte de la cruda verdad: Esa clase de felicidad no existe ya... Se ha desvanecido junto con los años, la humanidad y la decencia de estos tiempos crueles. Sabes bien, y lo tienes asumido, que no hay victoria total ante la maldad, ya que es el hombre quien se ha condenado a sí mismo a su propia extinción. Nubes arderán pronto... y tú aquí, soñando lo imposible. Me río de ti..."
-----------------------Se sienta a pensar... ---------------------------------
Por un segundo, quiero ser tuyo.
Por un segundo, quisiera tenerte una vez más.
Por un segundo daría la vida por ti.
Por un segundo, sólo un segundo... quemaría todo rasgo de indignidad que me impide llegar a ti, por un segundo que no intenta ser mío, sólo mío, solamente mío. Un segundo quizás, un segundo no.
Por un segundo, puedo fallarte y puedo ganarte, en un segundo quizás.
Por un segundo, pienso que no tengo razón de seguir de pie, y por un segundo, pienso que puedo conquistar el mundo bajo tu manto divino... bajo tus brazos de terciopelo.
Por un segundo, quisiera asesinar todos los centímetros que me separan de tus labios y robarte un beso para poder seguir respirando... por un segundo.
Por un segundo, quisiera dejar de deliberar y poder vencer lo invencible, en tu nombre, en tu corazón... por un segundo.
Una estrella, a lo lejos, rememora la luz radiante de tus ojos, iluminando mi mente y mi corazón...
-----------------------Abre sus ojos...----------------------------------------
*Levanta su espada al cielo, imponiéndose*
¡YO NO ME DETENDRÉ!
¡CONTRA EL FUEGO, VIENTO Y MAREA, MARCHARÉ INCESANTE E INDESTRUCTIBLE, Y LO QUE PRETENDÍAN BRINDARME EN DIEZ O DIEZ MIL AÑOS, HARÉ QUE SEA EN DÍAS O SEGUNDOS, BATALLANDO POR LA VIDA... POR ELLA!
*Descarga su grito de guerra, causando temor y miedo en sus adversarios*
Friday, December 18, 2009
La última plegaria...
"Yo sé que pronto moriré... y moriré eventualmente solo, y quizás no amado.
He vivido para ver a mis camaradas caer.
He vivido para recordar lo que creí haber olvidado.
He vivido para crear una historia nueva en cada cicatriz que poseo...
Tuve toda una vida, allegado a mi espada, fiel a mi escudo.
Dudando a quién servía... amando a quién pretendía...
Y ahora, que a quien sirvo es a quien amo por igual,
me hacen pensar en cuánta vida he perdido sin haberla visto.
Ahora que por fin la veo y la siento conmigo, es cuando la Muerte viene por mí.
Y a pesar que me preparo para la más ardua de las batallas, sé que pronto moriré...
y moriré eventualmente solo, y quizás... no amado."
He vivido para ver a mis camaradas caer.
He vivido para recordar lo que creí haber olvidado.
He vivido para crear una historia nueva en cada cicatriz que poseo...
Tuve toda una vida, allegado a mi espada, fiel a mi escudo.
Dudando a quién servía... amando a quién pretendía...
Y ahora, que a quien sirvo es a quien amo por igual,
me hacen pensar en cuánta vida he perdido sin haberla visto.
Ahora que por fin la veo y la siento conmigo, es cuando la Muerte viene por mí.
Y a pesar que me preparo para la más ardua de las batallas, sé que pronto moriré...
y moriré eventualmente solo, y quizás... no amado."
Tuesday, December 15, 2009
Crónicas de una mente corrupta y un corazón puro I : Un conflicto interno...
'He cometido tantos pecados. Mi cuerpo exhausto cambiará la vida de miles, pero no logrará convertir la propia... la mía.'
"No hay manera de cambiar tu vivir, ni vale la pena. Tus años se han ido desperdiciando en vano, persiguiendo ideales que, al fin y al cabo, no permanecerán contigo. Tu recuerdo será borrado de la eternidad..."
'Quisiera limpiar mi alma. Purificarla... no importa el costo.'
"Sí, importará. ¿Qué vale un hombre muerto? Serías otro de los millares que han derramado su sangre, secándose ante el sol, devorada por los cuervos. Los cientos de años y sus lluvias se encargarán de limpiar las tierras del campo de batalla, llevándose consigo tu imagen... desvaneciendo eventualmente."
'Mi amor me brindará la fuerza que necesito para poder persistir. Su luz guiará mis actos y mi camino hacia la Gran Victoria: La Felicidad. Desperdiciaré vida, sí. Derramaré sangre por igual, pero prefiero eso a vivir como uno más entre los billones, mecanizando sus día a día. Es mejor vivir un día como león, que cien años como oveja.'
"Cada paso que das, que crees bendito, te acerca lentamente a lo inevitable, a tu destino final. Te acerca a Sus brazos malditos. Sabes que a Ella no se le escapa alma alguna. La Muerte nos sonríe a todos. Sólo nos queda devolverle la sonrisa."
'Mi cuerpo inerte lo consumirán los días y su tierra. Mis pertenencias desaparecerán con los meses, quizás años. Los relatos e historias de mi vida dejarán de contarse a lo largo de las generaciones. La gran mayoría me olvidará. Sin embargo, siempre habrá alguien que se encargue de encontrar un punto en la tierra, protegido del viento y la lluvia, encendiendo allí una vela por mí. El fuego y el calor que emane revivirán mi ser por unos instantes para aquél o aquélla, y quizás le provoque llorar o sonreír. Con saber eso, me basta para persistir en mis batallas...'
"Tonto iluso. Luchas una batalla que no puede ser ganada, y durante 11 años no te han dado señal de tregua alguna. Vas de caída en caída, y permaneces allí testarudo. A duras penas puedes caminar o respirar, peor aún alzar tu vieja espada sin filo. Ya nada te queda..."
'Ya verás de lo equivocado que estás, compañero sombrío, que los días dejarán de atormentarme...'
"Mírate... mira tus ojos, tu piel demacrada. No das para más..."
'Ya venceré... sé que venceré...'
"No hay manera de cambiar tu vivir, ni vale la pena. Tus años se han ido desperdiciando en vano, persiguiendo ideales que, al fin y al cabo, no permanecerán contigo. Tu recuerdo será borrado de la eternidad..."
'Quisiera limpiar mi alma. Purificarla... no importa el costo.'
"Sí, importará. ¿Qué vale un hombre muerto? Serías otro de los millares que han derramado su sangre, secándose ante el sol, devorada por los cuervos. Los cientos de años y sus lluvias se encargarán de limpiar las tierras del campo de batalla, llevándose consigo tu imagen... desvaneciendo eventualmente."
'Mi amor me brindará la fuerza que necesito para poder persistir. Su luz guiará mis actos y mi camino hacia la Gran Victoria: La Felicidad. Desperdiciaré vida, sí. Derramaré sangre por igual, pero prefiero eso a vivir como uno más entre los billones, mecanizando sus día a día. Es mejor vivir un día como león, que cien años como oveja.'
"Cada paso que das, que crees bendito, te acerca lentamente a lo inevitable, a tu destino final. Te acerca a Sus brazos malditos. Sabes que a Ella no se le escapa alma alguna. La Muerte nos sonríe a todos. Sólo nos queda devolverle la sonrisa."
'Mi cuerpo inerte lo consumirán los días y su tierra. Mis pertenencias desaparecerán con los meses, quizás años. Los relatos e historias de mi vida dejarán de contarse a lo largo de las generaciones. La gran mayoría me olvidará. Sin embargo, siempre habrá alguien que se encargue de encontrar un punto en la tierra, protegido del viento y la lluvia, encendiendo allí una vela por mí. El fuego y el calor que emane revivirán mi ser por unos instantes para aquél o aquélla, y quizás le provoque llorar o sonreír. Con saber eso, me basta para persistir en mis batallas...'
"Tonto iluso. Luchas una batalla que no puede ser ganada, y durante 11 años no te han dado señal de tregua alguna. Vas de caída en caída, y permaneces allí testarudo. A duras penas puedes caminar o respirar, peor aún alzar tu vieja espada sin filo. Ya nada te queda..."
'Ya verás de lo equivocado que estás, compañero sombrío, que los días dejarán de atormentarme...'
"Mírate... mira tus ojos, tu piel demacrada. No das para más..."
'Ya venceré... sé que venceré...'
Monday, December 07, 2009
Nuestra manera...
Hay cosas que no comprenden muchos.
Uno pasea con ella. No hace nada de especial ni anormal... sólo pasea. Por la costanera, por plazas, quizás. De pronto el día oscurece, y trae consigo vientos un tanto más fuertes. Ella, de pelo largo, sufre las alteraciones a su dedicado alisado, e intenta conservar su forma. Sin percatarse, uno la observa en ese momento mágico e irrepetible. Comienza a grabar (sí, a grabar, como si sus ojos fueran una cámara de video con una memoria de eternidad), tratando de no perder detalle alguno de ello. Ya al terminar, ella puede percibir el silencio incómodo y la mirada de reojo, preguntándote cosas como "¿pasa algo?"... y tú respondes esa excusa barata, esa mentira que no quiere ser notoria : "no, nada..."
Con el tiempo, ya habiendo perdido toda clase de lazos y confianza entre ambos, que fueron siendo transformados en cosas que no pretendieron ser tan... no lo sé, malas... por decir algo. Días, semanas... meses; sin embargo, el detalle épico de ese instante no logra ser erradicado con nada, ni se intenta borrar de alguna u otra manera. La colección total de todos esos segundos es lo que hace a un hombre, suponiendo que el individuo es realmente un hombre noble, es lo que hace que él se ENAMORE de aquélla, entre otros aspectos, pero éste es uno de los principales.
Es un arma de doble filo, claramente. Las que efectivamente logran ese efecto en aquél, lo logran enamorar sin buscarlo siquiera. Ya habiéndose ido, él, aunque tenga buena memoria o no, recordará esos fragmentos de magia y eternidad. Recordará a quienes le robaron y hurtaron (claro, con intimidación o no... si entienden lo que quiero decir) esos segundos de su tiempo.
Concluyendo, es por esto que se dice que el hombre noble no ama siempre, sino por instantes, por segundos. Olvidará fechas, números, fotografías... nombres inclusive. Los años pasarán, con sus tragedias y batallas perdidas... lágrimas en vano, sangre por igual. Y sus ojeras, piel desgastada, piernas que no coordinan su paso, mirar envejecido... y no importará. Esos instantes estarán por siempre, entre acosando su día a día y alegrándole el día monótono, permaneciendo constantes a lo largo de su existencia hasta cuando su mente deje de funcionar... y sus pasos avanzar...
Amo a segundos. Amo a instantes, y por feo que suene, no a una en particular. Al fin y al cabo, me impregno de los millares de fragmentos divinos que existen en todo mi mundo, en toda mi tierra.
Olvidar no es opción. Olvidar no es viable...
Para mi amigo Hernán. Camarada y compañero de batalla... ya nos encontraremos, en tus tierras o en las mías. Pronto compartiremos un par de buenas cervezas, frente a un cálido fuego improvisado, y una noche que no sea citadina, sino estrellada y silenciada... porque no hay mayor emoción más reconfortante que compartir las anécdotas, las historias que nos marcaron en nuestro vivir.
Uno pasea con ella. No hace nada de especial ni anormal... sólo pasea. Por la costanera, por plazas, quizás. De pronto el día oscurece, y trae consigo vientos un tanto más fuertes. Ella, de pelo largo, sufre las alteraciones a su dedicado alisado, e intenta conservar su forma. Sin percatarse, uno la observa en ese momento mágico e irrepetible. Comienza a grabar (sí, a grabar, como si sus ojos fueran una cámara de video con una memoria de eternidad), tratando de no perder detalle alguno de ello. Ya al terminar, ella puede percibir el silencio incómodo y la mirada de reojo, preguntándote cosas como "¿pasa algo?"... y tú respondes esa excusa barata, esa mentira que no quiere ser notoria : "no, nada..."
Con el tiempo, ya habiendo perdido toda clase de lazos y confianza entre ambos, que fueron siendo transformados en cosas que no pretendieron ser tan... no lo sé, malas... por decir algo. Días, semanas... meses; sin embargo, el detalle épico de ese instante no logra ser erradicado con nada, ni se intenta borrar de alguna u otra manera. La colección total de todos esos segundos es lo que hace a un hombre, suponiendo que el individuo es realmente un hombre noble, es lo que hace que él se ENAMORE de aquélla, entre otros aspectos, pero éste es uno de los principales.
Es un arma de doble filo, claramente. Las que efectivamente logran ese efecto en aquél, lo logran enamorar sin buscarlo siquiera. Ya habiéndose ido, él, aunque tenga buena memoria o no, recordará esos fragmentos de magia y eternidad. Recordará a quienes le robaron y hurtaron (claro, con intimidación o no... si entienden lo que quiero decir) esos segundos de su tiempo.
Concluyendo, es por esto que se dice que el hombre noble no ama siempre, sino por instantes, por segundos. Olvidará fechas, números, fotografías... nombres inclusive. Los años pasarán, con sus tragedias y batallas perdidas... lágrimas en vano, sangre por igual. Y sus ojeras, piel desgastada, piernas que no coordinan su paso, mirar envejecido... y no importará. Esos instantes estarán por siempre, entre acosando su día a día y alegrándole el día monótono, permaneciendo constantes a lo largo de su existencia hasta cuando su mente deje de funcionar... y sus pasos avanzar...
Amo a segundos. Amo a instantes, y por feo que suene, no a una en particular. Al fin y al cabo, me impregno de los millares de fragmentos divinos que existen en todo mi mundo, en toda mi tierra.
Olvidar no es opción. Olvidar no es viable...
Para mi amigo Hernán. Camarada y compañero de batalla... ya nos encontraremos, en tus tierras o en las mías. Pronto compartiremos un par de buenas cervezas, frente a un cálido fuego improvisado, y una noche que no sea citadina, sino estrellada y silenciada... porque no hay mayor emoción más reconfortante que compartir las anécdotas, las historias que nos marcaron en nuestro vivir.
Saturday, December 05, 2009
Delirios y contradicciones...
"Son las 2:30 am.
He paseado unas 2 o 3 veces por la casa, completamente apagada. Muerta de por sí, y un tanto tétrica para algunos. Siento cómo los techos poseen estrellas ahora, inalcanzables, y las paredes agigantan el lugar. Tanto espacio para uno solo... tanto espacio.
Y pensar que alguna vez estuviste aquí... y pensar que lo estás, y quizás no querer pensarlo, pero inevitablemente te siento. Y no, no eres un mal recuerdo... soy yo el que intenta traerte de manera desesperada, porque no soporta la eterna soledad que lo ha demacrado por tantos años.
Son las 2:33 am. En fin..."
He paseado unas 2 o 3 veces por la casa, completamente apagada. Muerta de por sí, y un tanto tétrica para algunos. Siento cómo los techos poseen estrellas ahora, inalcanzables, y las paredes agigantan el lugar. Tanto espacio para uno solo... tanto espacio.
Y pensar que alguna vez estuviste aquí... y pensar que lo estás, y quizás no querer pensarlo, pero inevitablemente te siento. Y no, no eres un mal recuerdo... soy yo el que intenta traerte de manera desesperada, porque no soporta la eterna soledad que lo ha demacrado por tantos años.
Son las 2:33 am. En fin..."
Sunday, November 29, 2009
Buscando trascender...
Varios se han ido. Varios se han perdido. Los he visto marcharse, como hojas secas azotadas por los vientos. A sólo algunos les he llorado. Al resto, a pesar de no alcanzar a conocerlos. les hago una reverencia como signo de respeto. La furia de la vida, en su campo de batalla, les ha arrebatado las existencias a todos ellos, justa como injustamente. Y no, no les importa irse así como así. He sido testigo de los intentos, y algunos exitosos, de permanecer a lo largo del tiempo. Personalmente me encanta la idea de la trascendencia... intento formar parte de en ello. Toos ellos nos dan alguna lección para la vida. Quisiera aprenderlas todas.
No todos se han ido. Están los que, por voluntad propia o resignación, se mantienen fuertes. Sufren, lloran y desangran de desesperación, pero se quedan. También he aprendido con ellos. He memorizado sus palabras tan valiosas, como también la cantidad de lágrimas que han derramado.
He llegado al final de mi línea. Y a pesar de todos los arrebatos que me han hecho, mi sueño de volar sigue de pie.
Quiero volar contigo, sentir la vieja brisa de la mañana al despertar. Desatarme las viejas cadenas de la monotonía, de la maldita rutina. Liberarme de aquél que me impide ser yo mismo.
Si Ella llegase, antes de lo previsto, de lo que yo esperaba... bueno, no le impondré resistencia alguna y le devolveré la sonrisa.
Maldita mundo que ha condenado su propio final. Un final que pareciera ser fantásticamente apocalíptico; sin embargo, ojalá supieran lo que yo sé, y el panorama les será trágicamente sencillo, muy simple de entender.
Por ti, amigo y hermano de mi Camino, quien padece de tanto dolor ahora, a quien le lloré de frente apenas anoche, te dedico algunas palabras... como mínimo:
LUCHASTE POR LO QUE SOÑABAS Y LO CONSEGUISTE. AHORA DEBES LUCHAR POR MANTENERLO VIVO A TU LADO.
Por favor, maestro mío, bríndame un último fragmento de tu infinito.
Te necesito hoy y ahora, más que nunca, cuando todas las oscuridades parecen encerrarme y aprisionarme.
Te necesito hoy y ahora, cuando mi mente ya no puede soportar el pasado de lo que no soy, y mi cuerpo no impone mayor desafío a esos millares.
Te necesito hoy y ahora, cuando mis sueños y anhelos parecen ser desvanecidos lentamente, y mi hermosa Esperanza se va con ellos.
Te necesito hoy y ahora, cuando la interminable y tediosa batalla de la Vida no me da tregua alguna, y Ella no cesa de cruzarse en mi camino, atrayéndome a sus sombríos aposentos, prometiéndome mentiras.
Fly with me forever high,
and with these wings
we'll set the world on fire.
Fly with me, through scorching skies,
you and I, the lie of lies. (Symphony X - Set the world on fire)
Por ti, querido amigo, y por mi querida Esperanza...
Vuelvo a marchar... otra vez...
No todos se han ido. Están los que, por voluntad propia o resignación, se mantienen fuertes. Sufren, lloran y desangran de desesperación, pero se quedan. También he aprendido con ellos. He memorizado sus palabras tan valiosas, como también la cantidad de lágrimas que han derramado.
He llegado al final de mi línea. Y a pesar de todos los arrebatos que me han hecho, mi sueño de volar sigue de pie.
Quiero volar contigo, sentir la vieja brisa de la mañana al despertar. Desatarme las viejas cadenas de la monotonía, de la maldita rutina. Liberarme de aquél que me impide ser yo mismo.
Si Ella llegase, antes de lo previsto, de lo que yo esperaba... bueno, no le impondré resistencia alguna y le devolveré la sonrisa.
Maldita mundo que ha condenado su propio final. Un final que pareciera ser fantásticamente apocalíptico; sin embargo, ojalá supieran lo que yo sé, y el panorama les será trágicamente sencillo, muy simple de entender.
Por ti, amigo y hermano de mi Camino, quien padece de tanto dolor ahora, a quien le lloré de frente apenas anoche, te dedico algunas palabras... como mínimo:
LUCHASTE POR LO QUE SOÑABAS Y LO CONSEGUISTE. AHORA DEBES LUCHAR POR MANTENERLO VIVO A TU LADO.
Por favor, maestro mío, bríndame un último fragmento de tu infinito.
Te necesito hoy y ahora, más que nunca, cuando todas las oscuridades parecen encerrarme y aprisionarme.
Te necesito hoy y ahora, cuando mi mente ya no puede soportar el pasado de lo que no soy, y mi cuerpo no impone mayor desafío a esos millares.
Te necesito hoy y ahora, cuando mis sueños y anhelos parecen ser desvanecidos lentamente, y mi hermosa Esperanza se va con ellos.
Te necesito hoy y ahora, cuando la interminable y tediosa batalla de la Vida no me da tregua alguna, y Ella no cesa de cruzarse en mi camino, atrayéndome a sus sombríos aposentos, prometiéndome mentiras.
Fly with me forever high,
and with these wings
we'll set the world on fire.
Fly with me, through scorching skies,
you and I, the lie of lies. (Symphony X - Set the world on fire)
Por ti, querido amigo, y por mi querida Esperanza...
Vuelvo a marchar... otra vez...
Friday, November 27, 2009
Cediendo...
“Un cielo benigno brilla y enceguece los ojos del pobre moribundo. Se le nota a lo lejos, oculto del sol matutino, bajo unos árboles medio muertos. Sus manos ensangrentadas apenas logran escribir unas palabras.
‘Aquí estoy otra vez, corazón, escribiéndote mientras te extraño en cada letra. ¿Cómo estarás allá arriba, amor? ¿Serán tus brazos o tus alas que me cubren y me entibian?
Ya olvidé el gusto dulce de tus labios, tu tez clara y blanquecina. Perdóname mi amor, por favor. Lo negro aquí es demasiado para mí. Tu luz se ha desvanecido completamente, y la fineza de tu mirar ya no descubre mi sentir. Asumo que sueles pensar en mí, quizás. Espero que así sea… sino esta batalla sin victoria por lograr perderá su verdadero valor.
Te amo, lo sabes. A pesar de los destrozos que ha sufrido mi cuerpo, mi memoria aún no logra fallar. Sí, recuerdo tus curvas a la perfección. Las terminaciones precisas de tu ser, el lugar exacto de cada lunar. Oh amor, si quiero tocarte… sí que quiero…
Cuando brinde el último golpe de mi vieja espada, ¿podré quedarme contigo allá arriba?
Adiós…’
¿Qué habrá de nuevo y bueno para él? Su existir no es más que gritos y gritos. Una balada de espadas y escudos, con cuervos adornando los cielos. Sus graznidos de satisfacción, con sus picos llenos de carne muerta, son la melodía de día y noche en este campo de batalla.
Hoy, no se sabe de su paradero. Dicen en las cercanías que se escuchan llantos en las noches, y gritos en el día…”
‘Aquí estoy otra vez, corazón, escribiéndote mientras te extraño en cada letra. ¿Cómo estarás allá arriba, amor? ¿Serán tus brazos o tus alas que me cubren y me entibian?
Ya olvidé el gusto dulce de tus labios, tu tez clara y blanquecina. Perdóname mi amor, por favor. Lo negro aquí es demasiado para mí. Tu luz se ha desvanecido completamente, y la fineza de tu mirar ya no descubre mi sentir. Asumo que sueles pensar en mí, quizás. Espero que así sea… sino esta batalla sin victoria por lograr perderá su verdadero valor.
Te amo, lo sabes. A pesar de los destrozos que ha sufrido mi cuerpo, mi memoria aún no logra fallar. Sí, recuerdo tus curvas a la perfección. Las terminaciones precisas de tu ser, el lugar exacto de cada lunar. Oh amor, si quiero tocarte… sí que quiero…
Cuando brinde el último golpe de mi vieja espada, ¿podré quedarme contigo allá arriba?
Adiós…’
¿Qué habrá de nuevo y bueno para él? Su existir no es más que gritos y gritos. Una balada de espadas y escudos, con cuervos adornando los cielos. Sus graznidos de satisfacción, con sus picos llenos de carne muerta, son la melodía de día y noche en este campo de batalla.
Hoy, no se sabe de su paradero. Dicen en las cercanías que se escuchan llantos en las noches, y gritos en el día…”
Wednesday, November 25, 2009
Sin salida...
“Una brisa. Un amanecer. Un hombre arrodillado, apoyando su frente a su espalda. Sus ojos cerrados, citando palabras en idiomas antiguos. El rocío de los pastizales humedeciendo las placas de su armadura, purificándola del polvo que acumulaba de hace cientos de días. Una lágrima bailando por su rostro, de mirada arrepentida, mientras sus ojos se dirigen a los cielos que lentamente se oscurecen. Luego, el rugido de odio y fervor se siente a lo lejos, temblando ese campo de nadie, esa tierra muerta. Los truenos comenzaron a resonar en la infinidad de los cielos a medida que los malditos ejércitos marchaban en dirección al hombre solitario. Unas gotas frías cayeron en su rostro, quitándolo del trance de la pronta batalla. Los vientos golpearon fuerte al condenado, sin embargo, su armadura iluminaba. Los gritos de los millares sucumbieron el lugar con temor y miedo, pero el Caballero no retrocedió. El poder de los relámpagos devastó lo poco de vida restante en el extenso valle negro, mas el hombre permaneció inmóvil, ya de pie, sin dejar de observar su destino. De pronto, los cientos de miles aceleraron su paso, mientras uno, aparentemente más grande y fuerte al resto, rugía ordenando los suyos la destructiva carga, apuntando su hacha, bañada en sangre inocente, hacia el pobre ser que yacía solo. Unas cuantas millas los separaban de la gloria y la victoria del mal.
Un recuerdo borró todo rastro de arrepentimiento en el valiente y lo glorificó de honor. El Gran Caballero dejó de sentir el frío de los vientos y la lluvia, a pesar de que éstos eran incesantemente fuertes y no daban tregua al a vida. Una pequeña calidez comenzó a entibiar y abrigar al último defensor de los cielos, mientras él decía en voz baja:
- Te amo
Y comenzó a marchar…”
Un recuerdo borró todo rastro de arrepentimiento en el valiente y lo glorificó de honor. El Gran Caballero dejó de sentir el frío de los vientos y la lluvia, a pesar de que éstos eran incesantemente fuertes y no daban tregua al a vida. Una pequeña calidez comenzó a entibiar y abrigar al último defensor de los cielos, mientras él decía en voz baja:
- Te amo
Y comenzó a marchar…”
Monday, November 23, 2009
Una última vez...
"¿Qué han de imaginar ustedes, patéticos? ¿Qué han de imaginar? Oh, si yo ando y reando tan viejo y cansado, postrado, abatido, casi vencido. Pero no... sigo aquí, sigo vivo, sigo invencible, sigo invicto. Vengan por mí...
Fue hace sólo unas noches, corazón, y aún siento tu arder en mí. Mis músculos se endurecen, mis dientes se aprietan y crujen, mi mirada se agudiza, mi mano aprieta la empuñadura de mi espada, y grito a los cuatro vientos...
Que sea la última batalla. La sangre de los indignos entibian un poco las placas de mi armadura, mientras tu imagen se mantiene constante en mi pensar. ¿Qué queda de mí? No mucho. Mi carne la van demacrando lentamente y sólo atino a aguantar el dolor.
Lo mejor de esa noche, amor mío, fue el borrar rastro alguno de la realidad que me rodeaba, con el beso con el cual sellaste las altas horas de la madrugada, y así marché de vuelta a mi hogar. El frío de la costa golpeando mi rostro que no paraba de sonreír.
Me acosaste mientras dormía. Sí, no te miento corazón, juro haberte visto... lo juro.
Un grito en una tierra de nadie, y un caballero corriendo hacia sus rivales, sin miedo a nada..."
Fue hace sólo unas noches, corazón, y aún siento tu arder en mí. Mis músculos se endurecen, mis dientes se aprietan y crujen, mi mirada se agudiza, mi mano aprieta la empuñadura de mi espada, y grito a los cuatro vientos...
Que sea la última batalla. La sangre de los indignos entibian un poco las placas de mi armadura, mientras tu imagen se mantiene constante en mi pensar. ¿Qué queda de mí? No mucho. Mi carne la van demacrando lentamente y sólo atino a aguantar el dolor.
Lo mejor de esa noche, amor mío, fue el borrar rastro alguno de la realidad que me rodeaba, con el beso con el cual sellaste las altas horas de la madrugada, y así marché de vuelta a mi hogar. El frío de la costa golpeando mi rostro que no paraba de sonreír.
Me acosaste mientras dormía. Sí, no te miento corazón, juro haberte visto... lo juro.
Un grito en una tierra de nadie, y un caballero corriendo hacia sus rivales, sin miedo a nada..."
Monday, November 16, 2009
Una noche diferente...
"No me hallaba en el mismo lugar, y era curioso verte paralela a mí. Me abrazaste, pidiéndome constantemente que cerrara los ojos. Me tomó un par de minutos el procesar tu petición en mi mente, ya que todos mis sentidos, cuerdos y no cuerdos, concentraban su enfoque casi total en ti. Nunca pude descubrir realmente el fragmento divino que yacía en tu mirar. Repentinamente mi cuerpo presentaba claros signos de cansancio. Lentamente mi corazón se adormecía a medida que el aroma de tu cabellera invadía mi espacio. Las batallas que luchaba, y las que alguna vez luché, las olvidaba mientras que tu mano acariciaba la mía. Allí fue cuando caí derrotado, aún testarudo por intentar seguir mirándote. Estaba cediendo a tu bendito encanto, sintiendo mi alma ascender a los cielos, gozando el privilegio de dormir al fin en paz. Sin embargo, bien sabes caro amor, que lo hermoso jamás es eterno. Y así fue como el tiempo cruzó por sobre nosotros, fugazmente, trayendo consigo la cálida mañana, y algunas desagradables bocinas de automóviles...
Una luz diferente iluminó el día. Y yo, pasmado, abrí los ojos... qué tonto confundir el sol con tus ojos. Triste, marché a casa, con pasos lentos y pesados..."
Una luz diferente iluminó el día. Y yo, pasmado, abrí los ojos... qué tonto confundir el sol con tus ojos. Triste, marché a casa, con pasos lentos y pesados..."
Sunday, November 15, 2009
Un sueño de paraíso...
"Hay quien deambula en mi mente. ¡Oh Dios, si sólo miraba el techo perplejo! Me acosaba con aires fantasmales... sin denegarme a recibirlo. Olvidé el peso de mis armas, de mi cuerpo destrozado. Entonces dejó de ser techo, sino oscuridad desvaneciéndose por un haz de luz, con ella aterrizando entremedio. La sangre goteaba por mis manos... secándose con la tierra maldita; sin embargo, exquisitez pura fue sentirla levantarme una vez más, renacer con la fuerza bendita de la cual fui otorgado. Y a centímetros de mis labios, me susurraba palabras en idiomas tan desconocidos... con un tono de voz tan dulce, angelical. Me había salvado...
Y no... No estoy ascendiendo...
- Llévame contigo...
- Debes quedarte, lo siento.
- No quiero seguir aquí. No puedo.
- No es tu hora aún.
- Yo decido mi momento de partir... llévame por favor...
- Perdóname.
- Te amo…
De pronto se había marchado. Triste, tomé mis armas degastadas, con un cuerpo rejuvenecido, escuchando los gritos malignos en el Este. ¿Cuándo? ¿Cuándo podré marcharme?"
Y no... No estoy ascendiendo...
- Llévame contigo...
- Debes quedarte, lo siento.
- No quiero seguir aquí. No puedo.
- No es tu hora aún.
- Yo decido mi momento de partir... llévame por favor...
- Perdóname.
- Te amo…
De pronto se había marchado. Triste, tomé mis armas degastadas, con un cuerpo rejuvenecido, escuchando los gritos malignos en el Este. ¿Cuándo? ¿Cuándo podré marcharme?"
Tuesday, November 10, 2009
El Caballero de los Cielos...
“Lentamente entraba al último lugar del mundo, inmerso entre sus cuatro rincones. Cada vez que pisaba esa tierra extraña, mis armas y mi armadura se hacían más pesadas. El largo y eterno pasillo al fin daba señas de finalizar. Observé a lo lejos una reunión de ángeles, y pequeños seres celebraban mi llegada, como si hubiera resultado victorioso de alguna gran batalla. Una enorme luz me dio la bienvenida y curaba mis heridas. Me susurró unas cuantas palabras que no logré entender del todo mientras me llevaba a un lugar desconocido. Entonces al llegar, desató su Ira Divina.
Miles llegaron. Vastos batallones oscuros ennegrecían la hermosa tierra. Los grandes reyes del pasado yacían muertos, y su noble sangre recorría los suelos que alguna vez brillaban de vida. En ese momento, bajaban de los cielos los ángeles que había visto reunirse. Yo los lideraba. Al otro del campo aparecía una enorme figura negra, el creador del Apocalipsis, liderando el banco opuesto.
Gotas caían. Mi rostro decaído se refrescaba un poco… también mi espada desenfundada, apuntando hacia adelante…”
Miles llegaron. Vastos batallones oscuros ennegrecían la hermosa tierra. Los grandes reyes del pasado yacían muertos, y su noble sangre recorría los suelos que alguna vez brillaban de vida. En ese momento, bajaban de los cielos los ángeles que había visto reunirse. Yo los lideraba. Al otro del campo aparecía una enorme figura negra, el creador del Apocalipsis, liderando el banco opuesto.
Gotas caían. Mi rostro decaído se refrescaba un poco… también mi espada desenfundada, apuntando hacia adelante…”
Thursday, November 05, 2009
Palabrería patética...
Estoy viejo. Estoy viejo y cansado de la barbarie diaria. De lo poco que sé de este mundo, como también de lo mucho que he vivido.
La quise, sí. La amé; sin embargo, siento que ya no tengo vida. Creo que desde que realicé lo tanto que he realizado, no volveré a tener la vida que solía tener. Esos días de soledad tan gratos, encontrando qué hacer a mi manera y a mi modo. Qué salvajes somos... y yo pidiendo tan poco. Moriría de sed y hambre por lo que ansío tanto.
El domingo en la tarde lloré. Lloré y grité, esperando que alguien se presentara. Nadie llegó... me preguntarán quien quería que se presentase... sinceramente no lo sé.
Siento que me quedan años tan largos y... negros, vacíos. Agujeros gigantescos, pero de pronto siento lo contrario. Que algo de esperanza queda, por insignificante que sea. La calidez de unos labios que creo haber sentido, y no. Andan por allí, deambulando. Su mirar y sus manos por igual. Sediento y hambriento de esto estoy, ciertamente. Arrastrándome, patético, en el ardiente desierto, persiguiendo el espejismo.
... y escuchar de fondo la antigua melodía de mis batallas...
... recordar los gritos de desesperación...
... todo por querer ser parte del cielo...
Pero no. Lentamente me encamino a mi último amanecer, vestido en un hombre destrozado, inmerso en un espíritu sin fe alguna.
Tinta patética, debiera ser roja como mi sangre. Me encantaría que me sobrara, para remarcar mis recuerdos en color escarlata.
Derrotado, pero no muerto. Así lo resumo...
Actúo de manera mecánica día y noche, mas... el guerrero dentro de mí duerme un poco, descansa algo siquiera; pronto volverá a desatarse, y la batalla se llevará a cabo una vez más. Por ahora, me quejo de mis días... porque he vivido mejores.
La quise, sí. La amé; sin embargo, siento que ya no tengo vida. Creo que desde que realicé lo tanto que he realizado, no volveré a tener la vida que solía tener. Esos días de soledad tan gratos, encontrando qué hacer a mi manera y a mi modo. Qué salvajes somos... y yo pidiendo tan poco. Moriría de sed y hambre por lo que ansío tanto.
El domingo en la tarde lloré. Lloré y grité, esperando que alguien se presentara. Nadie llegó... me preguntarán quien quería que se presentase... sinceramente no lo sé.
Siento que me quedan años tan largos y... negros, vacíos. Agujeros gigantescos, pero de pronto siento lo contrario. Que algo de esperanza queda, por insignificante que sea. La calidez de unos labios que creo haber sentido, y no. Andan por allí, deambulando. Su mirar y sus manos por igual. Sediento y hambriento de esto estoy, ciertamente. Arrastrándome, patético, en el ardiente desierto, persiguiendo el espejismo.
... y escuchar de fondo la antigua melodía de mis batallas...
... recordar los gritos de desesperación...
... todo por querer ser parte del cielo...
Pero no. Lentamente me encamino a mi último amanecer, vestido en un hombre destrozado, inmerso en un espíritu sin fe alguna.
Tinta patética, debiera ser roja como mi sangre. Me encantaría que me sobrara, para remarcar mis recuerdos en color escarlata.
Derrotado, pero no muerto. Así lo resumo...
Actúo de manera mecánica día y noche, mas... el guerrero dentro de mí duerme un poco, descansa algo siquiera; pronto volverá a desatarse, y la batalla se llevará a cabo una vez más. Por ahora, me quejo de mis días... porque he vivido mejores.
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